~ La sumisión NO es ser utilizado, la sumisión es ser útil.

~ La sumisión NO es pensar de ti mismo que eres menos, la sumisión es pensar menos en ti mismo.

~ La sumisión NO es lo que te hacen a ti, la sumisión es lo que tú puedes hacer por ella.


viernes, 13 de julio de 2018

Cuando la sumisión es un cáncer...


En cierta ocasión un sumiso me comentó que su sumisión debía mantenerla a raya, porque sentía literalmente que para él era como un cáncer. Fuerte... ¿no?. Ya de entrada la comparación me parece altamente desafortunada, pero lo dijo así y por ahí voy a enfocar el post. En concreto dijo que él no iba a permitir que la sumisión invadiera todos los aspectos de su vida como si fuera un cáncer ni iba a dejar que una obsesión sexual lo ocupase todo.

Obsesión... Es una palabra que curiosamente usan mucho también los que llevan doble vida para escudarse, para justificar que deban vivir una vida paralela en la cual dar rienda suelta a todos sus instintos oscuros e inconfesables. Como si eso no fuera posible acotarlo en el tiempo y el espacio con su pareja convencional, ains. Pero bueno, cada cual se engaña como le da la gana con los argumentos que le convengan y yo sobre ese tema de utilizar la confianza de la parienta para vivir de manera egoísta ya he hablado (para mal) bastante. Sin embargo, lo menciono porque es la clave común de todos los que viven “eso”, esa “rareza” suya, como algo que les haría morirse de golpe si los demás sospechasen remotamente que es lo que necesitan en la alcoba, o más allá.

La verdad es que este grupo de renegadores de la sumisión no suele querer ir más allá de la sumisión sexual, y es algo lógico. Si lo ven como un impulso con el que no acaban de reconciliarse internamente, tendrán mucho cuidado de que no salpique a sus posibilidades de estar con una mujer en general, sin que esa cosa tan molesta les corte las opciones de pillar cacho.

Yo creo que el problema es el enfoque, la palabra mágica para ese bloqueo mental es “obsesión”. Si tienes obsesión con el tema que sea, tienes un problema, un gran problema. Ya sea comida, ya sea ropa, ya sea sexo; si no tienes una manera sana y equilibrada de tratar un asunto, te moverás entre la compulsión y el ayuno absoluto, y caminarás hacia la autodestrucción. Vamos, creo que no estoy diciendo nada que no se sepa, pero claro, está extendida la manía de separar la D/s de los asuntos terrenales y buscarle unos códigos diferentes.

Así que no creo que el problema sea la sumisión sino cómo te la tomes. Yo no hablaría de la sumisión “plena y a tiempo total” como cáncer ni como enfermedad ni como nada anómalo, sino de obsesiones y comportamientos compulsivos asociados a esa sumisión. Si no eres capaz de seguir siendo una persona cabal dentro de una relación femdom, mi consejo es que lo estirpes con todas tus fuerzas. Por eso incluí ciertas preguntas en el Autocuestionario para sumisos: si no estás bien y si extirparías si pudieras tu sumisión, no creo que eso sea lo tuyo en el fondo. Puede ser que tú mismo no te aceptes, aunque creas que sí, o puede ser que te absorba hasta tal punto que perderías la cordura si te dejases llevar por tus impulsos. En ambos casos, o te alejas del todo o estás de prueba como esclavo 24/7 para confirmar o descartar que esa es la vida que te haría feliz. Porque, oye, a lo mejor eso de que te absorba todas tus energías no es malo, si es lo que te llena. Aunque en casos así, creo que daría pie a todo tipo de abusos extremos por parte de la parte Dom. Y no creo que una persona desequilibrada que se toma todo con una intensidad estratosférica sea buen candidato a estar a los pies de nadie.

Tras este tipo de temores se mezcla de todo un poco. El miedo al que dirán, empezando por lo que les dice su propia conciencia, contaminada de lo que es normal en la sociedad; el hecho de ver esto con una falta de naturalidad tremenda, poniéndose en situaciones hipotéticas de ruptura radical con su entorno que no tienen por qué llegar a producirse si se unen a una mujer cabal, etc.

Sobre el miedo a acabar siendo sumiso con todo el mundo, ya dije que no es algo que se contagia, y ese post vino motivado por el comentario de un troll, cosa lógica también: es muy comprensible que los falsos sumisos sean incapaces de comprender y vivir de manera sana lo que ellos suponen que es la sumisión, y que en realidad no se parece ni de lejos a sus calenturas mentales y no mentales.

Pero, sea como sea, si por cualquier motivo o sin él te sientes fatal con tu sumisión, si crees que te amarga la vida, si te hace ser peor persona, etc., entonces intenta salir de ahí, como el que sale de una drogadicción. Ahora bien, piensa con calma si te sientes mal por el motivo equivocado. Tampoco quiero convencer a nadie; ya digo, si te hace sentir mal, olvídate del tema.

Puedes quedarte a medias también, claro: si alguien tiene muy claro que lo suyo es sumisión sexual en exclusiva, pues que se quede con eso y no le de mil vueltas a la cabeza. Creo que cada vez más, un número menor de mujeres se escandalizan por los juegos que le proponga un compañero de noches locas o para toda la vida.

