~ La sumisión NO es ser utilizado, la sumisión es ser útil.

~ La sumisión NO es pensar de ti mismo que eres menos, la sumisión es pensar menos en ti mismo.

~ La sumisión NO es lo que te hacen a ti, la sumisión es lo que tú puedes hacer por ella.


viernes, 31 de agosto de 2012

El vainillismo


Con esta palabra, que no existe en el diccionario, me refiero a un fenómeno que comentaré más abajo. Antes, un inciso. A veces he soltado la palabra vainilla charlando con un sumiso y me han preguntado a qué me refiero. Creo que la mayoría, a poco que haya leído/investigado sobre el tema, conoce su significado, pero por si acaso te encuentras en ese grupo, te aclaro que es una palabra utilizada para designar la sexualidad convencional o aquella que no incluye prácticas bedesemeras. En mi caso no lo utilizo de manera despectiva, solo para entendernos y a falta de otra mejor. Aunque creo que algunas personas sí que lo usan un poco en ese sentido, como criticando quedarse con el sabor más “aburrido” entre tantas variedades como hay. 

Ni un vainilla es peor ni un bedesemero es mejor, y viceversa, cada cual tiene su tendencia y es respetable. Aunque, claro, esto a día de hoy es una verdad a medias, puesto que la gran mayoría de la sociedad desconoce por completo otras posibilidades alejadas de lo convencional y por tanto no es una elección libre y vocacional casi nunca, sino que se trata de la única opción conocida y posible. ¿Cómo va a decir un hombre “soy sumiso” si no sabe ni que tal cosa existe...? Podrá decir “me siento distinto, esto (lo “normal”) no encaja con lo que siento/necesito", pero le seguirá faltando una opción, echará en falta poder marcar otra casilla en una encuesta que solo tiene X respuestas, entre las cuales ninguna refleja lo que se ajusta a su realidad.

Tampoco un vainilla es un sumiso “light”. Es un no-sumiso y ya está. No es alguien que se considere sumiso y los demás (los “auténticos” o las Amas) le pongan esa etiqueta. Esto último solo lo he visto un par de veces, escrito por blogueros, y creo que de hecho se trata de la misma persona, por ese detalle entre otros.

Pero de lo que quiero hablar es de otra cosa. Es curioso cómo much@s hablan de autenticidad en la D/s, se definen como Dom o sumi de pura cepa y paralelamente mantienen relaciones vainilla. Todo me parece respetable y la vida es corta y vívela como puedas y te dejen tus circunstancias, pero aprovecho para responder a una pregunta que me han hecho muchas veces, con curiosidad o con preocupación. “¿Usted tiene relaciones con hombres vainilla teniendo sumiso?”. La respuesta es NO. Ni con sumiso ni sin sumiso. Ni antes ni ahora ni nunca. Si no tolero los defectos de los falsos sumisos, imagínate las actitudes de un hombre no-sumiso...

Tal vez será porque no considero al sumiso como un pelele ni un hombre de cuarta categoría que se usa y se tira mientras se reserva la relación “de verdad” para un hombre “de verdad”. (Del tema de los cuernos ya hablaré). Si un sumiso quiere que lo pisotee sin compasión, que se busque a otra, que las hay en abundancia en esa línea de pensamiento. Amas casadas buscando cuadras de esclavos proliferan defendiendo que la Dominación Femenina es justamente eso. La DF en el fondo es lo que cada una estime oportuno dentro de la regla mandar-obedecer, pero lo que me parece menos comprensible es que esas Amas tan sádicas y despiadadas tengan una vida convencional con un hombre que no acepta órdenes. Supongo que para ellas se trata de una faceta de su sexualidad que necesitan colmar a ratos. Estupendo. Lo que me choca es cuando dicen que son vocacionales y tal y cual. Y lo mismo va para los sumisos que separan dos vidas paralelas como si vivieran en Matrix. Pero me ha dado por pegarle un par de vueltas al tema a raíz de la encuesta actual.

Por ahora, se ve que está casi igualado, por un lado, la opción tener Dom/sum y pareja vainilla sin problema y tenerla con mala conciencia o dificultad. Y también está en parecido porcentaje lo de no concebir tal cosa y lo de hacerlo si se pudiera... No sé si habrá un vuelco en el resultado, y ya sé que no tiene por qué ser representativo de nada, pero me hace reflexionar sobre algo... Dejando a un lado el engaño de las dobles vidas, supongamos que esas personas que tienen o querrían tener dos relaciones paralelas, lo hicieran sin ocultamiento, o que fueran alternando pareja vainilla y Dom/sum... Me recuerda en cierta manera a la bisexualidad (o al poliamor en el primer caso). Pero me quiero centrar en lo segundo. Es decir, que hay personas que tienen tendencias sumisas o dominantes, sin dejar de tenerlas vainilla. O sea, que, por ejemplo, un hombre puede ser (lo mismo pasaría para una mujer sumisa, o para hombre/mujer dominante):

sumiso-sumiso
sumiso-vainilla
vainilla-vainilla

El primer y tercer caso no concibe/no le llena otro tipo de relación. Y el intermedio puede sentirse de manera alterna o simultánea sumiso y vainilla... Y aquí supongo que estamos hablando de algo parecido a ser switch (no lo he incluido por cierto en los 3 de arriba porque el esquema se complica demasiado).

