~ La sumisión NO es ser utilizado, la sumisión es ser útil.

~ La sumisión NO es pensar de ti mismo que eres menos, la sumisión es pensar menos en ti mismo.

~ La sumisión NO es lo que te hacen a ti, la sumisión es lo que tú puedes hacer por ella.


lunes, 6 de julio de 2015

Un admirador, un amigo, un esclavo, un siervo... y una persona


Esa frase, hasta los puntos suspensivos, aparece tal cual en el fragmento de la divertida película de cine clásico español Atraco a las tres. El guión parece salido de la mente de mi admirado Enrique Jardiel Poncela, y de hecho tiene una obra de mensaje parecido, Los ladrones somos gente honrada.

Se suele acusar de misoginia a este autor, y es cierto que le daba bastante caña a algunas mujeres en su libros, pero es que mujeres frívolas y cabeza-huecas siempre las hubo, y además disparaba por igual contra todos, como en el genial retrato del donjuan de vuelta de todo que cae rendido ante la horma de su zapato en ¿Pero hubo alguna vez once mil vírgenes?

Alguno se preguntará qué demonios hago saliéndome tanto del tema femdom; bueno, resulta que ante todo soy persona y entre otras cosas me gusta el cine, por si no queda claro después de tropecientos posts con fragmentos de películas, y me gusta leer y escribir como también debería notarse, y tengo sentido del humor, y todo esto -oh sorpresa, ejem- viene a cuento porque para mí es imposible una relación (femdom en mi caso sí o sí) sin compatibilidad personal ni intereses y aficiones comunes. Esto le sonará a chino mandarín a los buscadores de sesiones sin más ni más, pero es lo que hay con respecto a mi persona. De hecho me choca que otr@s no empiecen por buscar conexión personal, cuando al final, si eso falla, la D/s se viene abajo como un castillo de naipes.

Volviendo al post, lo del título me parece una buena receta para un sumiso: admirador (sin admiración y respeto, apaga y vámonos), amigo (¡¿cuándo rayos se habla por ahí de que un sumiso sea un amigo ante todo?!), esclavo (sexual) y siervo (para hacerte la vida más fácil, no para calentarse a cuatro patas). Y luego está el tema del entendimiento de persona a persona. A mí no me sirve de nada un hombre-mueble que no valga para nada, que no me entienda ni aprecie y le resbale que eso sea así, y que tenga una serie de características incompatibles conmigo, incluso incompatibles con el tema femdom. Por ejemplo, un terco lo tiene crudo a la hora de obedecer, un hermético se guardará todo para dentro y no habrá manera de que se sincere y explique por qué se bloqueó en aquel momento de sexo femdom o cuáles son sus expectativas acerca del futuro de la relación, etc etc etc.

Volviendo a Poncela, no digo yo que busque alguien que suelte cinco genialidades por frase, ya sería mucho pedir, pero es que algunos son secos, sosos y aburridos a más no poder.

Como ejemplo de sus muchas buenas frases tenemos esta:
El amor es como la salsa mayonesa: cuando se corta, hay que tirarlo y empezar otro nuevo.”

Sobre el amor escribió mucho este escritor, y eso que también le daba caña al tema, como demostró en Amor se escribe sin hache. Hay un fragmento la mar de curioso en el cual la protagonista le exige a un hombre que la llame divina y le cuenta que busca un esclavo, no un hombre, y después piensa para sus adentros:

Es un hombre guapo. Me gusta. Pero conviene, después de habérselo concedido todo, negárselo todo también. Para que esto le excite y le exalte. Y para que se vuelva loco por mí, y me desee, y me busque, y empiece a ser mi esclavo. Y conviene decirle que no nos veremos ya más para que él haga por verme a todas horas.”


Quién sabe si además de su talento para la comedia era todo un entendido en temas tan femdom como el tease and denial. 

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miércoles, 1 de julio de 2015

Hartas de no-sumisos

Ya me gustaría no repetir tanto este tema, pero por desgracia es lo que me llega una y otra vez. Por si no va quedando claro a estas alturas del blog, el mayor problema a la hora de encontrar sumiso es que dicen ser una cosa cuando en el fondo son casi todo lo contrario. Y eso no es un problema de sumisión, es que son personas sin ética ni escrúpulos, que no dudarán en hacer lo que puedan y en intentar lo que no puedan, con tal de pillar a una que les haga lo que necesitan para saciar sus instintos. Y, triste como es el tema, me “consuela” un poco que no sea la única que padece esa plaga. Como muestra, este botón de una chica que me escribía hace poco:


Mi nombre es Pamela, soy de Chile y he estado leyendo tu blog desde hace un par de semanas, me siento muy identificada con tu camino. Creo tener tendencias dominantes, pero al ver tanta "bitch" dizque sádica, gritona e insultante y que derechamente mas odia que ama, me siento perdida y confundida, el asunto es que no entro en el "perfil" Ama ni con calzador, en la vida soy una mujer normal, algo tímida y poco sociable. En mis relaciones sentimentales he sido siempre dominante, controlar, dar o denegar el sexo, ser servida y adorada es lo que me mueve, en el "sexo vainilla" simplemente no funciono.