Así que... Si tiene cura y lo necesitas, cúrate. Si no la tiene y no te importa, sarna con gusto no pica. Y si eres del grupo que me gusta a mi, es decir, los que integran con naturalidad su sumisión en la vida real sin fantasías extremas y sintiendo que crecen como personas con ello, bienvenido al club; espero que disfrutes y hagas disfrutar a tu mujer complementaria.

domingo, 1 de julio de 2018

Femdom y círculo social

Creo que no hace falta que haga una encuesta para saber que la mayoría de vosotros no reconoce abiertamente que es sumiso o dominante, al menos más allá de un círculo cerrado de algún grupo bdsm. Quizá algunos estáis en grupos de esos online, pero dar el paso al encuentro cara a cara os resulte demasiado complicado. Vaya por delante que yo en concreto no soy muy de comunidades en general, y no me parece que vaya a llevarme mejor a priori con gente que comparta mis gustos o, en este caso, mi forma de enfocar la sexualidad. Habrá tema común de conversación, claro, pero eso no significa que vayamos a entendernos bien. Y además, el bdsm, o en concreto la parcela femdom, engloba a gente tan diversa que lo raro es que te vayas a entender con alguien tan solo porque ambos os apartéis de lo convencional.

Dicho lo anterior, tampoco hay que irse al extremo opuesto de no querer ningún contacto con bedesemeros de ninguna clase, jajaja. Lo que pasa es que es raro que busquen simple amistad, ya que si un sumiso aborda a una mujer dominante por internet, su principal objetivo será tener algo femdom con ella, y en cuanto a otras combinaciones, como la de dos sumisos amigos, creo que no abundan tampoco, porque se ven como una competencia frente a las escasas Amas o algo así.

Pero a pesar de la introducción, de lo que quiero hablar en este post es de cómo se lleva el tema femdom “ahí afuera”, con los amigos “normales” o vainilla. De la familia no voy a hablar porque es algo que no se escoge y que, salvo excepciones, suele ser chapada a la antigua a la hora de abordar estos asuntos. Con los amigos es diferente, se supone. Hay otra confianza, se habla más abiertamente de sexo hoy en día, etc.

Cada cual sabrá cómo plantea este tema, yo en concreto opino que es un alivio enorme cuando puedes sincerarte y reconocer el tipo de relación que te llena. Por una parte, tienes que dar el paso tú, porque nadie te va a adivinar el pensamiento, aunque se den cuenta de ciertos detalles o vean que te llevas años incluso sin tener una relación porque no encuentras a ese sumiso o esa Ama complementaria, y desde luego notan que algo “raro” te pasa porque tanto tiempo soltero no es normal, y cosas así. Yo creo que ha habido gente que ha llegado a pensar que soy lesbiana metida en el armario o cualquier otra idea que explicase por qué una mujer guapa, lista, etc. (no me extiendo porque soy modesta :P) estaba sin pareja tanto tiempo. No es que vaya pregonando que tengo pareja cuando la tengo, pero es de esa clase de secretos a voces que muchos conocen jajaja. Quizá yo soy un caso extremo que prefiere no estar con nadie antes que estar en una relación no femdom, pero supongo que no seré la única que toma esa decisión, así que a algunos os sonará lo que cuento.

Así que, si queremos lograr un poco de visibilidad social, empezando por nuestro entorno cercano, el primer paso es decidir contarlo, de manera natural y llamando a las cosas por su nombre. No todo el mundo está familiarizado con estos temas, y no puedes soltar de golpe conceptos como entrega, control, obediencia, etc. sin que te miren como a un extraterrestre bajando de un ovni, o peor aún, que te cuelguen la etiqueta de abusona maltratadora, o en el caso del sumiso, piltrafa arrastrada. Que algunos se excitan justo siendo eso, pero me desvío del tema del post y del blog, porque aquí esa clase de “sumisos” y “amas” no tienen cabida.

Antes de sacar estos temas con alguien, puedes intuir qué clase de mentalidad tiene por sus opiniones generales, y por eso de lo mío puedo hablar poco ahí afuera, ya que no está la cosa muy asumida por lo general. Por resumir mi caso, yo he topado con tres formas básicas de recibir la información de que soy Ama, y aclaro que a veces ni uso la palabra porque la otra persona no puede asimilarla. La primera forma, que por desgracia es la más frecuente, es el rechazo. Si no rechazan mi postura, pues lo de ser mandona tampoco parece tan grave, cuando se trata del sumiso ahí ponen el grito en el cielo. “Uy yo no podría estar con uno de esos, yo quiero un hombre de verdad.” De la hombría del sumiso ya hablé aquí y no me voy a extender, pero lo que quieren decir esas mujeres es que no conciben otra hombría diferente a la del macho alfa que le venden desde todos los frentes, y su estrechez mental no les permite imaginar otras opciones, incluso cuando esos machos alfa las tienen amargadas e infelices, lo que por desgracia también es muy frecuente. Con gente así no me molesto en explicar nada porque nunca lo entenderán. Podemos tener una amistad y llevarnos bien en otros terrenos, pero en cuanto al tema relaciones, tenemos poco en común. Porque yo tampoco tengo paciencia cuando me hablan de sus relaciones horribles, que lo único positivo que tienen para ellas es seguir la corriente social como borregas. Que no digo que lo convencional esté por debajo, ojo, simplemente digo que hay gente que prefiere ser “normal” por encima de ser feliz.

