~ La sumisión NO es ser utilizado, la sumisión es ser útil.

~ La sumisión NO es pensar de ti mismo que eres menos, la sumisión es pensar menos en ti mismo.

~ La sumisión NO es lo que te hacen a ti, la sumisión es lo que tú puedes hacer por ella.


domingo, 29 de abril de 2012

Eso no me impresiona mucho...

No soporto a los fanfarrones. Aparecen en rápidos flashbacks en mi memoria varios casos cada vez que escucho esta canción.



Recuerdo al típico musculitos que se acerca en la disco y no para de ajustarse la camiseta para que se le marque todo, por si no te habías percatado del volumen.



O aquel que, en una excursión por un paraje apartado de un castillo en ruinas, se dedica a dar saltos de piedra en piedra cual cabra montesa para demostrar lo ágil y amante de lo natural que es, mientras yo pienso "como se desnuque conmigo aquí a solas nos vamos a divertir".



Pero la palma se la lleva ese que, tras ruptura y segunda oportunidad que le di, reaparece con una flamante Harley en la cual me traslada a un Mercedes también nuevo de clase no sé cual, pero la más alta de la gama, eso sí. Qué risa me entraba cada vez que tenía que aparcar aquel mamotreto ostentoso.



A los 3 les dedico la canción. Y a todos los que intentan deslumbrarme también. A mí no me impresiona ni el dinero ni lo guay que te ves a ti mismo. Quiero admirar tus valores como persona y tu grado de sumisión, sin que lo subrayes con rotulador. No intentes venderte. Te voy a poner a prueba, ya lo comprobaré por mí misma.


jueves, 26 de abril de 2012

9+1 NO-razones por las que soy Ama

Amplío el tema del otro día, Dominantes por revancha, o sea, ser Ama por venganza. Es uno de los no-motivos, pero hay más hipótesis formuladas por hombres no-sumisos con los que he hablado del tema. Respeto, aunque no comparto, la opción de otras Amas de tener relaciones vainilla. Con lo cual mi contacto en el terreno de las relaciones convencionales con el otro sexo desde hace mucho tiempo no pasa de esa/s primera/s charlas en las que dejo claro lo que busco y, sobre todo, lo que no quiero para mi vida.



Aquí traigo un recopilatorio de frases de esos encuentros-desencuentros con hombres que, aparte de no ser sumisos, no lo entienden ni lo entenderán jamás. Y lo que es peor, la mayoría tampoco lo respeta. Algunos sí muestran interés y hasta quieren “probarlo”, pero opino que al menos en la base debes saber que es tu tendencia aunque no hayas oído palabras como femdom, por lo que la mayoría de estos no pasa de curiosos-morbosos. Estas son SUS razones (equivocadas) por las que creen que me “he convertido” en Ama, con la respuesta correspondiente que ni me digno en darles, pero que comparto aquí donde seguro que se me comprenderá mejor. Con decirles “tú y yo ni buscamos los mismo ni nos vamos a entender” ya pierdo bastante tiempo.


1- Entiendo. Estás harta de que te manden los hombres y ahora decides que vas a mandar tú.

Pues no. Nunca me han mandado, en una relación se entiende. Jefes hemos tenido tod@s.



2- Ah, ya veo, te gustan los blanditos y calzonazos en vez de los hombres de verdad.

No sé lo que tú y tus convencionalismos sociales entendéis por masculinidad auténtica, pero apuesto a que cualquier sumiso medio en condiciones te da mil vueltas en eso.



3- Bueno, si no puedes corregir eso tuyo, es una pena pero no quiero seguir conociéndote.

Jajajaja. Ok, primero me río del chiste y ahora te respondo. ¿Corregir? ¿Algo por lo que muchos venderían su alma al diablo? Los defectos se corrigen, las personalidades (cualidades a ojos míos y de muchos otros) no hace falta erradicarlos sino todo lo contrario. Y soy YO la que no quiere conocerte a ti, sin pena de por medio.



4- O sea, que no te atreves a tener una relación en serio con un hombre de igual a igual.

El sumiso es mi igual, somos los dos seres humanos. Nuestra relación es más equitativa que otras que se mantienen por interés e hipocresía social.



5- Yo creo que le tienes miedo a los hombres y te buscas un pseudo-macho.

Algunos son para tenerles terror, pero no se trata de eso. Y empiezo a cansarme de defender la hombría de los sumisos, habla con uno de ellos y que te lo aclare él.



6- Lo que pasa es que tú odias a los hombres y los quieres putear.

Ya digo que algunos son para temerles y para odiarles también, pero yo no estoy con nadie para descargar neuras y que pague todas juntas por las pifias de su género. No puedo estar con alguien que no me cae bien, mucho menos si me resulta odioso.



7- Me parece a mí que en el fondo eres lesbiana.

Hay Amas lesbianas, heterosexuales, bisexuales, y si me apuras, asexuales. Pero me gustan los hombres, excepto los que son de tu calaña y lo arreglan todo soltando dos etiquetas mal puestas.



8- Pobrecita, tienes que haberlo pasado muy mal en relaciones anteriores y quieres venganza. Tu ex te maltrataba y te ponía los cuernos, fijo que no me equivoco.

