~ La sumisión NO es ser utilizado, la sumisión es ser útil.

~ La sumisión NO es pensar de ti mismo que eres menos, la sumisión es pensar menos en ti mismo.

~ La sumisión NO es lo que te hacen a ti, la sumisión es lo que tú puedes hacer por ella.


jueves, 28 de febrero de 2013

La D/s vista desde fuera


Para que este tema no se quede en la cola demasiado tiempo, voy a hacer una primera aproximación. Tengo una serie de entradas con la etiqueta “sociedad” en las cuales trato este asunto de manera más o menos seria, y tengo esa etiqueta porque a mí, personalmente, me parece importante intentar explicar mi postura frente a la gente “normal”, porque la sociedad la formamos todos, y no me escudo como hacen algunos en esa frase de “la sociedad es así y hay que resignarse y seguir en nuestras cuevas-mazmorras-armarios”.


Lo cierto es que cuando se intenta explicar esto y salen posturas sobre lo aceptable, lo razonable, lo habitual (no era habitual que las mujeres votasen hasta hace relativamente poco...), o para colmo de males, lo “convencional” o “natural”, dan ganas de no salirte ni un centímetro de tu propia vida y decir ahí os quedáis, que yo voy a disfrutar y no perder el tiempo en dar la charla a una audiencia cerrada de mollera, que no va a escuchar absolutamente nada de lo que le digas porque su voto ya está decidido por pura inercia y comodidad.

Pero bueno, como una es una optimista redomada, aportaré unas reflexiones que tal vez a alguien bien predispuesto le sirva para ampliar miras, aunque sea un poquitín. No sé si se debe a las dichosas sombras grises o a qué, pero se nota cierto interés creciente en el tema, a pesar de que si salimos a la calle con un micro y preguntamos, por ejemplo, sobre el significado de las siglas BDSM, la mayoría pondrá cara de político pillado en un renuncio.

Comentando el tema en petit comité, salieron unas ideas que me parecen válidas para resumir lo que es la postura generalizada en la visión externa de la Dominación/sumisión. Es decir, la mayoría, aunque sea por no ser tachados de retrógrados, “acepta” que puedan existir X prácticas entendidas como un juego puramente sexual, pero que llevarlo a la vida cotidiana es algo inconcebible. Ojo, que esa misma postura es otro de los eternos debates dentro de la propia “comunidad bedesemera”, o sea, que si no lo entienden ni los que disfrutan con el juego, es fácil imaginarse el desconcierto de los que están ajenos por completo al asunto.

Aquí dejo las reflexiones que comento, como preguntas que puede hacerse quien tenga una opinión cerrada de algo que ni siquiera comprende:

¿Cómo puede una persona decir que algo que desconoce es imposible en la práctica? Si entiende como un juego algo que para algunos es parte de la vida, ¿cómo se atreve a enfrentarse a ello desde la ignorancia?

Si le resultan poco naturales esos roles, ¿no es absurdo hablar sobre algo que se ignora absolutamente? Se suele apelar al sentido común, pero, ¿lo utilizan para entender qué formas hay de ver este tema o simplemente lo que hacen es algo así como responder a una pregunta que no han leído?

Dicen que "nadie puede mantener un rol de manera permanente"... ¿No será que alguien que siente algo profundamente no necesita tanto esfuerzo en "mantener" pues no está fingiendo lo que no es? ¿Será esto lo que desvirtúa completamente la realidad sobre este tema?

La imagen que más abunda de un 24/7 es la de la parte sumisa con collar y cadena. ¿Ese es el concepto máximo de entrega que pueden concebir? ¿No se trata esto de una huida rápida ante la falta de reflexión demostrada al insinuar que nadie en este "mundillo" encuentra a otra persona a quien "entregarse en grado muy alto" y en quien "confiar de forma casi ilimitada"?

Pues ahí quedan las reflexiones. Para concluir hasta nueva entrega sobre el tema, yo remarcaría lo fácil que es hablar de cualquier tema desde el desconocimiento. La ignorancia (dicho como falta de información) siempre es muy audaz y osada. Y, paradójicamente, hablar sobre lo que se conoce y se siente no resulta fácil, porque no hay palabras que hagan justicia y sirvan para transmitir las emociones. Yo llevo bastantes entradas intentando hacerme entender y no estoy segura de estar consiguiéndolo, lo que no sé es si se debe a mis dotes comunicativas o a la barrera que levantan los demás desde sus posturas dogmáticas.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Mini balance de la búsqueda y otras cuestiones


Primero, mini mensaje al viento: me resbala por completo toda esa panda de cobardes que no tienen valor para vivir su vida sin esconderse tras una careta y hablarle a la cara a los que tienen cerca, como tampoco tienen la valentía de venir aquí y soltarme directamente que el problema es mío por ir de sabelotodo y que si no encuentro a nadie será porque la que fallo soy yo.

