~ La sumisión NO es ser utilizado, la sumisión es ser útil.

~ La sumisión NO es pensar de ti mismo que eres menos, la sumisión es pensar menos en ti mismo.

~ La sumisión NO es lo que te hacen a ti, la sumisión es lo que tú puedes hacer por ella.


martes, 27 de agosto de 2013

No sé si soy sumiso...



Me ha escrito un chico joven con esa duda. Mi concepto de lo que es un sumiso lo explico a lo largo del blog, específicamente aquí, pero voy a hacer una especie de resumen y de paso comento cosas que creo no haber dicho todavía.

Reproduzco parte del mensaje primero. 

Es una consulta, llegue a su blog porque no sabia, aunque todavia no lo se, si soy sumiso o no y no tengo sueños eroticos relacionados con el bsm en concreto, no se si se dice asi, he buscado informacion sobre esto de si soy sumiso o no pero he visto muchísimas palabrejas pero no me aclaran más alla de lo que significan, asi que realmente no tengo respuesta, es mas llegue hasta este espacio suyo por eso mismo, por no tener respuesta, y harto de buscar que es lo que soy o lo que no, porque realmente no se que soy, si soy sumiso o no, pero en mi mente y en mi sueños siempre aparezco dominado por una mujer y la verdad creo que me gusta y no se que hacer porque tengo novia y no se si contarselo o que hacer, lo cierto es que somos jovenes, yo por ejemplo tengo 23 años y sobre este asunto no se me aclara nada y no me gustaria dar pasos en falsos y menos perder a mi novia que para mi es mi pilar mas importante, pero no se que hacer y se que usted a lo mejor no tiene la formula pero si algun consejo que pueda darme para aclararme un poco mas, de momento como ya le digo no me desagrada ser sumiso de una mujer pero por otra parte no se si soy sumiso o no, entonces lo que no quiero es engañarme ni engañar a nadie y no se que me puedo preguntar o como puedo estar seguro de esto y lo mas importante como plantearselo a mi novia si ese es el caso porque si es asi me gustaria contarselo y que ella se lo tomase lo de ser sumiso, si es asi, de forma natural, no me gustaria que me viese como un bicho raro o que me rechazara pero si es asi no quiero ocultarselo de todas formas. Mi novia es de caracter fuerte y eso me encanta, su personalidad, pero tampoco se si sera dominante o simplemente es su personalidad.

Lo primero que tengo que decir es que me parece positivo hacerse preguntas a uno mismo y plantearnos quiénes somos y a dónde queremos ir. Una solución fácil sería no decirle nada a la novia y buscar por otro lado a alguien que llene ese hueco o esa “rareza”, pero me parece que a estas alturas de la civilización es una opción lamentable, y tratándose de un chico tan joven es esperanzador para la visibilidad del tema a corto-medio plazo que busque respuestas.


No hay nadie mejor a la que entregarse que esa persona especial con la que compartes tu vida, deja eso de las dobles vidas para los cobardes, y habla con ella sinceramente, si falla la comunicación en la pareja, falla lo fundamental. Puede que sea Ama sin saberlo, cierto.

Claro que antes de eso tendrás que “hablar contigo mismo” y saber en efecto si eres sumiso o no, o qué nivel de sumisión tienes/necesitas tener en tu vida. Si sueñas o fantaseas con ser dominado tienes una prueba bastante evidente de que eso es lo que te pone. Parece claro que eres sumiso sexual, incluso algo más allá, puesto que te encanta que tu novia sea dominante, y me imagino que te refieres a que lo es fuera del sexo.

Pero una cosa es que te atraigan las mujeres dominantes y otra que seas sumiso. La línea entre ambas situaciones es muy fina, pero intentaré explicarlo.

