~ La sumisión NO es ser utilizado, la sumisión es ser útil.

~ La sumisión NO es pensar de ti mismo que eres menos, la sumisión es pensar menos en ti mismo.

~ La sumisión NO es lo que te hacen a ti, la sumisión es lo que tú puedes hacer por ella.


lunes, 15 de septiembre de 2014

Oferta de esclavo 24/7



Empecemos por el mensaje que me ha enviado el susodicho esclavo y luego viene mi respuesta.

Estimada Ama:

Hoy mismo me he encontrado con su blog y he leido las secciones principales para conocerla y saber lo que busca, tras lo que me permito escribirle ya que creo que podríamos complementarnos muy bien en una relación de Ama/sumiso como la que usted busca. Una vez le escriba continuaré leyendo el blog, para conocerla mejor por si me contesta y hablamos.

Me llamo XXX, estoy soltero y vivo en XXX, aunque al no trabajar podría desplazarme a donde usted quisiera, siempre que me proporcionara alojamiento, a poder ser en su casa para poder servirla mejor. Soy pensionista con una pensión de XXX euros al mes, los cuales serían todos para usted salvo los que quiera cederme para mis necesidades, que en principio solo serían la comida y algo de ropa si quiere que salga a la calle.

Busco una relación 24/7 en la que dedicarme a servir y obedecer a la mujer que sea mi Ama. Como no trabajo, mi dedicación a mi Ama será plena y mi primera prioridad en la vida, única prioridad si así lo desea. Quiero dedicarme a proporcionar felicidad a mi Ama, del modo en que ella desee. Tengo capacidad para obedecer en lo que se me mande y para soportar dolor alto si es el deseo de mi Ama, y no necesito tener otro objetivo en la vida salvo servirla, pudiendo incluso vivir recluido siempre en su casa si esta fuera su voluntad.

Creo que para un primer contacto puede ser suficiente esta presentación, aunque no sé si es lo que espera oír ni si decidirá contestarme a mí entre tantos otros sumisos, pero sí puedo decirle que mis intenciones y mis sentimientos son sinceros, y que me encantaría que hablásemos y que viéramos si puedo ser el sumiso que busca.

Nada más por el momento, sepa que puede preguntarme lo que desee saber, y por favor me permito rogarle que me responda aunque sea para decirme que no le intereso, con tal de no estar esperando indefinidamente.


"Deseo ser su esclavo", ese era el asunto del mensaje. Con este tipo de frases ya me dan ganas de borrar el mensaje sin leerlo, no se trata de lo que quieras tú sino de lo que quiero yo, ¿acaso ves la palabra esclavo en el título de mi blog...? Si encima incluyes la palabra verdadero en tu nick, ya pienso que me están vacilando o que hay una falta de humildad brutal.


Lo de responderte entre tantos sumisos... mi buzón lleva con telarañas una temporada, no se dan tortazos por contactar con una mujer que no ofrece sesiones sin trasfondo.


Has descubierto el blog y leído lo principal, dices... sip, en concreto has leído esto que traigo como muestra, literalmente has pasado un segundo en algunos posts. 




Debería bastar con leer el anterior post, pero en un segundo no has podido leerlo, y desde luego, asimilar, lo que se dice asimilar, no has asimilado nada en tu visita de casi una hora. Pero, tal como dices, quieres que hablemos primero para ver si puedes ser el sumiso que busco. Pues mira, así, sin bola de cristal, te digo que tanta prisa y tan poco interés por lo que cuento no me dan muy buena espina.

(Por cierto, tranquilos, no tenéis mi mirada en el cogote cada vez que entráis al blog, solo sé la IP si me escriben por el formulario).