Una segunda forma de reaccionar es la neutra. Es decir, hay gente que se queda como quien oye llover. No te rechaza pero tampoco entiende nada ni lo acepta. Es algo así como, cada loco con su tema, allá tú con tu vida, etc. Aunque no sea un rechazo frontal, tampoco es un apoyo, así que yo no pierdo energía explicando nada a esta clase de gente tampoco.

Llegamos al tercer grupo de personas. Por suerte, como hay de todo en esta vida, hay gente que entiende que hay otras opciones, y lo acepta, aunque no sea su forma de ver la vida. Tampoco es que lo entiendan a fondo siquiera, pero no les hace falta para aceptarlo. Por poner un ejemplo real, en mi último cumpleaños recibí un regalo de una buena amiga. Ella no entiende nada sobre femdom y está más cerca de ser sumisa que dominante. De hecho habló con algunos tipos que querían dominarla a base de palizas y salió espantada como es lógico, porque hay mucho amito nuevo que toma al Grey por modelo y no tiene ni idea de nada. El caso es que a ella le hablé abiertamente de todo esto, incluso le enseñé el blog. He conocido a lectores del blog en persona a lo largo de los años, y también hice alguna amistad ciber por aquí, pero ella es la única persona con la que ocurrió a la inversa: ya la conocía a ella de antes y luego le hablé de mi blog.

Sinceramente, no sabía cómo se lo iba a tomar, pero creo que di el paso de contarlo porque confiaba en que nuestra amistad iba a seguir igual. Porque esos son los verdaderos amigos, y deberíamos replantearnos qué hacemos invirtiendo energía en gente que nos tiraría por un puente (es un decir...) si conociera nuestros “oscuros” secretos. Ella a veces bromea con el tema, con los castigos, los collares y cosas así, y es un signo de lo natural que resulta todo, que es como debería ser, vaya. Volviendo al tema del regalo, era un conjunto de pendientes y collar. Aquí lo podéis ver:



Me pareció un detalle precioso y un símbolo de “aceptación”. Me recordó al caso de un experto en shibari al que los padres le habían acabado regalado un libro sobre el tema. Me encantan los regalos personalizados, los que te llegan de verdad, los que están pensados para darte ese detalle que significa “me molesto en saber lo que de verdad te gusta y que poca gente más sabe”. Me dijo que las esposas tenían un doble significado: para mí era lo obvio del tema femdom, y para ella, eran un símbolo de amistad para siempre :) También me dijo que era para que me lo pusiera con el vestidito, jajaja. Se refería a este regalo que me hizo iskandar hace unos meses:



En definitiva, tener amigos con los que puedes ser tú mism@ no tiene precio, y en femdom no debería ser una excepción.

sábado, 23 de junio de 2018

Censura en youtube



YouTube no es el lugar indicado para mostrar contenido sexual provocativo. Tampoco permitimos los fetichismos violentos, gráficos o humillantes...
Youtube ha eliminado un vídeo de mi canal. Bueno, ya van unos cuantos. Basta con que salga alguien desnudo, aunque no se le vea ninguna parte íntima, para que actúe la tijera de la censura. Luego matizaré que esto no es exactamente así ya que hay vídeos de todo tipo publicados en youtube, la mayoría más fuertes que los míos, que encima son super sutiles. Lógicamente, los más vistos eran los borrados, por ser un poco más explícitos, como el de Amantes femdom, Femdom tántrico, o este último de My normal, en el que, oh qué “terrible”, una chica ponía su pie en la cara de un hombre arrodillado. Esa película se podía ver en cualquier cine, no es porno, ni siquiera erotismo.

Es una escena casi de humor, como podéis ver en el post que le dediqué:
Pues bien, los inquisidores de youtube dicen que no permiten fetichismos humillantes... Por esa regla de tres, los 150.000 vídeos sobre la pavasosa de las sombras de Grey atada a la cama deberían estar borrados también. Pero será que nadie se dedica a denunciarlos, como sí pasó con los míos. Los trolls se aburren mucho por lo que parece.

Soy la primera que cree que debe haber sitios específicos para subir y ver vídeos sexualmente explícitos, pero es que me parece de risa que se censure un vídeo de fetichismo de pies. Lo preocupante es el rasero, es como delimitar lo que está bien y mal, limitar lo que es normal y anormal, y está claro que todo lo que se desvíe mínimamente de la sexualidad convencional sigue viéndose como una amenaza. Eso es lo que me parece indignante, porque además, resulta que yo siempre pongo aviso de vídeo para mayores de 18 y no sirve absolutamente para nada, así que mejor harían en quitar esa opción y poner un cartel que diga “prohibido salirse de la norma convencional” o “para mayores con reparos”.

