~ La sumisión NO es ser utilizado, la sumisión es ser útil.

~ La sumisión NO es pensar de ti mismo que eres menos, la sumisión es pensar menos en ti mismo.

~ La sumisión NO es lo que te hacen a ti, la sumisión es lo que tú puedes hacer por ella.


lunes, 31 de marzo de 2014

Vídeo-anuncio de mi novela femdom

Pues eso, que me ha apetecido darle difusión al femdom naturalizado que promuevo desde el blog y en mi novela subiendo un vídeo a youtube. Por si lo censuran, aquí lo dejo también.


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viernes, 28 de marzo de 2014

Testimonio de un Ama

Cuando inicié la sección Testimonios de sumisos, pensé que debía hacer otro para Amas, lo que ocurre es que sé que son mayoría los lectores sumisos (como se ve en los comentarios), y que ninguna se iba a animar a dejar unas palabras. Pero me ha llegado la petición de una Ama para compartir un artículo suyo. Así que aquí lo dejo, con las mismas fotos que incluye el texto. No es la misma línea exacta de pensamiento que tengo yo, así que por eso mismo me parece interesante publicarlo. Debajo doy mi opinión.



Este texto es una breve descripción de mi experiencia de vida en los últimos años pero más que eso es una invitación para todas esas Mujeres que desean conocer un mundo distinto alejado de corrientes tradicionalistas, patriarcales y machistas que pretenden impedir el crecimiento femenino, es una entrada liviana y comprensible que desea despertar en cada mujer que lo lea un interés por conocer más de este mundo supremo.
Vivir bajo el estilo de vida Femdom, durante los últimos tres años, ha sido una práctica que ha fortalecido todos los ámbitos de mi vida, pues ha permitido describir habilidades que en mi condición de Mujer estaban innatas pero no había sido utilizadas; rescatar la elegancia, la armonía entre cuerpo y mente, la seguridad y la confianza permitieron el posicionamiento de una seguridad que acompaña cada paso que doy, dando lugar a una vida individual y colectiva marcada por la supremacía de una Mujer líder y libre.


Antes que volvernos Señoras de hombres, debemos convertirnos en Dueñas de nuestras vidas en todas sus dimensiones y momentos, pues de no ser así caeríamos en las trampas y satisfacciones momentáneas que brindan los juegos y practicas frívolas que impiden el avance a la superioridad femenina pretendiendo solo la satisfacción de parafilias individuales; para impedirlo, es necesario entender que nuestra existencia está marcada por una esencia de liderazgo y libertad que desarrollada nos llevara por encima de cualquier fantasía y nos ubicara en un mundo bajo nuestro control y mando; pues como lo indica el escritor español Arturo Pérez-Reverte en una de sus charlas: “La mujer es superior, genética y biológicamente con grandes reservas de coraje moral, de inteligencia y de intuición”



El camino recorrido ha sido forjado con la disciplina y voluntad que permite la adquisición de actitudes supremas que dejan de lado malos hábitos como la dependencia al género masculino, debilidades e inseguridades, falta de cooperación entre la comunidad femenina, poca preocupación por la salud física y mental el descuido o desinterés por una apariencia elegante y respetuosa entre otras limitaciones mentales que impiden el crecimiento de una Diosa.



La Mujer menos reprimida que otra posee un espíritu de seguridad y confianza en sí misma, lo que paso a paso la convertirá en una Dueña de hombres que estarán dispuestos a vivir bajo su mando; para esto solo necesitamos, autoridad, disciplina, despotismo, crueldad, severidad, liderazgo, libertad, belleza pero sobretodo el amor propio que nos hace Reinas.



La formación de esclavos es un tema que recoge todas las actitudes y aptitudes que posee un Mujer superior, disciplinada y hermosa y da paso a la adquisición de servidores; más que una tarea u oficio es una actividad que llega por añadidura después de convertirnos en las Señoras que somos, pues una Ama nunca necesitara de un esclavo para ser lo que es, al contrario de un hombre que siempre necesitara de una Dueña para ser un buen servidor, pues ser Ama es un honor que la superioridad innata regala para convertirnos en propietarias de hombres pero exige primero que todo ser Dueñas y Señoras de nuestra libertad y actitudes, de nuestros cuerpos, de nuestras vidas.




