~ La sumisión NO es ser utilizado, la sumisión es ser útil.

~ La sumisión NO es pensar de ti mismo que eres menos, la sumisión es pensar menos en ti mismo.

~ La sumisión NO es lo que te hacen a ti, la sumisión es lo que tú puedes hacer por ella.


domingo, 3 de noviembre de 2019

Femdom o trauma

Hay una serie, Por 13 razones, que os recomiendo porque aborda asuntos interesantes, no solo para adolescentes. Aunque el eje central es el suicidio, todo gira en el fondo en torno a lo que se supone que es ser un hombre de verdad, la masculinidad basada en la rudeza, el prototipo de macho alfa en su peor versión posible y conflictos por el estilo. Ya comenté por aquí todo eso de la hombría en relación al femdom, así que voy a comentar otro asunto que aparece en la serie en su tercera temporada, para mi grata sorpresa.

Por resumir la trama, una chica es violada en el instituto y después se suicida, dejando unas cintas grabadas destinadas a todas las personas que tuvieron alguna relación con ella. Y es que en casos así hay culpables, pero también responsables indirectos, daños colaterales, gente que mira para otro lado y muchas más cosas que aparecen en la serie.

Pues bien, no solo la chica suicida fue víctima de abusos en ese instituto a manos del malvado. Una de ellas sale del pozo y va sanando sus heridas emocionales, de manera que en la tercera temporada llega a explorar a fondo su identidad sexual y descubre, tachán, que le pone eso de dominar en el sexo.

Puede parecer razonable que la forma de superar un miedo a ser abusada sea actuando tú como la abusadora. Como terapia a lo mejor es algo positivo. Ojo, no me refiero a abuso literal, sino a que el abusado esté encantado, como ocurre en femdom. Sin embargo hay algo que me choca en su caso. La chica dice que descubre “casualmente” tras la violación que le pone dominar y tener el mando. No sé, creo que si lo descubres sin algo trágico de por medio me lo creo más. Leí por ahí una vez que una chica descubrió un buen día que su instinto dominante no era más que miedo al embarazo, a ser violada y a los hombres en general. Y podéis pensar, ¿cómo se distingue una cosa de la otra? ¿Cómo saber si esa mujer que dice ser dominante lo es realmente o ha llegado hasta ahí por caminos traumáticos? A muchos les dará igual, claro, con tal de poder decir “tengo Ama”. Pero si es una fase pasajera, al final ella no seguirá por esa senda. Entonces, en mi opnión, la forma de saberlo es darle tiempo al tiempo, eso para empezar. Y aparte, se nota si es un trámite o algo que se disfruta y se lleva dentro. Una “simple” mirada dice más que mil palabras, igual que ocurre cuando un hombre dice que es sumiso.

Yo no voy  dar una lista de mis trece razones para ser Ama, porque podría dar 50 o dar una sola: porque sí y punto. Pero así a bote pronto puedo mencionar unas cuantas y ninguna es traumática: porque me pone, porque no soporto la idea de tener una relación convencional, porque si no estoy yo arriba no hacemos nada, porque los hombres dominantes me provocan rechazo, porque los hombres sumisos me derriten. En resumen, porque soy como soy y ya está.

Dejo aquí estas escenas de la serie, que son la mar de interesantes, ya se trate de dominación real o pasajera. 


sábado, 19 de octubre de 2019

El fantasioso fresco


Imaginaos que vais por la calle y os entra sueño, y pensáis, voy a llamar a cualquier timbre y diré lo siguiente: oye que tengo ganas de dormir y seguro que tienes una cama ahí en tu piso, ¿me dejas entrar?. Algo así hacen todo los que llegan a mi blog sin molestarse en leer ni dos frases, buscan el formulario de contacto, y vamos que nos vamos porque hay prisa.