Sobre el balance, no voy a entrar en detalles acerca de a quién he conocido o dejado de conocer a través del blog, solo diré (principalmente por si alguna Ama en búsqueda se desanima por mi ejemplo) que SÍ he conocido hombres muy válidos. Si yo buscase un sumiso a secas, tendría ya una buena cuadra, pero como me tiene que llenar el conjunto persona-sumiso, la cosa se complica, y hasta aquí voy a contar. Tenía la certeza, desde antes de empezar el blog, que los sumisos verdaderos existen, al igual que toda la corte de lobos vestidos de cordero, y solo he corroborado que esto es así.

Y nada más, que a quien le escueza lo que digo ya sabe lo que tiene que hacer. Y a vosotras, deciros que cuesta mucho, sí, pero que existen los diamantes, en bruto o pulidos, en ese camino plagado de buitres acechantes.


Sobre las otras cuestiones, comentar brevemente que hay muchos sitios en la red donde socializar con gente de inquietudes similares, así que por favor dejad de usar el formulario como si fuera un club de amistad o de contactos, y tampoco me pidáis que os recomiende a otra Ama, que hasta donde yo sé, no estamos conectadas entre nosotras por un chip o algo parecido.


Hay otro tema, pero esto habrá que comentarlo con más extensión. De momento dejo enlace a un post publicado en un blog no bedesemero acerca de lo “insostenible” que es llevar la D/s a la vida cotidiana. Como el autor ha estado por aquí y yo le he devuelto la visita, aquí lo traigo para que se vean las diversas posturas y el debate surgido en los comentarios. Creo que a nadie le va a sorprender el “desconcierto” de los que miran desde fuera y solo ven lo que se vende desde los clichés del tema. Pero ya digo, esto va a la lista de temas pendientes.


martes, 26 de febrero de 2013

¿Diosas o humanas?



Comentaban hace poco por aquí que la adoración del Ama por parte del sumiso no tiene lógica porque se trata de un par de iguales. ¿Cómo explicar esto para que se entienda? Veamos. Lo cierto es que muchos sumisos, para entregarse de verdad, necesitan ver al Ama como a la mujer de la foto, como una Diosa venida directa del Olimpo, -o de otro planeta por lo de Alien-, perfecta, maravillosa, con todas las virtudes y ningún defecto. Y esto no es tan difícil de lograr si se mantiene una prudencial distancia, si el contacto real no es muy frecuente, si todo lo que ocurre entre ambos queda en el nivel Ama-sumiso, sin que ninguna trivialidad de la vida cotidiana se interponga entre ambos.

También están los que no quieren verte fuera de tu “papel” y les importa tres rábanos como sea la mujer+persona que eres. Decía Rita Hayworth que los hombres se acostaban con Gilda y se despertaban con Rita. Pues tres cuartos de lo mismo ocurre con los sumisos que no ven más allá del corsé, el látigo y las medias sobre tacones imposibles. Me han llegado a preguntar cómo me iba a vestir para ese café de 15 minutos que tendríamos como primera impresión. Pues muy sencillo. Casi lo primero que pille. Vamos, que no me vas a poder diferenciar de una mujer “normal”, porque eso es lo que soy.

Y luego está el caso extremo de los que no ponen exigencias en cuanto a esa mujer que “ejercerá” de Ama con ellos. Con tal de que sea una mujer, o lo parezca de lejos, ya les sirve.

Esto puede parecerse a esa fase adolescente en que las personas del sexo que no es el tuyo (para los heterosexuales) son “los otros”, y nada más. No sé si será habitual, yo desde luego la tuve. No los veía como personas, ni como seres humanos, ni como organismos vivos con sentimientos, excepto si eran familiares y conocidos cercanos. Es decir, todo bicho viviente que fuera susceptible de ser algo en plan sentimental o sexual en mi vida, era eso, un hombre a secas. De manera que creo entender lo que les ocurre a esos sumisos respecto a las Amas, que las ven desde un solo punto de vista, porque no pueden o no quieren ver nada más.

Pero todos los casos de arriba corresponden a algo que tiene más de platónico e irreal que de verdadero, con el riesgo de caer en la idealización y consiguiente batacazo, así que pasemos al caso que me interesa para explicar eso de la adoración.