Cuando borran un vídeo también se pierde el número de visualizaciones, así que de unas 500.000 que tenía hace unos meses ha ido pasando a 200.000. Que eso es lo de menos, pero creo que también es hacer trampa por parte de ellos. En fin, ahora ya sabéis lo que hay detrás del extraño fenómeno de los vídeos que desaparecen. Podéis seguir disfrutándolos allí mientras se pueda, y si no, siguen aquí con la etiqueta “con vídeo”, aunque tampoco es que blogger se libre de la ola de mojigatería que invade las redes.

domingo, 17 de junio de 2018

El sumiso pajillero


Hay sumisos (muchos...) que se quejan de no encontrar Ama. Sin embargo, el sumiso pajillero vive la mar de feliz fingiendo buscar Ama. Incluso contacta con alguna y le sigue la corriente hasta que se cansa del juego, o hasta que ve que aquello se pone un poco serio y entonces recoge cable. El sumiso pajillero rara vez reconocerá que lo es, claro, porque entonces se le va el invento al traste, ya que cuando se atreve a ir un paso más allá de ver porno con una mano, tiene que mantener el teatro de su supuesta sumisión a prueba de bombas hasta salirse con la suya.


Un rasgo típico de estos “sumisos” es que no son nada selectivos, pues para estar tras una pantalla con los pantalones bajados, cualquiera le vale. Tengo guardado un anuncio de uno de estos tipos, de hace mucho tiempo, entre el material que voy recopilando para el blog. Vamos a ver un ejemplo de sumiso pajillero en acción, con mis comentarios intercalados.

Busco ama o amo o pareja dom
Bien... empieza bien. Como digo, a estos les sirve cualquier trozo de carne, y hasta cuando son heterosexuales buscan amo o lo que se tercie. Resulta sospechoso que alguien que se conforma con lo que sea, no encuentre nada de nada.
Mi primer interés es la hipnosis, el lavado de cerebro, el control de la mente, la modificación de conducta, la remodelación de la memoria.
Chico, tú lo que necesitas es un milagro de Lourdes. Remodelación de la memoria... ¿lo quieres con una varita mágica, o con una pastilla borra-recuerdos traída desde el quinto milenio o con lo que hayan inventado para ese entonces? Ains... oye, que ya me gustaría a mí modelar la mente del sumiso hasta ese punto a veces, jiji, pero me parece que es mejor buscarse a otro si tienes que cambiar a un tipo de arriba a abajo.
También me interesa la feminización total y real de cuerpo y mente, pero no la sissificación. Es un gran fetiche para mí y mi mayor sueño.
Sí, claro, siéntate a hacer pis durante dos meses y verás como ya te conviertes en una mujer que piensa en... ¿flores de color rosa? A saber lo que piensan estos que consiste en ser toda una mujercita, ainsss.
Necesito un dueño/a/s en la vida real, mi destino es ser un esclavo real y servir a mi dueño/a/s cada segundo de mi vida. Quiero darte mi alma, mente y cuerpo porque voy muy en serio con este estilo de vida.
Sí, cada segundo vas a estar sirviendo, olvídate de dormir, comer y defecar. Todo eso se acabó. Morirás en tres días, pero oye, y lo feliz que te vas a ir al otro mundo, eh...
Muy interesado en ser prostituido por mi dueño/a/s, quiero ganar dinero para mi dueño/a/s, en la vida real! Sin vuelta atrás! Sueño con ser entrenado como esclavo sexual para mi amo/a/s, con mujeres, hombres, trans, parejas, sexo en grupo, por TV (¿ein????), ser un adicto total al sexo es muy importante para ganar dinero para mi amo/a/s.
Lo increíble es que a esas alturas del anuncio no le resbalasen las manos en el teclado, ejem. Que sí, que como película, (ya que nombra no se qué de TV), puede servir, pero vamos, qué manía con mezclar todo con todo. Que se vaya a un prostíbulo y pida trabajo, si tantas ganas tiene de ser “una putita”. Cuántos tópicos, a cada cual más lamentable.
Quiero que me rompan, que eliminen mis límites para un mejor uso con mi amo/a/s. Necesito dueño en la vida real, ok? Nunca te mandaré dinero, ok? 100% libre de drogas y enfermedades!
Oye, y si tu amo-a-s quiere que te conviertas en un yonki, ¿qué pasa? Ya empiezas a ponerte remilgoso, ains. Y de dinero ni hablar, tú no pagues ni una cocacola, solo suelta la pasta cuando te metan en una orgía de 20 para arriba.
...Ahora bien, lo a gusto que se quedaría el tío después de escribir todo eso no tendría precio.