La posición de la Mujer es natural y al potencializarla disfrutamos la posición de hombres, la altura y superioridad interioriza nuestro deseo de uso de propiedades, su inferioridad enaltece nuestra superioridad y es ahí cuando debemos utilizar toda esa severidad y crueldad para la formación de sirvientes dignos de estar a nuestros pies, en palabras de Anne Lez:

No es tratar "mal" es instruir, es corregir, eso se convierte en tratar correctamente. Es un mundo donde la "extrema humillación" para los comunes, es un regalo y un trato con autoridad y normalidad para los que vivimos la dominación femenina, replanteamos todo, es un mundo paralelo y superior, la formación y disciplina es natural para este mundo, el poder de la Mujer es natural para este mundo, si lo comprendes bienvenidas, sino sigue viendo tu reflejo cada vez que veas lo mal que está el mundo de pareja y de poderes".



La autoridad, la severidad y despotismo intenso de la Ama convierten hombres en esclavos y fortalecen a la Dueña, la autoridad y disciplina son esos ingredientes que posibilitan la docilidad y manejo absoluto de esos seres inferiores que nos entregan su vida y a las cuales les debemos responsabilidad como sus Dueñas, nuestro amor va dirigido a la formación de siervos reales y la manifestación de este sentimiento se expresa con castigos que corrigen y enseñan, pues cada castigo es una muestra de nuestra preocupación por ellos para que sean mejor y su entrega sea incondicional.

El amor por los esclavos esta por fuera de todo convencionalismo o relación romántica, pues para que nuestro estilo de vida se lleve a plenitud es necesario manifestar el cariño, la preocupación, los afectos, etc.; con disciplina, dominación y severidad, es un trato paralelo, diferente y superior; la fuerza de un látigo supera cualquier manifestación vainilla, porque está dirigido a la formación y educación de hombres preparadas para servir completamente a sus Dueñas.




Con esto queridas Lectoras extiendo una invitación para que superen esas barreras frustrantes que limitan nuestro verdadero ser, nuestra superioridad, belleza, elegancia, dignidad, autoridad y libertad y abran paso a un mundo donde compartirán una vida individual y colectiva marcada por la supremacía femenina, donde sus relaciones de parejas serán estables, tranquilas y enriquecedoras, donde los hombres estarán dispuestos a entregar sus vidas completas para estar al servicio de una bella Mujer que les indique el camino correcto, que los forme y los corrija para ser los mejores sirvientes pero sobretodo donde cada Diosa se sentiría plena consigo misma.


Sobre la supremacía femenina ya di mi opinión aquí. Por resumir, solo creo en la supremacía si acaso dentro del microcosmos del par Ama-sumiso. Como dice ella, “su inferioridad enaltece nuestra superioridad”, pero yo entiendo esto como posiciones, no como estados. Nadie ES inferior o superior, sino que en una relación D/s ESTÁ por encima o debajo.

Estoy de acuerdo con lo de que ser dueñas de nosotras mismas es lo primero, por supuesto, sin auto-dominio no existe posibilidad de dominar a nadie y ser servida puede crear una dependencia hacia quien te sirve (esto tengo pendiente de desarrollarlo en otro post).


Lo de despotismo y crueldad... bueno, no es mi estilo, pero cada cual que tenga el suyo. Ahora bien, el hecho de ser crueles es darle la vuelta al modelo macho-castigador para tener más de lo mismo pero a la inversa, y yo creo que nuestra feminidad no necesita imponerse por la fuerza sino desde la sutileza. Esa es mi línea femdom y lo otro creo que es más un cliché porno que una vivencia real y sostenible en el tiempo. Qué agotador tiene que ser estar todo el día con cara de mala leche...


