~ La sumisión NO es ser utilizado, la sumisión es ser útil.

~ La sumisión NO es pensar de ti mismo que eres menos, la sumisión es pensar menos en ti mismo.

~ La sumisión NO es lo que te hacen a ti, la sumisión es lo que tú puedes hacer por ella.


sábado, 7 de mayo de 2016

Anécdotas femdom


Ya sabéis que siempre tengo puesta lo que llamo mi antena femdom, para captar momentos interesantes en películas, canciones, etc, como podéis ver pinchando en la etiqueta “con vídeo”, “con música”, en los GIF que monto para mi tumblr, y en mi canal youtube, donde por cierto, por si alguno lo echa en falta, hace poco me censuraron el vídeo de la pareja de cabecera, y eso que lo único “fuerte” es la desnudez total de él, que se intuye nada más para colmo. Pero en fin, así es la lógica ilógica de obligar a poner etiqueta de contenido adulto para censurar igualmente.


La antena femdom también la llevo siempre en mi vida diaria, lo que ocurre es que no veo nada destacable aparte de algún hombre que parece ponerse nervioso por algún detalle de mi comportamiento, consciente o inconsciente. Pero de vez en cuando hay excepciones, como las que traigo hoy. No son nada del otro mundo, pero son pequeños detalles que sumados seguro que harían mucho por la causa de naturalizar todo esto, por el bien de l@s que no queremos vivir en una mazmorra-armario, ni tampoco pasear al sumiso a cuatro patas y collar por la calle. Aunque claro, algun@s rezan para que esto se quede clandestino, que a ver entonces cómo iban a sentir el morbo de lo prohibido o hacer negocio con ello, pero volvamos a las anécdotas.


Un día me crucé con una chica joven que iba hablando en voz bastante alta por el móvil, al parecer con una amiga. En casos así no da mucho tiempo a pegar la oreja, pero ambas íbamos despacio, así que la oí decir, entre sorprendida y orgullosa:
Mira, tía, es que me he dado cuenta de que a mí lo que me pone es estar encima de él, y comerle toda la boca a lo salvaje y todo eso...”
Os podéis imaginar la sonrisa automática que se me puso.


Otro trozo de conversación que capté fue el siguiente. Pasé cerca de un grupo de hombres de mediana edad que charlaban animadamente en cierto sitio que no viene al caso, y uno de ellos estaba diciendo cuando yo me acercaba: “... y claro, cualquiera se niega, hoy en día hay que decirle a la mujer a todo que sí”. No parecía muy entusiasmado, o tal vez era un sumiso fingiendo en sociedad, pero lo cierto es que lo dijo con sospechosa naturalidad.


Y la tercera anécdota es mi preferida. Estaba yo haciendo cola en la caja de un supermercado y delante tenía a una parejita muy joven. Cuando la cajera dijo el importe de su compra, la chica, que no tendría más de 15 años, miró al chico, que se había quedado detrás de ella, y con un simple pero firme “¡nene!” hizo que él se apresurase a buscarse en los bolsillos para pagar.


Al hilo de la segunda anécdota, me encanta esta escena de la película El fondo del mar, y estaría mejor si él animase esa cara y no equiparase sumisión con feminidad.

8 comentarios:

  1. Buena escena, y si, menuda lastima que nosotros tengamos esa mania de auto-inculcarnos los prejuicios que abundan en esta nuestra sociedad. Aunque tambien hay que decir que el flaco de esa pelicula estaba un poco tarado xD

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    1. Lo que comenta el amigo de hacerse el duro para que las mujeres vayan detrás es una de esas verdades de pacotilla que pasan de generación en generación, y por desgracia, las que suspiran por los "malotes" caen en esa trampa. Yo soy tan "rarita" que cuando alguien no me demuestra constancia en su interés consigue que el mío se desinfle por completo.

      No recuerdo la historia completa, pero me pareció una película original :) Hace mucho que la vi, es de esos trozos de vídeo que tengo guardados a la espera de usarlos para algún post, de hecho la calidad es regular porque es de antes de perfeccionar mi técnica de captura de vídeos, jaja, que con el blog he aprendido a montar vídeos, a hacer GIF y a otras cosillas XD

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  2. Jeje, esa es la verdadera dominación :) la que ya es cotidiana y que no requiere ordenes directas; un saludo!

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  3. Jeje. Tanto en la segunda anécdota como en la tercera me he visto reflejado. A lo mejor no me dice "¡nene!", pero simplemente el gesto :D ...
    El segundo, casi es una interiorización mía. Y no hablo de sumisos, hablo de vida marital: para el marido es buena idea que su quererla pase también por ceder, porque ella tenga la razón. Que sí, que está muy bien que los dos sean iguales, que una vez decida uno y otra otro, que se llegue a acuerdos intermedios... todo eso genial, sí. La realidad: la felicidad (de ambos) es que ella tenga la última palabra. En la mayoría de parejas que conozco, las que van como la seda (y hablo ya de gente muy mayor) pasa eso, o aparentemente al menos. Y no hablo de chicas dominantes ni mandonas (como es mi cuñada, reconocida por todos sus amigos y por ella misma como tal)

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  4. Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy
    Por Dios,por Dios y por tres!! Pero cómo me gusta este blog, su autora y las pequeñas grandes sorpresas de la vida un lunes por la mañana. Me he quedado enamorado del dibujo, que por cierto quiero guardarlo y no sé si necesito pedir permiso (es que me gusta pedir permiso para todo, sabe usted? e n).. y también de las pequeñas situaciones... ains suspiro, en fin, fuerza y energía. A por el lunes!! Gracias por estar ahí tan lejos y a la vez lograr que se te sienta próxima

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  5. Una frase que he escuchado varias veces es "Ella es la que manda". Desconozco si los chicos que la pronunciaron eran sumisos de sus parejas, pero sí me llama la atención que tenían edades distintas (uno en la treintena y otro en sus últimos 50).

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