En el primer caso, tú eres sumiso hasta donde quieres ser dominado, y no me refiero a los límites de una sesión bdsm. Ya sé que no entiendes de palabrejas, ni falta que te hace, pero más abajo te hablo de esto de los sumisos de bdsm. Lo que quiero decir es que puede ocurrir que te ponga lo de ser dominado porque tengas fantasías concretas o porque incluso te gusta obedecer fuera del sexo, pero que llegue un momento en el que digas, estoy cansado, harto, esto no me viene bien a MI, y entonces en el fondo le estarás dando la vuelta a lo de someterse y la usas a ella para que te sirva en tus fantasías y deseos, porque la “prueba del algodón” del sumiso es cuando obedece a su Ama incluso en los momentos en los que no le apetece o excita, porque su placer (más psicológico que físico la mayor parte del tiempo) procede de ANTEPONER sus necesidades a las de su Ama. Eso no significa que el sumiso no disfrute, sino justo lo contrario, porque con el tiempo aprende que esos momentos en los que se fuerza a ser más sumiso, le dan luego la satisfacción de sentir que ha sido útil, y también hay que decirlo, el morbo de haber sido utilizado, porque esto al final es una “lucha” de voluntades en la cual vence SIEMPRE ella, y en eso consiste lo que parece tan abstracto de la entrega y el poder.


Hay muchas cosas que matizar en todo esto, claro, por eso mi blog tiene más de media docena de entradas jeje, y de los sumisos que comento hay bastante pocos, pero por resumir mucho, para que esto funcione, las dos personas se tienen que conocer muy a fondo y deben confiar plenamente el uno en el otro. Lo del feeling es evidente, pero en tu caso lo damos por sentado. Si encima hay amor, ya es la releche, hablando en plata. Y para muchos, de hecho, no es posible nada de esto sin amor de por medio, lo cual es lógico si hablamos de niveles intensos de entrega y posesión.


Dices algo que lo repiten todos los sumisos que dudan, y también muchos de los que tienen claro que lo son, y es eso del miedo a ser llamados bichos raros o algo peor. Por desgracia, la imagen que nos quieren vender en esta sociedad basada en el sistema patriarcal es la del hombre con una serie de características, entre las cuales por supuesto no está la de ser sumiso. Y cada vez que se usa esa palabra es siempre en el sentido negativo, de alguien que no tiene voluntad, de alguien que se aguanta con todo como un pelele, y a nadie le agrada que lo vean así, sobre todo, cuando esa persona NO es así.


En esto tengo que hacer un inciso, porque es inevitable que en este punto te hagas un lío monumental a poco que navegues por la red. Encontrarás miles de sumisos diciendo que lo son porque les gusta la feminización, o que les pongan los cuernos, o que les pongan en castidad, o porque les sodomicen con arneses de tamaño XXL, etc. Y tú dirás “ah, pero, ¿esto es obligatorio? ¿Soy menos sumiso por morirme de celos de imaginar a mi chica con otro?”. O cualquier otra duda que te surja por el estilo. Pero esto es como lo de ser vainilla, no hace falta conocer todas las posturas del kamasutra para que te den un carnet de practicante de sexo convencional. Existen una serie de prácticas y se trata de buscar la compatibilidad entre Ama y sumiso. A mí por ejemplo la feminización me deja fría, incluso tengo mi teoría al respecto, y no me considero menos Ama por ello, ni menos sumiso al que no quiera feminizarse.


Hecho el inciso, cuando tengas claro que tú eres sumiso, con independencia de que ciertas prácticas no vayan contigo, seguramente querrás quedarte tranquilo de saber que no es algo negativo, o cosa de locos o de degenerados extremos. Ya dije antes que se usa la palabra sumiso como algo negativo, pero en el contexto de una relación Ama/sumiso significa simplemente que él se somete y prioriza los deseos de ella, y además DISFRUTA con ello, o sea, que nadie le obliga, lo hace de manera voluntaria (no es como piensan desde fuera que ella le obliga por fuerza o con malas artes), regala su sumisión, eso que para muchas de nosotras es un regalo maravilloso, no porque sea un hombre débil sino porque tiene la fortaleza y el valor de reconocer que es así y eso le llena. Porque para muchos no hay nada más maravilloso que adorar a una Mujer. ¿Por qué habrían de avergonzarse de algo así? Tan solo por la presión social, evidentemente.