Esto me suena a tópico total: “la fuerza de un látigo supera cualquier manifestación vainilla”... ¿Y qué pasa con la fuerza de una caricia? Te digo yo que si eres severa (que no cruel porque sí) y rematas la orden con una caricia, el sumiso se rinde antes que con diez latigazos. No debemos renunciar a NADA de lo que deseemos hacer. Lo vainilla no es ni bueno ni malo, es simplemente diferente y le funcionará a quien encaje en eso. Todo tiene cabida mientras no cedas el poder al sumiso. Por poner un ejemplo, ya que se compara tantas veces al sumiso con un perro, no está reñida la firmeza del adiestramiento con las caricias como recompensa. La ternura no está reñida con el femdom, no somos autómatas ni animales, o al menos yo me niego a convertirme en nada de eso.


Sus relaciones de parejas serán estables, tranquilas y enriquecedoras, donde los hombres estarán dispuestos a entregar sus vidas completas para estar al servicio de una bella Mujer”... Uhm, a ver, no queramos “vender” el femdom como la solución a todos los problemas de la pareja vainilla. Esto no consiste en seguir un decálogo, chasquear los dedos y tener a cien esclavos a cuatro patas obedeciendo ciegamente a todos nuestros caprichos despóticos. Los que hacen eso no duran más allá de una sesión o necesitan en efecto mucha mano dura y esfuerzo extenuante por parte nuestra. Todo es más natural en el femdom real, y si no lo es, no fluye y no funciona. De eso saben mucho los sumisos teóricos (de esto también hablaré) que nunca consiguen cuajar una relación real... ¿por qué será...?


Bueno, pues ahí queda el testimonio y mi opinión. Seguro que hay más opiniones en los comentarios.

lunes, 24 de marzo de 2014

Ética bloguera

Lo que voy a contar puede parecer una chorrada sin importancia y no pensaba ni publicar este post. Pero como la historia se repite ya varias veces, aquí va. Porque da que pensar, y a mí me llena de indignación cuando traslado el tema más allá de la blogosfera y comparo la actitud de los que hablamos desde el corazón con aquellos otros que solo buscan el beneficio fácil. Algunas quieren todo sin tener nada que ofrecer. Copia-pega que algo queda. Me explico. Son muchos los blogs que sigo, no porque me interese su contenido en la mayoría de los casos, sino por ver lo que se cuece bajo la etiqueta femdom. Esto de la blogosfera femdomera no es un coto muy amplio (otra cosa es cuando te asomas al terreno anglosajón) y al final, de enlace en enlace, estamos todos interconectados.


Hace tiempo le di un toque de atención a cierta bloguera que había copiado varios posts míos, con comentarios incluidos, que eso fue un punto súper cómico, y claro, sin decir ni mú acerca de la fuente de todo aquello. Se lo comenté, achacó el problema a los duendes informáticos (juas) y los borró. Es un blog, por cierto, formado básicamente por posts robados, uy, digo, prestados, ejem, así que si eres bloguer@ tal vez tengas el “honor” de estar allí. En fin, estas cosas están a la orden del día, a falta de imaginación no les queda otra que copiar, pero quien llegue a un blog no tiene por qué saber que esto ocurre y que fulanita Z no se corta un pelo en hacer pasar como suyo un texto que está en internet con fecha de un par de años atrás.


Y así llegamos a la historia que no pensaba publicar, luego cuento la otra reciente. Hay un blog que casi nunca leo, ya que me aburren los posts formados por largas charlas de una sala de chat. No juzgo el contenido en sí, aunque creo que va por el lado del bdsm puro, pero de entrada no resulta un formato muy atrayente que digamos, así que apenas le echo un vistazo en diagonal. Pero ese día me pareció más interesante porque la cosa iba de preguntas y respuestas, así que, como me pilló con algo de tiempo libre, leí el post entero. Siempre me gusta leer opiniones de supuestos sumisos.

Así me topé con una serie de preguntas, que aunque eran muy pocas en relación con el resto, tenían una característica común: estaban sacadas de mi post Autocuestionario para sumisos. Por ejemplo, estas 3 iban seguidas:




Vale, que alguien en mi lugar hasta se sentiría “halagado” o algo así, pero qué menos que decir de dónde salen las cosas. El propio sumiso que respondía puede que no lo supiera, porque era una entrevista que le hacía una sumisa, así que yo ejercí mi derecho a la libertad de expresión y dejé un comentario diciendo que esas preguntas me sonaban... porque estaban sacadas de mi blog.