Ya hablé de esto en Amas por venganza, pero concretando diré que, por suerte, nadie me ha puesto la mano encima. Recuerdo que uno hizo una broma acerca de estrangularme y aquella fue la última vez que lo vi. En cuanto a la infidelidad, si llega a ocurrir, y me entero, -y ríete del FBI que yo me entero siempre-, adiós hasta nunca. La verdad es que no lo he pasado mal, con las precauciones que tomo es bastante improbable que me lance a una historia que me defraude hasta un nivel de sufrimiento intenso. En otras épocas todos tenemos caprichos absurdos, pero se pasan rápido y en mi caso no pasaron de lo platónico.



9- Tú tienes que estar de vuelta de todo y ya no sabes en qué vicio meterte.

No, yo no “llego” a esto por probar, siempre he sentido lo mismo. Y aunque he tratado a muchos hombres tampoco he pasado a mayores con tantos. (Aprovecho para aclarar esto, porque alguno se puede sentir intimidado pensando que tengo una experiencia elevada a la enésima potencia).



En definitiva, no conciben que puedas ser dominante de serie, tiene que haberte pasado algo traumático o estar mal de la cabeza para que llegues a ser así de friki. Ellos se lo pierden.



Y para terminar un planteamiento que, sin ser cierto, es lo más pasable que he oído.



10- Me pareces una mujer tan sensible que evitas el daño a toda costa, algo que solo puedes garantizar si mandas tú.

Daño pueden hacer todas las relaciones, y nadie dijo que ser Ama fuera cómodo siempre, pero sí, destrozando tópicos afirmo que soy sensible, y en una relación convencional se dan muchos puntos de partida que van directos a darte de hostias desde el primer momento. Quien pretenda estar a mi lado solo puede traer consigo respeto, modales, trato de caballerosidad superlativa e intención de cuidarme como si la vida le fuera en ello... ¿No buscas una Diosa? Pues empieza a tratarnos como a tales.


martes, 24 de abril de 2012

Hasta los webs de ser macho-man


El sujeto está para mojar pan, vale, pero ese aire de perdonavidas, esa chulería, esa superioridad que desprende, ese mensaje de "no puedo ser más macho o me como a bocaos yo solo"... pues me echa para atrás.  



Ya estuvo por aquí Daniel Craig demostrando que estar bueno no es incompatible con ser partidario de dejarse hacer, y hoy toca producto nacional haciendo campaña contra modelos convencionales establecidos. Otro actor, Juan Luis Galiardo, en una entrevista reciente, llegaba a afirmar que gran parte de sus graves problemas depresivos vinieron por la presión de adaptarse a un cliché de comportamiento impuesto desde afuera.


-Desde su vida pasada, ¿qué es lo que vino con usted hasta el abismo?

He vivido hacia fuera. Yo buscaba a la madre fuera de mí, en otras mujeres, cuando mi madre está dentro de mí. Me he tenido que disfrazar de otra cosa que iba contra mi propia natura. Tenía que ser un personaje aguerrido, agresivo, colérico, para demostrar que aquí estaba. He lanzado la cólera y me he quedado con la ternura y el humor. He lanzado la actitud prepotente del macho ibérico, del aparente supermán.



Posiblemente yo representara externamente al latin lover, pero, en realidad, era el buscador de una madre. ¡Por Dios, no puedo representar algo que voy buscando! No soy seductor de nada, nunca me he acercado a la mujer más que buscando comprensión y ternura.



¿Y qué tiene esto que ver con los sumisos? Pues desde mi punto de vista, bastante más de lo que parece. El problema de no aceptarse uno mismo con sus tendencias, de vivirlo en la clandestinidad, incluso de desarrollar una doble personalidad, procede de caer bajo el peso de los prototipos socialmente establecidos. El caso concreto de ser un donjuan, casanova, macho-man o como queramos llamarlo, es el modelo que siguen muchos de manera consciente o por imitación de lo que ven en su entorno o en aquel tipo tan famoso que sale cada dos por tres con una tipa distinta en esa revista o en ese programa de TV.


Si unimos por un lado este fenómeno de la “multiconquista del macho-man en caza perpetua” con el de la ocultación, y le añadimos el hecho de avergonzarse de ser sumiso, además de ver a una Ama como una máquina cumple-fantasías (a lo que se prestan para colmo de males profesionales y no profesionales), ya tenemos el cóctel completo: cientos y cientos de hombres que viven sin ningún remordimiento con esa faceta oculta, sin plantearse ni por un momento que una relación D/s pueda tener el mismo nivel de 1ª categoría como aquella otra, tradicional y socialmente establecida como “válida”.



Escuché el otro día a una sexóloga comentar que un hombre ELIGE ser infiel siempre (no es una “circunstancia” ni algo que “surge” de manera inevitable) y que en el fondo les pasa lo que comenta Galiardo, que tienen el síndrome del macho-man, buscan fuera algo, que ni siquiera es la otra persona en sí, sino que se buscan a sí mismos, se buscan a ELLOS sintiendo lo que sienten dentro de su papel de seductores, como el adicto busca su dosis, para reforzar su seguridad, para subir una autoestima basada en su capacidad de atraer a alguien. Y eso es lo que yo he comprobado siempre, que los casanova redomados, a pesar de las apariencias, son unos inseguros de mil pares de narices.