Más de 50 tipos de falsos sumisos en mi libro:

jueves, 7 de junio de 2018

El sumiso imaginario



Hace tiempo que no me marco un post sobre falsos sumisos, y no es porque la lista esté acabada, por desgracia. Hoy voy a hablar de un caso concreto, respetando el anonimato por supuesto, pero seguro que hay cientos como él. Quizá no a niveles tan graves, pero algunos van camino de perder la cabeza como este hombre. Lo de la imagen es una indirecta por si acaso me lee, para que sepa que va por él. Alguna vez hasta apareció por aquí, así que no es tan imposible. Yo suelo seguir a cada persona que deja un comentario y tiene blog, y así fue como me enteré del culebrón de este sumiso. En casos así no puedo dar consejo, que además ni me han pedido, porque solamente un profesional de la salud mental puede ocuparse del asunto.

Por resumir muchísimo, el sumiso imaginario se monta una película en su cabeza, tras conseguir que un ama financiera lo acepte en su cuadra de esclavos a distancia. Es decir, paga por el servicio concreto que la otra ofrece y a partir de ahí cree que la cosa puede ir a más, por pequeños detalles que podrían ser reales o no. Teniendo en cuenta que en su blog él hasta se llegó a hacer pasar por otro lector para dejar comentarios de ánimo (con poca habilidad, por cierto), cualquier desvarío es posible.

La tal ama, cuya versión no tengo de primera mano, al parecer le decía algo así como, para el carro que entre tú y yo solo hay un vínculo económico. Lógico, vaya, por mucho o poco detalle que tuviera con él en plan amigos, y aunque así fuera, cualquier mujer (y hombre) tiene derecho a rectificar y no querer ir más allá con otra persona. Sea como sea, el sumiso imaginario se obsesiona con su ama financiera y escribe parrafadas de pataletas (qué cosa tan patética y poco caballerosa, por no mencionar qué actitud tan poco sumisa) y hasta llega a amenazar con suicidarse.

En su blog (qué pena por cierto que haya tan pocos blogs de sumisos y casi todos en la misma línea de fantasías extremas) hablaba como si la ama esa fuera a leerlo, lo cual resultaba difícil de creer, pero el caso es que le decía cosas como que no tenía nada que ofrecerle porque se había quedado en paro, y le llevaban los demonios al enterarse de que la otra se iba a un hotel a sesionar con alguno de la cuadra. Al mismo tiempo reconocía tener malos hábitos y ser un desastre en resumen, y añadía que no sacaba su corazón por miedo a lastimarse, pero que “lo sacaría por ti, ama”, así diciéndoselo directamente.

Por acabar con el resumen, quería adorar a su ama y a sus amantes y ser cornudo. Ya el colmo de la sinrazón. Un tipo que se encela de los otros sumisos de la cuadra, quiere ser cornudo (como si eso fuera sinónimo de sumiso juasss) y todo eso desde el calentón descerebrado de escribirle al viento desde la soledad de su teclado.

Qué pena y qué asco que tipejos y tipejas así se pongan el cartel de ama y sumiso. Qué indignante. Tipos que son piltrafas, tías que viven del cuento, y enfermos mentales de todo pelaje. Que no voy a atacar a nadie por tener una enfermedad, física o mental, pero joder, dejad las manitas lejos de un teclado, a ver si tomando el aire os va mejor, haceos ese favor y hacédnoslo a los que vivimos esto desde la naturalidad, sin taras, sin neuras, de manera sana. Pero claro, si no están sanos, a ver cómo demonios van a llevar lo sano al terreno de las relaciones. Si estás hecho una mierda, ¿crees que dará sentido a tu vida que una bruja te acabe de hundir en el barro? ¿Y todo a cambio de qué? ¿de poder ponerte el cartelito de “soy sumiso de ama tal”? Como si eso significase algo, cuando todo es una inmensa farsa. Hay varios de estos que montan blogs para contarle al mundo (bueno, a los 4 gatos que los leen) que son sumisos de un ama (financiera o profesional en el 99% de los casos) o que no la tienen pero ellos hablan por boca de un ama imaginaria como si existiera en realidad.

Le doy la razón en algo a este individuo, no tiene nada que ofrecer, pero no me refiero a cosas materiales como él, me refiero a que por dentro está vacío, no tiene absolutamente nada de valor, en primer lugar para dirigir su vida, y después para ofrecérsela a alguien, porque hay personas tan pobres que solo saben hablar de dinero. Si no tienes cualidades como persona, está claro que no las puedes tener como sumiso. En fin, al menos dios los cría y ellos se juntan, y ni por esas se entienden... Mundo cruel, juas...

domingo, 20 de mayo de 2018

Por qué funciona una relación femdom, y por qué no



Esta pregunta puede dar para ríos de tinta, así que voy a resumir cómo lo veo yo. Para empezar, una relación femdom es como otro tipo de relación, es decir, al menos para personas como yo que tenemos esto como nuestra única manera de relación erótico sentimental a tiempo completo, aunque imagino que si se trata de algo esporádico también tiene los problemas típicos en esos casos. En definitiva se trata de dos personas, con sus altibajos, sus problemas, su mayor o menor grado de compatibilidad, sus intereses comunes y propios, sus planes de futuro, etc. Pongo todo esto en primer lugar porque es la base, y mirando al pasado, fue el principal problema para que una relación no funcionase en mi caso. Pesa siempre mucho más el factor persona que el tema femdom. Quizá para una sesión suelta te da igual con quien sea, pero incluso ahí tiene que haber una conexión y un entendimiento, por muy frío e impersonal que sea el contacto. No somos máquinas, creo, aunque ojalá inventen pronto las Amas-robot y así más de uno cumpla sus fantasías egocéntricas sin incordiar a ninguna mujer.