La respuesta de la sumisa entrevistadora fue en plan “abre tu mente porque estas preguntas se repiten a lo largo de la red y no eres dueña de las palabras” y tal y cual, y lo mismo opinaron los autores del blog. Pues bien, como me gustan las cosas claras y el chocolate espeso, repetí que me parecía mucha casualidad, porque aunque reconozco que pueden ser preguntas que se repitan, estaban redactadas exactamente igual y seguidas en el mismo orden que en mi post, y que solo quería aclarar eso y me despedí con un “relax people...”


Pero resulta que en la respuesta de la sumisa había un dato curioso. Ella nombraba a una Dómina como si el post fuera suyo. Pero fui a ese blog y no vi nada. Luego ya me entró la curiosidad y tecleé las preguntas en google, a ver qué salía. Y allí estaba: un segundo blog de la tal Dómina, profesional para más señas, que para colmo afirmaba que “sus” textos eran suyos y que estaban registrados como propiedad intelectual... Tócate las narices. Alucinante.


Vamos a ver. Yo le dedico al blog energía y cariño, hablo de un tema que está encajado en mi vida como algo natural y bello, y viene esta “señora” a sacarse los cuartos y captando clientes utilizando información sacada de MI tarea. No hija, de eso nada. Despluma a quien se deje y gánate la vida como puedas, que estamos en una sociedad libre, pero no tengas el morro de decir que todos los textos son TUYOS. Que para eso tengo las fechas en todos los posts, la cosa es muy fácil de demostrar.


En fin, le mandé un mensajito privado al correo que tiene para que le manden los tributos, ejem, porque no tiene otro, y bueno, al leer lo que dije acerca de acciones legales si llegase el caso, procedió a esconder el post. Sip, dejó el título como link a un pdf con el texto, original que es la chica. Me escribió de manera muy correcta, y sin tardar, todo hay que decirlo, pero se sintió ofendida por mis palabras acerca de que una dominatrix se aprovechase de mi trabajo... Le dije que por mí era libre de ser eso o misionera, que la cuestión es que me molesta la vista ver MIS palabras puestas en un sitio que no es el mío, y peor aún, en un sitio que está en las antípodas de lo que yo defiendo. Ya es bastante desgracia que el concepto de femdom se prostituya a cada momento como para que sienta que abusan de mis queridos posts. Es que además tiene gracia el tema, son preguntas dirigidas a los sumisos que no son de sesiones, es hasta contraproducente plantearles esas cuestiones a los que van a recibir su dosis de sumisión a la carta. “¿Podrías enamorarte de tu Ama?”... Leñe, ¿a qué viene esa pregunta? En fin, paro ya que me da el ataque. El de risa y el de indignación al cuadrado. Aunque oye, lo mismo es una advertencia: ni se te ocurra verme como una mujer de la que enamorarse, que no hay que salir de un papel. De hecho hace poco dijo algo así como que femdom y amor jamás deben mezclarse... XDDDDDDDD Ay, como escritoras de comedia se iban a forrar más de cuatro. Por cierto, el sumiso de la entrevista también opina que tener pareja y Ama no es una infidelidad... a ver si es que el pirulí no se les pone contento nunca en una sesión, esto va a ser como dijo Bill Clinton de la Mónica aquella, que si no hay mete-saca no es sexo. O lo mismo la retrógrada soy yo, vete tú a saber...


Bueno, sigo. No es el único blog en el cual aparece ese post mío al googlear. También sale en el de Tonterías nuestras, con fecha de agosto de 2012, posterior por supuesto a mi post. Pero como ese blog ahora es privado, no tengo manera de decirles nada. Al menos creo que esos no se dedican a lucrarse con el trabajo ajeno, así que me molesta menos, y al ser privado tendrá menos difusión también.


Y como digo al principio del post, estas “tonterías” dan que pensar. ¿Por qué iba a tener ética bloguera alguien que se plantea el femdom como un negocio? No me sorprende, por supuesto. Ahora ya hay en el pdf ese “escondido” un link a mi blog, pero vaya, no me hace demasiada gracia que de entrada mi nick se asocie a un blog de una profesional. No le digo que lo quite porque hasta la fecha no me ha venido ninguno intentando sobornarme para una sesión, algo lógico a poco que se eche un vistazo a lo que escribo. (En la última frase hay un par de erratas respecto a mi texto que añaden sufrimiento a mis pobres retinas XD).