Seguía comentando esta señora que solo el 10% de los que se van con su amante siguen a largo plazo con ella; cuando se termina el morbo de lo prohibido regresa la rutina y se suele repetir la situación de “cornamenta” y posterior abandono de ese nuevo nido. Como cada roto tiene su descosido, aquí entra en juego el reto que se ponen algunas de domesticar al donjuan, pensando que con ella ese hombre cambiará, porque claro, el pobre hasta entonces no ha encontrado lo que necesitaba y bla bla bla, en vez de pensar que ella es solo un número más en su lista, porque lo que necesita él no lo encontrará jamás hasta que busque dentro de sí mismo, como dice nuestro actor patrio. Esto me recuerda a esos sumisos que se quejan de no haber encontrado la Ama “adecuada” que sepa hacer aflorar su sumisión, en vez de mirar hacia dentro y preguntarse si de ahí se puede sacar algo o si es un pozo seco.


Este tema también tiene que ver con el fenómeno del sumiso multi-Ama, que aunque no abunda y suele darse en el período de búsqueda sobre todo, no deja de ser un caso digno de ser comentado, en otra ocasión.



JL Galiardo termina la entrevista afirmando que con 72 años empieza a ser algo, a tener conciencia de su verdadera personalidad. Nunca es tarde, esperemos que otros reaccionen un poquito antes.

Un hombre de verdad para mí es otra cosa, y los sumisos (auténticos) son hombres en toda la extensión de la palabra, pero... lo habéis adivinado, eso queda para otra entrada.


Actualizo: Juan Luis Galiardo ha fallecido el 22/6/12 en Madrid. Las sabias palabras que dejó en esa entrevista le honran. Descanse en paz.

sábado, 21 de abril de 2012

El candidato inadecuado





sumisito perfecto, a quien dejamos aquí sincerándose con su diario, prosigue con su búsqueda. Era inevitable que nuestros caminos se cruzasen.

-Basado en "hechos irreales"... o no tanto.-




Vaya día llevo. Estos de Correos me tienen harto. Casi 4 meses ya esperando a mi Ama y no llega. Allí se ha quedado la reclamación, verán como no juegan más conmigo, qué se piensan, yo de puertas afuera soy muy dominante, sí señor. Bueno, mientras aparece mi bombón voy a seguir buscando, que lo mismo da una que otra y ya tengo muy vistos todos los vídeos, tengo que pasar a la acción, y no solo con la mano ahí abajo.



A ver, googleando, qué tenemos por aquí. Voy a buscar algo de afinidad. Lo que más me pone es... “tortazo sumiso”. Vídeo, otro vídeo y... anda, ama-busca-sumiso-verdadero. ¡Ostias, ese soy yo! Vamos p'adentro. Er, fotos chulas, sip, aunque un poco suaves para mi gusto. Ay, cuanta letra, qué pereza, yo solo leo los títulos del porno y el Marca. Lo leeré por encima. A ver, etiquetas. Falsos sumisos. Bah, paso, yo no soy ninguno de esos. Femdom. Esto tiene mejor pinta. Aunque mejor me voy a lo más leído y... fantasías 24/7, vale, esto pinta bien. Bla, bla, bla, la introducción me la salto y al lío. “Me despierto...” Uhm... ahm... oh cómo me estoy poniendo. Uy, eso me daría un poco de respeto, pero esto... mmm, ah, ah, oh, oooh......... ay, qué a gusto me he quedado.



Sigamos. Digo yo, a ver si folla bien, que mi novia es la más sosa de la Tierra. Pero bueno, cómo se contacta con la tía esta... Ya, pie de página, joder qué escondido, pa' dos azotes y medio se complican algunas la vida cosa mala...“Si piensas que encajas con lo que busco, tal y tal”. Je, ¡ya te digo, nena!, soy tu hombreeee, estás de suerte. ¿Sumiso verdadero? Se me pone el mástil tieso como el acero, qué más sumisión se puede tener... A ver cómo la impresiono, que aquí tiene que haber mucha competencia, hay mucho salido suelto. Uhm, vale, ya lo tengo, no voy a darle más vueltas, con 1 minuto me basta, espontáneo que es uno.



Ola wapa. He leído todo tu blog y creo que encajas con lo que busco. Eres una Diosa, sueño contigo, me hago pajas todos los días hasta quedarme muerto cuando pienso en ti. Tengo novia, y me tendré que casar pronto porque ya no me deja que le dé más largas, además, que soy el último soltero de mi grupo y mi madre me mira ya como si fuera marica. Seguro que me entiendes, pero no te preocupes, que haré TODO lo que me pidas y te entregaré mi culo virgen y todo mi yo entero para que me uses y me insultes y me hagas todas esas fantasías que tengo escondidas desde hace años.



Estoy buenísimo, mi madre me llama guapo todos los días, ya verás como te gusto. Y no sé dónde estás, pero puedes venir a verme cuando quieras, eso sí, el hotel te lo pagas tú porque estoy tieso con esto de ahorrar para el piso de casados.


Bueno, escríbeme pronto, que no sé hasta cuando estaré disponible. Atrévete, no te arrepentirás.”


Ahora a esperar. Joder, qué dura es la vida del sumiso, esperar y esperar. Pero esta seguro que cae, fijo que sí. Si es que yo lo valgo...
***


martes, 17 de abril de 2012

My normal- La Dominatrix lesbiana


Esta película, sin gustarme al 100%, me parece interesante, para empezar porque trata de Dominación Femenina, aunque sea en su vertiente profesional, sin que haya una psicópata de por medio. La protagonista, una joven pelirroja de largas piernas y aspecto engañosamente dulce, es lesbiana pero le pone todo eso de someter al género masculino.