Reciente mensaje recibido en mi buzón:
Siempre he tenido la fantasía de servir a una mujer, una especie de ama que me utilice para sus juegos, no se si es aquí donde puedo encontrar a esa Ama. Yo soy casado y tiene que ser discreto.

Los que conocéis desde hace tiempo en qué línea estoy, habréis pensado que este tipo no pudo tocar a una puerta más equivocada que la mía para sus planes. No, “aquí” no hay amas de esas porque solo estoy YO y desde luego no soy lo que buscas. Pero ya aprovecho para comentar lo que les pasa por la cabeza a esta clase de no-sumisos, que llegan con su ego por encima de todo lo demás, ya que esta clase de mensajes dejan claro que todo gira en torno a ellos (clave para detectar a un falso sumiso en un minuto).

Veamos. Siempre tuvo una fantasía, sexual para más señas. Porque mira que lo tiene fácil si quiere servir a una mujer, la suya sin ir más lejos. Pero no, claro, tiene que ser “una especie de ama”. Para muchos, eso de ser Ama te quita identidad como mujer, ya dejamos de ser una mujer (como las suyas jajaja), ni siquiera somos personas, somos un disfraz con patas, una cosa rara que encaja con sus rarezas, un objeto en definitiva para calentarse cuando su agenda matrimonial les deja un hueco.

Tiene que ser discreto, dice el individuo. No vaya a ser que te presentes en la puerta de su casa disfrazada de latex y se asusten todos los vecinos. Estoy siendo irónica pero no tanto, que algo así me han llegado a decir en más de una ocasión. Pero ya sabemos que la discreción va más en la línea de que no se entere su parienta, porque obviamente aunque lo llame juego, es una traición como un piano, y él es consciente de ello. El tipo se pondrá cachondo con otra mujer, por limpiarle el polvo, vestido de chacha o no, y ya aunque solo ocurra eso, es una infidelidad. ¿Que no lo tenéis claro? ¿Que solo cuenta el folleteo como infidelidad? Entonces estáis más anticuados que vivir en una caverna vestido con una piel de oso.

Por tanto, recapitulando, y traduciendo, este hombre busca lo siguiente: mujer, o farola con falda, que le caliente el pirulí mandándole fregar platos, a pesar de que en su casa él no querrá ni bajar la basura, y que sea cómplice de traicionar la confianza de una esposa, en horario a convenirle a él, y que jure que se alejará a 500 metros de donde pueda estar ese tipo en otro momento que no sea una sesión en un motel clandestino, y si por desgracia se lo encuentra por la calle se hará la muerta... ¡Pues mucha suerte en tu búsqueda! XD


¿Qué gana una mujer dominante con esta clase de proposiciones a medias? ¿Por qué escoger a un casado cuando hay miles de hombres libres? Deberían buscarse a una casada, pero también ellas pueden hacer el mismo razonamiento y buscar sumisos solteros, que se adapten mejor a su agenda.


¿Qué alternativas tienen estos que buscan la cuadratura del círculo para tenerlo todo sin perder nada? Pues no sé, es difícil enmendar un error que comenzó años atrás por cobardía, pero veamos:
Sincerarse con la mujer y con ellos mismos, que solo tenemos una vida.
Pagar por ese juego, o sea, buscar una dominatrix.
Apuntarse a una ONG y colmar esos deseos de servir.
Clicar en el enlace a mi otro blog de Citas femdom donde espero que los rotos y los descosidos se encuentren felizmente y dejen de molestar en casas ajenas.

De nada. Aunque no me dieses las gracias, que eso del respeto es normal que no lo practiques cuando no respetas a la, en teoría, mujer más importante en tu vida.


sábado, 28 de septiembre de 2019

Felicidad femdom


Voy a comentar la historia que mencioné hace un par de posts. Es una historia de femdom feliz y ya de paso os recomiendo otra vez los libros recopilatorios que tiene la bloguera australiana sobre este tipo de historias; eso sí, están en inglés como es lógico, así que para los que no les suponga un problema, los tenéis en el post original que enlazo abajo.