Un comentario o una entrada, no recuerdo; en que decías que cuando perdiste la virginidad, llevaste la voz cantante, me identifico de una manera extraordinaria.

Veo difícil encontrar al sumiso de mis sueños y la verdad desde hace un tiempo ya no lo busco. He tenido algún intento en el ciber espacio, pero el nivel de frikismo es increíble, literalmente hablando... te queda una sensación de: "esto no puede ser en serio", para muestra, hace un par de meses un tipo me escribió decenas de mails ofreciéndome "su castración" como tributo.
Estoy leyendo tu blog de a poco y espero conocerlo completo. Te felicito por tu trabajo y por intentar difundir el verdadero FEMDOM en un Mundo de "sumisos" que sólo buscan un HAZME, Dame, Y YO quiero.
Cordiales saludos


Antes que nada, vuelvo a darle las gracias como ya hice por privado, y no me cabe duda de que todas las que nos salimos del esquema de Dómina de vídeo porno, nos sentimos igual de decepcionadas con los “sumisos” que buscan dominación a la carta gratis (aclaro que si pagasen tampoco cambiaríamos nuestra manera de dominar). Y empiezo a creer que en el fondo solo me entienden de verdad las mujeres que piensan como yo, y que casi son las únicas personas que están interesadas en leerme de pé a pá, ya que a los señores sumisos parece que con dos párrafos les sobra para ofrecerse como candidatos a estar a mis pies.
No se necesita conocer a cientos de sumisos para descubrir toda la friki-fauna que te puedes encontrar, lo de la castración es ya “un clásico” entre los zumbados que usan internet para hacerse pasar por sumisos. Desde el primer sumiso que te topas en un chat, cuando sientes curiosidad por explorar tu lado dominante en internet, ya sabes lo que te encontrarás una y otra vez. Si encima llevas cierto bagaje como yo, tanto real como ciber, las anécdotas dan para varios libros.


¿Cuántos sumisos merecen la pena entre los que “se arrojan” a nuestros pies? Uno de cada cien, tirando por lo alto. Los que pasan la criba suelen tirar la toalla cuando les das la oportunidad. Y en el resto, es sorprendente como se “superan” los casos en un más-difícil-todavía infinito.


Pero ultra-frikis aparte, cuando llega cierto punto, notas que has visto, leído, escuchado y sentido lo mismo muchas veces antes, y vas haciendo grupos de sumisos: el que busca sesiones esporádicas, el que no liga y se mete aquí pensando que las amas son unas tías nada selectivas (que también las hay), el que busca nuevas sensaciones porque incluye el bdsm en el repertorio del mundo liberal, el que no sale de la fase ciber porque con eso ya colma su lado oscuro, el que es directamente un perturbado, el que confunde jugar a sumiso con ser sumiso en su amplio sentido con una mujer, etc. Y las historias se repiten al final mucho, porque hay poca variedad y originalidad entre los que buscan Ama: “soy sumiso y busco Ama, tengo pocos límites, soy discreto y haré todo lo que usted me ordene”. ESE podríamos llamarlo el mensaje-estrella, el que se repite a lo largo del planeta femdom en nueve de cada diez casos. Pero si analizamos esa “inocente” frase, comprobaremos que es falsa de principio a fin:
¿Es sumiso? Pues no tiene por qué, y cuanto más lo repita, más dudoso resulta que sea cierto. Casi siempre es un tipo que entra en una sección de contactos o googlea con la intención de pasar un rato de morbo fácil. (Respetable, PERO al menos que lo deje claro).
¿Busca Ama? Pues tampoco tiene por qué. No quiere pertenecer, ni obedecer ni acatar lo que ella diga o quiera, sino que en realidad busca una mujer (algunos quieren una mega Diosa y otros se conforman con que no sea un hombre) que le haga tal o cual cosa. A otros también les vale un hombre o una pareja o una vaca volando.
¿Límites? Je je, pídele una simple foto, de las que le piden en cualquier currículum, y te soltará que no hay confianza, pero para decirte en su primer mensaje que se depila el ano con cera sí que la tuvo.
¿Discreto? Aquí puede haber varias razones detrás de la palabreja: la más frecuente es que tenga pareja y lleve doble vida sin remordimiento, el muy rastrero. También está el que busca encuentros en una mazmorra, o donde sea, a los que imagino que llegará envuelto en un burka por si su vecino lo pilla con una mujer a la que imaginan vestida de dominatrix hasta para dormir. Sea como sea, con los discretos no podrás hacer vida normal más allá de un (para mí) estúpido rol. No te ve a TI, ve al Ama que eres, y saliendo de eso, por lo que a él respecta, te puede partir un rayo.
¿Hará todo lo que le ordenes? Já, ni de coña, traduzcamos: “haré todo lo que me caliente a mí y me venga bien en la agenda, y antepondré el partido de liga, las cañas con mis colegas, la serie de TV y la visita a mi tía Enriqueta, antes que verte a ti, ups, a usted, que se me olvidaba la fórmula mágica para fingir que soy sumiso”.