Todo esto es simplificar demasiado y etiquetar a bocajarro, pero creo que como esquemas generales no están muy alejados de la realidad. Reconozco que me parece complicado, por poner un ejemplo, quedar por la mañana con tu pareja vainilla y por la tarde que te entren ganas irrefrenables de someterte o dominar en tu otra relación, pero supongo que para el que lo sienta así será de lo más natural del mundo. Arriesgándome a que se me adelanten con el copyright, aquí dejo un palabro para esos sumisos que pueden alternar o simultanear la sumisión con lo convencional... SUINILLA. No sé, a lo mejor la RAE lo acepta de aquí a varios siglos. A mí de momento me parece respetable, pero no es lo que busco, por si quedaba la duda.

miércoles, 29 de agosto de 2012

Consulta femdom: Esposo sumiso en apuros



Me ha llegado la consulta que indica el título. La verdad es que mi intención con el blog no es más que dar mi opinión general en todo esto, pero bueno, con mis consejos o sugerencias puedo aprovechar para detallar más mi opinión en casos concretos. Tampoco me llegan tantas, así que, aprovechad que es gratis (de momento, que como me vea desbordada ya tendré que hacer algo al respecto :P). Respondo de manera pública porque no me han dicho lo contrario, y por si le sirve a alguien más.

Tengo tendencias sumisas desde los 7 años aproximadamente, pero mi vida sexual ha sido normal, no he tenido ama nunca.
Sin embargo, desde hace un año aproximadamente, estoy tanteando sutilmente a mi mujer. Le dije en un interín de una noche sexual movidita, que una de mis fantasías era tatuarme su firma en mi pubis, lo que no le pareció del todo mala idea (no me hubiese atrevido a darle la verdadera razón de aquello: mi deseo de someterme), y lo hice. Este fue el primer movimiento de tanteo.
Poco a poco fui atreviéndome a soltar lastre y empecé llamándole jefa, a lo que ella me respondió positivamente "me gusta eso de jefa" dijo. Poco a poco fui (aunque lógicamente medio en broma) llamándole ama, y ella, en ese mismo tono de broma, esclavo.

Así ha transcurrido ese año y la cosa explotó recientemente, pues nos duchamos, y ella me dijo: "ponme crema esclavo". Y no solo le puse crema por todo el cuerpo sino que ejercí de esclavo haciendo cosas que no me habría atrevido antes, como comerme tiernamente sus pies (y otras cosas que a ella le gustaban), y terminamos amorosamente hablando un tanto de lo que había pasado, y nos comprometimos a ser ama y esclavo, aunque la cosa quedó un tanto en el aire.
Unos días después le envíe por email un archivo word con un borrador de contrato ama-esclavo, en el que, resumidamente, le otorgaba todo el poder a ella con la capacidad de castigar los incumplimientos por mi parte del contrato como mejor considerase.

Bien. Pues ahora me hallo en un momento trascendental en mi relación matrimonial, porque el contrato la "acojonó bastante", ya que dijo que tenía miedo de que todas las decisiones recayeran en ella, aunque me pareció intuir un halo de excitación a la vez... Me comentó que había cosas que no querría hacer y yo le repliqué que el contrato versaba precisamente sobre eso, que ella tenía potestad para hacer lo que quisiera, en ningún caso le obligaba a hacer lo que no deseara. Finalmente concluyó diciendo que tenía mucho que pensar al respecto.
Y así quedó la cosa.
¿Podrías darme tu opinión y orientarme para no meter la pata en esta tensa espera?
Gracias en cualquier caso


Bueno, voy a empezar felicitándote por un par de razones. Primero, por tu valentía de proponerlo abiertamente, aunque con el debido tacto. Segundo, por tener clarísimo que el Ama que quieres para tu vida es tu compañera de camino, algo lógico a no ser que te hayan puesto un puñal en el pecho para casarte o que lo hicieras solo porque ella sea la hija del rey del petróleo. Todo esto lo sabe cualquiera que haya leído el blog entero, así que voy a pasar a darte una respuesta concreta a lo que me planteas.

Creo que la respuesta te la das un poco tú mismo al contar la situación. Es decir, fíjate que todo parece ir bien cuando transcurre poco a poco, dejando que ella asimile las cosas, dejando margen para que su deseo de dominación se despierte. Ella incluso toma la iniciativa (a mí, cuanto menos me piden más doy, y viceversa). Sin embargo, la cosa se tuerce un poco cuando te muestras algo más ansioso e introduces esos elementos de presión como son el contrato (aunque sea un borrador) o el simple hecho de darle una importancia exagerada al momento actual, hablando de tensa espera, momento trascendental, etc.