La historia más reciente que comenta en su blog es “sencilla”, pero qué complicado es llegar a ese punto de compenetración, de que todo fluya con naturalidad y dos personas encajen a nivel persona, valga la redundancia, y a nivel femdom. Es como la aguja en el pajar...


El sumiso es quien nos narra la historia, expresándolo todo de forma muy acertada e intensa, y en resumen lo que cuenta es que no iba con la lista de fetiches en la mano buscando a cualquier mujer que se los cumpliera, que es el principal error entre los principiantes. Él llevaba nada menos que 10 años sin pareja ni rolletes ni nada, porque no quería conformarse con algo a medias, y lo comprendo a la perfección. Es que lo de tener pareja no es obligatorio eh, jaja, por mucha presión social que haya y bla bla bla.


Destaco una idea que en mi opinión resume lo que significa la felicidad femdom, o la felicidad en cualquier tipo de relación: sentirse como en casa. Creo que no necesito explicar nada más, y si alguien necesita explicaciones, dará igual que lo explique diez veces jaja.

El post original lo podéis leer aquí.

domingo, 15 de septiembre de 2019

Concierto Femdom


De adolescente, uno de mis sueños fantasiosos era ser cantante de rock y me imaginaba dando unos conciertos ahí a tope, todo muy pasado de rosca xD Pues bien, el otro día vi de casualidad un vídeo que me dejó impactada, porque era como mis fantasías pero añadiendo un toque femdom, el no-va-más, vaya. La cantante es Gloria Trevi, que junto con Alejandra Guzmán son dos cantantes mexicanas con una garra y un carácter claramente dominantes, al menos encima del escenario. A Alejandra ya la traje por aquí hace tiempo. Y ahí tenéis a las dos con una pinta de dominatrix de manual.



Como podéis ver, los espectadores “abusados” parecen encantados, así que el vídeo no tiene desperdicio :D


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domingo, 8 de septiembre de 2019

Femdom a medias



Antes que nada, aclaro que este post no va sobre fetichismo de medias, por si llegas aquí googleando eso. Bueno, sigo. Ya he mencionado varias veces el blog de una australiana, Domme Chronicles, por motivos diversos, entre ellos que tiene recopiladas historias femdom felices en forma de libros, en uno de los cuales está mi historia con iskandar, o una mínima parte de ella, jaja. El caso es que sigo sus andanzas con interés desde hace tiempo, ya que el último sumiso que tuvo fue hace diez años y desde entonces anda de decepción en decepción. La entiendo perfectamente y espero que alguna vez encuentre a ese hombre complementario.

Su último intento ha sido con un hombre vainilla pero muy caballeroso, lo cual puede tener similitudes con la sumisión masculina, aunque no es suficiente, claro. Yo también intenté en el pasado conocer a esa clase de hombre, que no parece el típico machito convencional y que incluso permite que tomes la iniciativa y cosas así. Al final una relación no depende de las etiquetas que le pongamos, se trata de que dos personas tengan la afinidad y las ganas suficientes para que aquello funcione. Pero con esa clase de hombres que no son sumisos, ni que tampoco es que no sepan que lo son, llega un momento en que empiezan a pedirte lo mismo que te dan, esperan cobrarse lo que invirtieron para llegar hasta tu cama o hasta tu corazón, según sea el caso. Y es normal, porque su forma de relacionarse es democrática y recíproca. Pero para una mujer dominante suena a chantaje y a mí al menos me resulta una decepción.

En el caso de la australiana no llegó a haber relación más allá de unas cuantas citas, por falta de química y porque él estaba conociendo al máximo número de mujeres a la vez. Esto último lo puedo entender cuando no hay nadie a la vista, pero si empiezas a quedar con alguien que te gusta y el único problema que ves es que le cuesta abrirse, entonces estamos ante la estrategia de a ver lo que pillo y rapidito. 

