~ La sumisión NO es ser utilizado, la sumisión es ser útil.

~ La sumisión NO es pensar de ti mismo que eres menos, la sumisión es pensar menos en ti mismo.

~ La sumisión NO es lo que te hacen a ti, la sumisión es lo que tú puedes hacer por ella.


domingo, 30 de junio de 2013

Los lugares secretos



Antes que nada, agradezco a Simply Me la recomendación de este libro en uno de sus comentarios en mi blog (aquí). Tenéis una reseña en el suyo aquí. La verdad es que no lo conocía y no deja de ser una sorpresa que existan novelas protagonizadas por un par Ama/sumiso, y aun más, que no sigan el cliché típico de la mayoría de relatos femdom escritos también mayormente por sumisos con fantasías irrealizables y extremas.


Entrando más en materia (aviso que voy a destripar un poco la trama, aunque no mucho), comentaré lo que me ha parecido.

Como bien dice sumiso pepa en este post, el tema de las dobles vidas ocupa un lugar muy destacado en la historia, y en ese sentido me encanta la valentía y la honestidad del protagonista cuando decide no auto-engañarse ni engañar a los demás.


Por otra parte, el personaje femenino representa a una mujer real, no a una Ama sacada de una película porno (de hecho a ella no le gusta “disfrazarse” así), y todo ese conjunto de mujer dominante pero a la vez sensible le dan credibilidad y naturalidad al tema de la Dominación Femenina.


Es un libro que se lee en general con fluidez, con momentos realmente logrados (la autora parece haberse documentado a conciencia), y con escenas que van más allá de la descripción mecánica de prácticas, llegando al trasfondo psicológico de lo que ocurre entre Ama y sumiso cuando la conexión es real.


Ya digo que en general me ha gustado bastante, y por momentos mucho, pero también tengo que decir lo que no me ha gustado tanto.


En un momento dado se comenta algo que compruebo que se da por sentado muchas veces, y es eso de que las Amas no se enamoran de sus sumisos, por no considerarlos sus “iguales”. Y es como si la pareja protagonista tuviese que reducir la D/s a los momentos sexuales para poder tener una relación amorosa. Es decir, como juego, todo vale, pero ya ser sumiso o Ama las 24 horas, es algo que no parece tener cabida en una relación hombre-mujer. Las escenas en las cuales ella desea ser penetrada salvajemente parecen ir en esa dirección, como si en el fondo tuviera que haber algún modelo sólido e identificable como “normal” para que aquello funcione a nivel de pareja.


Eso es parecido a tantas escenas absurdas de porno femdom que culminan con la supuesta Ama haciéndole una felación al sumiso. No digo que haya que “borrar” del catálogo de prácticas sexuales entre Ama y sumiso nada por el hecho de ser lo convencional, simplemente digo que dentro de una relación 24/7 tienen la particularidad de que todo gira en torno al placer y la iniciativa de Ella, y esos deseos de “revancha” que tiene a veces el protagonista para demostrarle que es un “hombre de verdad” cuando se quita las esposas, me parece que dan un poco al traste con una historia que podría haber sido de Dominación Femenina completa y más allá del juego sexual, pero, como dice el título, la D/s se sigue quedando en lugares secretos porque no termina de ser algo comprensible.


Lo anterior me choca teniendo en cuenta mi manera de enfocar una relación de Dominación Femenina, es decir, como algo global que enfoca todos los aspectos, sin caer en una sesión bdsm perpetua, pero me parece perfecto que una pareja tenga una relación “normal” dentro de la cual exista compatibilidad sexual del tipo D/s. Es lo que he dicho alguna vez respecto a l@s que llevan una doble vida porque para ell@s la D/s es un juego, como si no fuera posible ni lógico jugar con tu compañer@ en la vida.


Para acabar con la reseña, no pude evitar leer la novela comparándola con la mía, y es cierto que con eso de la doble vida alguien podría pensar que detrás del seudónimo de la autora me escondía yo, jeje, pero me quedo tranquila de que son historias que apenas se parecen (sería pelín decepcionante ver que alguien ha publicado algo en mi misma línea), aunque hay un par de detalles en común, como cierta “práctica” que me interesa especialmente y la descripción/denuncia del falso bdsm que esconde maltrato y patologías mentales varías en una de las subtramas.

En resumen, como aportación a la visibilidad de la Dominación Femenina,  me parece bastante recomendable.