Dudo mucho que captes lo que busco, no tengo post concreto para aclarar que no busco esclavo pero me parece que resulta obvio en todo el blog. Hay casos de hombres en paro haciéndose pasar por sumisos que buscan alojamiento gratis. Aquí no es una opción, es que no te queda más remedio que la otra persona te acoja porque con esa pensión no hay alquiler que puedas pagar.
Así que te puedo dar dinero si quiero que salgas a la calle... Diosss, ¿cómo se supone que me vas a servir si no vas a ningún lado? ¿Voy a ser feliz si no podemos compartir actividades fuera de casa? ¡¿Qué clase de ideas os meten en la cabeza todos esos vídeos porno?! ¿En serio crees que te sentirías, no digo ya feliz, sino completo o realizado siendo un objeto encerrado en una casa?
Pero espera, que consulto el manual de la perfecta Ama de postal a ver qué dice... Ya, aquí, capítulo 25 párrafo 2: “el esclavo permanecerá siempre encerrado, tanto él como su colita, excepto para cargar las bolsas de la compra. Su Ama recurrirá a amigas y machos "de verdad" para acompañarla en sus actividades, los machos preferentemente para pornerle cornamenta al esclavo encerrado”. Ains, se nota que no me conoces ni una pizca. Qué osadía afirmar que nos complementaríamos muy bien como Ama/sumiso según lo que busco.


Todas las propuestas de esclavitud que me llegan van en una misma línea. "Peso 140 kg y no ligo ni patrás", "tengo 70 años y físicamente no valgo una mierda". Parecen salidos de esos vídeos con tías despampanantes y ellos ganadores de concursos de feos. Todavía no ha llegado ningún adonis con cuerpazo y belleza infinita y cerebro de genio que quiera vivir en una jaula en mi casa, tal vez haría una excepción en ese caso, oye... Porque lo de tener a alguien en una jaula, real o metafórica, no me aporta nada, qué aburrimiento, la diversión queda limitada a esto:




Bueno, hay más opciones, claro, como visitar al esclavo cada 10 horas y gritarle "escoria". Pero es que no me pone nada degradar a la gente, y sin embargo me pone que un hombre me atraiga, rarita que es una, ains...


Otra fantasía muy común es la de tener al Ama solo pendiente de hacerse la manicura y frivolidades varias. Si en vez de una mísera pensión te ofrecen un dineral, como uno que se inventó sobre la marcha que ganaba 5.000 €/mes con tal de intentar que siguiese hablando con él, la cosa no cambia, digo en mi caso. Si quisiese pasar por la vida sin realizarme en el terreno profesional, tal vez aceptaría, es decir, una vez que se me quitase la sensación de que me están comprando en el fondo. Pero no, resulta que una tiene sus inquietudes laborales e intelectuales (véanse novela y relatos por aquí), y cuanto más dinero tuviese más me podría dedicar a trabajar en lo que me gusta, así que nadie piense que me puede "retirar" de mi vida.


En el caso de hombres acomplejados, con alguna tara física, etc, siempre queda la duda de si sus tendencias naturales les llevan a la sumisión o si se aferran a eso por no dar la talla en otro tipo de relación. Es fácil caer en la línea de pensamiento: no valgo nada, por tanto busco alguien que no me exija mas allá de ser un accesorio en su vida. Si es tu caso, candidato a esclavo, espero que recapacites y que pienses en serio lo que supone pasar a la realidad tu fantasía.
En fin, puede que sí, puede que la máxima aspiración de una persona sea justamente esa. Por mi parte, más de una vez he rechazado por falta de feeling a un sumiso que no tiene conversación alguna ni nada interesante que aportarme, y eso que eran hombres con vida de puertas para afuera, no quiero imaginar de qué hablaría con alguien así, más allá de lo que ve en la tele, y si le prohíbo eso, ya tengo una estatua directamente.
Esa fantasía de la mascota humana no me va, para un hombre-pelele que solo sirva para limpiar me compro un perro y le pongo un plumero en el hocico.


Pero claro, ya se cuela también lo que él quiere, dice que soportaría el dolor, jeje, míralo, con que masoquilla, ¿eh?, vaya vaya, no es tan altruista como parecía, ejem.


Me suele pasar esto, no falla, cada vez que publico una entrada en la que creo que aclaro al 100% las cosas, siempre aparece alguien que es la muestra de lo que no busco. Juer, en la entrada anterior, no hay que ir muy lejos, digo bien claro que el sumiso que busco se tiene que complementar conmigo como persona. Debe ser un hombre con intereses en la vida, que me atraiga, y seguro que esto ni se les pasa por la cabeza a muchos, se ofrecen como trozos de carne envuelta en papel celofán como una tentadora oferta, alguien que hasta da dinero (wow...), alguien que me haría feliz (¿ein? ¿cómo, de qué manera?), en fin, el sueño de toda Ama...