Vamos a dar por sentado que la compatibilidad personal existe, pero de verdad, eh, no un espejismo pasajero, o una impresión que se saca tras unas semanas en las que uno o ambos fingen y maquillan su forma de ser con tal de que la otra parte los acepte. Es algo que lleva tiempo, por supuesto, y es otra condición para que una relación femdom funcione: no precipitarse, no creerse las palabras bonitas y las buenas intenciones de un sumiso que a lo mejor el año que viene por estas fechas te dice o demuestra lo contrario, esperar a ver si esa mujer que dice ser dominante vocacional cambia de opinión en pocos meses, etc. Así que tiempo al tiempo, y ver si las diferencias inevitables que van surgiendo se pueden limar o si son infranqueables.


Entremos ahora más en materia femdom. Para mí lo de persona y sumiso van de la mano, nunca intenté conocer a un hombre sin plantear desde el minuto uno la clase de relación que me funciona. Si sacas de la chistera tu sumisión con esa chica que te llena en los demás aspectos, es como jugar a la ruleta rusa. Ella podrá amoldarse a tus gustos como un gesto de amor, y no me parece ni bien ni mal, pero piensa que lo justo es que tú también te amoldes a los gustos de ella, y si te parece una barbaridad que le cumplas la fantasía de convertirte en mister Grey, ahí tienes la respuesta de cómo se siente alguien cuando intentan llevarle por un camino que no es el suyo.


Voy a centrarme ahora en el caso ideal en el que hay afinidad personal y compatibilidad femdom. Ojo, no es tan fácil como decir yo soy Ama y tú sumiso así que vamos al lío. El abanico femdom es amplio, y en mi opinión engloba demasiadas cosas que ni siquiera deberían estar ahí, porque es simple egoísmo masculino disfrazado de sumisión, y hay prácticas que son variantes de la sexualidad que no encajan con lo convencional y acaban también en el saco bdsm. De manera que lo habitual es que el sumiso llegue pidiendo tal y cual práctica, casi siempre dando por sentado que tú, por definirte como Ama, vas a acceder a todas y cada una de ellas. Está bien y es inevitable hablar de las prácticas, como paso imprescindible para ver la compatibilidad, pero mensajes como “hola ama tengo el ano afeitado y entrenado” (verídico en mi buzón, por cierto), no van en la línea de la compatibilidad sino del “busco esto y nada más que esto y ni me he molestado en averiguar si a ti te va eso, que es mejor molestar a todas las mujeres del planeta con el mismo mensaje de copia-pega a ver lo que pesco”.


Por cierto, si buscas un rollete femdom porque te aburres de tu vida vainilla y sigues leyendo todavía este post, tienes muchos sitios online donde buscar gente que quiera lo mismo. Ah, y a ver si los de tu grupo dejáis de usar la palabra sumiso de una puñetera vez.


Entonces, retomando la situación a la que me refiero de pareja afín con los mismos gustos femdom, la clave de por qué funciona ya casi la he dado. La compatibilidad es la base, y por supuesto tener la misma visión del futuro juntos, aunque ninguna relación viene con garantía de eterna, pero qué menos que querer caminar en la misma dirección, porque cuando cada uno quiere remar en direcciones diferentes, mal va ese barco. Pero voy más allá en el análisis de por qué funciona una relación femdom. Cuando Ama y sumiso están bien juntos, se crea entre ellos un vínculo especial. Sí, vale, lo mismo ocurre con una relación vainilla, y no pretendo decir como dicen otros por ahí que el bdsm es más intenso o incluso mejor que otras relaciones, eso me parece una estupidez. A cada uno le funciona lo que le funciona. Lo que sí ocurre es que se produce otra vuelta de tuerca al introducir el concepto de pertenencia y propiedad. “Soy tuyo”, “eres mío”, son conceptos muy fuertes, incluso políticamente incorrectos. Que conste que me parece fatal cuando alguien cree que posee a la otra persona sin permiso. Por si alguien aterriza aquí por equivocación, en femdom nadie obliga a nadie ni se plantean como relaciones tóxicas que acaban en violencia de género. A ver, que habrá de todo, pero que la base por supuesto no es esa.


Eso de la pertenencia es algo casi adictivo, que lejos de disminuir con el tiempo, te deja con ganas de más. Además, al ser algo aún minoritario, o quizá siempre lo siga siendo, es como una especie de vicio secreto compartido, algo que es difícil de conseguir y que merece la pena mantener. Matizo lo anterior, porque si le damos la vuelta a la tortilla, tenemos algunas razones de por qué no funciona una relación femdom mal planteada. Hay gente que se aferra a quien sea con tal de poder decir que tiene Ama o sumiso, precisamente porque es difícil de encontrar, y en ese sentido me encantaría que fuese algo más generalizado, para minimizar ese riesgo. De todos modos, es fácil distinguir si están contigo por interés o porque les importas como persona. Si tu sumiso o aspirante a serlo solo te busca cada tres semanas para acabar atado en la cama, no te hace falta bola de cristal para saber que fuera de eso puede estar perfectamente sin ti en su vida.