Ese sería el resumen muy resumido de lo que te puedes encontrar entre los auto-denominados sumisos, y lógicamente no me ha apetecido conocer a la inmensa mayoría, porque una vez que pierdes energía con media docena de esos, ya detectas las auténticas intenciones en tiempo récord.


Ejemplos tengo miles, como ya digo, así que hoy veremos un par, a sumar a todos los que he comentado ya en el resto del blog. Hace poco me escribió uno de estos tipejos, para más inri un medio analfabeto que juntaba con mucho esfuerzo un par de letras (SÍ, necesito compatibilidad de intereses y nivel cultural), y que como el 99% de los que me escriben, no había leído más allá del título, aunque lo mismo ocurre si pones un anuncio o dices hola en un chat. Ellos no ven más allá del nick y pasan olímpicamente de lo que digas o quieras. El intercambio de mensajes fue tal como sigue. Aclaro que le respondí porque andaba cerca según mi radar y tuve curiosidad, aunque la mala espina me la dio desde el minuto uno, pero este tipo de mensajes de copia-pega los borro directamente:

Hola ama, yo esclavo sumiso buscando ama. Con experiencia en el mundo bdsm. Espero su respuesta”

Lo de ser breves es una estrategia, aparte de que no den para más: escriben poco para evitar que los pilles pronto. Hagamos un repaso entre líneas al texto: esclavo sumiso... qué coño será esa mezcla. Dice “hola ama” y a continuación seguido, antes que nada, que busca ama, para que te quede clarito: le importa una mierda la mujer más allá del rol. Con experiencia bdsm: ya ahí no puedes pedirle peras al olmo a un tío que quiere prácticas sueltas pero sin soltar un euro con una profesional y que da por sentado que todas somos iguales y que su hipotética experiencia es una llave que le abre cualquier puerta. Y... como colofón, ESPERA respuesta, claro, y rapidito, que hay cola de nenas peleándose por él. Pura actitud... negativa.

Pero por confirmar o desmentir si era el enésimo falso, le respondí, y resumiendo también para no perder tiempo, tal que así:
No busco sesiones bdsm, busco un sumiso en toda la extensión de la palabra. Edad? De dónde eres? Tienes pareja? Foto?”


Lo de la foto, pues oye, mira, ya lo incluyo desde el principio, que luego descubres la cara de loco que tenía aquel o la cara de chulo vainilla de ese o lo poco que te gustaba este o las pocas luces que se le notaban al otro (más aún que por sus mensajes), y cuanto antes sepas eso, muchísimo mejor. Total, que responde en su estilo de telegrama:
"Hola ama, tengo 37 años, soy de un pueblo de al lado de XXXX, no tengo pareja, sí soy sumiso y estaria a su disposición cuando quisiese."


Qué prisa, leñe, a mi disposición pero la foto no entra en el trato, jajaja. Ains. ¿Y estos personajes se van con cualquiera que busque sumiso? ¿En serio? ¿Tienen el estómago a prueba de bombas? Les da ab-so-lu-ta-men-te igual el trozo de carne que les toque, mientras les hagan las cositas esas tan guays que ellos necesitan. Penoso.
La prisa es una de las principales señales para detectar falsos sumisos. Si quiere mudarse mañana mismo a tu casa para que lo metas en una jaula, no es un sumiso, sino un loco, o uno al que persigue la policía, o uno que miente con tal de verte como sea.


Pero sigamos con la fascinante historia esta...
Ya sabía que de la foto ni hablar, todos sois "discretos". No me gusta la gente desconfiada.”

