~ La sumisión NO es ser utilizado, la sumisión es ser útil.

~ La sumisión NO es pensar de ti mismo que eres menos, la sumisión es pensar menos en ti mismo.

~ La sumisión NO es lo que te hacen a ti, la sumisión es lo que tú puedes hacer por ella.


sábado, 27 de abril de 2019

El sumiso pedigüeño


En este post voy a hablar de varios temas que están conectados entre sí, a raíz de una consulta privada. Por una parte tenemos el caso frecuente del “sumiso” que solo sabe pedir que le hagan tal o cual práctica, unido al hecho de pedírselo “casualmente” a una chica vainilla o Ama novata, y tenemos por tanto también el caso de estas mujeres que no saben bien dónde se están metiendo o de qué va la Dominación Femenina, o si lo que les proponen es femdom o es cualquier otra cosa.

Vamos a empezar por el mensaje:
Te escribo para ver si me orientas un poquito, llevo un tiempito conociendo un hombre estamos en países diferentes pero él ha venido a verme aunk no hemos tenido intimidad, él fue quien descubrió lo dominante en mi y me he motivado a seguir leyendo y conociendo, el problema es que me dice que no le pongo reglas , k no le brindo seguridad, entonces entre sus fantasías esta vestirse de mujer y hacer tareas de la casa para mi y k yo lo encule, aunk he leído que a muchos hombres le gusta esto y no necesariamente son gays me desubica mucho, dudo al momento de poner reglas porque no sé hasta donde podría llegar en este juego y a veces me presiono cuando él me lo pide incluso le he dicho que sólo es sumiso cuando estamos en rol luego de eso se le olvida y se vuelve un gorila pedante y eso lo odio.Tal vez lo mejor sea alejarme creo k si él fuese un sumiso genuino estaría tranquilo solo esperando a que yo actué.

Bien, para empezar, esta mujer no sé si es dominante o no, y ni ella misma lo sabrá ahora mismo, pero de lo que no cabe duda es que no es tonta ni mucho menos. En un mensaje breve ha resumido el tema de los falsos sumisos, ha sacado sus acertadas conclusiones y creo que solo necesita que alguien, en este caso yo, le diga “en efecto, no te equivocas”.
Ese hombre, obviamente, no es sumiso, de hecho es todo lo contrario. Y oye, yo no critico que la gente sea como es, aunque nunca aceptaré pulpo como animal de compañía.


El problema con esos hombres es que son capaces de lo que sea con salirse con la suya. Actúan desde el egocentrismo y no les importa pisar ilusiones ajenas ni utilizar a las mujeres para cumplir sus fantasías. Solo saben manipular, y ni siquiera son muy hábiles, puesto que cualquier mujer con una inteligencia normal y un mínimo de recorrido en la vida, los desenmascara pronto y les descubre la trampa.

Obviamente, si no te van los gorilas prepotentes, es imposible que funcione lo vuestro, y en efecto, debe esperar tu ritmo. No puede decirte, “uy, siento que eres dominante, pero haz las cosas como yo digo o sugiero”. Si encima presiona, más claro el agua. Déjalo ir, porque total, ni siquiera lo tienes cerca. No pierdes gran cosa.

Como digo, la suerte con esta clase de falso sumiso es que se ven a la legua. Son tan poco sutiles que se delatan pronto. Les sirve cualquier mujer, no tiene ni que ser dominante, es más, cuanto más manipulable e inexperta sea ella, mejor para ellos. Solo necesitan una mujer que no tenga reparos en hacerles lo que ven en los vídeos porno, porque saben que cualquier mujer no se presta a eso. Si ellas disfrutan o no, les da exactamente igual, o queda muy por debajo de lo que ellos esperan llevarse de la experiencia. Parece que algunos hacen penitencia en sus gustos sexuales, que son cabrones alfa en el día a día y luego les pone ser unos arrastrados, eso sí, como bien dice mi lectora, por un ratito nada más.