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Te pueden interesar mis novelas:
Despertar sumiso
Dominadora

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jueves, 27 de junio de 2013

Tomar la iniciativa



Que una mujer sea, en el plano sexual, la que tome la iniciativa, o que muestre incluso un punto de agresividad, es algo que no encaja por supuesto en lo convencional, pero muchas veces tampoco parece encajar en los cánones del femdom “puro”. Si dejamos a un lado todas las relaciones en las cuales el sumiso es un pelele asexuado en permanente castidad, o testigo de la puesta de cuernos de su Ama con un macho “de verdad” (qué enferma me pone este tema), o feminizado, poco margen queda para el sumiso que me interesa a mí, es decir, ese que desea ser dominado en todos los aspectos, sexualidad incluida. Pero sexualidad entendida no como inversión de papeles en plan machismo a la inversa (ya me extenderé sobre esto) sino como en eso de convertirse en un objeto sexual que utiliza el Ama para su propio placer.


Por no dar muchas vueltas abstractas al tema, lo que quiero decir es que a mí lo que me pone es empujar al sumiso contra la primera superficie dura que pille a mano, y usarlo, y abusar de él, sexualmente hablando.


Reivindico el poder sexual que emana de una mujer segura de sí misma, que marca su ritmo y pone al hombre al borde de la taquicardia y la Dominación Femenina entre un hombre masculino y una mujer femenina, que ya me cansa bastante toda esa película del femdom basado en relaciones asexuadas.



martes, 18 de junio de 2013

Paladeando sensaciones

En breve retomo el blog. De momento ando rememorando sensaciones que casi tenía olvidadas. Vivir el presente se llama. Hasta pronto.












jueves, 13 de junio de 2013

Amantes femdom



En la película Amantes, dirigida por Vicente Aranda y basada en hechos reales, tenemos a Victoria Abril en un papel poco frecuente en la filmografía de este director. En otras películas suyas, y en esta también pero con otra actriz, se repite una escena en la que ella se tumba de espaldas, se levanta la ropa y separa las piernas, dispuesta a dejarse hacer. Sin embargo, en este caso ella es la que dirige la acción en todo momento, con detalles directamente femdom, quedando él en el papel de su objeto sexual. Pero claro, el personaje es una mujer sin escrúpulos y con tendencias asesinas, presentando por enésima vez el modelo mujer mala = mujer dominante. En fin, qué se le va a hacer, yo me quedo con las escenas, la mala imagen estamos en camino de cambiarla, no hay que ser pesimistas.


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lunes, 10 de junio de 2013

El sumiso buitre


En realidad, del título podríamos quitar lo de sumiso y poner hombre en general que vuela bajo y cae más bajo aun para pillar cacho (o intentarlo más bien) como sea, pero me voy a centrar en el caso concreto del sumiso, como es lógico en este rincón del ciberespacio. 


Tácticas más usadas por el sumiso-buitre:

1- Hacerse la víctima
Jooo es que no encuentro Ama, es que nadie me acepta”... Por algo será, ¿no, majo?. ¿Ahora resulta que eso es problema nuestro o se supone que nos interesa escucharlo, y encima solucionarlo?. Es que las mujeres, por muy crueles que deseen ellos que seamos en este caso, seguimos teniendo en sus mentes ese papel tradicional de resignadas y generosas, y de comprensivas (sobre todo con los pobres que se quejan de que su santa no los entiende).


2- Hacerse los interesantes
Yo es que no me entrego a cualquiera, solo a esa mujer mega ultra especial caída de un meteorito que saque de dentro de mí a ese sumiso de oro que llevo dentro”. Vamos, que solo falta que nos den ganas de arrodillarnos a suplicar que le permitas demostrar que eres esa Ama salida de sus mejores sueños. Encima algunos tienen el morro de pedir lo máximo siendo ellos lo mínimo en todos lo sentidos.


3- Hacerse pasar por un premio
Estos son parecidos a los anteriores pero no son nada selectivos. Solo te dicen aquello que suelta cualquier buitre de discoteca o sitio cibernético de ligoteo: “venga, nena, dime que sí y no te arrepentirás”. Ya me arrepiento de perder dos minutos leyendo tu patético mensaje, así que, circula.


4- Pelotear todo lo que haga falta y más
De esto ya hablé en el sumiso pelota, así que para qué repetir.


5- Matar dos pájaros de un tiro
Estos vienen ya con el no asimilado, así que tienen la táctica de pedirte que le recomiendes a alguna Ama que conozcas, porque, recordemos, según el punto 1, que nuestro papel es ser comprensivas y ayudar al prójimo... Claaaro, yo no tengo nada mejor que hacer que decirle a mi hipotética amiga Ama, “oye, mira, hay un tío que no me interesa para nada, pero como soy tan generosa, te lo endoso a ti, y no me des las gracias, que las amigas estamos para eso”.