El título ("My normal", lo otro lo añado yo) se refiere a su normalidad, no a la de ahí afuera, sino lo que para ella es normal, en este caso, que le gustan las mujeres y la dominación, aunque por separado.

Se tocan varios temas que han salido o saldrán por aquí, como son los siguientes.


Cuando le confiesa a su flamante nueva novia a lo que se dedica, lo primero que le dice esta es que ella no tiene pinta de eso, pues creía que todas eran alemanas tatuadas. Siguen juntas, peeero, ESO está ahí pesando como una losa para la pobre vainilla que no lo entiende y que sufre pesadillas en las que su amorcito parece sacada del mismísimo infierno. Cuando despierta y la ve a su lado dormida con expresión angelical se da cuenta de que está exagerando, pero a la larga aquello no funciona porque no deja de verlo como una malsana perversión (también se deja caer en varias escenas el tema de la ocultación social).


Cuando rompen, la madre (sip, la madre) le da ánimos y le dice que ya llegará la persona adecuada, aquella que la acepte tal y como es. Nada de dobles vidas, pues. Buen consejo.


Sus compañeras de trabajo viven aquello de manera diversa, desde la que pasa por esa etapa transitoria hasta la que busca compartir su vida con un sumiso. Ella lo vive como algo vocacional, lo disfruta y lo sigue haciendo aunque le salga otro trabajo, sin embargo su vocación no llega hasta el punto de adoptarlo como forma de vida, y eso es lo que no me termina de cuadrar en la película, que a ella no le ponga ser Dom con la novia o ligue de turno. Más lógico me habría parecido que buscase una compañera sumisa, que luego pasa lo que pasa y la ex le reprocha que tenía que compartirla con aquellos “degenerados”.

Se podría pensar que el guión plantea que ella, al ser lesbiana, odia a los hombres y por eso se dedica a darles caña, pero no, también se desmonta ese tópico, ya que se hace muy amiga de alguien del género masculino que será fundamental para cambiar su rumbo.

El cambio no es dejar ese mundo para siempre sino precisamente sacarle partido a lo que mejor se le da y más le gusta. Y hasta aquí puedo contar sin destripar del todo la película.

Aquí dejo un par de escenas ilustrativas. Una sesión en la calle a plena luz del día con su cliente favorito y el momento en el que un no-sumiso le confiesa que ella ha despertado algo en él que no sabía que tenía. Obsérvese el cambio de look desde chica “normal” que va por la calle cuando no está “trabajando” a dominatrix requete-elaborada.

He mirado comentarios de espectadores pero solo se centran en la temática lésbica. Tal vez lo de dominatrix ya no le impresiona tanto a nadie...






sábado, 14 de abril de 2012

Minorías numerosas- bdsm y rock duro

Yo escucho prácticamente todo tipo de música, pero mi favorita, a la que vuelvo una y otra vez, es el rock duro. No podría destacar una sola canción entre todas las que me gustan. No, gustar no es la palabra. De todas las que me APASIONAN y me transportan a otra dimensión. No exagero. Quien haya asistido con entusiasmo y entrega a un concierto de rock sabrá perfectamente a lo que me refiero. Te transportas de manera literal a otro mundo lleno de sensaciones intensas que no sabías que fueras capaz de experimentar... Un momento, ¿a alguien le suena todo esto de algo?... Pues no acaban ahí las coincidencias, al menos para mí.



Habrá quien sienta algo parecido con la quinta sinfonía o con un fandango, aunque creo que ni siquiera los no-aficionados al rock le pueden negar su dimensión de grandioso espectáculo de masas vibrando y gozando al unísono. También ocurre en el fútbol por ejemplo, dirán algunos. Cierto, pero el matiz está en que el fútbol no está mal visto. Y el rock, sobre todo el rock duro, ha estado y sigue estando marginado de los gustos mayoritarios. A pesar de ello somos millones de aficionados en todo el mundo. Y esta música se puede disfrutar con igual intensidad en la intimidad. Vamos, que lo que quiero decir es, que el rock duro y el bdsm comparten para mí ciertos códigos en cuanto a clandestinidad, “inmensa minoría”, etc que desarrollaré más adelante. Recuerdo un artículo de hace bastantes años que escribió Terenci Moix (quien no me caía mal, pero se le fue la olla con esto), en el cual arremetía tanto contra un colectivo como contra el otro por utilizar el cuero, estética que según él estaba reservada a los simpatizantes de las SS. Como si el hábito hiciera al monje, lo que hay que oír. A mí no me ponen los símbolos fascistas como ya dije, pero el look de cuero es algo que se repite en ambas tendencias y tiene una irresistible atracción para mí desde muy temprana edad.


Yo no puedo explicarle a nadie que no haya tenido la carne de gallina al escuchar un espectacular solo de guitarra eléctrica que eso es lo más parecido a sentir que el cielo existe y lo puedes tocar. Igual que un sumiso no podrá explicar lo que siente en su momento de éxtasis, ni un Ama tampoco. O tener un orgasmo de esos que hacen historia e intentar describirlo con palabras. Lo sientes o no, lo vives o no, y los demás se lo pierden, allá ellos. Pero voy a intentar hacer una comparación utilizando dos versiones de una misma canción.