Cuando el sumiso conoce de verdad a la mujer y a la persona que es su Ama, y el Ama conoce al sumiso de la misma manera, cuando existe una cotidianeidad entre ellos, cuando hablan de todo, cuando el sumiso no solo ve las virtudes sino también los momentos de errores y debilidad, entonces podremos hablar de una relación auténtica de Dominación Femenina, porque quedarse en una fantasía idealizada es frustrante, y pretender ser la Reina de Saba las 24 horas del día, sencillamente agotador. Entonces, en este caso, ¿dónde queda eso de la adoración? ¿Es posible? ¿En qué consiste?

Bueno, veamos lo que se entiende por adoración. Según la RAE:
1. Reverenciar con sumo honor o respeto a un ser, considerándolo como cosa divina.
2. Reverenciar y honrar a Dios con el culto religioso que le es debido.
3. Dicho de un cardenal: Postrarse delante del Papa después de haberle elegido, en señal de reconocerle como legítimo sucesor de San Pedro.
4. Amar con extremo.
5. Gustar de algo extremadamente.
6. Orar.
7. Tener puesta la estima o veneración en una persona o cosa.

En nuestro contexto, nos quedamos con las acepciones 1, 4, 5 y 7. Cada uno es libre de adorar a quien le apetezca, otra cosa es que desde el punto de vista cristiano eso sea una blasfemia, pero, como dice el punto 1, considerar a alguien una cosa divina no quiere decir que esa persona lo sea para el resto de la humanidad, ni tampoco significa que el sumiso sea una piltrafa.

Vuelvo a conectar el tema con lo que he dicho otras veces, para mí hay una diferencia abismal entre ver esto como una fantasía a ratos y verlo como un modo de relación, ya sea con convivencia o el tiempo que dure. Me aburren hasta la náusea esos que cuando hablamos solo van a la suyo, que preguntan “¿y Usted qué les hace a sus sumisos?” “¿y Usted hace esto o lo otro?” Es imposible hablar de NADA que no sea lo que llevan incrustado en su fantasía de ama de manual. Mírame a los ojos, mírame a MI, ¿ves quien soy o solo te intereso como instrumento para cumplir tu fantasía? No juego a hacer un papel, no voy de mega Diosa, esto no es cosa de fingir estar en la estratosfera, esto es tan natural como que hay un hombre y una mujer y en esa relación Ella manda en la cama y fuera de ella también.

Entonces, ¿Diosa o humana? Pues ambas a la vez, a los ojos del sumiso, y la adoración se refleja en hechos reales, en su actitud de absoluto respeto, admiración, humildad, obediencia, en definitiva, demostrando, más allá de las palabras, que se encuentra a los pies de Ella, porque es donde ha elegido estar y donde se siente realizado y feliz. No necesita adorar a una Diosa, solo tiene que hacerle sentir como tal a una mujer de carne y hueso, a la que aúpa por encima de él mismo con su entrega, su devoción, sintiéndose útil cuando logra que la vida de Ella sea mejor en cada pequeño o gran detalle de la vida real.


viernes, 22 de febrero de 2013

Sensualidad y Dominación Femenina




Hay mucho porno femdom por todos lados. Abundan el látex, el cuero, las esposas, las cuerdas... nada de esto falta en cualquier imagen que aparezca asociada al tema. Pero, ¿dónde queda la lencería fina? ¿La seda? Con los fetichismos ocurre igual. Hay mucha adoración de pies, del látigo, del zapato, pero, con esto del fetichismo te preguntas todo el rato... ¿este tío me ve a MÍ o al zapato que me pongo? ¿Está adorando mi pie porque es el MÍO o porque le vale el de casi cualquiera para calmar la sed de su fantasía?

Aprovecho para decir que gran parte del porno femdom parece una burda caricatura en vez de algo que llena y hace sentir a ambas partes, pero ya hablaré de eso. Lo que reivindico ahora es toda esa faceta de sensualidad y erotismo que brilla por su ausencia en los clichés y manuales del tema. Pero claro, para pasar del femdom pornográfico mecánico a esto otro hace falta esa conexión especial que hace que una mirada, un gesto, o una palabra, produzcan sensaciones más intensas que una azotaina rutinaria.

Y eso solo se consigue cuando el sumiso no se queda en la superficie, no ve solo al Ama, ni lo que lleva puesto, y es capaz de llegar a la piel que hay debajo del cuero o de la seda o del algodón y tocar la fibra de la Mujer, de esa en concreto, porque es Ella, y no ninguna otra, la que hace que la electricidad fluya.