Lo más duro son los inicios, en todo. Así pues, tú has dado ese primer paso, ella por suerte ha respondido positivamente, y ahora viene la siguiente fase. No sé qué contiene ese contrato, pero suena a pasar de golpe a una situación que puede abrumar a tu mujer, por aquello de la responsabilidad que conlleva el poder o tal vez por alguna “práctica” en concreto que no le parezca tentadora. Lo de enviarlo por email me parece frío, yo habría esperado a dárselo en un momento más “cálido” y escrito incluso de tu puño y letra. Los detalles son importantes, en esto se sube hacia arriba de lo pequeño a lo grande, en pequeñas dosis, en vez de verlo como algo inabarcable intentando digerir algo que se te atraganta.

Los contratos no son imprescindibles, aunque no les niego su capacidad erotizante (sip, así lo siento yo) ni todo lo que suponen de dejar más en firme ese pacto o decisión por ambas partes. Pero también pueden “acojonar” como comentas, y con razón, porque suponen algo que suena en cierto modo a obligación, y esto no debe verlo tu mujer como algo forzado en ningún momento. Yo, en tu lugar, dejaría en sus manos la redacción del contrato, tanto el contenido como la fecha de redacción y de puesta en práctica.

No te lo tomes todo como algo decisivo, sois un ejemplo de que las personas evolucionan, no tengas prisa, podéis probar a hacer un contrato de prueba, y romperlo si no funciona y hacer mil más si es necesario, o no hacer ninguno, pero lo dicho, lo único importante es que sea ella la que decida, sin que se tome esto como una carga abrumadora sino como algo para ser disfrutado y que le va a llevar a una situación mejor. No intentes “imponerte desde abajo”, -aunque creo que eso lo tienes claro-, lo único que puedes hacer es ir paso a paso y dejarle claro, las veces que haga falta, que no hay nada que te haga más feliz que ser su esclavo, no solo con palabras sino con hechos.

En resumen, solo necesitas tacto, paciencia, ilusión, y conocer a la otra persona, algo que en tu caso ya te da ventaja, seguro que nadie mejor que tú sabes qué teclas tocar, no lo estropees por querer llegar de golpe, la recompensa seguro que merece la espera. Un abrazo y gracias por confiar en mi criterio.

martes, 28 de agosto de 2012

Las ilusiones perdidas. Consejo para sumisos en búsqueda


Vaya fin de agosto estoy teniendo. Si este es el ritmo de blog que se avecina, me voy a un balneario pero ya. Entre temas que resucitan, consultas privadas y temas de urgencia me voy a tener que implantar tentáculos, ya que hablábamos por aquí de pulpos (ah, que no lees los comentarios... pues te pierdes cosas la mar de interesantes...).

Bueno, ejercitado el derecho de toda Ama a quejarse, prosigo. Tengo algunos post en la cola de espera. En realidad esto ha sido así desde el principio del blog, y no he conseguido ni una sola vez seguir el plan previsto, cosas de la interactuación con el lector y tal. Y el caso es que ahora voy a hacerle hueco a un asunto de última hora que merece preferencia, porque los amigos merecen ese trato. Así que esto va por ti, que ya sabes quien eres, y de paso espero que le sirva a cualquier sumiso al borde del ataque de tirada de toalla.

¿Cuántas veces te puedes desilusionar y volverte a ilusionar? ¿Cuántas veces te has dicho “se acabó, a la mierda, no lo vuelvo a intentar”? Y aunque parezca mentira, vuelves a caer y se te acelera el pulso y piensas que es él/ella, no un sucedáneo, sino lo que estabas esperando. Pero luego resulta que miente, o que finge o que es gilipollas a secas. Y así hasta el infinito.

Yo creo que es como lo de tener hambre. Comes y se te pasa, y luego vuelves a sentirla y vuelta a empezar. Es decir, que la ilusión, o mejor dicho la capacidad de ilusionarse, no se termina nunca, por mucho que te lo propongas, que a veces haces el firme propósito, pero es como un acto reflejo que siempre está ahí. Y sé de lo que hablo, demasiado bien.

A veces te empecinas en estar con esa persona en concreto, como si no hubiera más peces en el agua, sin ver o sin querer ver que no es lo que buscáis ninguno de los dos. Cuando se te pasa el disgusto, te alegras de hacer borrón y cuenta nueva y dejar hueco para algo que de verdad merezca la pena.

Otras veces son las circunstancias las que se vuelven en contra. O también puede pasar que se presenta alguien que teóricamente no incumple nada de lo que buscas y resulta que por el motivo que sea no nos toca la tecla de la ilusión. Complejos somos los humanos... Pero, la mayoría de las veces, la desilusión viene porque te has hecho una serie de planes en tu cabeza, o fuera de ella incluso junto con la otra persona porque existe conexión, pero todo se reduce a lo mismo, si esa persona es lo que buscas pero no se aclara o no lo demuestra, tampoco lleva a ningún lado a fin de cuentas.

