~ La sumisión NO es ser utilizado, la sumisión es ser útil.

~ La sumisión NO es pensar de ti mismo que eres menos, la sumisión es pensar menos en ti mismo.

~ La sumisión NO es lo que te hacen a ti, la sumisión es lo que tú puedes hacer por ella.


domingo, 20 de noviembre de 2011

El sumiso fetichista

Todos los sumisos pueden ser fetichistas pero no todos los fetichistas pueden ser sumisos. El fetichismo se da en cualquier persona, con independencia de que sea dominante, sumiso o protestante. Si la primera pregunta que lanza un supuesto sumiso es “Ama, ¿le gusta usar botas?” probablemente será un fetichista a secas.


¿Me gustan las botas o los tacones en general? Me chiflan, me apasionan; al usarlos me siento más poderosa, más sexy, más todo. Pero no los necesito para dominar, sigo siendo la misma con unas alpargatas. Los tacones son incómodos, para más de dos pasos algunos son una auténtica tortura, y no hará falta decir que las Amas no estamos para sufrir para que el sumiso se alegre los sentidos.



El fetichismo lo define el diccionario como una desviación sexual según la cual se obtiene excitación por medio de un objeto o una parte del cuerpo. (Por cierto que del masoquismo dice que es una perversión, no acabo de pillar los matices entre desviado y pervertido). Pero el sumiso no venera el objeto por sí mismo sino por pertenecer al Ama. El fetichismo de pies, la frase típica que muchos sueltan sin pensar ni sentir, "A sus pies", no es venerar los pies sueltos y aislados del cuerpo adorado del Ama. En el extremo opuesto, el fetichismo puro y duro consiste en, por poner un ejemplo basto, que le das unas bragas al fetichista y el tío ya tiene para ponerse contento por lo menos un mes.



Según como se mire y como se plantee, el fetichismo puede ser todo lo opuesto a servidumbre. Pensemos en la costumbre ancestral japonesa de vendar los pies porque a ellos les pone que sean minúsculos y, no contentos con eso, suben a las pobres geishas en unas plataformas que como se descuiden se parten la crisma. Leí en alguna parte que la excitación masculina por los tacones viene de situar a la mujer en una situación de desventaja, de tenerla controlada y prisionera para que le resulte más difícil huir de sus pretensiones depredadoras. Es decir, una mujer con tacones imposibles lo tiene complicado para salir corriendo de cualquier peligro, incluido el del buitraco que vuela bajo. Sea como sea, repito que los tacones, la mayoría, son incómodos de narices. Una buena idea ante sumisos especialmente rebeldes es calzarles unos taconazos y tenerlos 3 horas dando vueltas por el piso, así valorarán más la próxima vez que se les permita lamer los sufridos pies de su Dueña.



Utilizar los tacones como arma de dominación, el trampling y demás, no está en las fantasías de la mayoría de estos fetichistas a secas. A ellos les interesa la mujer desde la rodilla (o media pierna) para abajo. Deberían trabajar vendiendo calzado, a no ser que lo prefieran usado, como aquel que encontré, cómo no, en un chat. Aquel tipo me dijo que quería comprar calzado usado. Pero muy usado. Le pregunté, ingenuamente, si se refería a que tuviera las suelas gastadas. Me dijo que eso le daba igual, que él buscaba la costra, que para él, el rastro que deja el sudor del pie femenino en el interior del zapato (de verano se entiende) era comparable al jamón y que si yo le “preparaba” un par así me los compraría por un alto precio. Le respondí que ni tengo problema de hipersudoración ni consiento que se me intente comprar. Me pareció una mezcla de sumiso financiero y escatológico, pero esos quedan para otras entradas. Ahora lo dejo aquí, lo mismo me descalzo y me doy un masajito, a diferencia de la espalda no necesitas a nadie para disfrutarlo.

7 comentarios:

  1. Muchas gracias por su blog AMA, permitame decirle que es el AMA que conozco que dice y tiene las cosas mas claras, se agradece que hable así, diciendo todo lo que piensa sobre este mundo, y debo decir lo que leo encaja mucho con mi sentimiento y pensamiento. De hecho pienso que un buen sumiso lo es si tiene arraigada psicologicamnte esa condicion, no solo hace el tema fisico sino por supuesto el psicologico, el hecho de querer hacer las cosas porque el AMA las desea. En cuanto al fetichismo debo decir que soy fetichista de todo el cuerpo del AMA, pero precisamente porque es su cuerpo, el del AMA, y cuando digo "a sus pies" no lo digo solamente porque sea fetichista de sus pies, que lo soy y adoro lamerlos y adorarlos, sino lo digo porque quedo a su disposicion, y en una situacion inferior a la suya, sus pies son la parte mas baja de su cuerpo y a la vez la base de el, por lo que un buen sumiso debe adorarlos, y ahi es donde debe estar el sumiso, quedando a disposicion del AMA, desde esaposicion de respeto y adoracion.
    Gracias de nuevo por su blog Ama S., hara alguna entrada en la que cuente alguna experiencia suya en particular, o centra su blog en actitudes y pensamientos en general?
    un saludo.
    sumisobediente asuspies

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  2. Sobre tu pregunta final, yo diría que todo lo que escribo parte de mi experiencia particular, tal vez te refieras a entrar en más detalles y sobre eso ni lo descarto ni lo planteo, o quien sabe, ya veremos. Lo que no voy a hacer es convertir esto en un rincón para pajilleros, lo aclaro por si acaso no queda claro el estilo y la línea de mi espacio. Claridad, pero con elegancia.
    Un saludo.

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  3. Es obvio que contar practicas en concreto es como echar carne ensangrentada por la borda y pretender q no aparezcan chorrocientos tiburones..ayyy Difícil equilibrio entre darnos a conocer ser claras pero no dar carnaza.

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  4. Me encanta la comparación, y tienes razón, el equilibrio no hay que perderlo de vista nunca.

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  5. Me gusta bastante ver demostraciones de mujeres que hacen artes marciales...
    Por lo general ellas se comportan muy seguras en la técnica y los movimientos son muy variados.

    Vi una demostración de una mujer haciendo los mismos movimientos pero con tacos, era evidente que le costaba moverse y mantener el equilibrio, y en la técnica casi no salía del clásico golpe bajo.

    Concuerdo bastante con lo que plantéa, cualquier práctica puede ser abordada desde la perspectiva dominante o la sumisa.

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  6. Pensaba de como la mayo parte de la literatura femdom escrita por hombres apunta a como dominar al hombre volviéndolo loco de deseo por medio de los fetichismos (varios manuales e incluso creo que incluso las ideas de Elise Sutton van algo en esa dirección).
    La verdad es que es casi imposible volver a un fetichista loco de deseo (por eso precisamente es esa su fantasía más salvaje).
    Puede que una chica recatada cubra sus senos, pero en verano muchas áreas queda descubiertas, es como si 'para él todas le anduvieran mostrando el escote.
    Para poner un ejemplo: Cachetada segura si le agarro una pechuga a una chica en la calle, pero no creo que pase mucho si le beso un pie (aparte de hallarme raro).
    Es mil veces más fácil calentar a un tipo no fetichista.
    Siento como si todo estuviera al reves

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    1. Elise Sutton parece olvidar que tenemos cerebro y plantea que solo debemos usar nuestros encantos femeninos para rendir a un hombre. Qué triste y superficial. Puro porno vacío.

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