El fetichismo está muy bien cuando simboliza la adoración del Ama por parte del sumiso y cuando no es algo selectivo, por fragmentos de la anatomía, sino del cuerpo completo, hasta adorar cada centímetro de la piel, hasta el último lunar, hasta el último poro de su Dueña. De otra manera es quedarse a medias, y a mí, en concreto, no me sirve eso.





martes, 19 de febrero de 2013

Cómo hacerse Ama en 2 minutos



De vez en cuando alguna supuesta Ama deja un anuncio en el formulario de abajo, tal vez creyendo que lo que escriba ahí lo va a ver alguien aparte de mí. Una en concreto dejó su mensaje en una entrada antigua, pero como esto no es una web de contactos, no lo publiqué. Era una chica ofreciéndose de esta manera tan poética y exquisita ortografía:

soy ama por webcam y si kieres ser mi sumiso deves de satisfacerme unica i exclusivament a mi,ofrecerme todo lo que me puedas dar y obedecer a todo lo que yo diga,si kieres ser mi puto sumiso mandame mail a xxxxx.

El principio del comentario iba dirigido a cierto sumiso que dijo en aquella entrada que no conseguía encontrar Ama, pero cualquiera que esté interesado me lo puede decir y le mando el email de esta mujer sin problema. Solo que... tengo que aclarar que, con ese mismo email, la chica tiene anuncios por toda la red, a veces como sumisa, a veces para sexo anal, en fin, que lo mismo sirve para un roto que para un descosido. Pero claro, habrá mirado un par de vídeos y algún blog que otro y ya tiene hecho el master del tema, con lo cual ha aprendido que al sumiso hay que llamarlo de puto para arriba, exprimirlo y usarlo como un trapo.


A veces, saltando de enlace en enlace, te puedes encontrar cosas la mar de fascinantes. Recuerdo el blog de una que se anunciaba como Ama y se dedicaba a vender vídeos masturbatorios y botes de fluidos, eso sí, a precios módicos, que a ver quién pica en comprar un vaso de pis sin saber si es del perro de la susodicha.


Como en tantos otros temas, existe oferta porque hay demanda. Todo ese grupo de sumisos que solo desean vejación perpetua serán muy felices con la tarjeta echando chispas por una sesión via cam con un “ama” que los haga sentirse unos gusanos arrastrados.


Si soy yo la que me equivoco y en eso consiste la Dominación Femenina, que me vayan buscando hueco en un convento, que me voy mañana mismo. Al menos allí no me iba a hervir la sangre de leer según qué cosas. Ave María purísima, lo que hay que ver. 

domingo, 17 de febrero de 2013

“La” faraón




La dama de la imagen se supone que es la reina Hatshepsut, una mujer que tuvo que asumir el trono egipcio en el siglo XV a.C. a falta de un hombre mejor situado en la línea de sucesión. Para ello, decidió colocarse el título de faraón y ser representada con la típica barba y la falda larga propia de los reyes. Sin embargo, no ocultaba su feminidad, dejando claro que ser autoritaria no estaba reñido con ser femenina.

Entre sus logros más destacados está el haber mandado construir el templo Deir el-Bahari, el más visitado por los turistas hoy en día así como el obelisco más alto, además de dirigir incluso en persona a las tropas en expediciones militares.

Pero aparte de eso, que no es de poco interés, resulta que hay una figura masculina en esta historia cuyo papel no queda muy claro, lo cual lógicamente aprovecharé para interpretar a mi manera... Un tal Senenmut era su “chico para todo”. Era un plebeyo que trabajaba a su servicio, en varios altos cargos, y que los cotilleos de la época (que de esto siempre ha habido) adjudican el papel de amante secreto, como refleja este grabado erótico de la época, en el que se le representa haciéndole un favor especial a la Reina...



Lo único cierto parece ser que este hombre permaneció siempre soltero, y que era la mano derecha de la Reina. Sus tumbas fueron excavadas de tal manera que quedan al mismo nivel y muy cerca una de otra, tal vez en un intento de pasar juntos la eternidad, ya que en vida tenían que mantener las apariencias.

Faraones sucesivos a ella intentaron borrar toda huella de esta faraón-mujer que no siguió la tradicional línea sucesoria patriarcal, pero el tiempo lo pone todo en su sitio y al final se recuperó su recuerdo en una reciente excavación del año 2007.

Una Reina que se adelanta a su época y su fiel sirviente... qué gran historia.

jueves, 14 de febrero de 2013

Someterse, ¿degrada o dignifica?