Habrá alguna táctica más, seguro que no dejan de sorprenderme en el futuro. Algún sumiso de corazón puede caer por desesperación o ignorancia en algún error de esos, pero es más propio de los sumisos de calentón, porque los otros no necesitan utilizar trucos baratos ni andar con engaños y faltas de honestidad. 

jueves, 6 de junio de 2013

Una película de poder femenino

Esta película provocó cierto revuelo en su momento, y no estamos hablando de los años 50, sino que en la década de los 90 no se había visto nunca que dos mujeres llevasen el peso de una película, con los personajes masculinos como satélites de la acción, aunque, eso sí, para joder a las pobres de todas las maneras posibles. Los hombres no salen muy bien parados en la historia, salvo excepciones, pero no le echaré la culpa a los hombres en sí sino a la sociedad patriarcal que les inculca que lo primero son ellos y su entrepierna, y luego, ellos y su entrepierna también.


No se habla de poder femenino sobre el hombre, aunque yo haya visto un par de momentos que se pueden leer en clave femdom, sino del poder de la mujer sobre su propia vida, de tomar las riendas, para empezar, sobre su propia persona. Sin eso, poco se puede pretender dominar a un hombre. Todas esas dudas e inseguridades de las mujeres que intentan adoptar el estilo de vida de la Dominación Femenina proceden de estar más pendientes de agradar al sumiso, “estar a la altura” y darle lo que él necesita, en vez de centrarse en ellas mismas.


Por todo esto que comento traigo algunas escenas que me parecen interesantes, aunque recomiendo verla completa (si la vas a ver sáltate el resto porque la voy a destripar de arriba a abajo) y también todo lo que se escribió a raíz de su estreno. Como muestra, resumo parte de la extensa entrada que le dedica la wikipedia.


El guión fue escrito por una mujer (claro, añado yo), Callie Khouri, por el cual ganó el Oscar al mejor guión original. Khouri quiso mostrar dos mujeres en un género hasta entonces exclusivamente masculino. La idea le vino al considerar que las películas estadounidenses no creaban buenos papeles para mujeres, en particular de aquellos que permiten a los personajes tomar sus propias decisiones y controlar su propio destino.

Quería escribir algo que nunca antes hubiera sido llevado al cine. En tanto que cinéfila, he sido alimentada por el papel pasivo de las mujeres. No conducían nunca la historia porque no conducían nunca el coche”.


Su guión llegó a manos de Mix Polk Gitlin, a quien le gustó mucho ya que le permitía realizar una película en la que el poder pertenecía a los personajes femeninos y, además, animaba a las mujeres a escucharse y a realizar sus sueños replanteándose la concepción tradicional del reparto de papeles entre hombres y mujeres.


A Ridley Scott (el director) le sedujo el guión por los motivos ya mencionados: el hecho de colocar dos mujeres en los papeles principales, lo que contrastaba con la producción cinematográfica clásica. En esos momentos intentaba producir una película donde se presentaba un personaje masculino como héroe, pero como ya había realizado "Alien" donde una actriz, Sigourney Weaver, encarnaba a Ripley, un papel en principio escrito para un hombre, finalmente decidió dirigir Thelma y Louise él mismo.


Harvey Keitel encarnó a un policía que muestra simpatía por las dos mujeres. Se trata del único personaje masculino que entiende los actos y las motivaciones de Thelma y Louise.


Ciertas críticas evocan el “paroxismo de violencia gratuita" del que hacen gala las dos heroínas, consideran que tienen un “comportamiento sádico”. La guionista cree que esta percepción de gran violencia es debida a una cuestión de prerrogativa de género. Para una mujer es normal ser dulce y simpática, mientras que la violencia sería una prerrogativa exclusivamente masculina.


En Estados Unidos aún se pueden encontrar insignias y adhesivos con el lema “Thelma & Louise live” (Thelma y Louise viven). Su mensaje está cargado de mensajes simbólicos: hay quien ve el símbolo de dos mujeres fugitivas dirigiendo un último corte de manga al patriarcado, del triunfo de la vida sobre la muerte, del oprimido sobre la opresión, de la reivindicación de una justicia no sexista o de una inmortalidad de amazonas.


Bueno, allá voy con el destripe.

