~ La sumisión NO es ser utilizado, la sumisión es ser útil.

~ La sumisión NO es pensar de ti mismo que eres menos, la sumisión es pensar menos en ti mismo.

~ La sumisión NO es lo que te hacen a ti, la sumisión es lo que tú puedes hacer por ella.


viernes, 19 de abril de 2013

Identidad/orientación sexual y femdom



He recibido un mensaje acerca de un fragmento de mi post sobre la feminización del sumiso. Se titula “Travestismo no es igual a homosexualidad” y el fragmento al que hace referencia es este:

"Otros sumisos no se sienten degradados sino reafirmados en su lado femenino cuando se disfrazan de mujer, lo cual, hasta donde yo sé, es lo que se ha llamado siempre travestismo. Y yendo un poco más allá, estaríamos hablando de transgénero, es decir, no solo vestirse de mujer, sino sentirse un poco o a ratos como una de ellas. Creo que en pocos casos se trata de una homosexualidad mal resuelta, aunque habrá de todo.”

Como creí dejar claro, NO creo que el hombre que se traviste sea un homosexual con miedo a salir del armario, pues creo que a estas alturas eso no es ningún problema en la mayor parte del mundo civilizado. Aunque, como dije también, habrá casos en los que haya una homosexualidad reprimida. Como digo, de todo habrá, pero creo que tod@s sabemos diferenciar cada concepto.

Voy a trascribir el mensaje, porque me parece interesante, y para darle visibilidad, porque suena a reivindicativo, así que todo lo que sea clarificar y difundir yo lo apoyo, y prefiero abrir el tema al debate en vez de dejarlo como un intercambio de opiniones por privado entre dos personas.

No voy a entrar en lo que es cuestión de gustos. Habrá quien sienta atracción por la feminización (como humillación o como forma de exaltar la feminidad), y habrá quien no encuentre en ello gusto alguno. Lo que sí considero importante es que se opine con datos reales o falsos. En ese sentido relacionar de alguna manera travestismo (que tiene que ver con la IDENTIDIDAD SEXUAL) con homosexualidad (que tiene que ver con la ORIENTACIÓN SEXUAL) es un grave error. Porque la realidad es que el travesti en la mayor parte de los casos es perdidamente heterosexual, mientras que la mayor parte de los gay rechazan el travestismo. Incluso entre las transexuales (que pasan de hombre a mujer) predominan las que una vez hormonadas y operadas siguen sintiendo atracción por las mujeres (o bien son bisex). Por paradójico que parezca, los hombres femeninos suelen ser los más heterosexuales del "mercado". Los gay no van a MaryPaz a comprarse zapatos de tacón, sino que los encuentras en los gimnasios sacando músculos de acero. Otra cosa es que por motivos obvios, a poca gente se le ocurre cuestionar los gustos sexuales de un hombre con pinta de "macho", mientras que sí pensarían "mal" de un hombre que luzca una estética femenina. Ya hace más de un siglo que las investigaciones de Magnus Hirschfeld (búsquese en Wikipedia) demostraron que travestismo y homosexualidad son cosas casi antagónicas.

Es cierto que entre los homosexuales no es habitual que uno se vista de mujer para ser la parte sumisa, y no deja de ser realmente curioso esto. ¿Por qué un hombre hetero “necesita” vestirse de mujer para sentirse sumiso mientras que un gay no? ¿Es porque el hetero está frente a una mujer y se tiene que volver menos masculino para que ella pueda ser la parte masculina (como sinónimo de dominante) en la pareja? ¿Y será que eso no ocurre en una pareja gay porque el dominante ya es un hombre? Demasiadas preguntas para las que yo no tengo respuesta, porque no soy una experta en esto, ni en nada, que yo hablo desde lo que opino y siento. 

A mí realmente lo que me interesa clarificar es la sumisión en el hombre. Es decir, que si es hetero, homo, bi, travesti, transexual, o lo que sea, es una “circunstancia”, y que lo importante es que se sienta sumiso. Y creo que a veces se confunden los términos y parece que un hombre vestido de chacha ya es automáticamente sinónimo de sumiso, cuando no tiene por qué ser así.

Pero no quiero volver a decir lo que ya dije en el post de la feminización del sumiso, aunque hay algo que no me cansaré de repetir, y es que esa manía/costumbre/cliché o no sé qué, según la cual un hombre que se somete es menos hombre por eso, o menos masculino, es algo que a mí me provoca una indignación mayúscula.