Ella reconoce que es enfermizamente introvertida, pero aparte de eso, tenía sus razones para no decirle de golpe “soy Ama y tengo un blog famoso sobre el tema” así que él notó que había algo “grave” detrás de tanto secreto. Yo es que no soy partidaria de esconder lo que eres y lo que buscas, porque es una pérdida de tiempo, y creo que no funciona lo de buscar una solución a medias, porque ni eso llena a una mujer dominante ni a un hombre vainilla. Tiene hasta gracia cuando ella le dio un beso de despedida y lo agarró del pelo y él literalmente no entendía nada. Y es normal que no lo entienda, no lo culpo. En casos así, casi más culpa tiene ella sabiendo que él no le dará la sumisión que necesita. Por mucho que te quieras amoldar y conformar, llega un punto en que después de probar lo que realmente te llena (femdom) ya no hay vuelta atrás, para bien o para mal.

Qué distinto lo de quedarse a medias comparado con la ultima historia de femdom feliz que contó en su blog, que es lo más bonito que he leído en mucho tiempo y que me merece post aparte.


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jueves, 1 de agosto de 2019

Descanso Femdom

Otro año más, ya pierdo la cuenta jaja. 12 meses de posts, aunque con un ritmo de 2 o 3 por mes, que no es plan de repetir mil veces lo que ya dije en el pasado. A veces me planteo volcarme más en los libros de ficción y dejar esto un poco parado. No sé, ya reflexionaré debajo de la palmera de turno.

Voy a dejar por aquí uno de los mensajes que me han hecho más ilusión esta temporada. Con lector@s así da igual que pasen cien años :D


Hola AmaS.
Felicitaciones por tus libros, y tu Blog, ya me he leído dos y me he vuelto adicta a ellos...superfeliz de saber q tienes más porque me los leere todos. 
Agradecida por la elegancia y naturalidad con que tratas el tema y sobretodo por definirlo como una "orientación sexual", me has ayudado a ubicar mi sexualidad y por eso gracias.
También me has aclarado muchas dudas y formas de ver el BDSM y bueno que después de una intensa y larga busqueda; talleres fendom; literatura soez y de mal gusto; por fin he encontrado un ama como referente. 
Me he emocionado mucho cuando Lola y su sumiso/esclavo por fin tienen su verdadero primer encuentro, delicado ; punzante y elegante.
Gracias!!!


Me hace especial ilusión que sea una mujer la que me diga todo eso, porque sé que son minoría entre mis visitantes, y por lo de tomarme como Ama de referencia y no dejarse llevar por la corriente femdom del mal gusto.

Por si no sabes a quiénes se refiere con Lola y su sumiso, son personajes de mi novela Despertar sumiso.

Así que un saludo especial a los que seguís ahí año tras año, nos leemos a la vuelta. 

Os dejo otro vídeo recopilatorio de mini escenas femdom para amenizar la espera. Sip, la pareja de cabecera también se une a la fiesta :P




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jueves, 25 de julio de 2019

Reseña: Femdom, un libro de Laura Garmendi



Si en el libro  del post anterior me llamó la atención la portada y dije, tengo que leerlo, con este mucho más. Un libro con un título tan ambicioso y contundente como Femdom, tenía que leerlo sí o sí. Antes de entrar en materia tengo que decir, a modo de resumen, que el título me parece inexacto, pues debería llamarse Femdom en el mundillo liberal, o algo así. Lo que parecía la historia de una pareja que se introduce en la Dominación Femenina, da paso a la experimentación sexual y la búsqueda de nuevas sensaciones. 

Empecemos por la sinopsis de la autora:

Laura Garmendi (pseudónimo) narra el proceso que la llevó a descubrir el mundo de la dominación femenina o femdom.