Esta escena es la que da un giro a la trama y hace que unas tranquilas y merecidas vacaciones se conviertan en una terrible huida hacia adelante. Susan Sarandon está perfecta en su papel, haciendo como casi siempre de mujer fuerte aunque no exenta de vulnerabilidad, y Geena Davies tiene un proceso de transformación que la hará sacar una nueva mujer de dentro.


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Estas dos escenas, aunque breves, me provocan escalofríos placenteros. Si solo me mostrasen eso de este personaje masculino, afirmaría que es sumiso, de hecho es de lo mejorcito de la fauna masculina que puebla la película.


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Esta es mi escena favorita, por lo que tiene de “que te quede claro quién manda aquí, so cretino” y a ese individuo ya lo mencioné en El sumiso financiero.


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Y bueno, la escena final que, aunque triste, es un símbolo de libertad, aunque en plan extremista de antes muertas que sometidas al patriarcado. Esperemos que las mujeres no tengamos que arrojarnos masivamente por los acantilados para lograr que las cosas evolucionen. 


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lunes, 3 de junio de 2013

¿Femdom o disfuncionalidad?

A veces leo comentarios por ahí, (aquí también ha caído alguno) de casi-sumisos o sumisos a punto de dar el paso de reconocer que lo son, expresando sus dudas y temores respecto a cómo les puede afectar a su salud psíquica el hecho de vivir este estilo de vida o incluso el practicar femdom esporádicamente.


Ese tipo de preguntas de chiste, ejem, digo, esas dudas razonables, son una muestra más de lo extendida que está la imagen malsana del femdom y de la idea del sumiso como un hombre que va contra natura y contra la dictadura de lo socialmente correcto. Pero aparte de eso, la pregunta tiene su fundamento, porque es cierto que a veces un hombre no es sumiso, sino simplemente disfuncional o trastornado, (con lo cual NO estoy diciendo que ser sumiso equivalga a tener un trastorno mental), pero que haberlos, haylos.


Yo distinguiría varios casos. Por una parte está ese hombre que tiene conflictos mentales de todos los colores y encuentra en el femdom lo que yo he llamado ya varias veces cajón de sastre donde cabe todo lo raro y friki que no entra en los cánones convencionales. Es como si un zombi de verdad (si los hubiese) entrase en una fiesta de disfraces pensando que allí nadie iba a notar lo mucho que desentona en el mundo exterior, pero cuando conoces al zombi más de cerca te das cuenta de lo que realmente es, y le dices que allí tampoco está su sitio, porque no favorece para nada la imagen que se da de los que celebran fiestas de disfraces sanamente. Con esto tampoco digo que la Dominación Femenina sea jugar a los disfraces, aunque para muchos sea solo eso.


A mí me abordó en un chat un individuo que buscaba una Ama que lo anulase más de lo que ya se anulaba él mismo, que lo castrase, maltratase, torturase, y que cuando no lo estuviera usando, lo guardase en un baúl o armario. No sé si aquel tipo había visto demasiados vídeos de OWK, pero el caso es que me dio hasta un enlace donde había dejado sus fotos. El pobre diablo tenía más cara de loco que el asesino de Milwakee, y bueno, no entraré en más detalles porque creo que nos hacemos una idea de lo que quiero decir.


Otro caso serían los hombres mentalmente estables que sienten que no encajan con el prototipo de macho con el que le bombardean desde todos los frentes. Un sumiso, en general, pasa olímpicamente de todo eso, algunos de manera más abierta que otros, pero al menos respecto a las mujeres, sobre todo con las dominantes, “se quita la careta”, o se muestra tal como es, por completo. Pero me refiero a todos esos hombres acomplejados, pusilánimes, etc, como el sumiso loser, que se “meten” en el femdom porque es el único sitio donde se supone que encajan, haciendo que parezca que TODOS los hombres que dicen ser sumisos sean como ellos.


Y luego estaría, por resumir, un tercer caso: hombres sin problemas mentales ni de autoestima, que sin embargo, viven la sumisión como algo completamente anómalo y malsano. Son todos esos gusanos arrastrados que necesitan degradación y humillación continuas para sentirse sumisos, lógicamente complementados por esas Amas que solo saben vivir el femdom hundiendo y maltratando al sumiso.


Así pues, como ocurre en cualquier ámbito, locos y relaciones malsanas existen también en el mundo de Amas y sumisos. Lo triste es que se fomente incluso y se vea normal que sea así en muchos casos en aras de la tolerancia y del todo vale, y que al final lo más llamativo desde fuera sean cuatro tarados que se ponen la etiqueta de sumisos y Amas en vez de reconocer que están como unas putas cabras, con todos mis respetos... para las pobres cabras, claro.