Antes, un inciso de cultura musical. Dentro de la música heavy se engloba desde lo más light hasta el rock satánico, pasando por el speed metal, el AOR, el glam-rock y mil etiquetas más. Para los no entendidos, es ruido y punto, como creía yo hasta que tuve la (pronta) revelación y descubrí lo que una guitarra eléctrica te puede transmitir. Hay que decir que en esto las apariencias también engañan. He conocido a más de un “tipo duro” que era sumiso en la intimidad. Otro ejemplo. Los grupos de glam rock, como aquí los Poison en la imagen, eran rockeros de largo cabello y poses gay que jugaban con la ambigüedad para desmontar el cliché de macho-men. Era su manera de rebelarse contra las normas y decir, somos muy machos (de hecho las letras van en su mayoría sobre el tema amoroso-sexual entre hombre y mujer) pero nos vestimos de nenas porque nos da la gana. Qué casualidad, los sumisos (auténticos) me encantan porque tampoco tienen que demostrar nada, que le den morcilla a las putas normas sociales.


Ya sé que la música que pongo, en su mayoría, a algunos les parecerá del pleistoceno, pero de algunas cosas nunca me canso, soy fiel a lo que me llega muy adentro. Llevo 20 años escuchando estas canciones, y me suenan igual de bien que la primera vez, así que en mi opinión tienen que ser buenas de cojones. Y si no están de moda, me da lo mismo, las modas para los borregos. Aunque muchos siguen, no de moda porque nunca lo estuvieron, pero sí vigentes y en activo, dando conciertos por todo el planeta, como Kiss, Iron Maiden, AcDc y demás, que tienen más energía que muchos niñatos prefabricados de hoy en día.





Bueno, pues como decía, voy a intentar explicar con música la diferencia entre lo que se siente (para mí) en una relación convencional y en una femdom.

Johnny B. Goode es una de las canciones más conocidas y versioneadas de la historia del rock. Si habéis visto Regreso al futuro, es la que toca el protagonista en el baile de fin de curso. Vayamos con la primera versión, interpretada por su autor original, Chuck Berry.



Es una buena canción, todo un clásico, tiene mérito además con los medios de la época cantar casi a pelo sin ningún arreglo de estudio y tal. Está bien, pero me deja un poco fría, sobre todo al compararla con esta otra versión de Judas Priest. Vamos con ella.




Yo me quedo sin palabras desde la primera nota, sobre todo el solo de guitarra me sube al paraíso. El cantante, Rob Halford, introdujo, inspirándose en la cultura del cuero (movimiento gay de los años 70), el cuero con tachuelas metálicas como signo distintivo del heavy metal; a partir de entonces artistas y fans de todo el mundo adoptaron tal estética como propia. Halford reforzaba esa imagen de cuero y metal al aparecer en el escenario sobre una harley-davidson al comenzar cada concierto. Este hombre intentó suicidarse debido a su homosexualidad, ante la presión de mantener las apariencias de machote en un mundo de supuestos tipos duros. Gracias al cielo no lo consiguió y sigue dando guerra. El mes que viene los tenemos en España. Metal forever!!





Es innegable la similitud entre la estética rock y fetish, como podéis ver en estas fotos de Doro Pesch, las Vixen, que ya han estado por aquí, e incluso las pioneras Rock Goddess (buen nombre, Diosa del rock), así que cuando topé con esos looks de Dómina yo ya estaba rendida a aquellas pintas desde mi adolescencia rockera.


Aunque no a todos les guste este tipo de música, nadie puede negar su intensidad. Pues de algo así se trata lo de tener una relación no convencional. No sé si es la mejor forma de explicarlo, a mí no se me ocurre otra. De todos modos, creo que tampoco tiene mucha explicación. Te va o no te va, te pone o no te pone, y punto.

Con el rock duro y con la Dominación Femenina el proceso fue muy parecido en mi trayectoria personal. Descubrir que eso es lo que te llena de verdad, que es algo minoritario y marginal, que en ambos casos hay que ocultar en mayor o menor medida en según qué círculos, que las mujeres rockeras y las dominantes eran minoría incluso dentro de un grupo de por sí minoritario...

Yo compraba en mi adolescencia revistas especializadas en las cuales había sección de cartas de lectores entre las que se veían dos tendencias:

- unos se pasaban la vida amargados porque eran unos incomprendidos.

- otros pasaban de todo e iban a lo suyo, a disfrutar a tope sin hacer caso a opiniones ajenas.

También existía la idea generalizada de que no había mucha cohesión entre los amantes de este tipo de música y algunos proponían que si veías a un colega con una camiseta de Iron Maiden deberías saludarlo al menos, como si tener los mismos gustos te garantizase una amistad instantánea con otra persona... ¿Os suena algo de todo esto, verdad? Pues hay más puntos en común, como tomar como los 10 mandamientos unas supuestas normas que todos deben cumplir si quieren ser aceptados en comunidad. Un heavy que escuche a Bon Jovi ya es menos auténtico, un Ama sin arnés ni es Ama ni es nada. Un heavy debe ir vestido con mallas negras y camiseta ceñida, da igual que se le marquen las lorzas y vaya hecho un cristo, (como si un aficionado a la música clásica fuera de frac por la calle...) y por la misma regla de tres, un Ama debe ir siempre vestida con taconazos y látex, aunque parezca vestida por su peor enemigo. No hace falta que siga con los ejemplos, supongo.