Pero voy con el caso reciente. Cierto lector me avisó (gracias) de que aparecía un post mío en otro blog sin citar la fuente, así que lo añadí a la lista de blogs que sigo sin seguir (repito que me aburren los blogs que son un copia-pega de todo lo que pillan por el ciber espacio) y, a los pocos días, encuentro nuevo post copiado:




Qué triste que no se moleste ni en cambiar la foto de mi post original. Es fácil: copia, resume, cambia dos frases y voilà, ya tenemos entrada guay para el blog y a quedar como una Ama que lo vive y encima sabe contarlo... Pues nada, mona, sigue así que yo seguiré poniendo en los comentarios de donde salen “tus” posts. Esto me recuerda a mi consejo reciente a una Ama. Sé tú misma, no finjas, no copies, esa es la clave.


No me extiendo más. Solo una última frase: querer y no poder, así creo que se llama la cosa.

viernes, 21 de marzo de 2014

¿Ama mala o buena?



Uno de los conceptos que más arraigado está en la sociedad patriarcal es el de la bondad/maldad de la mujer. Sobre el hombre no existen los equivalentes en la división que se hace para el segmento femenino. Una mujer solo puede ser una puta, una monja o una madre. Están las chicas malas, es decir, las sexualmente no reprimidas; las buenas, que no tienen sexo o lo tienen según lo que mandan los cánones y normalmente como objeto para el desahogo sexual del macho; y la madre, que tiene sexo con finalidad reproductiva, y a la que el hombre ve como una continuación del vínculo con su sagrada y asexuada mamá.


Lo anterior no es una teoría mía, es algo que podéis encontrar repetido en muchos tratados de sociología y psicología a poco que busquéis. Por ese motivo todavía existe un gran número de hombres que, incapaces de unificar en la misma persona a la mujer buena y a la mala, viven dobles vidas: con la chica respetable de cara a la sociedad y por detrás de ella buscando a la que satisface sus instintos más primitivos, ya sea una amante, una prostituta, una sumisa que conoció en un chat o una Ama para esos ratos sueltos que le colman el gusanillo de la sumisión.


Rizando el rizo, algunos pueden estar con una Ama a tiempo completo y luego buscar a otra que le haga las prácticas que la primera no le apetece hacerle. Recuerdo a un sumiso novato que me decía que yo era la mega Ama de la galaxia y luego descubrí que buscaba a la vez a una de esas que devoran al sumiso y escupen sus huesos cuando terminan con él. Es decir, por lo visto yo no daba el tipo como tía hiper dura que machaca al sumiso y lo hace sentir como una mierdecilla salida del ano de una hormiga. Lo superé rápido, no sufráis por mí XD


Esta es una de las múltiples contradicciones del sumiso. Buscan una Ama que les haga experimentar sensaciones prohibidas pero a la vez su cabeza les dice que no es un camino aconsejable y quieren una diablesa que no olvide que tienen un corazoncito sensible de tierno cordero. Yo desde luego no me identifico ni con la mala ni con la monja ni con la madre, de manera separada, y a la vez me identifico con una mezcla de las tres. Vamos, que soy como me chota en cada momento, y el que pretenda que yo sea de manera concreta según su calendario de entrepierna, lo lleva claro.


Así que ni buena ni mala sino todo lo contrario, y si no te gusta, te vas a la página de anuncios clasificados. Siempre hay un roto para un descosido, aunque el descosido que llevan algunos dentro es de aúpa, y hasta que no lo remienden poco van a encontrar ahí afuera.

viernes, 14 de marzo de 2014

Creer (o no) en el femdom




Que sí, que ya sé que pasó San Valentín, pero el vídeo original es aburrido de narices, así que prefiero que la cosa roce el moñismo antes que mataros de aburrimiento, considerada que es una. La letra, como cada vez que traigo una cancioncilla, tiene sus frases interesantes desde el punto de vista de la Dominación Femenina, y si le doy mi toque interpretativo, mucho más...


