~ La sumisión NO es ser utilizado, la sumisión es ser útil.

~ La sumisión NO es pensar de ti mismo que eres menos, la sumisión es pensar menos en ti mismo.

~ La sumisión NO es lo que te hacen a ti, la sumisión es lo que tú puedes hacer por ella.


viernes, 11 de mayo de 2018

Mis no-sesiones con iskandar


No suelo dar detalles íntimos de mi vida femdom en este blog, y es algo que me diferencia de otros blogs de contenido adulto. No me va el exhibicionismo, real o virtual, y en realidad me parece positivo que haya mujeres como yo, que no necesitamos ir de diosas del porno o algo así, para gritar al mundo que somos dominantes, y que no lo somos menos por no tener cuadras de esclavos o por no enseñar carne. Así que espero ser esa especie de portavoz del grupo de Amas que viven el femdom de manera natural y sin necesidad de grandes parafernalias.


Una forma de explicar lo anterior es contar cómo son mis encuentros sexuales con iskandar. Puede parecer una contradicción con lo del no exhibicionismo, jaja, pero todo esto es para dejar claro que no practico sesiones femdom con él, sino que es algo más amplio que eso, y casi opuesto, como voy a comentar. Como inciso, tengo que decir que me parece respetable que la gente haga sesiones o practique el submarinismo, pero a mí me parece frío e impersonal quedar con un desconocido para echar un rato femdom. Y si se trata de una pareja, también me choca que haya momentos de, digamos, paréntesis, en los cuales son Ama y sumiso, cuando el resto del tiempo son una pareja “normal”.


Sin más preámbulo, voy a contar nuestro más reciente encuentro femdom-sexual. Para mí es una redundancia esto que acabo de escribir, porque el sexo en mi caso es siempre femdom, pero bueno, especifico por si algún despistado acaba de llegar al blog. Y no me va el sexo casual, no podría acostarme con alguien que solo se interesa por mí en ese terreno y que deja a un lado a la persona que soy más allá de eso. Pues bien, ese día en concreto hicimos una pequeña escapada de la rutina y nos aislamos del mundo exterior durante muchas horas. Estuvimos comiendo en uno de nuestros sitios favoritos, como solemos hacer otras veces, con o sin paseo. En esta ocasión no hubo paseo porque queríamos aprovechar al máximo otro lugar especial al que volvemos cada vez que podemos, un sitio muy tranquilo donde se puede disfrutar de una cama king size y, tachán, un jacuzzi tamaño doble. Qué mejor forma de empezar a planear travesuras que relajada entre burbujas. Pero antes hay que llenar el jacuzzi, con lo cual esperamos en la cama, y donde aprovechamos el tiempo también, claro. Tanto en ese momento como cuando estamos en cualquier otro sitio, podemos parecer una pareja vainilla, pero hay detalles que nos “delatan”. Yo escojo primero el menú, el me habla de usted siempre, yo decido si habrá besos y abrazos en la cama o si voy directa a atarlo al cabecero, etc. Pero suelo empezar por los besos y abrazos, como si en vez del aftercare le hiciera el pre-care, jaja, para prepararlo para la caña posterior, juas. No, a ver, ya digo que no hacemos sesiones, simplemente nos besamos porque somos pareja. Y, algo muy importante, yo necesito sentir una conexión emocional antes de hacer cualquier cosa femdom, y aunque se da por sentado que eso es así con una pareja, necesito igualmente ese recordatorio antes de entrar en faena. De manera que no se trata de vainillismo, aunque ya las etiquetas importan poco en ese momento, somos dos personas que se quieren y se desean y lo que pasará después será femdom porque somos Ama y sumiso, así de simple.