Mi idea de sumiso valiente y fuerte (mentalmente) contrasta con esa imagen que tan penosamente abunda en el porno, de gusanos arrastrados sin valía alguna, y que ya verás o habrás visto que aparecen por toda la red, en consonancia con “amas” que lo único que saben hacer es despreciarlos y humillarlos, la mayoría de las veces por defectos evidentes como tenerla pequeña. Dios los cría y ellos se juntan, pero mi blog no va en esa línea para nada, y me alegra cuando me transmiten cada vez más personas que no estoy sola en mis ideas.

Por último, como dije antes, queda hablar de lo de ser sumiso de 5 a 7 y 3 días a la semana por ejemplo, es decir, ser sumiso dentro de sesiones bdsm. No creo que sea tu caso, pero tal vez alguien que lea esto vea que con eso le basta y le sobra.

Al final, sea cual sea tu grado de sumisión, lo importante es que seas totalmente sincero contigo mismo y con la persona que tienes al lado, y buscar la compatibilidad. No voy en contra de los sumisos que no quieren entregarse del todo, sino en contra de los que engañan acerca de lo que son con tal de pillar Ama sin importarle jugar con sentimientos ajenos.

Suerte, y espero que encuentres tu felicidad y que hagas feliz a quien tengas al lado, que de eso se trata.

sábado, 24 de agosto de 2013

Lo que tú quieras soy


Esa es la actitud, señores sumisos. Aunque claro, muchas veces es complicado pedirle peras al olmo...

Lo que, lo que tú quieras soy.
Un payaso sin pintura,
o el recuerdo de tu "mare" al despertar,
lo que tú quieras soy.
Una ráfaga de estrellas,
o el deseo que te deban conceder,
lo que tú quieras soy.

Por ti sería capaz de derramar la sal,
de recoger las huellas de tu caminar, sería capaz.
Sería capaz de despegar, capaz de continuar,
sería capaz de desgranar el mar.
Sería capaz de abandonar, capaz de remontar, sería capaz.
Sería capaz de hipotecar mi voz.
Lo que, lo que tú quieras soy.

Una patria, una frontera,
o el soldado al que le ordenan disparar,
lo que tú quieras soy.
Por ti sería capaz de iluminar el mal,
de confundir las luces que me hacen soñar, sería capaz.

Por ti sería capaz de regalar mi edad,
de prestar las canciones que te hacen volar, sería capaz.
Sería capaz de despegar, capaz de continuar,
sería capaz de desgranar el mar.
Sería capaz de abandonar, capaz de remontar, sería capaz.
Sería capaz de hipotecar mi voz.
Lo que, lo que tú quieras soy.



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lunes, 19 de agosto de 2013

¿Qué queremos las Amas?



Varias veces, no muchas la verdad, me han escrito mujeres comentando sus historias con supuestos sumisos. Gracias por cierto por tomarme como consejera, una hace lo que puede en estos casos, una ayuda externa es un aporte, pero solo funciona pararse a reflexionar, mirando al horizonte a ser posible, que amplía la perspectiva, y preguntarse ¿Dónde estoy? ¿Hacia dónde voy? ¿Cómo vine hasta aquí? Y no me refiero al espacio físico precisamente...


Resultaría sorprendente, desde el punto de vista de un sumiso, comprobar que en esas conversaciones entre mujeres dominantes, lo que menos aparecen son dudas del tipo “¿cuántos días debo tenerle en castidad? ¿cuántos latigazos debo darle? ¿cuántas veces debe lamerme las botas?” y cosas por el estilo. Aclaro, para algún despistado o recién llegado, que aquí hablo de Dominación Femenina en un sentido amplio, no sobre sesiones bdsm.


Y resulta, que tanto esas mujeres como yo, siempre que nos ponemos a reflexionar, en vacaciones o en medio del ajetreo diario, estamos preocupadas por un tema básicamente: el comportamiento del sumiso como hombre/persona.