En fin, no sé si alguien sacará algo positivo de todo lo que he escrito, a ti en concreto te digo que ya sabes donde estoy para lo que te haga falta, y que el paso más importante ya lo diste, un salto sin tener red en la que caer al momento, cuando no contabas con que apareciera nadie, así que siempre puedes volver a ese punto y volver a rehacer el camino las veces que haga falta, no nos queda otra mientras estemos encima de la tierra, tiempo habrá para que todo se pare por completo. Mientras tanto, a esperar que vengan tiempos mejores. Ánimo.



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lunes, 27 de agosto de 2012

Viva la libertad de expresión




No hace mucho leí cierta crítica dirigida hacia mí respecto al tema de los comentarios, que por lo visto, como aseguraban por ahí, yo censuro en según qué casos (cuando no se me da la razón, vaya). Podría zanjar esto diciendo que el blog es como mi casa y hago lo que me apetece, pero precedentes hay de que eso no es cierto (ver como ejemplo Dobles vidas). Yo lo publico todo, excepto anónimos, y trolls aparte, claro. Pero lo cierto es que consideré la posibilidad de que aquella acusación no fuera un invento, y me puse a hacer memoria, y entonces resonó un eco lejano en mi cabeza de unas palabras que alguien dejó en una de las entradas y que, en honor a la verdad, decidí no publicar. Lo tomé como un mensaje más bien privado y lo archivé, aparte de que aludía a un tema pasado y responderle habría sido reabrir un asunto zanjado. Como tampoco tenía manera de contactar con esa persona, en caso de haber querido hacerlo de forma privada, no le di mayor relevancia y ahí se quedó.

Me ha costado encontrar el mensaje ya que había sido dejado en una entrada cualquiera, pero como parece que tras varios meses volvía a salir a relucir, y que a alguien le constaba que existía tal mensaje, y como el tiempo en el ciberespacio es relativo, (para cada nuevo lector toda entrada suena a recién escrita), y en resumen, por si todavía sigue esperando respuesta, ahora la va a tener, más vale tarde que nunca, y no “escondida” en los comentarios sino en entrada aparte, no te quejarás, charlie sum... No la publiqué básicamente porque no tenía nada que ver con aquella entrada (en otra en concreto, por un tema al que alude, sí lo habría hecho) y porque no me parecía ni respetuosa (ejemplo de como el “usted” a veces es una palabra vacía) ni ajustada a la realidad de lo que mi blog contiene. Una cosa es disentir con lo que digo y otra muy distinta demostrar que no se capta nada de lo que quiero decir.

Aquí está, con mi respuesta intercalada:

Llevo un tiempo siguiendo este blog, no tiene nada que ver con el post pero ruego me permita una crítica:
Es repetitivo, muy repetitivo.

El tema de la Dominación Femenina tiene una base que se puede resumir en un párrafo, todo lo demás es darle vueltas y concretar matices. El blog en sí creo que insiste en lo que me parecen conceptos básicos, y aun así muchos no se terminan de enterar de lo que quiero expresar (el propio charlie sum, por lo que se ve); por lo demás, ya es cuestión de gustos, curiosamente otros me dicen que les parece alucinante, así que, por simple curiosidad, alguna vez pondré una encuesta que tengo prevista en plan: ¿qué te parece este blog, un espanto o la releche? (Y opciones intermedias, claro).

No sé si está buscando sumiso de verdad o sacando su odio hacia la gente, la verdad es que da una visión muy negativa de la femdom. No sólo por su vendetta hacia los hombres casados, si no porque los mensajes son la mayoría negativos hacia las personas, hombres, que sienten estos deseos y parece que el objetivo sea burlarse de ellos. No veo amor por esta variante sexual más que desde la prepotencia y no me parece bien.

Te aseguro que busco sumiso, de verdad, (y verdadero, jeje), y sin entrar en detalles, he recorrido camino en ese sentido desde que empezó el blog. Tu párrafo mezcla cosas un poco al tuntún, pero odiar no odio a nadie de manera personal, solo hablo de actitudes y comportamientos que me parecen negativos, precisamente para la femdom. Oye, que cada uno sienta el deseo que le dé la gana, faltaría más, pero estoy en mi derecho de contar que las Amas para ciertos sumisos son poco más que objetos que utilizan para sus fantasías, por mucho que lo disfracen de entrega algunos y otros lo reconozcan más o menos abiertamente, y en el caso de los casados, por motivos más que obvios, esto suele ser especialmente así, dicho y reconocido por ellos mismos.

¿Vendetta hacia los casados (adúlteros, claro) o... cruzada a favor de la libertad de elección de sus engañadas esposas? Si lees bien sabrás que es esto último. Para mí, cualquier actitud deshonesta es incompatible con la Dominación Femenina y ataca la base de algo tan puro como la entrega sin condiciones ni ocultamientos de un hombre hacia una mujer. Pero la honestidad no cotiza en Bolsa y luego nos sorprendemos de escándalos y corrupciones sociales y políticas cuando esto es algo que está infiltrado incluso a nivel privado de muchos ciudadanos, pero ya es salirme de la temática que nos ocupa aquí.