Pero íbamos por el llenado del jacuzzi, jaja. Para cuando se ha llenado ya estamos sin ropa, así que al agua que nos vamos. Disfrutamos de estar tranquilos, relajados, y no pasa mucho tiempo hasta que nos acercamos y vuelven los abrazos y demás. Un jacuzzi grande da muchas posibilidades, así que puedo meterle un pie en la boca sin problema, por poner un ejemplo. Iskandar a esas alturas está super excitado, y para su sorpresa, y sin premeditacion por mi parte, ocurre algo que no había pasado hasta el momento entre nosotros, después de más de un año y varios meses de relación: le hago una felación. Una vez más tengo que matizar. El sexo oral no es exclusivo de vainillas ni de extraterrestres, pero en femdom tiene otro significado añadido. Cuando le hago un facesitting o me come el coño, por decirlo claro, yo tengo una posición dominante, es como si lo forzase, aunque él lo haga encantado, pero le encanta aún más el hecho de sentir que abuso de él. Pues bien, lo de la felación empezó con una de mis bromas: ahora podría darte un mordisco en esta posición. Y dicho y hecho. Luego le hice una especie de tortura genital con la lengua en el glande y le rocé con los dientes. No entiendo a las mujeres dominantes que no tienen contacto sexual con su sumiso, y tampoco entiendo esos vídeos porno en los que ella azota o lo que sea al sumiso y al final siempre acaba comiéndole el pirulí. Tal como lo veo y lo vivo yo, su cuerpo está para mi disfrute, y además es una forma más de hacer tease and denial. Y en definitiva, me apeteció y punto, que de eso se trata. Tengo que aclarar que a mí en concreto no me excita demasiado el hecho de lamer un pene, no sé por qué, pero es así. Si me excitase, lo haría más a menudo, y me da igual lo que diga el manual del Ama de bdsm. Sin embargo, al pensar que está en mis manos, que soy la dueña de ese pene en ese momento, que él no sabrá si voy a acariciarlo o a darle un pellizco, todo eso es lo que me pone. El poder y el control, y que él obedezca y se entregue, en resumen es eso lo que me excita. Pero ya digo, la felación es algo inusual para mí y cuando cambié de postura le di un bofetón y le dije, ¿no me vas a dar las gracias? Me las dio, por supuesto.


Nos podemos pasar varias horas en el agua, pero cuando ya los dedos parecen uvas pasas nos volvemos a la cama, donde estaremos varias horas más, parando solo para tomar algo. A mí (a nosotros) nos encanta el facesitting, así que es lo que ocurre con más frecuencia en nuestros encuentros íntimos. También nos encanta (hacerlo a mí y recibirlo a él, claro) el bondage, aunque no en plan muy elaborado de perder media hora para hacer un nudo. Como dije, no nos van las parafernalias. A ver, tengo modelitos sexy y a él le encanta el cuero, porque tampoco es que esté reñido ni que tengamos que renunciar a todo eso, pero no son imprescindibles para meternos en la dinámica femdom, esa es la diferencia con una sesión bdsm. Casi siempre le acabo atando las manos, pero ojo, no está todo el rato así porque entonces no podría disfrutar de sus caricias. A veces lo ato con un lazo, o un pañuelo, o lo que me pille a mano, pero nuestras muñequeras favoritas son estas:


Son una maravilla, porque el interior es acolchado y tienen una pinta estupenda, mucho mejor que unas esposas recubiertas de peluche. Se ajustan a la perfección con las hebillas, y tienen esos aros que sirven para enganchar esa cadenita que trae, que sirve para unirlas entre sí y también unirlas por ejemplo al cabecero. Incluso sirven como collar uniéndolas alrededor del cuello. Así que le até las manos al cabecero también esta vez, y estrenamos un antifaz, con lo que quedó, aun más, a mi merced. Cuando me cansé de abusar de él de esa manera, volvimos al jacuzzi otro rato para rematar el relax del día.


Y todo lo anterior, que en mi caso es lo más natural y normal del mundo, apenas lo he visto en ningún rincón de internet, si acaso en el blog de alguna mujer que busca algo parecido y no lo encuentra. No es fácil de encontrar, por supuesto, pero sirva este testimonio para dejar constancia de que no hay nada imposible en esta vida, por complicado que pueda ser. Y espero que se haya entendido más o menos lo que quiero decir con lo de nuestras no-sesiones, porque al dejar atrás el jacuzzi volvimos al coche y seguimos siendo una pareja al tiempo que no dejamos de ser Ama y sumiso.


12 comentarios:

  1. Lo de las "sesiones", se queda en juegos efímeros, que si se hacen con la pareja no tienen porqué ser fríos (pero si se hacen con el primero que pasa, ocurre como con cualquier encuentro sexual sin amor: que es solo carne dando gusto a carne, y para eso ya valdría un robot diseñado para ese uso), pero como juegos de pareja le falta una chispa importante: que sales del juego y sales de la función, digo de la sesión.