Daremos por sentado que el sumiso en cuestión es sumiso, es decir, que no es un farsante o un jugador de rol. Cuando estamos seguras de eso, el problema viene por los demás flancos, y en eso no somos muy diferentes a todas esas mujeres que pululan por la red buscando ansiosamente respuestas a la eterna pregunta “¿qué demonios siente ese hombre por mí, más allá de lo que me dice como un actor que aprende un papel?” Y eso, si tienes suerte de que te diga claramente algo, porque casi todos se encierran en una coraza, como mandan los cánones sobre el macho tradicional.


Y es curioso que sean legión las mujeres buscando respuestas mientras que ellos solo se preocupan de saber si su tamaño viril es suficiente, salvo honrosas excepciones. Pero así es, todas caemos en algún momento en esta serie de errores:
Estar más preocupadas de lo que siente él por nosotras que al contrario.
Interpretar cada pequeño gesto suyo como señal de que se muere por nuestros huesos. (Hay que interpretar como digo arriba porque se suelen cerrar como ostras).
Sentir una especie de agradecimiento por cada muestra de atención que recibes, haciendo que se te nuble la razón y te enternezcas como una colegiala.


Y claro, todo eso, que ya de por sí es bastante lamentable en el patrón convencional de una pareja “igualitaria”, resulta patético cuando quien hace/siente/experimenta es nada menos que toda una Señora Ama Dominante. Pero como sabrá quien lo haya vivido, tanto las relaciones D/s fallidas como las exitosas, dependen única y exclusivamente del factor humano, y si te quieres quedar en un esquema abstracto Ama/sumiso, mejor búscate una Ama profesional o un sumiso de sesiones, según sea el caso.


Entonces, en resumidas cuentas, lo que queremos las Amas, es ni más ni menos que un sumiso demuestre que lo es, y que como hombre/persona tenga un comportamiento coherente con su sumisión, y que no haga nada que nos haga llevarnos las manos a la cabeza, como los siguientes ejemplillos:
-desaparecer o aparecer a intervalos con las excusas más variopintas
-no aclararse en lo que piensa/siente, dando una versión nueva cada semana
-cerrarse en un silencio infranqueable cuando tratas de concretar en qué punto estáis
-no situarte en el puesto nº 1 de sus intereses, dedicándote solo los huecos que le dejan sus momentos de ocio (sip, no digo de sus momentos de obligaciones), porque algunos parece que no entendieron que Ama es sinónimo de Dueña
-mantenerse en una línea neutra en la cual ni se va ni se acerca del todo, para no perderse la oportunidad que le da nada menos que una Ama pero sin perder de reojo a las otras que pueda pillar


En definitiva, si sentimos la necesidad de consultar qué ocurre con nuestro sumiso o aspirante a serlo, es que no parece que las cosas vayan demasiado bien. Y por encima de todo, deberíamos pensar que, si ese sumiso nos hace sentir bien pero no da el todo por el todo, ¿qué importancia tiene lo que sienta, que vaya o que venga, que aparezca o desaparezca?


Pero la solución está en tus manos. Recuerda, eres un trofeo, y quien no sepa ganarte no te merece. Los hombres nunca valoran nada hasta que ven que lo pierden, y eso debemos hacer, dejar de prestarles atención hasta que valoren realmente lo que tienen o lo que pueden perder.


¿Quieres verme suplicar, nena?
¿No me das otro día más?
¿No ves que mi corazón se arrastra últimamente?
He buscado las palabras para decir
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes


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jueves, 1 de agosto de 2013

Me encanta que me supliquen


Pues eso, que me encanta. Y la letra de esta canción me ha hecho recordar lo mucho que me encanta. Hay que ver las cosas que se dicen en inocentes canciones “normales”.



Sólo me creo lo que veo
y no te veo por aquí,
sólo te quiero cuando veo
que tú me quieres para ti.

Ahora sí...

Suplícame que me está gustando,
te enseñaré como lo hice yo.
Insísteme todo lo que sepas
y dame todo el tiempo la razón.


Ahora te das cuenta de todo
y yo lo cuento por los dos.
Ahora te da miedo perderme
y me lo pides por favor.


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