Tras las dudas iniciales, va descubriendo un nuevo mundo de sensaciones y experiencias muy excitantes. Paralelamente, reflexiona sobre esa forma alternativa de vivir la sexualidad y las razones que pueden explicar los deseos de dominación y sumisión.

Antes de saber de qué iba, me interesaba mucho leer la historia de cómo una mujer se introduce en el mundo Femdom a ciertas alturas de su vida, por compararlo con casos como el mío, que siempre lo tuve claro, de una manera u otra, aunque no supiera que tenía nombre aquello. Para mí dominar es una necesidad y un instinto natural. Sin embargo, cuando el hombre es el que introduce a la mujer en esto, en la mayoría de los casos no se trata de mujeres que han estado reprimiendo el instinto de dominar (como si se pudiera hacer tal cosa, ejem).

El libro es un relato autobiográfico, o al menos eso cuenta su autora, aunque a veces tenemos fragmentos narrados por su marido, o incluso por otras personas. En ese sentido desorienta un poco y no queda claro si es realidad o ficción y a ratos hasta parece salido de la mente de un hombre, porque incluye todo el repertorio típico de fantasías masculinas.

Antes de seguir, paso a comentar la parte literaria de manera breve. Está escrito de forma correcta, apenas contiene erratas, aunque se cuelan notas de corrección como "eliminar coma", "sustituir por", que dan una mala impresión de autor novel. O detalles como decir que despierta a las 7.30 y cuando sale de casa un rato después siguen siendo las 7.30... El estilo narrativo es bastante sencillo, como en una especie de diario, dividido en capítulos que se abren con una imagen relacionada con el contenido del mismo.

Hay mucho sexo explícito pero también se habla de otros temas, como política, maltrato doméstico, teorías que relacionan religión y sado, teorías freudianas, etc. Para los más fans de mi blog, os aviso de que hay poco en común entre mi concepto de femdom y el que plantea este libro, que se hace eco de lo más típico del porno femdom y las webs de Dóminas Profesionales y en general de las sesiones BDSM con las prácticas habituales. Aparte de los límites razonables y de compatibilizar pareja y femdom, hay poco más en común entre nuestros puntos de vista.

Tal como dice la sinopsis, el marido la introduce en el mundo femdom cuando le confiesa sus fantasías de sumisión tras 15 años de matrimonio. Me parece bastante tiempo, pero bueno, al menos lo confiesa, que ya es algo que otros no hacen ni en sueños y al menos no busca una amante-Ama a sus espaldas. La protagonista-autora, para la grata sorpresa de su marido, se apunta más pronto que tarde al catálogo típico al completo y en ese sentido aporta poco nuevo más allá de los clichés que se perciben desde el mundo vainilla. La velocidad que pilla la mujer quita el hipo, como reconoce ella misma, con un toque de humor a ratos, o esa fue mi percepción.

El motivo principal por el que no he sentido conexión con la historia es que el mundo liberal o swinger está muy presente, como si BDSM y liberal fuesen mundos que van siempre de la mano por apartarse de lo convencional ambos. La promiscuidad sexual es algo tan respetable como el celibato o como la exclusividad monógama, siempre que sea dentro de unos límites éticos, pero el hecho de que  parezca algo habitual o casi obligatorio para Amas y sumisos me parece una especie de dictadura que intentan imponer en ciertos círculos, cuando además implica un ataque a los cimientos de la Dominación Femenina en algunos conceptos: todo el asunto de la cesión a terceros, los cuernos, el usar al sumiso como putita y demás, para mí es el mismo machismo de siempre, aunque se cambien los disfraces, como he explicado a lo largo del blog. Ante ese tipo de prácticas lo único que veo es adoración al falo, mujeres que necesitan un artilugio para dominar y hombres que no se someten al poder de la feminidad. Lo malo de todo eso es que está tan extendido que echa para atrás a los que pueden tener sentimientos de dominación y sumisión latentes pero que no se identifican con la bisexualidad o con la parafernalia, como lo de disfrazarse de chacha. Pocos hombres se ven favorecidos vestidos así, y si se hace por humillación, eso equivale a humillar a todas las limpiadoras del planeta.