El tema de la orientación/identidad sexual relacionada con la Dominación Femenina apareció en los comentarios del post El vainillismo, y creo oportuno rescatarlo ahora para aclarar mi postura, que es la de situar al mismo nivel lo de ser hetero/homo/bi y dominante/sumiso/vainilla. Creo que la mayoría de las personas tienen una tendencia en uno u otro sentido respecto a lo de dominar o querer ser dominado, y que no estaría mal reconocerlo y ponerlo sobre la mesa a la hora de establecer una relación.

Jorge comentó: Otra cosa que me suena desafinado a veces es la comparación de la D/s con la homosexualidad. Para mí que ahí se confunden churras con merinas. Lo primero es una forma de sexualidad, lo segundo se refiere a la orientación sexual. Es algo tan paralelo lo uno a lo otro que de hecho lo uno no interfiere en lo otro, hay homosexuales sumisos, y esto es así porque son cosas diferentes y compatibles.

Mi respuesta fue: Yo iría más allá en eso de la orientación sexual, y hablaría de identidad sexual, por eso comento lo de ser sum o Dom o switch, al igual que existen homo, hetero y bi, con todas las variantes intermedias en ambos casos. Claro que hay homosexuales sumisos, y dominantes y switch, vainilla y todo lo que se tercie, lo aclaro por si ha quedado confuso el paralelismo (ojo, paralelismo, no comparación), pero en resumen lo que quiero decir es, que para mí, ser hetero está al mismo nivel que ser Dom, (soy TAN hetero como Ama) y que cada cual tendrá su identidad sexual concreta, en la cual el gusto por un sexo u otro o por ambos se combine con el deseo de dominar o ser dominado o ambas cosas o ninguna.

Y continuando en esta línea de ponerlo todo al mismo nivel, recupero el resto de mi respuesta para dejar claro que si un hombre no es sumiso, no me puede interesar a nivel erótico sentimental.

Comentas que puedes tener una relación Ds y combinarla con una vainilla, con la misma persona se supone, y que las etiquetas estancan las posibilidades con una potencial pareja. Cada uno tendrá su opinión (respetable) sobre esto, pero (repito) para mí, una pareja tiene la columna vertebral en la Ds, sin que eso signifique que solo veo a un sumiso y no a una persona, yo quiero el conjunto (hombre-sumiso) para tener una relación de pareja basada en la Ds, porque de lo contrario, en mi caso, no funciona, y no digo que sea mejor ni peor forma que otras, por supuesto, solo digo que es la única que puedo tener y no es una opción, lo siento y lo necesito así.

6 comentarios:

  1. Gustar el travestismo no es condición sine qua non para ser homosexual, ya que la sexualidad de una persona no es una opción como se dice siempre, sino una condición, pues nosotros no podemos elegir quien nos tiene que gustar en el futuro, y el sumiso que se sienta realizado siendo travestido, no deja de ser heterosexual por esa razón, al igual que un hombre no lo es menos por ser dominado por una Mujer, y su identidad queda intacta si realmente se siente dentro, es más, me atrevería a decir que por lo menos si más valiente, ya que históricamente la Mujer ha sido relegada a un segundo lugar muy alejado del primero.

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    1. Yo también creo que el (verdadero) sumiso es, a día de hoy, bastante valiente por no seguir la corriente social de lo que se supone que debe hacer un hombre "de verdad". Pero como dices, tampoco es una heroicidad, solo es escuchar la vocecilla interior que le dice que no tiene otra opción si quiere ser feliz.

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    2. Cuando hablamos de hombres (sumisos) "de verdad", en realidad estamos hablando de hombres que son CONSECUENTES con sus sentimientos, capaces de llevarlos a cabo en su vida para que su felicidad sea la que él desea, no la que imponen otros, ya que si vive como sumiso sirviendo a su Ama, es porque vive como siente.

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    3. Estamos hablando de hombres consecuentes y también sinceros, que no hay que olvidar que hay grados y diferencias entre juego y forma de vida, y todo es válido mientras haya claridad entre expectativas y lo que cada cual puede ofrecer.

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    4. Claro, cuando hablamos de juegos exclusivamente podemos caer en la rutina y perder en parte atención en el servicio, mientras que si es la forma de vida y hay esa claridad entre lo que se espera y lo que se puede entregar, existirá un equilibrio sano. Creo que para el sumiso que aparte lo vea también como juego, es un aliciente para ahondar más en la sumisión, pues como Usted dice, es válido mientras se sepa dónde está el límite del juego y dónde el de servicio, ya que en el juego se colma la fantasía física de éste.

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  2. Y yo que creí que aquí iba a saltar alguien a gritar ¡ay debate! pero está visto que no lo hay... Intentaría ponerme en el bando contrario pero no acabo de ver yo que haya dos bandos... :P

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