No es el primer caso de estos que me llega, en mi libro de Consejos femdom hay uno parecido, que no publiqué aquí y que está allí en exclusiva. Aquella chica me pidió consejo porque estaba pasándolo realmente mal por culpa de un capullo que solo quería que ella le pusiese bragas. Al menos en el caso de este post parece, y espero, que la cosa no llega a ese nivel y que no está pillada por ese batracio.

Y es que siguen diciendo que son sumisos, pero nop, no cuela. No son sumisos, son kinksters, y además como personas dejan bastante que desear, no porque sean kinsters, sino porque mienten acerca de lo que son o lo que desean. Mi lectora titula su mensaje “entrega o Dominación”, y ha dado en el clavo. Ellos no quieren entregarse ni buscan dominación, buscan juegos a su ritmo y manera, y si no lo logran, atacan a esa compañera de juegos diciendo que es su culpa por no ser más estricta. Como si para sentirse dominado no hubiera que empezar por someterse.


Y es normal que una mujer que empieza su andadura en esto, se plantee qué demonios ocurre. ¿No son lo bastante dominantes o es que ellos no son lo bastante sumisos? Sumisión aparte, es una falta de honestidad, y a pesar de todos estos individuos, sí que existe la Dominación Femenina real, sin presiones ni manipulaciones, sin mentiras, con entrega real por parte de hombres que priorizan los deseos de ella, aunque sea inexperta, dándole tiempo y espacio y tratándola como la persona humana que es, no como una muñeca de latex a tamaño real.

Si estás en un caso parecido, aplica el sentido común y escucha a tu instinto. Todas sabemos cuándo, en el fondo, nos están simplemente utilizando. No es tan complicado detectar la diferencia entre ser sumiso y fingir serlo. Y es que tenemos dos posturas distintas y contrapuestas. Por un lado, tenemos el concepto ella manda y él obedece, y por otro, en las antípodas, tenemos al sumiso pedigüeño, el que pide que ella le haga cosas, o que le ordene que haga cosas. Desde fuera quizá parezca lo mismo, pero no tiene nada que ver. La primera postura parte de la entrega del sumiso, de sentirse en manos de ella, pero no bajo los términos de él, sino acatando el qué, el cómo y el cuándo que marque ella, todo dentro de lo razonable y lo seguro. La segunda postura se basa en el egocentrismo del hombre que sigue siendo el que manda incluso cuando se supone que manda ella.

Como bien dice la lectora, una práctica como el pegging o cualquier otra, no convierte a un hombre en sumiso, igual que no lo convierte en gay. Son juegos sexuales, apartados de lo que se supone normal y convencional, y ya está. Espero que cada vez sean menos los frescos que intentan salirse con la suya. Si mi blog ayuda en esa dirección, me doy por satisfecha.

3 comentarios:

  1. Excelente post, Ama S.

    Nunca deja nunca de sorprenderme lo poco que se conoce la gente a sí misma. Supongo que funcionan muy bien los engranajes del sistema para dejar a la gente abobada con tanto ruido, y publicidad intentando que "compremos" una forma de ser... aunque, conmigo esa porquería no funciona.

    Pienso que su presente post puede resultar muy útil para que la gente sepa desenmascarar rápidamente a este tipo de actitudes absurdas ayudando a mucha gente a encontrar un mejor camino en sus vidas.

    Personalmente siempre he tenido muy claros mis sentimientos. Cuando hay que entregarse, mi entrega es plena y absolutamente desinteresada. Quizá tengo la suerte de que, no siendo un pedigueño pesado, disfruto de las situaciones con que me sorprenda mi Ama, sean éstas cuales sean. Lo importante es satisfacerla, a ella, a nadie más, ni siquiera a mí.

    Confieso que a veces insinúo cosas que me gustaría sentir. Pero no tomo y obligo, jamás, eso romperia lo sagrado del tema.


    Gracias.

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    Respuestas
    1. El hecho de que el sumiso no mande en la relación no debe confundirse con su pasividad total. Yo lo resumo en: el sumiso propone y su Ama dispone.

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