Otro motivo por el que una relación femdom funciona, es porque el sumiso no puede seguir el esquema típico del macho en fase de cortejo, es decir, no puede esforzarse al principio y luego dormirse en los laureles, y si lo hace ya sabe a lo que se expone. En una relación femdom él no sabe bien lo que pasará, tiene que esperar a que ella de el paso, a que marque el ritmo. Los hombres se comportan habitualmente como cazadores, y pierden el interés cuando la presa (nosotras) cae en sus garras. Pero en femdom ellos no tienen nada seguro, deben seguir alerta y ganarse su lugar una y otra vez, y eso, lejos de desgastar la relación, la fortalece, porque supone un reto para ellos, y cobardes aparte, a los hombres les gustan los retos. Además significa no caer en la monotonía, que es algo importante también, porque hay relaciones que mueren por desgaste y desencuentros, y otras por simple aburrimiento.
El tease and denial, para quien no lo sepa, consiste en provocar para dejar con las ganas. No es que sea una frustración constante ni una negación perpetua del orgasmo, se trata de jugar con la excitación, que se mantiene en vilo a elección del Ama. Y esto no es algo hecho para todo el mundo, claro, pero funciona para el que le gusta porque, por hacer una analogía, si tuviésemos siempre vacaciones no las podríamos saborear igual que tras un duro esfuerzo.

Por terminar el post, que me salió largo a pesar de que iba a resumir jaja, voy a comentar, rápido ahora sí, por qué no funcionan algunas relaciones femdom, falta de afinidad aparte. Los errores frecuentes en una relación femdom fallida son: que el sumiso sea falso, es decir, que mienta con tal de llevarse lo que quiere; que viva en una nube fantasiosa desde la que busca una relación idealizada que no existe y por tanto se estrellará contra la dura realidad a la primera de cambio; que lo compare todo con lo que ve en el porno o con otras relaciones; y que quieran ser el super sumiso del universo pero que a nivel persona no puedan ni con su vida.

viernes, 11 de mayo de 2018

Mis no-sesiones con iskandar


No suelo dar detalles íntimos de mi vida femdom en este blog, y es algo que me diferencia de otros blogs de contenido adulto. No me va el exhibicionismo, real o virtual, y en realidad me parece positivo que haya mujeres como yo, que no necesitamos ir de diosas del porno o algo así, para gritar al mundo que somos dominantes, y que no lo somos menos por no tener cuadras de esclavos o por no enseñar carne. Así que espero ser esa especie de portavoz del grupo de Amas que viven el femdom de manera natural y sin necesidad de grandes parafernalias.


Una forma de explicar lo anterior es contar cómo son mis encuentros sexuales con iskandar. Puede parecer una contradicción con lo del no exhibicionismo, jaja, pero todo esto es para dejar claro que no practico sesiones femdom con él, sino que es algo más amplio que eso, y casi opuesto, como voy a comentar. Como inciso, tengo que decir que me parece respetable que la gente haga sesiones o practique el submarinismo, pero a mí me parece frío e impersonal quedar con un desconocido para echar un rato femdom. Y si se trata de una pareja, también me choca que haya momentos de, digamos, paréntesis, en los cuales son Ama y sumiso, cuando el resto del tiempo son una pareja “normal”.


Sin más preámbulo, voy a contar nuestro más reciente encuentro femdom-sexual. Para mí es una redundancia esto que acabo de escribir, porque el sexo en mi caso es siempre femdom, pero bueno, especifico por si algún despistado acaba de llegar al blog. Y no me va el sexo casual, no podría acostarme con alguien que solo se interesa por mí en ese terreno y que deja a un lado a la persona que soy más allá de eso. Pues bien, ese día en concreto hicimos una pequeña escapada de la rutina y nos aislamos del mundo exterior durante muchas horas. Estuvimos comiendo en uno de nuestros sitios favoritos, como solemos hacer otras veces, con o sin paseo. En esta ocasión no hubo paseo porque queríamos aprovechar al máximo otro lugar especial al que volvemos cada vez que podemos, un sitio muy tranquilo donde se puede disfrutar de una cama king size y, tachán, un jacuzzi tamaño doble. Qué mejor forma de empezar a planear travesuras que relajada entre burbujas. Pero antes hay que llenar el jacuzzi, con lo cual esperamos en la cama, y donde aprovechamos el tiempo también, claro. Tanto en ese momento como cuando estamos en cualquier otro sitio, podemos parecer una pareja vainilla, pero hay detalles que nos “delatan”. Yo escojo primero el menú, el me habla de usted siempre, yo decido si habrá besos y abrazos en la cama o si voy directa a atarlo al cabecero, etc. Pero suelo empezar por los besos y abrazos, como si en vez del aftercare le hiciera el pre-care, jaja, para prepararlo para la caña posterior, juas. No, a ver, ya digo que no hacemos sesiones, simplemente nos besamos porque somos pareja. Y, algo muy importante, yo necesito sentir una conexión emocional antes de hacer cualquier cosa femdom, y aunque se da por sentado que eso es así con una pareja, necesito igualmente ese recordatorio antes de entrar en faena. De manera que no se trata de vainillismo, aunque ya las etiquetas importan poco en ese momento, somos dos personas que se quieren y se desean y lo que pasará después será femdom porque somos Ama y sumiso, así de simple.