Por si no lo he dicho ya, el sumiso que busco yo es un hombre “normal” (normal = persona sin problemas de autoestima, soledad, complejos, trastornos mentales, en resumen, que no se refugie en la sumisión por una carencia o por querer experimentar un vicio inconfesable) que se siente realizado cuando se entrega a una mujer, por resumirlo mucho. Si el Ama está por encima del sumiso, no es porque él esté por debajo, en el sentido de estar degradado y humillado hasta extremos patológicos. A partir de este punto, se podrían considerar como dos vertientes en la Dominación Femenina  Una, la más extendida, al menos en el porno y en todos los clichés, es la del sumiso-gusano arrastrado que solo busca humillación y sentirse como una basura. La otra, que creo (y espero) va en aumento, es la de considerar al sumiso como un igual que se arrodilla para dejar a su Ama en un lugar más elevado, y que precisamente por ser valioso como persona y hombre, le da a su entrega una dimensión realmente meritoria. Yo personalmente necesito admirar al sumiso, así como suena, no me van los trapo-sumisos sin autoestima.


En esto opino parecido al tema de la supremacía femenina. Si se demostrase científicamente, -o a golpe de dictadura mundial como fantasean los más fanáticos del tema-, que las mujeres somos superiores al hombre, tendríamos una Dominación Femenina “por cojones”, y en vez de hombres entregados desde su libertad tendríamos a una raza inferior que no tiene elección, libertad ni alternativa para someterse, y esto, francamente, me parecería algo tan poco atrayente y excitante como ir a echarle pipas a las palomas. Supongo que en esa situación, para tener una relación mínimamente satisfactoria con alguien, tendríamos que liarnos entre nosotras, algo que aparece también mucho entre las fantasías de esas mentes masculinas sedientas del yugo de la esclavitud extrema.


La humillación sexual es una cosa, e ir a la yugular de la persona que hay tras el sumiso, otra muy distinta, y hay que tener muy claro donde acaba una y empieza la otra. Ser una Ama insensible y sin escrúpulos no te va a elevar a los ojos de un sumiso sensato, ni a los de los otros cuando se les pase el calentón. Mostrar tu humanidad solo hará que aumente su admiración por ti, y quien te vea “menos Ama” por eso, que vaya aflojando la cartera, que por ahí venden ultra sadismo por el precio que quieran pagar.


Un sumiso que lo sea más allá del calentón de un momento, también necesita admirar a su Ama como persona. Toda la gama de sentimientos positivos entre ambos, admiración, respeto, complicidad, afecto, etc es lo que, para mí, le da la base sana a una relación de aparente desequilibrio vista desde fuera.


En algunas relaciones de Dominación Femenina, por lo que parece, lo único que hay es odio y desprecio hacia el sumiso, y aunque sea consentido, no deja de ser una base propicia para todo tipo de abusos. Leí el otro día que a veces las personas se sienten igual de enganchadas por un vínculo positivo que por uno negativo, y en esas historias me da la impresión de que ocurre esto del vínculo malsano.


Con lo intenso y valioso que es todo cuando la otra persona te importa... Coincidiendo con el día internacional del amor por narices, aprovecho para decir que el amor (pero no ese que nos venden desde los medios, sino en toda la extensión de la palabra) le da otra dimensión a todo. Cuanto más profundo el amor, más fuerte es la emoción, como cantan ellos. Y me quedo con esta frase de la letra, porque eso es lo que supone un buen sumiso en mi vida:

Significas un mundo para mí


domingo, 10 de febrero de 2013

La feminización del sumiso


A raíz de consultas privadas y por los posts que sumiso pepa le está dedicando al asunto, entre otros motivos, voy a dar mi opinión sobre este tema, otro de los supuestamente obligatorios en cualquier decálogo femdom.


Ante todo, decir que me parece muy respetable, y que, como juego, es tan válido como cualquier otro, pero voy a explicar por qué me deja fría, por qué me parece que contiene ciertas incongruencias con la esencia de la Dominación Femenina, y por qué creo que, como en otras ocasiones, la DF parece un cajón de sastre donde se mete todo lo que no cabe en lo convencional. Es como cuando un hombre es apocado o pusilánime o de pene diminuto y automáticamente se le coloca, o se coloca él mismo, la etiqueta de sumiso.