No falta tampoco el sadomasoquismo, ni los castigos corporales "para demostrar quién manda". Si una mujer necesita un falo de goma y un látigo en la mano, se pone en la piel del macho violento de toda la vida. Pero dejémoslo en que se trata de juegos de rol, otro concepto que no comparto, pero es que es natural que no me identifique con casi nada de lo que ocurre en el libro. Yo no juego, ni mi 24/7 es una sucesión de prácticas y protocolos. Explicar esto es largo y ya está en el resto del blog, pero por poner otro ejemplo, lo de sodomizar se supone que es humillante porque el sujeto pasivo siempre resulta humillado, con lo cual están diciendo que todas las mujeres son pasivas humilladas en el sexo convencional.

Cuando leo libros eróticos, me interesa también la dimensión psicológica de los personajes, y de esto sí hay en el libro, aunque quizá no con los matices que yo siento cuando domino. En ese sentido me gustó más el libro del post anterior sobre BDSM gay a pesar de ser yo mujer y hetero, y de estar escrito por una mujer vainilla. Echo en falta que la protagonista transmita lo que supone dominar y sentir que alguien se somete en un sentido amplio. Mas allá de las sesiones le repele que sigan con el "rol", y claro, es que cuando no surge de dentro, es un papel que acaba cansando. Pero lo que abundan son escenas de sexo, las  hay de todos los estilos: tríos, en grupo, lésbico, etc. Es más sexo liberal que femdom, en resumen, por no repetirlo mucho. Es la historia de cómo una mujer se adentra en ese mundillo, casualmente en un rol de Ama, pero lamiendo entrepiernas como si no hubiera un mañana :P, es una vainilla que casi de la noche a la mañana se vuelve Ama y bisexual y lo que se tercie. Me choca que se recalque que no buscan una relación radical y sin embargo aceptan el típico contrato casi de pé a pá y no ven peligroso abrir la pareja en plan Sodoma y Gomorra. Como nota positiva, más allá del dormitorio, ella también intenta que él mejore de hábitos; al menos ese enfoque lo comparto.

Agradezco a la autora que me enviase el libro y con este post no pretendo hundir su obra, simplemente su enfoque no es el mío, y por desgracia para los que estamos en otra línea menos tópica, su retrato del femdom es el que más abunda, o al menos eso parece o es que hacen más ruido, no sé. De hecho sé que el libro le encantará a muchos sumisos que comparten esa perspectiva y seguro que lo querrán leer, y lo van a descubrir mediante este post. Dudé sobre si hacer la reseña finalmente porque el libro no era lo que esperaba, pero decidí que era positivo para volver a tocar temas interesantes. Así que al hilo de esto, reivindico, como vengo haciendo desde hace años, que otro femdom es posible, que un Ama no es sinónimo de devoradora compulsiva de sexo en todas sus variedades. Que no critico quien viva así, pero que abunda demasiado esa idea, mires donde mires. También echo en falta que la mujer saque su lado dominante en vez de esperar a que sea el hombre el que le muestre el camino. Los caminos del femdom son inescrutables, y no pretendo decir que una mujer es menos dominante que otra que lo tiene claro sin que un hombre se lo descubra, pero son tantos los casos de sumisos con pareja vainilla que me han contactado a lo largo de los años pidiendo consejo sobre cómo llevarlas al lado oscuro, que al final algunas aceptan por temor a perderlos o por simple aburrimiento.