Hablas de variante sexual, y claro, ahí ya chocamos inevitablemente, porque para mí no es solo eso, pero me parece tan evidente que no has leído ni el 10% del blog que no me molestaré tampoco en responderte a esto, en otras entradas tienes la respuesta. No ves amor por mi parte hacia el tema... Tal vez no lo captes, pero no me importa decirlo muy claramente en una frase ahora: la Dominación Femenina ME DA LA VIDA, no me siento tan plena ni viva como cuando encuentro a mi persona complementaria y vivimos conforme a esta forma de relación, en toda su amplitud y sentido. No sé a qué te refieres con las burlas, pero no solo no me burlo de los sumisos sino que me veo metida en más de cuatro fregados por defenderlos a muerte. Matizo que me refiero con el término sumiso a lo que explico a lo largo de todo el blog. Los sumisos de juego me parecen respetables pero creo que hacen bastante daño con su visión simplificada del tema.

Tampoco me identifico con las lecciones de ética que da, sobre todo cuando se lanzan mensajes y datos que deberían ser privados para burlarse. No lo digo sólo por el cruce con xxxxx, que me pareció muy bajo y me dio que pensar sobre usted, si no por todas las veces que se han publicado mensajes privados de otros sumisos que se han puesto en contacto. Lo que me decidió a verla como algo a evitar fue que su alma gemela pensase que "el sumiso debe pagar alegremente la cuenta" y que no he visto nada positivo sobre la femdom salvo que usted quiere un muñeco que le diga a todo que si.


Sobre el tema aludido, que ocurrió mes y medio antes de la llegada de este mensaje, (borro el nombre por no remover eso más y porque en entradas antiguas se puede ver a qué se refiere), solo te digo que tanto en un blog como en otro hay información suficiente para que cada uno saque sus propias conclusiones y por mi parte, y creo que por la otra también, es un tema cerrado. Respeto tu opinión y ahí queda constancia de la misma. Eres libre de pensar sobre mí como quieras, mis palabras hablan por sí solas, al igual que lo hacen las tuyas. Esto es el ciberespacio y el hecho de que yo publique mensajes de sumisos que me escriben, en los cuales tacho sus datos de contacto, lo veo como un ejemplo verídico de ciertos comportamientos a los que aludo en mi blog, el objetivo es ese, ilustrar lo que digo, no atacar a nadie en concreto. En muchos casos salta a la vista que son sumisos que entran, ven una posibilidad de tener contacto con una Ama, no leen nada más allá del título y seguro que ni vuelven. Y de privado tienen poco, son en la mayor parte de los casos un copia-pega dirigidos a todas las Amas por ver si cae alguna, de lo cual incluso dejó constancia una Ama seguidora de mi blog.

Es respetable y lógico que me veas como algo a evitar, yo desde luego no querría tener nada que ver (a nivel femdomero al menos) con alguien que ve el tema como tú, pero sobre este punto, diré algo que es lo único que me apetecía responder de tu mensaje porque me parece un tema fundamental. Me acusas de una serie de cosas que se suelen repetir como principal argumento por parte de los sumisos de sesión en contra de los que lo viven como parte de su vida y de su relación principal, y que consiste en una manera (en mi opinión) intencionadamente tergiversada por vuestra parte para atacar nuestra visión de esto:


-Las Amas solo pueden tener intenciones financieras acerca de su sumiso y todo va orientado hacia eso, por mucho que lo intenten disfrazar, y son todas en el fondo profesionales o financieras en busca de un tributo.

-Las Amas vocacionales que buscamos sumiso a tiempo completo queremos un mono amaestrado que nos dé la razón como autómatas, anulando su voluntad e iniciativa por completo.

Y añado esta, que no la mencionas explícitamente pero que es lo que más he visto repetirse por ahí y que con lo de variante sexual tampoco lo dejas fuera del todo:

-Una relación de Dominación Femenina a tiempo completo es una sesión continua de sumisos encadenados arrastrándose a cuatro patas ante Amas que los tratan como basura.

Pues bien, no me quiero extender demasiado con cada uno de los puntos,  solo decirte que te equivocas de lado a lado, y que intentar hacer entender la esencia de la entrega, en casos como el tuyo, me parece sencillamente misión imposible. Ni esto es bdsm a 24 horas ni una relación entre desiguales ni nadie se aprovecha de nadie, muy resumidamente esa es la verdad de la Dominación Femenina,  no lo que se vende en el porno femdom.


No se si tiene experiencias reales salvo contactos "cíbers", pero la femdom es mucho más que eso, no veo que usted aporte nada, y por último le pido que no se tome esta crítica a mal, solo digo lo que pienso.No se si volveré a entrar, es usted libre de publicar o no este comentario, pero es mi opinión.

Creo que tus palabras no aportan nada, que solo has venido molesto por el motivo que sea e intentas atacarme por donde puedes, pero espero que no te lo tomes a mal, solo digo lo que pienso, es mi opinión. Eres libre de entrar o salir, solo añadir que me parece de masoca extremo visitar textos que te molestan la vista, claro que tal vez yo no sé distinguir el auténtico placer de ciertos tipos de juegos sexuales, va a ser eso... Por cierto, respetable visitante o ex-visitante, ¿sabes lo que es la ironía? Pista: no es un juego sexual.