No me atrae para nada un hombre que solo se realiza como sumiso a través de la degradación. Y esto de la feminización tiene, en bastantes casos, toda la pinta de ser justo eso. Vistamos al sumiso de mujer para humillarlo, porque hasta que no sea una puta no será todo lo sumiso que se puede ser... Es decir, volvamos otra vez a repetir el mismo esquema patriarcal de toda la vida, la mujer abajo del todo. Ridiculicemos al sumiso, a ese ser masculino que afirma adorar lo femenino, disfrazándolo precisamente de algo parecido a una mujer. Lo veo, cuanto menos, contradictorio, cuando no directamente opuesto a la idea de superioridad femenina, en la cual la sumisión femenina no tiene cabida. ¿Por qué convertir entonces al sumiso en sumisa para bajarlo al último escalón de la sumisión...?


Se supone que es por romper el ego de machito del sumiso. Pues bien, opino que, si tenemos que recurrir a este método, esto no es más que machismo a la inversa, o el mismo machismo de siempre pero encubierto. Por supuesto que hay que acabar con el ego del sumiso, pero prefiero otros métodos. Un sumiso que tiene el fetichismo de vestirse de mujer no tiene por qué ser menos machito cuando se quita las medias. A mí lo único que me sirve es bajarle los humos y recordarle quién manda, sin teatros ni parafernalias ni carnavales.


Otros sumisos no se sienten degradados sino reafirmados en su lado femenino cuando se disfrazan de mujer, lo cual, hasta donde yo sé, es lo que se ha llamado siempre travestismo. Y yendo un poco más allá, estaríamos hablando de transgénero, es decir, no solo vestirse de mujer, sino sentirse un poco o a ratos como una de ellas. Creo que en pocos casos se trata de una homosexualidad mal resuelta, aunque habrá de todo.


Lo del disfraz me recuerda a esta película. Él, actor en paro, se disfraza de mujer para conseguir un papel, convirtiéndose de paso en un icono feminista de la tele, y se relaciona con la chica de sus sueños desde ambas identidades, sobre todo desde la femenina (en la foto de arriba la tenéis). Cuando se descubre el pastel, ella se enfada pero al mismo tiempo le confiesa que echa de menos a su “amiga”, a lo que él responde que la tiene delante. Es como si haber estado en contacto con su lado femenino le hubiera enriquecido como persona. Dejo parte de los títulos finales porque me gusta el empujón que le da... Seguro que es el preliminar de lo que le espera para pagar por lo que hizo...






Este aspecto de la feminización me parece más interesante, aunque en mi caso personal no necesito que el sumiso se ponga una peluca y unos tacones. Pero esa faceta de reconocer su parte femenina sí me parece un elemento positivo, que se complementa con el hecho de que una Ama también deje asomar su lado más masculino. Y ojo, en este acercamiento entre géneros, opino que decir que lo femenino es el color rosa y lo masculino es el color negro, no es más que quedarse tristemente en la superficie. Que lo de ser mujer se reduzca a hablar de trapitos y maquillaje me resulta, si me apuran, hasta insultante para nuestra inteligencia.


Me refiero a algo más profundo, a cualidades, a características que se supone son exclusivas o más marcadas en cada género. Y la Dominación Femenina es la oportunidad perfecta para que esas distancias se acorten. Se trata de una relación de desigualdad y poder, en la que, al mismo tiempo, se equilibra la balanza entre sexos. El hombre puede mostrar su lado más sensible, vulnerable, débil, y la mujer puede mostrarse más firme, líder y fuerte.


Mención aparte merece la sissyficación, que es como la feminización pero unida a la servidumbre doméstica, o lo que es lo mismo, usar de chacha al sumiso. De esto, poco más que añadir a lo que comenté en el sumiso doméstico. Un hombre haciendo las labores puede hasta resultar sexy, pero disfrazado de esta guisa pierde mucho... Tengo que decir que los sissys me producen cierta ternura, y siempre que he hablado con uno me ha parecido ultra respetuoso, pero no es lo que busco. Quiero un sumiso que me provoque el deseo de arrancarle la ropa, y la verdad es que tocarle a través de un traje de estos solo puede hacer que mi libido caiga en picado.