De topicazos está el mundo lleno. Los heavys son macarras y violentos, los bedesemeros están tarados, etc etc etc

Tópico número uno sobre el heavy: es ruido. Vale, pues escucha esto si piensas eso, porque las bandas de heavy han parido las baladas más sensibles, increíbles y apasionadas de todos los tiempos. Ya estuvieron por aquí Skid Row con su memorable I remember you, pero hoy toca promocionar el talento patrio. Y no me extiendo más. Ya volverán a aparecer mis chicos y mis chicas por aquí. Están demasiado unidos a mi vida como para dejarlos fuera de mi otra pasión-identidad.


jueves, 12 de abril de 2012

Provocación fetichista



Pillé esta foto en una página que no tiene nada que ver con nuestro tema. Allí se comentaba lo flexible que tendría que ser la dueña de esos pies. Me imagino a algún fetichista sentado varias filas más atrás, sin mirar una sola vez por la ventana para ver el paisaje. Es que algunas van provocando...

lunes, 9 de abril de 2012

Dominante por revancha

A algunos les cuesta creer que las Amas vocacionales existimos, no entienden qué obtenemos con eso a no ser que busquemos el famoso tributo, y piensan que llegamos a la Dominación Femenina de rebote, por diversos motivos que ampliaré en otro momento. Adelanto uno de los que cuenta con mayores “adeptos” entre los desinformados, el de convertirse en Ama por venganza y despecho.




Aprovecho para insistir en que estoy en contra del abuso y el maltrato, para los que no leéis los comentarios me refiero a aquello que dije de azotar sin piedad a un sumiso infiel (con su parienta). Es la reacción que me produce cualquiera que devuelve la confianza con traición, lo repito y me reafirmo, pero NO lo haría, porque no me iba a lastimar la muñeca de manera tan absurda, y porque, como aclaré en aquella entrada a renglón seguido, eso sería sacar lo peor de mí, con lo cual dejo claro que no son mis métodos y que el mejor castigo, en este y otros casos, es ignorar a la persona en cuestión.



Aclarado este punto, -que creo que le quedaba claro a todo el mundo excepto a quien me lea a través del filtro de sus “circunstancias”-, como decía, algunos creen que un Ama es un ser mutante, malo por naturaleza, que solo buscar anular y maltratar, y que el motivo procede de experiencias negativas anteriores con los hombres. Esto me parece bastante curioso y alejado de la realidad, porque... ¿acaso no conocéis el típico caso de la chica a la que putean una y otra vez y sin embargo no se “mete” a Ama sino que vuelve a tropezar en la misma piedra hasta el infinito?



Muy distinto es que, tras una/s mala/s experiencia/s vainilla alguien vea la luz y se pregunte qué demonios hace en ese tipo de relación cuando lo que le llena es otra cosa. Pero eso no significa que se dedique a volcar toda su rabia y frustración en los pobres sumisos que se le ofrezcan de buena voluntad. Además, si yo estoy resentida con fulano A no me sirve de nada destrozarle la espalda a latigazos a fulano B. Esto no se trata de maltratos ni de venganzas ni otras sórdidas historias. Una mujer herida está en su derecho a sentir rencor y hasta la más vainilla podría sentir el impulso, en ese momento de odio ciego, de atar a su ex y “contarle” con azotes cómo se siente, pero eso no es dominación, eso es violencia, y total, podrás lastimarle el cuerpo, pero a un tipo así no le puedes herir el alma (como él te hizo a ti) porque se la dejó olvidada en alguna esquina en su trayecto hacia el cabronismo.



Traigo esta canción de Fangoria en la que se habla precisamente de esa malsana especie de Dominación Femenina  con la que no estoy de acuerdo para nada. Me cae bien Alaska, pero aquí se le fue el santo al cielo. Lo último que necesitamos es esta clase de publicidad negativa.



Soy tu dueña, no eres más que un esclavo,
te haré daño, no intentes desatarte.
Mis cadenas te atarán a mi corazón,
me quisiste mal y ahora yo me vengo.

Tú no me respetabas cuando yo te pedía amor,
la pasión que esperaba ahora te la daré yo.
Tú no me comprendiste, pero ahora mando yo,
las caricias que no me diste son los golpes que te doy.

Soy tu dueña, no eres más que un esclavo,
te haré daño, no intentes desatarte.
Mis cadenas te atarán a mi corazón,
me quisiste mal y ahora yo me vengo.






jueves, 5 de abril de 2012

Introducir a la pareja en la Dominación Femenina

Vamos con otra frase que ha tecleado alguien para llegar hasta aquí. Ya di mi opinión más o menos en Amas verdaderas, pero esto sería tratar el tema desde la otra parte complementaria.



Antes que nada, para no herir susceptibilidades, tengo que advertir que esto va dirigido a los que me comentan que sufren con su doble vida, por tanto, para esos otros que están encantados con su situación sonaré como las trompetas del apocalipsis.



Empiezo. ¿Se puede introducir a alguien en algo que no conoce? ¿Se puede introducir a alguien en algo que no va con su naturaleza? Un ejemplo. Imaginemos que el sujeto A está entusiasmado ante la idea de subir al Everest, y lógicamente quiere hacer partícipe a su pareja, que se está perdiendo esas sensaciones. Pero la sujeta B, para empezar, no sabe ni para qué sirve un arnés (los de escalar, claro), y para decepción de su compañero en la vida, tiene vértigo hasta cuando se asoma a la ventana de su apartamento en planta primera.



El primer problema tiene solución, el segundo, difícilmente. Si se trata de una fobia, se puede superar con paciencia y tiempo. Si es algo que te acompaña como el color de los ojos, la cosa se complica.