Saludos, y suerte en tu andanza femdomera junto a quien comparta tu visión de ello. Solo espero que no le des gato por liebre, que es el núcleo resumido y principal de todo el contenido de mi apartado de falsa sumisión.

Con esto doy por respondido a cualquiera que tenga previsto escribirme en la misma línea, ojalá inviertan el tiempo en algo más productivo, y me ahorren tener que volver a responder lo mismo, le ruego a dios que me libre de ser repetitiva o de no aportar nada al tema. Amén...

miércoles, 22 de agosto de 2012

Vídeos marcianos I


Ya ha aparecido esta serie un par de veces por aquí, pero la colección definitiva de escenas femdomeras (sutiles, eso sí) viene ahora. Fetichismo de pies, chicas dominantes, bondage, sadismo, hombres que se salen de lo convencional, tortazos, en fin, pasen y vean lo que se cuela en una serie “normal”.


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miércoles, 15 de agosto de 2012

La institutriz inglesa


Hace un tiempo salió este libro en los comentarios. Una estricta institutriz educa a su alumno para convertirlo en su esclavo ideal. Hay un historia paralela, la del padre del joven con su sumisa sexual, así que es un libro interesante para Ama/os, sumisa/os, switch o amantes de la novela erótica en general.
Más allá de azotainas, disciplinas y todo lo demás, destaco esta simple frase, que resume el anhelo de cualquier Ama que se tome esto en serio:
Él será como yo deseo, -pensó ella, temblando por dentro-, y será MÍO.

Pinta bien, ¿eh?... Aquí van unos fragmentos de lectura veraniega.




Pero Harriet Marwood no era una mujer corriente. Poseía una rara especie de sensualidad que se encontraba a sus anchas en una curiosa combinación de protección maternal y crueldad despiadada. Ahora, cautivada por el rostro y la figura de su alumno, era feliz con su dominio absoluto.

Ahora que estaba segura de la completa devoción de Richard, Harriet podía haber caído en la tentación de relajar la vigilancia y perseverancia. Pero se percató de que aún le esperaba la prueba principal. El amor del muchacho debía transformarse en un deseo activo por su cuerpo, porque su perpleja sensualidad hallaba el único escape al someterlo a repetidos actos de severidad.



Como Harriet Marwood había adoptado definitivamente el método del castigo corporal para inculcarle la idea de la perfección -fin el que era apasionadamente devota-, apenas pasaba un día sin que tuviera que recurrir a la correa. Su educación en materia de disciplina había progresado notablemente: por ahora, al igual que cualquier otro muchacho inglés bajo la autoridad de una institutriz, había aprendido a someterse a cualquier juicio de su instructora. Había adquirido el hábito de la obediencia instantánea y aprendido a aceptar el más enérgico castigo sin cuestionarlos.

Pero eso no era todo. Al menos una noche de cada dos semanas, atado a la cama, soportaba el duradero tormento de un doble correctivo, con la correa y la vara. La sagaz institutriz ya no le anunciaba de antemano estas ocasiones. Así, durante tres o cuatro noches a la semana, el muchacho no podía estar seguro de si su visita nocturna acarrearía el placer de un beso o la tortura de un castigo especial; incertidumbre que se resolvía sólo en el último momento con la aparición de Harriet completamente vestida y con la sonrisa en los labios o con la larga capa, encapuchada, los brazos desnudos y la terrible correa en las manos.

Semejante trato le había desarrollado un nivel extraordinario de sensibilidad y sensualidad. Vivía en estado de constante alteración nerviosa, a merced de los caprichos de su instructora, hacia la que había llegado a albergar una actitud muy ambigua. La temía y la amaba, pero su amor era casi enteramente sensual. Lo cautivaba a través de la carne, pero se mantenía e incrementaba al aplicarle los castigos. Richard era feliz con el deleite indirecto que obtenía de este modo.

Durante las siguientes dos semanas, hasta que llegó la hora de abandonar la casa de Christchurch, Harriet contribuyó a mantener a su enamorado alumno en una tensión e incertidumbre continua. Todo lo que hacía para prender su ardor, mediante miradas, contactos y caricias ocasionales, lo realizaba con su habitual crueldad. En cuanto él caía en la tentación era rechazado, burlado y apartado con una mezcla de amistad y desdén. Aunque él se habría sorprendido de saber que también ella se hallaba en una situación parecida.



Pero las energías de Harriet tendían tanto a ocultar sus deseos como a resistirlos y Richard no tenía ni idea de los tormentos que ella soportaba cada noche en la cama, en las tentaciones que superaba. No tenía ni idea de las largas y agotadoras fricciones de clítoris a las que se había visto obligada a recurrir, que la dejaban más fatigada que satisfecha, aún atormentada por su eretismo y aguardando el momento en que tales prácticas ya no serían más efectivas para ella de lo que lo fueron para Richard.