En resumen, me gustan los hombres, con su masculinidad incluida. Si quisiera una mujer, me buscaría una, pero una de verdad.

viernes, 8 de febrero de 2013

Eres mío, sin rodeos


Esta escena dura unos pocos segundos, pero cuenta mucho. En la película tenemos una historia mujer madura-jovenzuelo y aquí está el momento en el cual ella da el paso y se lo beneficia. Me gusta la manera en que lo atrapa y dirige la acción, y en el breve diálogo, en el que hablan de la pesada amiga de ella que, por fin, acaba de irse, él dice “lo siento”, lamentando el “mal rato” que le ha supuesto. Qué tierno... Y ya cuando le dice que no se anda con rodeos... pues claro, ¿por qué iba a hacerlo, si es ella la que manda y decide cuándo y cómo?... Ciertas películas, por una simple escena, merecen la pena.



lunes, 4 de febrero de 2013

Tu mujer no te entiende... y yo menos


Apreciado sumiso infiel, ups, digo, sumiso incomprendido por tu parienta,

Sí, ahora te hablo a ti en concreto, al pedazo de macizorro según palabras propias que insiste en hacerme ver que, por no responderle, me pierdo esa sumisión de oro que sí disfrutaron otras muchas Amas, pero esto mismo me sirve para dirigirme a los tropecientos que me llegan pidiendo una oportunidad de colmar su oscura y perversa fantasía, uy, quiero decir, de servirme en cuerpo y alma. Vaya como estoy yo con los lapsus, es que me pongo nerviosita de la emoción que me entra cada vez que alguno se digna dirigirse a mí, tiemblo cual flan tembloroso, me recorre la espina dorsal una descarga eléctrica de placer extremo. A ver, respiro y me centro... ok, ya, sigo.

Mira, cariño, yo te entiendo, de verdad, comprendo cuánto sufres. Te creo. Te creo tanto como cuando me dices que has leído mi blog entero y sabes con toda certeza que somos tal para cual, y desde tu prepotencia, ups, nuevo lapsus... desde tu humildad infinita me propones ser mi sumiso perfecto y además cuando y como te convenga y dando este y aquel paso. Sé que la parte que dediqué a dobles vidas y dobles morales no la leíste porque justo en esos momentos se te fue la conexión a internet. No pasa nada, cielo, tú no te agobies, que la vida son dos días y aquí estamos las hembras, para satisfaceros en todas la facetas habidas y por haber.

Yo comprendo que tu mujer, la pobre, no tiene más luces, y no lo entiende. Fíjate si lo comprendo que es lo mismo que me pasa a mí, que tampoco te entiendo. Qué le vamos a hacer, somos todas muy cortitas de mente, pero tranquilo, que para coger la fusta me defiendo, con eso espero que te sirva, espero, ruego y rezo a todos los diablos del infierno para que así sea, pero si quieres que sea un poquito más lista, yo me esfuerzo, prometido, perrito mío.

Mira, estás de suerte, ahora estoy en una fase de cambio, quiero evolucionar, voy a ser la tonta que se crea tus patrañas, ains, digo, voy a ser ultra moderna, veo claro que la equivocada y estrecha soy yo, así que, a partir de ahora, venid a mis brazos, tú y todos los demás, que voy a ser la ONG del sumiso-a-ratos.

Sé que aquel puñal que te pusieron en el pecho para emparejarte con una vainilla fue muy convincente, pobrecito mío, pero no sufras más, que aquí estoy yo para compensarte. Espero que mis fantasías sean las mismas que las tuyas, pero oye, dime la lista completa, que yo me amoldo.

Me ha dicho un pajarito que a tu mujer lo que le mola es ser la parte sumisa de la historia. Hay que ver, me parece inconcebible. No sé cómo se atreve la muy degenerada, encima que no te quiere dar un ni azote la muy egoísta.

Sí, sí, ya sé que eres... ¿cómo era la palabra, esa que nunca me dicen tus colegas de situación?... Ah, sí, dis-cre-to. No dudo que vendrás con un pasamontañas a nuestra primera cita, nunca sabes si el primo del vecino del amigo del tío de tu mujer te puede ver en mi compañía, y como voy meneando la fusta por la calle y con las tetas asomando por el escote del traje de látex, pues normal, querido, toda precaución es poca, estoy contigo, di que sí. No vaya a ser que por mi culpa (por la tuya no, por la mía) se vaya al traste tu magnífica vida de cartón piedra, -uy, espera que me doy un coscorrón para no tener más lapsus-, digo, tu perfecta pareja que te llena hasta el último poro de tu divina piel.

Tu entrega es taaan valiosa. Tiene doble mérito. Me buscarás hueco entre el coito dominguero, la visita a la suegra y el dentista del niño. Uf. Se me saltan las lágrimas. Es que no te merezco. Por eso mi sitio está en ser la puta (y gratis) que juega a ser tu Ama en los ratos libres de tu agenda marital. Pienso en todo lo que sacrificas por mí y tengo 3 orgasmos seguidos, te lo juro.