Justo así comienza esta historia, como podéis leer en el fragmento gratis en amazon. Una pareja en un domingo de aburrimiento juega a contarse sus secretos inconfesables: ella odiaba al machista del padre y él desea que ella sea su Ama, ya que acudió a una profesional del sado tiempo atrás y ese recuerdo lo atormenta. Ella reacciona con cierta naturalidad y entre otras cosas dice que podría tener amantes, con lo que el tema  cuckold aparece muy al principio como antesala del mundo swinger que lo inundará todo. Tampoco me llama el mundo swinger, y los casos que conocí eran tipos aburridos intentando añadir picante en una relación apagada, y que una vez pasada la novedad, vuelve a ser otra rutina que se abandona o se siguen buscando experiencias cada vez más fuertes. Oye, que habrá de todo, simplemente digo la impresión que tengo yo.

No es el momento de volver a explicar cómo abordar el asunto con tu pareja vainilla porque esto va a quedar demasiado largo y ahí tenéis el archivo de posts, pero aprovecho para dar un par de pinceladas. Desde luego el chantaje emocional y la manipulación no son el camino. Y si eres una mujer que no sabe realmente con quién se ha casado, y te ponen como pista la película de 50 sombras, lo normal es que pienses que él quiere que seas sumisa. Lo mejor es hablar claro y con sutileza. En ese sentido, menos mal que ella es sensata y dice cosas como "cuando lo tenga claro seré sincera contigo, no como tú por cierto". La excusa que pone él, lo de pensar que no podría encontrar a una mujer compatible con sus fantasías y que solo hay profesionales, es un triste tópico. No abundan quizá las Amas no profesionales, o somos una minoría entre tanto sumiso, pero alguna no se apuntaría a serlo abiertamente si cree que tiene que cumplir con todo lo que dice Elise Sutton, a la que también se nombra en el libro, para criticar su concepto de supremacismo femenino, con el que tampoco me identifico yo.

El primer paso que da ella es acudir a una psicóloga, lo cual me parece bien si ves que lo necesitas, pero hay que tener cuidado porque no todos los profesionales están especializados ni preparados para asesorar en estos temas. Y ella le dice:
"Me preocupa volverme neurótica con una parafilia que nunca necesité..." En esa frase creo yo que queda patente que la chica no es precisamente Dominante por naturaleza. Y por eso resulta poco creíble que en la primera sesión ella esté tan metida en el papel.

Creo que a partir de ahí el libro se desmadra un poco, y todo el mundo parece estar metido en el BDSM o muy dispuesto a ello, empezando por la psicóloga, como podemos leer en las primeras páginas. Y tras la consulta, viene la visita al sex-shop, donde compra látigo y fusta, así para empezar...

Por resumir, dado el planteamiento de la historia, no podía salir algo muy diferente al resultado. Compatibilizar amor de pareja y sesiones a mi me parece genial (a falta de llevarlo al terreno de las no-sesiones y vivirlo de manera sana y natural 24/7), apuntarte al femdom por sugerencia de tu pareja, también me parece buena idea siempre y cuando ella no sea sumisa, pero llevarlo todo al terreno de la experimentación sexual con terceras personas como si fuera un "must"... eso suena a intento de monopolizar el concepto femdom. En este libro, al entorno liberal se añade todo el repertorio de tópicos BDSM, algunos en mi opinión infiltrados desde posturas incluso opuestas al femdom, como el asunto cuckold que tanto rechazo me produce porque esconde muchas veces la fantasía machista de añadir placer al someter a una mujer a la cual se cede falsamente el poder por disfrazarla de dominante, mientras el supuesto sumiso finge sentir humillación y sacrificada entrega, cuando en el fondo está convirtiendo en una puta a esa Ama de cartón. Es el problema de los juegos de rol, que no sabes lo que hay realmente detrás del actor o actriz, y personalmente creo que faltan testimonios de personas que no jueguen sino que sientan esos instintos naturales y no necesiten recurrir a artilugios, a terceras personas, a cumplir catálogos, etc. y que vivan de manera sana y cotidiana la jerarquía de poder. 

Me ha quedado larga la reseña pero es que el libro toca muchos palos y quería dejar clara mi opinión de manera constructiva.


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