Se arrodilló y empezó a besar el pie encerrado en un zapato de tacón alto y flexible piel de corzo, que se movía bajo su nariz. Notó la finura del tobillo. Le vio las piernas enfundadas en unas preciosas medias con costura, la orilla de unas enaguas blancas y el encaje de sus bragas. Cuando le quitó el zapato era tal su excitación que lo dejó caer sobre el otro pie.



Ella se hundió en el sillón de cuero, observándole mientras se tambaleaba para ponerse en pie frente a ella. Durante casi un minuto permaneció en silencio, supervisando la trémula figura y los ojos humillados. La visión de su sufrimiento y su zozobra eran tan exquisitsa que prolongó el placer de mirarlo, que ya se transmitía a la meliflua suavidad de su vulva.

- No, Richard –dijo al fin. Hemos acabado las tareas escolares. Pero el resto de la tarde lo dedicaremos al castigo. ¿Comprendes lo que significa?
-Sí, señorita -murmuró dejando caer la cabeza.
-Entonces, ¿a qué estás esperando? Prepárate ahora mismo.
-Oh, sí, señorita. Lo siento.

Y sus dedos desabrocharon torpemente los botones del pantalón y con un rápido movimiento de caderas, dejó que sus ropas cayeran al suelo. Harriet respiró hondo al ver sus nalgas desnudas y torneadas. Tanteo sus riñones con la vara observando el temblor que producía la involuntaria contracción de sus músculos.

Y de repente, al ver la carne lisa, redondeada y desnuda, tan sumisa ante ella, y al pensar que pronto estaría bailando y estremeciéndose bajo el constante azote de la fusta, contuvo la respiración con feroz alegría. Dejando a un lado cualquier idea de una lectura preliminar, incapaz de esperar más tiempo, echó hacia atrás el brazo y lo golpeó enérgicamente.
Al décimo latigazo se detuvo y dio un paso atrás.



- Nos tomaremos nuestro tiempo, Richard –dijo fríamente-. Tenemos toda la tarde por delante, sabes.



Harriet era en realidad una antigua experta en el arte de estimular los sensibles genitales de un muchacho. Era un arte que había adquirido a fuer de hacerlo con gusto y que había desarrollado hasta tal refinamiento que, cuando quería, podía hacer de ello un ejercicio de la más voluptuosa crueldad. Y ése era su objetivo en la presente ocasión.
Al sentir endurecerse lentamente el pene, Richard profería hondos suspiros de placer. La delicadeza de esos dedos era irresistible, la complaciente y fácil estimulación de sus nervios, era tan exquisitamente diestra que casi se desmaya de placer.

Deseó con fuerza el orgasmo. El esperma parecía acumulado en la base de su palpitante verga y de repente sintió la brusca presión de los fuertes dedos de ella cortando el placer, convirtiéndolo en una sensación de contrición y molestia.
- No, Richard –la oyó murmurar-. No.

Y él permaneció sujeto entre las rodillas de Harriet, temblando con un dolor exasperante en las entrañas.
- Lo ves, Richard –dijo con voz dulce-, estás en mi poder. A partir de ahora vas a ser cada vez más consciente de ello. No creas que voy a tolerar tus vilezas. No, lo que estoy haciendo es sólo otro castigo. Con esto y con el látigo te enseñaré el hábito del autodominio.

Dos veces más lo llevó hasta el mismo vértice del orgasmo. El muchacho, con el cuerpo tembloroso y convulso por el deseo desesperado de liberar su esperma, sufría un verdadero tormento de deseo implacable. Pero para aquel entonces, Harriet ya tenía suficiente de ese cruel y exasperante juego. De inmediato le soltó y entonces, abrazándolo apretó los labios contra los suyos en un largo y trémulo beso.




Pero Harriet tenía sus propios planes para su primer encuentro matrimonial.
-Esta es nuestra noche de bodas, querido, y quiero que te empapes totalmente del sentido solemne que tendrá para ambos en los años venideros, Richard. Debes tener ciertas ideas preconcebidas sobre los papeles del marido y la esposa, ideas influidas por la opinión general de que es el marido el instigador y el director de las tiernas relaciones que deben existir entre ambos. Si albergas tales ideas, debes quitártelas de la cabeza de inmediato.

Harriet guardó silencio un instante y le dirigió una mirada serena, pero a la vez severa.
- Debes comprender que en este matrimonio seré yo quien lleve las riendas y tú quien obedecerás... sobre todo en la cuestión de nuestras relaciones más íntimas.

¿Lo comprendes?
-Sí, Harriet -contestó bajando los ojos.

-Bien. También debes comprender que mis sensaciones y deseos tendrán preferencia en todo momento. Será tarea tuya, por encima de cualquier otra cosa, darme placer. Tu placer es secundario. Comprendo que deberé instruirte para que tu comportamiento sea adecuado para mí, pues no sabes nada de los deseos y necesidades de una mujer. Tal vez crees que la posesión y utilización de un órgano masculino es todo lo que se requiere para hacer de ti un compañero apropiado para una mujer apasionada como yo. Si crees eso, estás muy equivocado.


Harriet se levantó el camisón y le enseñó los labios de su sexo.