Te contaré un secreto. En el formulario de pie de página, (sí, ese mismo en el que, tonta de mí, te pido 3 datos, y tú, me das 1, olé tus cojones), pongo lo del estado civil en la dulce esperanza de que captes que prefiero a los casados y emparejados, es algo que salta a la vista, pero solo los tíos superdotados como tú son capaces de captarlo. Si es que vales un imperio, ¿te lo he dicho ya, corazón mío?

Y para terminar, y mientras me pongo manos a la obra para recuperar todas esas oportunidades de oro perdidas por culpa de mi estrechez patológica (espero que sigan dispuestos a aceptarme como Ama todos los que sufrieron mi pérfido silencio en el pasado), aquí dejo una muestra de lo mala que puede ser la gente con hombres como tú. Qué poca gracia tiene el puto chiste, cuánta insensibilidad, joder, se me parte el alma, de verdad. Ojalá ardan en el infierno, yo espero ir a parar al cielo y encontrarme con ángeles como tú, tesoro mío, que vales mucho, que aprendan de ti, te admiro, me inclino ante tus sólidos valores, en serio, tan en serio como indica la etiqueta del post. 



sábado, 2 de febrero de 2013

¿Derrotado o ganador?




Tiene Inferior en su blog esta foto, de lo más sugerente, como muchas otras. A este paso lo tendré que nombrar mi proveedor oficial de imágenes. De momento vuelvo a enlazarlo como ya hice en otra entrada y así actualizo sobre la marcha la lista de blogs de sumisos, que no abundan los que se salen de los cuatro topicazos del tema. Antes de que se le suba mucho a la cabeza, sigo con lo que quería comentar acerca del trasfondo que me sugiere la imagen...

La respuesta a la pregunta ¿Quién gana?, para mí, parece obvia. Ella gana. Siempre. Lo mires como lo mires. Pero... Al mismo tiempo que el sumiso pierde, gana. Esa es la paradoja y la clave de la sumisión. Gana el privilegio de estar ahí, bajo Ella, a sus órdenes, a su servicio.

Este enfoque de una relación de Dominación Femenina contrasta por completo con la forma de verlo de todos esos supuestos sumisos que creen que lo que ganan es “tener una Ama”. Todos esos que con decir MI AMA ya tienen su dosis de sumisión cubierta, diciendo “haré TODO lo que me diga, MI AMA”, y ya está, sumisión cumplida y entrepierna a punto de ebullición. ¿Que luego no cumplen ni el 10%? Bah, no importa, total, se buscan otra, hay más, y les da lo mismo una que otra, porque buscan eso, una Ama, la persona que está detrás les resbala.

Es relativamente fácil “tener una Ama”. Si ella no es muy exclusiva preferirá un nutrido séquito de mediocres antes que un buen sumiso o dos o tres de ellos. Con un par de frases bien aprendidas cualquiera puede hacerse pasar por sumiso, a saber, esa que ya he mencionado, junto con el manido “a Sus pies” y alguna más en la línea de “soy un gusano que no merece ni que me mire Usted”. La suerte es que a la mayoría se les ven las intenciones como si llevasen 3 chalecos reflectantes en un callejón oscuro.

Pero me sacudo el desagradable recuerdo de esos sumisos de quita y pon y sigo con lo que estaba diciendo. Que era... ah, sí, la rendición auténtica. El sumiso se siente derrotado porque la voluntad de Ella es lo único que importa, y al mismo tiempo se siente ganador, afortunado, completo y complementado. Y los que no saben lo que es disfrutar de ser vencido y derrotado de esa manera por su Dueña, no saben ni sabrán lo que es sentirse realizado en la sumisión. Ellos se lo pierden...

En la canción se habla de eso de ganador y perdedor, y en el vídeo hay un momento final de chico/maniquí arrodillado ante una chica/maniquí.


Recordé, sin querer, cómo era el tacto de tu piel
y sin duda, aún te llevo en vena
Duermo siempre en el balcón, por donde te vi marchar
Es invierno, y el sol no nos quema

Sigo pensando en vos, la pasión no se acabó
no se apagó
Añoro escuchar tu voz,
Derrotado y ganador, fue lo mejor

Duele, muy fuerte, por poder rozarte una vez más
y he vendido mi suerte
Duele, intenso, tanto que te has quedado a vivir
en mi pensamiento

El reloj se paró y la arena nos ahogó a los dos
pero el tiempo mereció la pena
Y yo nunca te conté que lloraba solo en el salón
cual torero en su última faena.

Sigo pensando en vos, la pasión no se acabó
no se apagó
Añoro escuchar tu voz,
Derrotado y ganador, fue lo mejor...