Si le apetece podriamos hacer una prueba en real”

Joder, que tío más cansino y qué cara más dura, emperrado en quedar sí o sí. Debería ser mala de manual y planear citas para dejarlos tirados en medio del campo. ¿Quedar para hacer prácticas con un desconocido? Puaj, me deja fría. Además, no necesito más prueba (de su falsedad) cuando veo que él intenta marcar el ritmo y los pasos.


No quedo con nadie sin saber qué pinta tiene. Me tiene que gustar y te repito, que no te enteras, que no hago sesiones de buenas a primeras. Déjalo, para ser “sumiso” ya me has desobedecido suficiente.”

Aclaro que necesito mucho más que saber la pinta de alguien para llegar a un encuentro en persona, pero a esas alturas no me quedaba ni gota de paciencia para explicar nada a semejante cazurro.

Tu tampoco te enteras que desde el principio estoy mandando a la mierda tus exigencias, así que quien lo tiene que dejar eres tu...gilipoyas!!”

Jajaja, ahí pensé “¡bingo, ya lo sabía yo!”. ¿Véis qué fácil fue sacarlo de sus casillas y quitarle la careta? No pudo fingir durante más de cuatro mini-mensajes. Otro para mi infinita lista negra. Seguro que hasta habrá quien entienda su rebote final, el pobre solo quería un ratito bdsm sin agobios jajaja. Que lo tenía que dejar yo... el medio-neurona incluso se creía que yo tenía un remoto interés en sus carnes. Aunque tampoco es que me insultase, gilipoLLas todavía me habría molestado, pero con Y no me afecta jajajaja.


Otro ejemplo, de los muchos que podría contar, es el del “espabilado” que te cuenta lo que supone que quieres oír. Veamos este otro caso real:

Hola, soy un chico sumiso de 42 años, culto, atractivo y con algunas experiencia dentro del BDSM tras pertenecer a varias Ama. Tampoco, al igual que Usted, me interesan las relaciones de dominación/sumisión tipo sesiones como si de una pura escenificación se tratara. Las relaciones fendom que he tenido, si bien han tenido una vigencia temporal que las circunstancias dictan, han sido duraderas, y lo que es mas importante, enriquecedoras y reales, no solo una mera sucesión de juegos BDSM, y reconozco q a mi también me encanta el morbo y los juegos, pero el espiritu del BDSM no es solo eso, sino (desde la perspectiva del sumiso) la busqueda de la realización personal basada en procurar a toda costa la satisfaccíon en todos los sentidos del Ama o Señora, obedeciendo y dejandose modelar por ella. Si desea conocerme y me da la oportunidad de demostrarle que soy un sumiso honesto, no dude en contactar conmigo. Un saludo y a sus pies.. Teléfono: xxxxx


Cualquiera con dos dedos de frente es capaz de redactar algo en esta línea, o en otra línea, que encaje con lo que el Ama en cuestión pide. Yo no tengo bola de cristal aunque la intuición me falle cada vez menos, y a simple vista podría parecer un mensaje correcto. PERO... hay algo ahí bastante extraño, cuando se refiere a la vigencia temporal que las circunstancias dictan... Por cierto que no soporto a los pedantes que se creen que son más cultos por usar palabrejas retorcidas. Y en este caso, simple y llanamente, lo que quiere decir el individuo es, que tiene pareja. Y tiene la cara de cemento armado de hablar de HONESTIDAD. Lo del teléfono es otra cosa que rechina, ¿con qué derecho dan el paso de ir más allá? Eso me corresponde a MÍ. Pero mira, viene bien para cotillear y comprobar que, en efecto, en el whastapp tiene nada menos que la foto de su parienta y un mensaje que dice “mi pichurrina”. Es como para escupirle, vaya, aunque lo mismo eso le pone cachondo. ¿Cómo se puede prometer que es honesto como sumiso SI NO LO ES COMO PERSONA? La engaña a ella y engañará a la tonta-Ama que se deje embaucar por su palabrería barata. La cosa no queda ahí. Ese teléfono es el que utiliza el lechuzo para poner anuncios por toda la red buscando mujeres que le follen el culo, con fotos incluidas de los arneses que quiere que usen con él. ESO es lo que busca, lo otro es peloteo y teatro para que alguna caiga y le haga lo que él quiere. Ah y en los anuncios pone su edad real, que no es 42, eso es otro truco para encajar en los límites de lo que busco. Y por supuesto que no busco a uno al que le sirva cualquiera para que lo sodomice, arcadas que dan a mí estos tipejos. En uno de los anuncios busca a una mujer o a varias (¿ein?) para usar el arnés al día siguiente a las 11 de la mañana. Flipante. No parece que le vaya a dar mucho tiempo de comprobar si es una asesina en serie o qué, ni parece que le importe.