- Míralo bien, Richard, pues de ahora en adelante será para ti ni la fuente ni el corredor de tu placer, ni siquiera el signo de mi sexo y el índice de mi sexualidad, sino mucho más. Será para ti desde ahora y para siempre, un objeto de adoración. Tu único interés será servirlo de todas las maneras.

- ¿Lo has entendido?

- Sí, Harriet.



Harriet sonrío en la penumbra. Había alcanzado la meta prometida, por fin había llenado su copa. Había disfrutado de la posesión y control absoluto del hombre al que amaba con esa mezcla de ternura y crueldad que caracterizaban su naturaleza. Pensó que era tal y como ella lo había hecho: una criatura dependiente de ella, en cuerpo y alma, el juguete de sus humores y su cariño, el indefenso, adorado y obediente instrumento de su placer.

Ante ella se desplegó una visión del futuro en un repentino destello de belleza: la visión de un marido cuya devoción nunca se debilitaría, cuya disposición lo convertía en su diligente esclavo para siempre.

Cerró los ojos despacio. Le inundó una oleada cálida de felicidad, que arrulló su cuerpo fatigado. Mientras se sumía en sueños, tendió involuntariamente la mano hacia la mesita de noche y tocó el látigo como para asegurarse, acariciando por un instante el símbolo de su victoria, el talismán de su presente goce, la garantía de su felicidad y satisfacción en los años venideros.

***
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miércoles, 8 de agosto de 2012

Más palabras de búsqueda para llegar al blog II


Como título alternativo del blog podría valer.



Básicamente, fluidos. Luego, si es sumiso, se supone que pierde el 90% de ganas de serlo.


Ay dios que tenemos a la mismísima ninfómana de Munich aquí...


Ea, pues si a ella le gusta también os auguro muchos años de felicidad conyugal.



¿Trabajo-empleo? Cualquiera del sector servicios, imagino. Lo mismo es un plus en el CV para ciertos puestos.



Anda, aquí tenemos un empleo para el de antes.



Esto es como cuando te llamas Manolo y suena el teléfono y preguntan por Pepe. Pues eso, que te has equivocado de sitio, madrileño.


Pues digamos que es... virtual.



No sé si lo preguntas o lo afirmas, pero ya te digo, para mí no es buena, es lo mejor.



Vaya grima. Ya hablaré de esta “fantasía” que abunda más de lo que parece.



Uf, si ya es complicado que un supuesto sumiso lo sea realmente, esto ya creo que se escapa de lo humanamente posible.


Intenta responder a esto y tal vez luego cambies de intenciones.


Pelín redundante, ¿no?


De ser así, que lo ignoro, esperemos que no se quede en moda ni en porno.


miércoles, 1 de agosto de 2012

Más palabras de búsqueda para llegar al blog I


Hoy toca sesión, pero de cotilleo. Vamos con una tanda más larga que la otra vez, con el comentario que se me ocurre al toparme con cada una. Esto, aparte de para curiosear, sirve para quitarle importancia al tema de las visitas, que no indican gran cosa, como ya comenté una vez. Hace tiempo me produjo algo de ternura ver cómo cierto blogger estaba feliz por recibir 600 visitas al mes. En este momento yo recibo 10.000 y pico y no me sube el ego, porque, como veis, visitas no equivale a visitantes ni a personas interesadas por lo que este blog contiene. Incluso los que teclean dominación femenina, que son la principal fuente de visitas, vete a saber qué buscan en realidad. Bueno, sin más preámbulo vamos a echarle un vistazo y a cotillear de paso de dónde proceden los visitantes.


Con esto por ejemplo me refiero a los que llegan por error:


O con esto otro:



Tengo que hablar de este supuesto caso de sumiso... ups, creo que ya lo hice en el sumiso resignado.


Ea, pues ya tenemos la pareja ideal para el anterior.


Exacto, puede ponerte como una moto imaginarte enjaulado a todas horas, a ver si después no mola tanto como parecía.


jeje, es que claro, lo “normal” dentro de lo anormal es que la sumisa sea ella. Tranquil@, hay más sumisos de lo que podría parecer por lo que aparentan muchos de cara a la galería.



Si lo ha escrito un hombre, ejemplo de libro del sumiso que quiere dominación a la carta.






Para mi gusto, no solo se puede sino que se debe (dios, qué cacao mental llevan algun@s)

Para imponerte, debes tener claro que tú mandas y el sumiso debe dejarse. Sobre lo de usar, bueno, échale imaginación (tomo prestada foto de idiliofem):



Esto me ha recordado a uno que me propuso filmar una porno.

Boca abajo haciendo el pino con una mano y la otra allí, esa es la mejor.

Cada uno se calienta la imaginación a su manera.

De puto-perro-gusano para arriba, o eso dicen los cánones...

¿Que buscas qué, en concreto...?

Tampoco lo entiendo muy bien, pero algunos matrimonios nacen ya rotos.

Pues con sutileza, como ya comenté aquí.

Para locos y pervertidos, según dicen algunos. Aunque no me parecen una fuente muy fiable, eh.