    Es más interesante e intenso (para mí) el enfoque vital: el ésto es para toda la vida, dentro y fuera del sexo. "Tú eres mi jefa, para siempre: te doy la ocasión de disfrutarlo si me das la oportunidad para que ambos disfrutemos de esa situación"
    En mi caso lo he planteado por semanas "renovables" indefinidamente, primero porque no sé hasta qué punto a mi mujer le puede gustar ésto a largo plazo y así tiene siempre la posibilidad de regresar al punto de partida y mientras "probar" lo que es vivir con un sumiso entregado que es la persona a la que ama y que le ama. Y porque con el paso de las semanas, si va cuajando puedo ir proponiendo (que no disponiendo) nuevos "superpoderes" para mi chica. El de esta semana (y si quiere, para siempre) es el control de mi sexo (es decir que no pueda ni tocarme sin su permiso), el de la semana pasada fue el poder castigarme a dormir fuera de la cama (suelo, sofá, etc...) si ella lo estimaba oportuno (no se dió el caso ni se ha dado esta semana, porque la tengo bien contenta, aunque se ha permitido recordarme que tiene esa posibilidad...) Y ya ella misma se llama jefa...ays :)

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    1. Espero que no se cumpla eso de cuidado con lo que sueñas porque puede hacerse realidad :P

      Cada pareja es un mundo, pero opino que estas cosas es mejor plantearlas cuanto antes, y hablo en general. Alguna mujer podrá sentir que se saca el femdom tras años de relación como una forma de aportar picante, porque él se aburre o algo así. Lo digo como consejo para navegantes, lo cual me acaba de recordar que alguna por ahí cobra por conversar con sumisos. No lo digo por criticar, sino por si alguien se siente generoso y quiere probar. Barato no es, pero oye, si le sirve a alguien...

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    2. En mi caso ella ya conocía mi aspecto de sumisión de novios y es una faceta mía que ha salido en varias ocasiones a lo largo de la relación; aunque de una forma tan total y explícita, implicando mi servidumbre y mi entrega de mi placer genital (vamos a distinguirlo del sexual que es mucho más que eso) nunca, salvo algún momento puntual.
      Sí, podría hacerse realidad... y si no se hace realidad, pues tampoco pasa nada, aún así sería su última palabra la que cuenta.
      En dos días termina la semana y de nuevo podrá renovar (o no) mi "contrato". Para el próximo he pensado proponerle que sea ella la que me de permiso (o no) para comer entre horas (y en caso de que me lo dé tal o cual día que pueda discriminar qué puedo y qué no) ... considerando que trabajo desde casa ... Yo propongo, ella dispone.

      Todo lo anterior (que no pueda ni tocarme abajo sin permiso de ella, seguir sirviéndola a tope -casa/niños/compra etc, detalles, disposición, recados personales...- que ella decida si duermo o no en la cama) seguiría vigente, aparte de lo nuevo, en caso de renovar, por una semana más.

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    3. No hace falta que te diga que a ella no le nace de manera natural ser dominante y que la cosa viene de hace tiempo. Si es por alguna idea inculcada o por algún tabú, quizá pueda cambiar. Si no está en su naturaleza, piensa que sería violentarla tanto como si quisiera que tú fueras dominante. Bien, dicho esto, puedes proponerle, y que ella disponga, usar un contrato, que lo redacte o que te lo dicte si le da pereza, aunque sea de tres frases. Todo lo que dices suena bien, pero... yo le daría la vuelta. Es decir, te centras en que ella te de permiso para cosas... ¿pero qué obtiene ella? Aparte de que lleves la casa adelante, piensa en cosas específicas que le gusten a ella de forma individual. El resumen es que ella vea que su vida será más fácil y que tú serás mejor marido. De lo contrario, para una mujer no especialmente dominante, queda como una especie de rareza tuya que tiene que asumir. Que oye, si lo hace por amor, igual que tú llevas "sacrificado" años siendo sumiso sin "contraprestación", puede funcionar.