Típica queja del sumiso que no encuentra Ama: “es que no me voy a acercar a una chica en un bar y le voy a soltar que me ate y me escupa”. Pues claro, que no, hombre de dios, eso no funciona ni conmigo. Primero, porque no me va por lo general eso del aquí te pillo y aquí te mato. Y segundo, porque si me vienes contándome lo que quieres TU que te haga yo, vas cuesta abajo y sin frenos en lo que respecta a tus posibilidades conmigo.



Puede que tu pareja tenga tendencias dormidas o puede que no. Al fin y al cabo, todos los mensajes que la bombardean desde todos los frentes le venden un modelo de hombre que no tiene ciertas actitudes. No todas tienen vocación de pioneras. A algunas hay que abrirles el camino. De hecho, a todas nos hace falta ese empujón en algún momento, y ahí el papel del sumiso es fundamental, como ya explicaré en otro momento. Haré un adelanto ahora y diré que, por muy dominante que me sintiera yo, si no hubiera descubierto que existían sumisos, seguiría frustrada por sentirme sola en mis tendencias.



Lo curioso es, que algunos, aun teniendo fantasías femdom desde la más tierna infancia, decidan tirar la toalla y elegir una pareja no dominante cuando están a perfecto tiempo de hacerlo. De hecho no creo que sea tarde nunca, a no ser que el entorno, la hipoteca, hijos, etc te condicionen más que lo que sientes en tu interior. (Ahm, es cierto, se me olvidaba, para eso están las dobles vidas, qué invento, oye...)



Me encantaría que alguien en esa situación se hiciera un par de preguntas y respondiera de la manera más sincera posible. ¿Te habrías casado con la hermana gemela de tu mujer, Ama o bedesemera en su caso, si la hubieras conocido al mismo tiempo? (Otra cuestión es que esa hermana se quisiera casar contigo, claro, pero digamos que sí lo haría). ¿Te enamorarías de alguien que encaje contigo tan bien como tu mujer y que además sea Ama o bedesemera si apareciese en tu vida AHORA?



Pero volvamos al momento pre-boda. Supongamos que un chico tiene novia y se plantea la cuestión del título. Me parece perfecto, y mucho mejor que buscar 'Ama para los sábados' como ha tecleado también alguien más. Bien, lo que no puede hacer desde luego es empezar pidiéndole que le haga esto o lo otro. Vamos, lo mismo que si pretende estar a mis pies. Yo no tolero que me vengan con la lista de fantasías en la mano. Intenta por el contrario ver lo que TU puedes hacer por ELLA. A todas las mujeres nos gusta que nos atiendan, que nos hagan sentir como una reina. Sé atento, servicial, ofrécete sin exigir.



Cuando tengo un sumiso a prueba y nos estamos conociendo, dejo para el final cualquier tipo de práctica de “sesión”, porque si lo demás funciona eso vendrá rodado. Con la actitud adecuada y con la información correcta (no le pongas un video de tortura extrema, so bruto), y si ella tiene esa tendencia, podrás conseguirlo.



Pero, si ella es sumisa o vainilla, está en su derecho, y en ti está el sopesar hasta qué punto necesitas ese ingrediente en tu vida. Casarse con alguien por conveniencia o incluso por lástima, me parece incoherente, sin entrar en pontificar y adjetivar más.



Si lo que buscas es una relación convencional con ratos de bdsm, me parece igual de lógico y coherente que busques alguien que se complemente contigo. Apúntate a un club o busca donde puedas, pero este post no va por ese camino. De hecho, prefiero un vainilla antes que un novio bedesemero, porque para mí reúne lo peor de ambas posturas. Un hombre que no tiene ningún rasgo de humildad, obediencia y servicio en el día a día y pretende que le haga A y B en la cama, es lo totalmente opuesto a lo que busco, como digo, mucho más opuesto que un vainilla a secas.



Así que suerte para los que decidan vivir de manera consecuente sin justificarse de mil maneras. Tenéis toda mi admiración y respeto. Los demás también tienen mi tolerancia, pero me parece una falta de consideración hacia este primer grupo pretender validar su postura con argumentos tales como que no es el único que lo hace, que otras cosas funcionan igual de mal, etc. Es lo que tiene vivir acompañado del engaño, al final lo ves todo con el cristal que te interesa y sin el más mínimo cargo de conciencia. Si eres de los que nunca tienen la culpa de nada ni reconocen la verdad aunque baile desnuda delante de ti, lo siento, pero no estamos en la misma órbita.



Lo digo bien claro en el título del blog, busco alguien verdadero, dejando aparte grados y niveles de sumisión la base es esa, verdadero como lo contrario de falso, y por muy bien que me caigas no nos vamos a entender porque lo más importante, la confianza, brillará por su ausencia. Lo repito por enésima vez, si engañas a tu parienta, y a ti mismo, no tendrás problema en hacerlo conmigo y así no me puedo fiar aunque haga un acto de heroico sobre-esfuerzo.

martes, 3 de abril de 2012

Las mujeres salvajes lo hacen y no se arrepienten

Siempre pensé que lo único salvable de la película Pretty Woman era esta canción de la contundente Natalie Cole. No acabo de entender el significado ni lo que pinta en la historia, aunque todo es poco más que un videoclip de principio a fin. No voy a hablar del putero Richard Gere (ups, del personaje, claro) ni de la puta-cenicienta salvada por el pollo este, que por lo visto, o no sabe ligar o no sabe qué hacer con el dinero de manera útil.