Por si sigue sin quedar claro todavía, destaco tres cosas de las más graves en este tipo de casos y de gentuza:
-se pasan por el forro lo que nosotras buscamos, y en mi caso yo más clara no puedo ser ni poniendo letreros luminosos
-no tienen modales ni simple respeto por las mujeres en general
-se adueñan de la palabra sumiso porque les sale de los cojones


Espero que con estos ejemplos se entienda que ese grupo de “sumisos” (de mierda, añado) son tan “normales” o vainilla como otros hombres-buitre, solo que buscan algo específico que se sale de lo habitual. Y por supuesto no quieren someterse a nadie y les toca las narices que la mujer no entre en su juego enseguida. No aprobarían un simple de test de honestidad e integridad personal, cuanto menos podrán tener las cualidades de un sumiso, en resumen, que digan de qué presumen y les diré de qué carecen.
Por suerte para mi salud mental a estos los calo pronto (otros fingen mucho mejor). Podéis comprobar (atención: consejo para Amas novatas) lo fácil que es, basta con no entrar al trapo y resistirse durante un par de correos, tampoco se necesita un máster ni mil años de experiencia. Estos se rebotan pronto y no tienen ni pizca de paciencia para lo que no sea entrar en faena con cualquiera que caiga en la trampa.


Visto como está el panorama, desde hace años, y ahora casi peor con el femdom a golpe de click por internet, se entenderá que fueron muy pocos (en comparación) los que conocí en persona y en plan candidatos a sumiso. Y entre ellos, una vez terminada la relación o la comunicación, te paras a analizar y, falta de afinidad aparte, te das cuenta de que algunos fueron lo bastante habilidosos como para hacerme creer que eran muy distintos a los del grupo más numeroso de engaña-mientras-pillas, pero en realidad tampoco se diferenciaban tanto, motivo por el cual aquello no se cuajó. Y los dos principales motivos por los que pierdo interés en un hombre (sumiso, claro) son: descubro que no es tan especial y diferente al resto, y/o me demuestra que no soy tan especial y prioritaria para él como me juraba tiempo atrás.


Podría haber conocido en persona a más sumisos. De hecho hay un (pequeño también) grupo de ellos con los que quedé una sola vez para terminar de descartar que hubiera potencial juntos, pero que me parecieron al menos personas correctas y posibles amigos (luego volveré sobre esto de los amigos). Y con otros no me negué a quedar, PERO a ellos no les compensaba verme si no iban a “encontrarse con Ama S.” ni a tener garantía de que sacarían algo femdom de todo ello. Los de ese grupo me dejaron una huella de asco bastante considerable, no entiendo cómo no valoraron el hecho de poder conocer a alguien de quien al menos les gustaba su forma de pensar según veían por el blog (o eso me hicieron creer como estrategia para llegar a mí) y dejar pasar la ocasión de que quizá surgiera algo de ese café. Como me dijo uno que me ponía de los nervios con sus meteduras de pata: “pero si todas me dicen que soy un encanto...” Así que le dije, después de insistirme muchísimo, “bueno, a ver si en persona das un giro de 180º, pero que te quede claro que no vendrás como posible sumiso”, y claro, el pollo desapareció para siempre, que algo así no le compensaba al “encanto”. Pero vaya, con esa forma de ser, tan egoísta y cerrada de mente, poco se puede esperar de gente así, y me alegro infinitamente de que el dichoso encuentro no llegase a concretarse. A veces también coincidió con una época en la que iba a pillar telarañas si no tenía una medio cita con alguien, pero reconozco que es un error tremendo lo de quedar por quedar. O quedar con alguien que no te gusta a falta de algo mejor. Porque (atención, peligro), uno de los efectos de la mayoría de no-sumisos que hay es que acabas bajando el listón sin darte cuenta, ya que en comparación con toda la fauna de frikis que pueblan la red, cualquiera medio normal te parece la mega hostia en verso.


En cuanto a lo de la amistad que mencioné antes, el caso es que mis candidatos a sumiso no suelen quedar como amigos míos (penoso también, sip). Algunos porque ese era justo el problema de fondo, que no encajábamos ni como amigos, y en otros casos, porque no había manera de mantener una línea neutra en la que no colasen el tema femdom a la primera de cambio, y no me van las medias tintas ni las ideas poco claras.