Aparte del tema musical, la cuestión que quiero tratar, como indica el título, brevemente porque no da para más, es una cosa que me parece importante en este asunto del femdom.


Hay bastante incredulidad desde varios frentes acerca de lo que una relación de este tipo puede dar de sí. Por ejemplo, hay personas que solo lo ven como un juego, incapaces de creer en una relación basada el 100% del tiempo en la D/s, aunque ese tema ya lo traté aquí.

Pero voy más por el lado de los que sienten que necesitan ese tipo de relación a tiempo completo aunque tienen la duda simultánea de que sea lo más conveniente para ellos. Esas luchas internas, que me parece (o tengo muy claro ejem) afectan más a la parte sumisa, porque se supone que se juegan más en todo esto, pueden provocar un “esguince en el alma” que no resulta nada agradable, obviamente.


Antes de comentar lo que yo creo es la solución, si es que existe, diré que no me parece cierto para nada que en esto sea el sumiso quien tiene más que perder, a no ser que estemos hablando de Amas que presumen de usar y tirar sumisos como si fueran klinex y que disfrutan con el maltrato puro y duro. Creo haberlo dicho ya, pero no está de más repetir que yo me “entrego” también cuando estoy en una relación femdom. Es que de entrada para mí “relación femdom” es una redundancia porque no me puedo meter en otro tipo de relación, no está en mi naturaleza. Y entrego todo mi ser para que aquello funcione y para sacar todo lo que soy, y por supuesto me hundo si el sumiso se echa para atrás cuando yo doy el 200%.


Bueno, que me salgo un poco del tema. A lo que iba es, que al final me parece que se trata de creer, de apostar, de tirar para adelante, sea en el tema que sea, y este no iba a ser menos. ¿Qué certeza tiene el sumiso de que eso va a ser lo que le de sentido casi principal a su vida? Ninguna. Así de claro. Entonces, ¿cómo se hace para tirarse a la piscina y no morir ahogado? Pues ya digo, mójate (es un decir, malpensados), porque de otra manera nunca lo sabrás. La única certeza que tenemos es que el sol sale y se pone cada día. Lo demás es casi un acto de fe, así que no existen seguros de vida de las relaciones ni nada parecido. Además, el instinto rara vez se equivoca. Cuando aparece él (o ella), sientes, sin pasar por mucho filtro mental, que es quien tenía que aparecer en tu vida, aunque sea al menos una vez antes del Juicio Final. Aunque si eres de los que están convencidos de que no mereces ser feliz, por el motivo que sea, te auto-negarás la felicidad hasta que te manden al cielo, al infierno o al limbo de los sumisos que ni creen ni dejan de creer...


¿Cómo se siente, nena,
saboreando la dulce venganza?
¿Me quieres de rodillas?
¿Cómo se siente, nena,
dejándome sentir tu fuerza?
No seas cruel, ¿no ves que
si no me agarras ahora
no podré dejar de caer?
Sólo una noche más y el diablo se llevará mi alma
Te echo de menos más de lo que puedo explicar con palabras
¿Cómo se siente, nena,
haciéndome sentir como un tonto?
Lo nuestro tiene lo que se necesita
para darnos otra oportunidad de empezar de nuevo
Encontraremos un camino
mientras creamos en esto


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jueves, 6 de marzo de 2014

Consultas de Amas

A veces me llega algún mensaje de mujeres que se interesan por la Dominación (aleluya, ya cansa que se de por sentado que el 90% de las mujeres en D/s son sumisas) o que están dando sus primeros pasos conociendo sumisos etc y me piden consejo. Antes que nada, no creo que yo tenga el doctorado en el tema aunque algunos me ataquen por ese lado y otros me halaguen por el mismo motivo, y lo único que puedo dar es mi opinión, desde mi experiencia, que es la mía, y que por tanto no tiene por qué servirle a nadie.