Como digo, la canción no sé cómo encaja en todo eso, pero el título siempre me ha parecido aplicable a las Amas y a uno de los mayores problemas para las principiantes y las reticentes que no se atreven. Me refiero al sentimiento de culpabilidad. Mensajes subliminales o directos de la sociedad nos repiten que una chica buena no puede portarse así. Por otro lado, los sumisos no esperan que seas buena, claro, sino mala de caerse de espaldas.


Pues no, chicas, no vamos a darle el gusto ni a unos ni a otros. Vamos a ser malas cuando se supone que debemos ser buenas y no vamos a dejar de ser buenas porque esto no tiene nada de malo. Y de culpa nada, somos chicas salvajes, y esas lo hacen (lo que cada una quiera hacer) y no se arrepienten. Si estás dudosa, si quieres y no puedes, pon la música a tope, suéltate el pelo y grítalo a pleno pulmón. La música es lo mejor para liberarse y, ya de paso, quitarse el regusto desagradable de los malos rollos.



domingo, 1 de abril de 2012

Dobles vidas

Sabía que el tema iba a escocer a más de uno, ¿y qué? No es la clase de lector al que está dirigido mi blog. Podéis perder el tiempo en algún otro sitio. Voy a aclarar por última vez este tema.



Estimado anónimo, no he publicado tu comentario a mi última entrada al igual que no publico ningún comentario anónimo, solo por eso. No te iba a dejar sin responder, podrías haberte puesto de nick 'infiel a mucha honra' o lo que sea, aquí todas las opiniones tienen cabida desde el respeto, pero como no te has tomado la molestia de leer el resto del blog, te digo que entre las primeras entradas que publiqué se encuentra justamente la del sumiso emparejado. Esta vez he sido más suave, no os he llamado pedazo de cabrones como en aquella ocasión, aunque el mensaje es el mismo, claro. Si es que esto es muyyy simple. Si eres sumiso e infiel, haz una sencilla prueba. Piensa, por un momento, que tu mujercita, de la que estás tannn enamorado, -porque cual robot que parecéis sois capaces de separar esposa/Ama, amor/sexo, relación familiar modélica/lado oscuro, etc,- imagínate, como digo, que tu mujer hace lo mismo que tú. Que un día descubres en su cajón de ropa interior, no una fusta, que sería una alegría inmensa (o no, que esta es realmente mi teoría, que el que quiere algo lo persigue hasta más allá de la luna), sino que encuentras un set completo de sumisa. Imagínate a tu mujercita de rodillas a cuatro patas delante de otro hombre que la llama zorra y ella chorrea de placer. Dirás que no es lo mismo (ay, los dobles raseros), o dirás que te dolería muchísimo y que por eso mismo tú evitas que ella se entere por todos los medios. Pues bien, querido amigo anónimo, es TU problema, no el mío, allá tú con tu vida y tu conciencia.



¿Parezco una anticuada? Pues no lo soy, para nada. Si me cuentas que tu mujer y tú habéis pactado tener una vida sexual paralela, te aplaudo. Si todos T-O-D-O-S jugáis limpio y cada cual sabe a quién tiene en su cama, sin que haya un mr. Hyde que en cualquier momento puede explotar y arrasar con todo, te aplaudo. Que tu Ama tiene pareja y tú también, y los respectivos están informados y todos felices, te aplaudo. Pero, coño, ocultar las cosas a estas alturas de la civilización, indica que, para empezar, TU eres el primero que no acepta esa parte de ti. ¿Que no quieres una Ama permanente sino un rato de bdsm? Bueno, tampoco me parece mal, y no me refiero en mi texto ni en todo el blog a esa clase de “sumisos”. Me refiero al sumiso que busco YO, y a mí no me sirve un tipo que no puede concentrarse en mis órdenes porque tiene la cabeza en la lista de la compra que le ha encargado su santa. Joder, no es tan difícil de entender, ¿o sí?



Pero... es que claro, somos Amas, no nos ven ni como mujeres, ni como personas, hacemos un papel, jugamos al juego que quieren ellos, y no tenemos “derecho” a exigir nada más. Pues mira, no es que yo, por ser Ama, “pueda” decir lo que me da la gana, como dices, que por supuesto que digo lo que me sale de las narices, sino que yo, como ciudadana X, busco lo que busco y no te busco a ti ni a ninguno como tú. Me puedo tomar un café, o cien contigo, pero no pensarás encima que eres digno de aspirar a estar a mis pies. Já, solo faltaría eso, que os pensáis los reyes de la creación con derecho a tenerlo todo. ¿Que son hirientes mis palabras acerca de azotar al sumiso infiel? Uy, no me das pena ninguna, ¿por qué tendría que compadecerme de los problemas que te buscas TÚ solito?



Lo dicho, que pase el siguiente, y que no me hagan perder el tiempo con chorradas. Saludos a tu parienta, y dile que esos bultitos en la frente se curan con pomada, que no son cuernos aunque lo parezcan.



PD- todavía estoy de mala leche tras ver anoche en la tele al putero que afirmaba que eso es un bien social porque si no existiera la prostitución aumentarían las violaciones. A él lo metía yo en una celda con un grupo de machos sin sexo desde hace un año.


Aquí dejo este trozo de la película Pudor. Momento de caída de caretas en un matrimonio de cartón-piedra. Hay que ver lo que aguantan algunas...