Total, que ahora estoy como nuestra amiga chilena, que ya ni busco, aparte de lo que pueda aparecer de milagro por aquí, porque la pereza que me da es estratosférica. Mi vida no gira en torno a tener o no un sumiso, lo único que echo de menos es a “esa persona” complementaria que ADEMÁS necesite la sumisión tanto como yo la dominación para que una relación funcione. Pero mientras llega, en serio que me faltan horas en el día para los mil proyectos que tengo en mi vida. Por cierto, no he comentado que preparo parte dos de mi novela, ¿verdad?, jiji, pues ahí queda la noticia :)

sábado, 27 de junio de 2015

Trucos para ligar en clave femdom

Esta serie, byb, no la vi más allá de un resumen protagonizado por Dani Rovira, quien ya estuvo por aquí por méritos sumisiles. Y al parecer ahí hace el papel de un chico “demasiado bueno” e inocente. Le lleva cafés a la chica que le gusta y la ayuda en un problema económico gordo sin esperar que se lo devuelva.



El lugar de trabajo ofrece posibilidades para esto de ofrecer/pedir favores y darles otro matiz si la persona te interesa. Otra opción es que te conviertas en millonaria y contrates a un chófer o cocinero o jardinero o mayordomo, y utilices la ventaja de partida para abusar de poder, que es lo que hace la pija de la primera parte del vídeo.

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martes, 23 de junio de 2015

El vainilla curioso


El otro día me llegó un mensaje privado a través de mi canal youtube. Alguien me preguntaba: ¿qué es femdom, es bondage? Ante una pregunta tan (para mí) absurda, me vi en la obligación de hacer difusión social jaja, tal vez era un adolescente o alguien que no sabía buscar por internet o un aburrido. Le dije que femdom es Dominación Femenina, un tipo de relación en el que ella manda y él obedece. Entonces me preguntó si es en todas las actividades o solo en sexo. Le respondí que algunas parejas lo hacen a tiempo completo y otras en el tema sexual. Me dio la gracias (menos mal, ya pensaba que ni eso) y me hizo una nueva pregunta: una persona bisexual, ¿tiene más interés en un trío? Ahí ya dejé de responder porque una cosa es difundir y otra que me tomen por consultorio gratis. Además, todas las dudas iban a tener la misma respuesta: pues depende de cada persona, hay de todo. Que me parece genial que la gente quiera informarse, peeero... algunos lo que hacen es cotillear y punto, y para eso mejor que pillen una revista de famoseo. Y luego están los que se apuntan a un bombardeo, como nuestro próximo “amigo”.

Inciso. De vez en cuando “me infiltro” en la sociedad “normal” para investigar cómo se toman este tema ahí afuera, porque desde luego para pillar sumiso no es (no los encuentras en condiciones ni en sitios especializados, cuanto menos ahí). Sí que noto al cabo de los años que a la gente le empieza a sonar algo todo esto pero la confusión es grande todavía. Anécdotas de estas ya conté en otra ocasión, desde el que me toma por dominatrix que hace vídeos, pasando por el que presume de ser un entendido por conocer alguna práctica, hasta el que se ofrece a hacer una cruz de san andrés a buen precio jaja.


Pues bien, este es el intercambio de mensajes con uno de estos curiosos que vio mi solicitud de búsqueda de sumiso en cierta web vainilla:

Él: Hola...se pueden tratar los terminos?
Yo: jaja, nop, yo no domino a la carta...
Él: No me referia a eso mujer jejeje, sino que tendras un limite y demas no? Ya que todo no vale ehhh
Yo: Vamos a ver, el límite lo tendrá el sumiso más bien. Tú eres un curioso, ¿verdad?
Él: En parte si, pero me atrae mucho ese mundillo desde siempre y estoy abierto a todo...por eso pregunto a alguien que sepa decirme y probar con alguien que sepa que hace...te molesta eso?
Yo: Yo te entiendo pero no estoy para que nadie pruebe por probar, lo tienen que tener muy claro, para informarte del mundillo tienes muchos sitios en internet, suerte
Él: No quiero probar por probar, quiero probar para quedarme...te atreves?
Yo: jaja oye no me río de ti, pero sí de las cosas que dices, ¿que si me atrevo? Eso debería preguntarlo yo. Mira, reconozco de lejos a quien sirve y a quien no. Un saludo y hasta siempre.


