~ La sumisión NO es ser utilizado, la sumisión es ser útil.

~ La sumisión NO es pensar de ti mismo que eres menos, la sumisión es pensar menos en ti mismo.

~ La sumisión NO es lo que te hacen a ti, la sumisión es lo que tú puedes hacer por ella.


miércoles, 28 de septiembre de 2011

El sumiso arrogante

Nuevamente nos encontramos con algo que parece incompatible con la sumisión y sin embargo abunda más de lo que se cree, aunque a veces no sea demasiado evidente.

Una prueba clara de esto es cuando el aspirante a sumiso se presenta como un premio para ti, y te aborda con el tipo de frases como "Ama, soy lo que busca", o "cumplo todos los requisitos", o "no busque más, yo estoy aqui". Para empezar, además de que lo más probable es que NO sea lo que buscamos, esa falta de humildad tan acusada es motivo más que suficiente para descartarlo casi de entrada.

Pero imaginemos que no está siendo arrogante sino objetivo y sincero... alguno habrá, uno entre un millón... En ese caso decidimos darle una oportunidad y conocerlo para saber realmente qué clase de sumiso es, porque NUNCA debes atender a su propia descripción, sino que debes averiguarlo en su comportamiento real, con hechos, no con palabras.

En el caso de que des ese paso, deberás ir con mucha cautela, porque tratará de seducirte y de convencerte de que es el super-sumiso de tu vida. A cada cosa que le cuentes sobre fallidos intentos con otros sumisos, él se apresurará a decir que él no es así. En cuanto te quedes callada más de medio minuto aprovechará para tomar la rienda de la conversación sin haberte pedido permiso. Y el tema será, o bien un interrogatorio sobre ti, o bien un monólogo sobre sus capacidades en todos los aspectos de la vida.

Este tipo de sumiso por lo general es una de 2: o muy tonto o muy listo. Hay que ser muy ingenuo para pensar que el Ama va a creer todo lo que él cuente sin más y que caerá fácilmente en la relación que ellos buscan. O bien hay que ser muy inteligente para saber lo que decir en cada momento PERO sin que haya una actitud detrás que refuerce sus palabras.

Hay que tener la cabeza muy fría en casos como este y no dejarse deslumbrar por la aparente perfección que parezca tener el sumiso. NO te creas nada de lo que diga. Espera a comprobar cómo se comporta. Si tiene potencial y te interesa, guíalo y bájale los humos. Si no tiene remedio... adiós.

2 comentarios:

  1. Con permiso: siempre tuve la creencia y la sigo teniendo, que "la venta" de un sumiso, perro, esclavo no se produce por sus palabras. Asi mismo, siempre he pensado que tanto hechos como intenciones son la sombra de la actitud. El complemento de una personalidad forjada (esta mencion requeriria para mi de una explicacion mas amplia) o natural pero siempre deben ser, a mi modo de ver, complemento de una actitud. Y la parte buena de todo esto que menciona, es que ellos mismos, nosotros mismos, somos los que nos eliminamos o nos exponemos.

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    1. Sí, el propio sumiso es el que se "retrata" a sí mismo, tarde o temprano.

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