~ La sumisión NO es ser utilizado, la sumisión es ser útil.

~ La sumisión NO es pensar de ti mismo que eres menos, la sumisión es pensar menos en ti mismo.

~ La sumisión NO es lo que te hacen a ti, la sumisión es lo que tú puedes hacer por ella.


domingo, 11 de mayo de 2014

El sumiso estratosférico




Decía yo en Diosas o humanas que algunos necesitan a un ser de otra galaxia para poder sentirse sumisos. Sumando dos más dos, resulta obvio que esos ni son ni serán nunca sumisos, porque aquí todas somos humanas, mujeres de carne y hueso, con virtudes y defectos, vaya, igual que ellos, pero esto es como el tío que no se mira al espejo y es el soltero eterno porque espera que Naomi Campbell (escojo este nombre por aquello de la diosa de ébano, cada cual que escoja a quien prefiera para su fantasía estratosférica) se acerque por su casa y le pida en matrimonio. Yo no soy una super woman, pero si lo fuera solo dejaría estar a mis pies a un super hombre, y tú, sumiso estratosférico, por supuestísimo que no lo eres.


Porque encima el individuo en cuestión suele pedir lo que él no tiene, aunque intente colarte lo contrario. Me refiero por ejemplo a los que presumen de cultura y solo son pedantes que sueltan una palabreja culta pero mal utilizada, con lo cual quedan peor que mal. “Te atisbo que soy así y asá”. ¿Que me atisbas dices? Será que me dejas atisbar XD. Ains, es lo que pasa por tomarnos por tontas de remate.


Una cosa es que no te sometas a cualquiera -y mucha grima me dan a los que les vale cualquier escoba con fusta- y otra muy distinta es que no te sometas ni a Santa Ama del Quinto Cielo.


Me han llegado a mandar varias hojas describiendo cómo sería una relación así. Es divertido y todo, oye. Te imaginas aquello como una cosa cronometrada al segundo, donde todo es en plan wowww y ohhhh desde la mañana hasta la noche, donde una mínima mirada de ELLA (así, en mayúsculas todo el rato) hace que al sumiso le tiemble el ombligo y se le retuerza la médula espinal de placer, donde llevar un café a la cama sea una tarea de adoración infinita en la cual el sumiso va levitando por el pasillo en búsqueda de su Ama Ultra Poderosa de Todas las Galaxias …


Por-fa-vor...


¿Hasta cuándo vais a hacer lo mismo? ¿Hasta cuándo nos vais a venir contando el cuento de caperucita en sus mil versiones? Eso sí, en todas sois vosotros el lobo, aunque os disfracéis de borrego, ups, digo de cordero ejem. Lobazos que quieren salirse con la suya sí o sí, que quieren que las cosas sean a SU manera, que cuando no van de gusanos arrastrados se pasan al bando contrario y van de perdonavidas que te hacen el favor inmenso de escribirte para ver si por casualidad eres la Ama esa que ni existe ni la van a fabricar jamás de los jamases.



Los pies en el suelo, majetes, que por ahí arriba os podéis pegar un hostiazo descomunal. Esto es más natural, es como la vida misma, no os montéis películas. Y dejad de dar la tabarra, que las cartas a los Reyes Magos se reciben en otra dirección. 

5 comentarios:

  1. Es cierto que muchos hombres teniendo claros sus sentimientos o su manera de sentir dentro de una relación, intentan vivir lo que realmente no son. Creo que un sumiso si lo es, siente y entrega toda su sumisión a su media naranja no a la que cree que lo es, porque eso se nota.
    Como en cualquier otra relación la compenetración, o por lo menos un mínimo de interés, es necesario que exista, y si no lo hay, pues no pasa nada, más se perdió en la guerra y los que venían lo hacían cantando. Es cuestión de esperar, pero esperar buscando.
    Es cierto que los hombres somos menos “selectivos”, pues sabemos quién tiene siempre la última palabra, pero de eso, a lo que Usted dice, someterse a cualquiera va un mundo. Tengo la creencia que el sumiso que realmente busca esa parte que se complementa con él, no se entrega en cuerpo y alma a la primera mujer que se presenta como la “solución” a su falta de la otra mitad. Mi experiencia, (no excesivamente dilatada), es lo que me dice, ha de haber ese cosquilleo, en mi caso, que te indica que esa Mujer que tienes delante puede ser la que tiene la llave que abre la puerta de esos sentimientos que deseamos expresar mediante la entrega.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Comentas algo que menciono muy de pasada en este post, ya que me refiero justo a los que no les sirve la primera que aparece, ni la segunda, ni la enésima. Pero eso que dices al final en el fondo es la clave de la famosa entrega. El problema es que los "sumisos" que llegan buscando que los toquen con una varita mágica y los conviertan en lo que no son, nunca se podrán entregar, como es absolutamente lógico.

      Las Amas no fabricamos sumisos, no convertimos a nadie en lo que no es, esto funciona de otra manera: cuando encajan la mujer y el hombre y además son Ama y sumiso, se produce esa chispa que hace que ellos saquen a la luz lo que son. Y en casos como este, solo son bocazas que viven en una nube de colorines.

      Eliminar
    2. Eso mismo es lo que creo, es como decir que una regla hace a uno arquitecto. El Ama tiene la capacidad de sacar al sumiso que llevamos dentro, pero como Usted dice no hacen milagros, aunque los hagan terrenales. Cuando el sumiso, (hablo por la parte que me toca, y me refiero a mantener una relación de Dominación Femenina), encuentra Ama, efectivamente se notan fuegos artificiales por haber encontrado lo que se busca. Supongo que es parecido al niño que obtiene el último cromo de la colección, por fin está.

      Eliminar
  2. Hay quien usa la cultura como quien usa un cuchillo de mala manera..

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A ese tipo de cultura la llamaría yo más bien incultura barnizada.

      Eliminar

Los comentarios anónimos no se publican.