A partir de ahí lo bloqueé porque ya el tipo se estaba animando y lo próximo iba a ser prometerme que se encadenaría a mi cama cada noche. A saber lo que quería probar. “Con alguien que sepa lo que hace”. Ah claro, se trata de hacerle cosas, cómo no, lo de sentir y ofrecerse ni le suena. Si le atraía desde siempre esto, ¿qué hacía a sus 40 tacos sin haberlo intentado? Venga ya, cuentos chinos a otra. Me pone de los nervios todo ese rollo de ligón de discoteca con las malditas frases de “atrévete” y similares. ¿Qué pasa, que hay que ir con casco de protección a una cita con estos tíos? ¿Es un riesgo, un peligro, una aventura tan emocionante que hay que llevar una caja de tranquilizantes? ¿Pero de qué van? Se ponen la etiqueta de premio gordo, como el regalo que te llevarás si te “atreves” a probar con semejante macho. Por-fa-vor, si es que lo de la risa que pongo ahí no era fingida, es que me partía ya con dos frases.

Y no es la única anécdota reciente en esta línea. Ya sabía yo que lo del club de escritoras me iba a dar satisfacciones. Un compi de allí (sip, se ve que hay discriminación positiva a la inversa) me mandó este bonito y breve mensaje, lo bueno si breve... ya se sabe: “Sométeme, andaluza”. Se nota que es autor de micro-relatos jeje.


Es que me complico la vida demasiado, ¿verdad? Así de simple y efectivo sería mejor. Pero una es como es y la primera reacción que tengo es responder (bueno, de hecho la primerísima es NO responder) algo así como, “vale, te someto con una sola orden: ve a que te domine tu reverenda prima”. No es algo personal, le respondo lo mismo a cualquiera que venga dándome una orden, lo llevo mal, las dominantes preferimos ser las que ordenan, raritas que somos... Por cierto, qué ilu, es el tercer escritor que se me arrima, el primero es el autor del bodrio más infumable que sobre femdom se hizo, y el segundo no sé ni lo que escribe pero vino a ponerme fina por decirle que la cornamenta y el femdom no son ni primos lejanos. ¡La cosa va mejorando! Se me saltan las lágrimas, casi tanto como con la poesía de mi compi sobre uno que sujeta una cabeza femenina mientras ella le abre la bragueta, me llegó a la fibra, él si que conoce al género femenino, ains, qué majo, y qué pedazo de sumiso me he perdido.


En fin, que cuando das el paso de vivir según lo que eres y contactar solo con sumisos, a pesar de los desastres que te encuentras, lo de pasar a ese otro lado del mundo de los no-sumisos se hace muy cuesta arriba, ya me molestan la vista hasta los “ehhh...”, los “jeje mujer...” y similares, que no es que yo sea fan del protocolo vacío pero es que estos, de modales, andan cortitos. Lo bueno de esos casos es que me reafirmo una y otra vez en lo que no quiero. Pobres, se quedarían esperando mi respuesta, menos mal que seguro que se les pasa con aquella otra que busca un castigador o con la que quiere un astronauta submarinista, y a todas les dirán lo que se tercie para intentar pillar cacho. Qué poco selectivos, todo lo contrario a mí, que no tengo diez sumisos cada semana porque no quiero, tontorrona que es una.


Al final siento que no encajo en ninguna parte, ni en el mundo vainilla ni en el bdsm de buscadores de fantasías vacías para pasar el rato, y para colmo de males, aparecen estos que son mezcla de lo peor de ambos mundos. Y digo peor porque llevan con letrero luminoso la intención de utilizar a quien se cruce en su camino. La buena noticia es también esa misma, que se ven venir a kilómetros de distancia.



Parte de la culpa de todos estos aburridos metidos a sumiso opino que la tiene “el contagio” del mundo liberal en el que todo cabe (sí, es un doble sentido...) y todo vale. En un vistazo rápido a ciertas webs de contactos bdsm lo primero que salen son fotos de pollas en primer plano con un mensaje diciendo “soy muy sumiso”... O yo me equivoco de parte a parte, o esos, de sumisos, no tienen ni las uñas, o el pirulí. Venderse como un trozo de carne a lo mejor les funciona con las que buscan justo eso, pero repito, yo soy tan tiquismiquis que necesito que me interese la PERSONA que es el sumiso en cuestión, lo demás es un mercado para llenar ratos vacíos, y yo no quiero tapar huecos (otra vez doble sentido) sino compartir mis mejores momentos con alguien. Que sí, que ya sé que las páginas de contactos -vainilla o bdsm- van todas en la línea de aquí te pillo aquí te mato, y por eso mismo, el hecho de que alguien se anuncie con la “bandera al aire” diciendo que busca mujer, hombre, trío, transexual o un cangrejo de río que pase por allí, me deja muy clarito la clase de “sumiso” que es. Y que den por sentado que por decir que eres dominante ya te vas a apuntar a hacer intercambio de sumisos, cesiones de los mismos a amos, cornamentas y orgías en grupo es otro efecto colateral de la fusión liberal-bdsm que prolifera como setas en el monte, por desgracia para l@s que buscamos mucho más que juegos de carne.