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    4. Cierto. Aunque todo lo propuesto tiene rendimientos para ella: el hacer las tareas domésticas es evidente, pero el guardar abstinencia (de momento no le pedido permiso y aguantaré todo lo que pueda) me mantiene más encendido y por tanto (y me lo noto yo y me lo nota ella) mucho más atento y detallista de lo que suelo ser. Lo de tener que pedirle permiso para comer también tendría su rendimiento para ella: yo no estoy en realidad gordo, pero sí tengo algo de sobrepeso y me gusta comer demasiado: quitarme diez kilos sería genial para mí, pero también para ella (mejor cuerpo y más saludable); que lo podría hacer (un toma mejor que mil "te darés") y ya está... pues también, y no sería la primera vez que me controlo, y bajo peso, pero si se le da este enfoque y se mete en este contexto de dominación, para ella le va a dar más sensación de jefa (y a mí de estar a su servicio) y en los momentos en que a mí, en solitario, me puede flaquear la voluntad, si ella no me lo permite, ahí ya no me flaquea: no sería la primera vez que ella me dice "no toques ésto ¿eh?" (porque fuera alguna comida que le gusta y querría tenerla a la vuelta del trabajo) y a pesar de la tentación jamás se lo he tocado. Se añadiría esa ventaja, que sin mí cogiendo parte de las cosas, ella tendría más disposición de las cosas de la nevera. Y el ahorro, claro. Si del poder en sí no disfrutara especialmente (que igual...sí) tendría ventajas objetivas a disfrutar, por ejemplo que la barriguilla incipiente del marido desaparezca de aquí a seis meses, entre la mayor actividad (ahora casi no paro) y el eliminar picoteos.

      Estoy de acuerdo en que el enfoque general (aparte del "no te preocupes que a mí me encanta hacer ésto" y agradecérselo expresamente, para minimizar -no siempre con éxito- la culpabilidad) es el de resaltar las ventajas para ella.

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    5. Hoy le recordaba que mañana renovábamos -si ella quería- y me dice que sí. Le he comentado la propuesta de añadir lo de la comida y le ha parecido bien. Lo que no me esperaba es que me ha dicho que no esperamos a mañana, ¡¡que desde hoy mismo!! :)))))) aysss

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    6. Hay que poner de moda la dieta femdom :D

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    7. 100% efectiva. De momento en día y medio de "dieta femdom" no he probado bocado entre horas a pesar de estar solo en casa/despacho con un frigo lleno de cosas apetitosas (compradas por mí) cerca, muerto de hambre y además cocinando yo.., salvo una pieza de fruta que es lo único que tengo autorizado por mi mujer. Qué bien se sobrelleva el hambre sabiendo que estoy a su servicio!

      Además, antes no desayunaba con ellas sino a la vuelta de llevar a las niñas, con lo que me ponía como el kiko y además me pasaba media hora o más. Ahora desayuno con ellas bastante más frugalmente y he ganado esos tres cuartos de hora bien para currar bien para arreglar mejor la casa, bien para a mediodía no irme tan deprisa al despacho sino pasar más rato con mi jefa mientras ve la tele o descansa antes de volver a irse al curro por si necesita algo de mí o simplemente para estar juntos más tiempo. :)

      Todo ésto me va a valer para mejorar como "cocinero". Del tema de cocinar se encargaba más ella que yo, y aunque a ella le encanta ya alguna vez me reprochaba que "siempre" hacía la comida ella que podía hacerla yo también (claro, pero yo me ocupaba de un montón de otras cosas, y de las niñas traerlas y llevarlas que es lo que más tiempo se come...por eso veía yo que ella puede valer como Ama!) Ayer hice una cena de color verde para todos, que tuvo mucho éxito: "tortilla de espárragos y brócoli" (aproveché un brócoli al vapor que había sobrado de otro día) y una ensalada con todo verde, incluídas aceitunas, salvo un poco de atún.

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    8. Perder peso, dejar de beber y fumar, hacer más ejercicio, etc son cosas que entran dentro del femdom positivo que defiendo. Claro que para exigir eso hay que dar ejemplo y yo intento llevar una vida lo más saludable posible.

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  2. Nunca imaginé que haya en España también le decían "pirulí" al pene, jajaja.

    Felicidades a ambos, y saludos desde Chile ;)

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    1. Jajaja, pues creo que aquí tampoco es que sea tan frecuente, yo lo digo en plan medio broma, y en el contexto del sexo oral viene que ni pintado porque ambas cosas se lamen :P

      Saludos :)

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