Pero íbamos por el llenado del jacuzzi, jaja. Para cuando se ha llenado ya estamos sin ropa, así que al agua que nos vamos. Disfrutamos de estar tranquilos, relajados, y no pasa mucho tiempo hasta que nos acercamos y vuelven los abrazos y demás. Un jacuzzi grande da muchas posibilidades, así que puedo meterle un pie en la boca sin problema, por poner un ejemplo. Iskandar a esas alturas está super excitado, y para su sorpresa, y sin premeditacion por mi parte, ocurre algo que no había pasado hasta el momento entre nosotros, después de más de un año y varios meses de relación: le hago una felación. Una vez más tengo que matizar. El sexo oral no es exclusivo de vainillas ni de extraterrestres, pero en femdom tiene otro significado añadido. Cuando le hago un facesitting o me come el coño, por decirlo claro, yo tengo una posición dominante, es como si lo forzase, aunque él lo haga encantado, pero le encanta aún más el hecho de sentir que abuso de él. Pues bien, lo de la felación empezó con una de mis bromas: ahora podría darte un mordisco en esta posición. Y dicho y hecho. Luego le hice una especie de tortura genital con la lengua en el glande y le rocé con los dientes. No entiendo a las mujeres dominantes que no tienen contacto sexual con su sumiso, y tampoco entiendo esos vídeos porno en los que ella azota o lo que sea al sumiso y al final siempre acaba comiéndole el pirulí. Tal como lo veo y lo vivo yo, su cuerpo está para mi disfrute, y además es una forma más de hacer tease and denial. Y en definitiva, me apeteció y punto, que de eso se trata. Tengo que aclarar que a mí en concreto no me excita demasiado el hecho de lamer un pene, no sé por qué, pero es así. Si me excitase, lo haría más a menudo, y me da igual lo que diga el manual del Ama de bdsm. Sin embargo, al pensar que está en mis manos, que soy la dueña de ese pene en ese momento, que él no sabrá si voy a acariciarlo o a darle un pellizco, todo eso es lo que me pone. El poder y el control, y que él obedezca y se entregue, en resumen es eso lo que me excita. Pero ya digo, la felación es algo inusual para mí y cuando cambié de postura le di un bofetón y le dije, ¿no me vas a dar las gracias? Me las dio, por supuesto.


Nos podemos pasar varias horas en el agua, pero cuando ya los dedos parecen uvas pasas nos volvemos a la cama, donde estaremos varias horas más, parando solo para tomar algo. A mí (a nosotros) nos encanta el facesitting, así que es lo que ocurre con más frecuencia en nuestros encuentros íntimos. También nos encanta (hacerlo a mí y recibirlo a él, claro) el bondage, aunque no en plan muy elaborado de perder media hora para hacer un nudo. Como dije, no nos van las parafernalias. A ver, tengo modelitos sexy y a él le encanta el cuero, porque tampoco es que esté reñido ni que tengamos que renunciar a todo eso, pero no son imprescindibles para meternos en la dinámica femdom, esa es la diferencia con una sesión bdsm. Casi siempre le acabo atando las manos, pero ojo, no está todo el rato así porque entonces no podría disfrutar de sus caricias. A veces lo ato con un lazo, o un pañuelo, o lo que me pille a mano, pero nuestras muñequeras favoritas son estas:


Son una maravilla, porque el interior es acolchado y tienen una pinta estupenda, mucho mejor que unas esposas recubiertas de peluche. Se ajustan a la perfección con las hebillas, y tienen esos aros que sirven para enganchar esa cadenita que trae, que sirve para unirlas entre sí y también unirlas por ejemplo al cabecero. Incluso sirven como collar uniéndolas alrededor del cuello. Así que le até las manos al cabecero también esta vez, y estrenamos un antifaz, con lo que quedó, aun más, a mi merced. Cuando me cansé de abusar de él de esa manera, volvimos al jacuzzi otro rato para rematar el relax del día.


Y todo lo anterior, que en mi caso es lo más natural y normal del mundo, apenas lo he visto en ningún rincón de internet, si acaso en el blog de alguna mujer que busca algo parecido y no lo encuentra. No es fácil de encontrar, por supuesto, pero sirva este testimonio para dejar constancia de que no hay nada imposible en esta vida, por complicado que pueda ser. Y espero que se haya entendido más o menos lo que quiero decir con lo de nuestras no-sesiones, porque al dejar atrás el jacuzzi volvimos al coche y seguimos siendo una pareja al tiempo que no dejamos de ser Ama y sumiso.