Por otra parte, el hecho de que una mujer que se considera dominante o que empieza a descubrir que lo es, o que desea serlo, le pida orientación a otra es un poco contradictorio, porque lo único que podemos hacer es ser nosotras mismas, descubrir qué nos funciona, indagar en lo que deseamos, y a partir de ahí “salir a mundo” y ver si aparece nuestra parte complementaria. Dominar, ante todo, no puede significar someterse, ¿verdad? Pues eso, que no podemos obligarnos a seguir ningún manual para ser la individua estereotipada que quieren ellos, sometiéndonos (recalco otra vez la palabra) a lo que ellos desean.




Hecha la introducción, voy a centrarme en dos consultas en concreto, y las respuestas irán en la línea comentada, porque es el único consejo que puedo dar.


Consulta 1- ¿Puede un switch ser un verdadero sumiso?, ¿o no es de fiar alguien que tan pronto está bajo la fusta como puede usarla?

El tema de los switch es algo que me pilla un poco a contramano. Es decir, a mí en concreto no me interesa una relación con un hombre así, con lo cual ya estoy respondiendo en el fondo. Pero en lo que me quiero centrar es, no en el switch, sino en la mujer que lo acepte a su lado. No dudo que él pueda ser el mejor sumiso cuando se ponga en situación, el problema es que sabes que no será así el 100% del tiempo, y ahí es donde entras tú: ¿podrías ser su sumisa...? Esa es la clave, no se trata de que él sea o no un buen sumiso, sino de que a él le faltará algo, y tú no podrás dárselo. O sí, claro. Tú sabrás.


Consulta 2- Quiero aprender lenguaje de Ama para tratar a mi esclavo.

Este tema me interesa más, así que me extenderé un poco. Bueno, vamos a ver. Un diccionario para esto no existe. Las palabras son las mismas que usamos con los demás, lo único que cambia es el sentido, el tono, la intención. Si lo que me estás preguntando es si debes llamarle puta o perra, o si dudas entre decirle gusano o perro... deja que te diga que te confundes de blog; los topicazos del femdom los tienes pasando tres blogs a la derecha... Yo jamás usaría los dos primeros, por motivos que más o menos he contado pero que detallaré en otro momento, y los otros dos son ya tan típicos que creo que me daría la risa, pero oye, si a ti te pone, llámale como te de la gana, que de eso se trata.


Pero ante todo no te estreses ni sientas la presión de hacer “lo normal como Ama”. Lo único normal es que tú mandas y punto, y él acepta o no, eso es para mí una Ama verdadera. Pero no hay un estándar ni una guía, a no ser que hablemos de protocolo bdsm, que al final se queda en el típico y manido “A sus pies” que te suelta cualquier sumiso porque es la misma frase vacía en plan autómata que le suelta a TODAS las demás Amas que se cruza en el ciberespacio. Y ni siquiera significa que te respete, solo lo dicen porque les entra el calentón en ese momento.


Si lo que quieres es demostrar autoridad mediante el lenguaje, eso no funciona si no tiene una actitud detrás. Si no te lo crees, si no lo sientes, no sirve. La autoridad no se demuestra con cuatro frases. Ni es una pose, porque se nota enseguida. La tienes o no, y se trasluce en tus gestos, en tu forma de estar, de mirar, etc. No la puedes trabajar, solo puedes trabajar la confianza en ti misma y tu autoestima. Como te vea él depende de cómo te veas tú en primer lugar. Da igual que le sueltes “no me desobedezcas puto perro” si él no siente que quiere obedecerte.


La dinámica obediencia-autoridad no es algo que se pueda desglosar y explicar. Surge o no, se tiene o no se tiene, y solo existe entre personas que hacen click en ese sentido, y en muchos otros, porque sin compatibilidad personal lo demás es un teatro. Si todo eso va rodado, solo necesitas decirle “es la última vez que te lo digo, no quiero ni una tontería más, ¿entendido?” y ni siquiera tienes que poner voz de sargento ni pillar una úlcera por los disgustos que te de con sus faltas y errores. Si él necesita que te pongas de mala leche y seas como la tía aquella de tal o cual vídeo porno, entonces dile que se busque a otra que sea su cumplidora de fantasías calenturientas. Pero te digo igual que antes, si a ti te pone ser la más mega borde y ultra dura de la galaxia con él, adelante. Al final se trata de eso: ser tú misma y que él te acepte así.