Como resumen final, reivindico dos cosas que me parecen fundamentales en todo esto:
-la principal condición para tener Ama es ser sumiso. De perogrullo, ¿no? Pues en eso falla el 90% de los “sumisos”

-deberían usar otro nombre distinto a sumiso para referirse a lo suyo todos los que fingen ser lo que no son, todos los que buscan nuevas sensaciones y todos los que quieren tener contacto con un Ama al precio que sea. Yo ya propuse un nombre cuando traté hace tiempo el tema del vainillismo o sumisos-vainilla que a ratos se sienten de una manera u otra: SUINILLA.



Ains, cuánto tiempo ahorraríamos tod@s si no hubiera tanto lobo disfrazado de cordero y tanto aburrido de su vida vainilla buscando morbo fácil.

martes, 16 de junio de 2015

Top service


Me pregunta alguien lo que opino sobre este tema. Se trata de supuest@s dominantes que disfrutan sirviendo a la parte sumisa, de manera que están encantad@s con lo de dominar desde abajo (top from the bottom). En femdom consiste en que el sumiso es el que elige las prácticas y el Ama se las ofrece encantada. Sí, como las dominatrix profesionales, pero gratis y por pura generosidad...


Pues chico, qué voy a opinar, este es un blog de DOMINACIÓN FEMENINA, ahí el bdsm aparece como un medio, no como el fin último, y a veces ni aparece, que lo único importante es lo que decidimos nosotras. No te digo yo que no podamos hacer un regalo de cumpleaños por ejemplo al sumiso y acceder a algo puntualmente, pero de ahí a tomarlo como norma, pues no.


Cada pareja funciona según sus parámetros, recuerdo a cierta Ama de cierto foro que se refería a su sumiso como su perrito consentido. Otro ejemplo de top service es lo que hacen las mujeres vainilla que aceptan ser las Amas a medida de su hombre sumiso, y si les va bien, perfecto, pero eso no es femdom, y a veces no es ni bdsm tampoco, porque ella no disfruta con el juego, solo se presta a hacerlo por tener contento a su pareja o por no perderlo.

También me pregunta este lector algo que no entiendo bien:
¿Podrían varios ser sumisos, como mínimo, parciales?
Supongo que se refiere a que un hombre puede ser un poco sumiso, o sumiso a ratos, o sumiso según para qué. Pues sí, por supuesto, ya hablé de esto en grados de sumisión. Bajo mi punto de vista solo se puede ser sumiso o no serlo, pero vaya, por haber hay de todo en este planeta.

Y por último, una matización con ejemplo práctico. Imaginemos que un sumiso está “perdiendo fuelle” en una situación sexual. Si tú sabes lo que le produce una erección instantánea, como meterle un pie en la boca o sentarte encima de su cara o darle dos bofetones contundentes, pues lo haces, PERO no estás complaciendo sus deseos -un poco sí- sino que en el fondo es un método que usas para que él te siga complaciendo, es decir, como digo sobre el bdsm, será un medio para ti, no un fin, el objetivo último no es darle placer sino que él te lo de a ti, que precisamente es la manera de disfrutar que tiene el verdadero sumiso, y todos felices.

sábado, 13 de junio de 2015

Vivir o fingir

¿Qué hacemos con la única vida que tenemos?... Esta película, Brokeback mountain, puede servir para reflexionar sobre cualquiera que viva una vida prestada, sometido a la presión social de lo “normal” hasta que es demasiado tarde y se ve metido en una jaula de conformismo. Por cierto, os recomiendo una en habla hispana de argumento parecido, Contracorriente. En esa otra se habla también de apariencias, pero es una muestra perfecta del egoísmo de los practicantes de la doble vida, que lo quieren tener todo incluso pisoteando a las personas que supuestamente quieren.


Traigo la escena esta por el “momento pie” y porque la chica lo tiene todo mucho más claro: quiere un masaje y lo pide, así, sin rodeos. En pocos minutos vemos dos actitudes opuestas, una vive, el otro solo busca excusas para no hacerlo, dejando a medias a todos los que intentan vivir a su lado. Me recuerda a mí a más de cuatro sumisos que conocí y que se quedaron por el camino. Ojalá les vaya bien.

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