Aparte de este post dedicado, le respondí, como me pide, para decirle “no, gracias”, y de manera urgente, que lo noto pelín impaciente, entiendo que debe seguir buscando dónde "colocarse", era mucho pedir que dijese aquello de "si no me responde lo entenderé, gracias por dedicar su tiempo en leerme"... eso, estimado esclavo, déjalo para los sumisos, que los esclavos estáis muy cotizados y no tenéis tiempo que perder más allá de contar lo que buscáis... Por cierto, miro y remiro y no veo por qué me has escrito a mí. Ah sí, será porque busco sumiso según digo, y claro, ya te molestarías en leer el resto del blog si vieses que encajo yo contigo... Bueno, pues ya ves, no pierdas el tiempo en leer más, aquí no hay nada que te interese. O tal vez sí, pero desde luego no la Ama que buscas. Suerte. 

miércoles, 10 de septiembre de 2014

¿De qué va este blog?

Esta entrada va directa a la lista de apartados/páginas de este blog, para que esté siempre en lugar visible ahí en el lateral. Yo creía, ingenua de mí, que bastaría con escribir sobre temas diversos relacionados con la Dominación Femenina para que se entendiese lo que opino del tema, pero (por poner un ejemplo) llega alguien diciendo que ve el tema igual que yo, y luego en su blog/tumblr/facebook va y pone una imagen sacada de lo peor del femdom de cliché, así que, o ellos no leen a fondo (probable) o yo no me explico bien (tampoco lo descarto, ejem). Así que aquí dejo un super resumen-recopilatorio.




Este blog consiste en MI visión de la Dominación Femenina (DF), desde el punto de vista de una mujer que se siente dominante por naturaleza, que solo se siente realizada en el terreno erótico-sentimental si existe el componente D/s junto a un hombre que se complemente conmigo a nivel persona y, por supuesto, que sea sumiso.


A lo largo del blog intento desmontar tópicos y me desmarco de la línea casi prioritaria del tema en el porno, en sitios “especializados”, en blogs de Amas y sumisos y en general en todo lo que se anuncia, publicita, y se muestra en textos e imágenes, en internet y más allá.


Aquí no encontrarás:
-DF basada en anular/degradar al sumiso
-Fantasías propias de sumisos onanistas que no van más allá de una pantalla
-Apología supremacista de la mujer ni la DF basada en la (absurda) premisa de que el hombre NO tiene más remedio que someterse al otro sexo por ser superior
-DF basada en aprovecharse económicamente del ansia de los sumisos desesperados por pillar cacho
-Una imagen del Ama como un ser glacial y desalmado que el único placer que obtiene del sumiso es la pura crueldad de hacerle “perradas”
-Sadomasoquismo ni otras prácticas bdsm como simple juego a ratos sin implicación/conexión emocional/psicológica entre sus practicantes ni como un fin en ellas mismas en vez de como medio o instrumento de refuerzo a la D/s psicológica
-Todo lo que no cabe en el cajón de lo convencional y algunos han decidido que debía incluirse aquí: cuernos, inversión de roles en clave de machismo a la inversa, feminización como práctica obligatoria humillante para hombres deseosos de sentirse “putitas”, castidad “forzosa” de hombres con micro-pene que de todos modos viven en castidad perpetua, etc
-DF profesional de las dominatrix de cuero y látigo


Para el resto de temas que no verás aquí te puedes dar una vuelta por casi cualquier otro blog y completar la lista.


Uno de los temas que con más contundencia trato de poner en evidencia aquí es el de los falsos sumisos. Es decir, todos esos hombres que se centran en buscar una serie de fetichismos, fantasías y parafilias porque les excita, y no se someten a una mujer con el objetivo de priorizar sus deseos, sino que las UTILIZAN para salirse con la suya y vivir una “sumisión” a la carta que no es tal sumisión sino, como digo, una serie de prácticas en las que poco importa la mujer más allá de que sea compatible con lo que ellos necesitan. En este sentido, que nadie se sorprenda por la aparente elevada cantidad de sumisos que puede parecer que hay, porque la realidad (triste para mí) es que son hombres en su mayoría que tienen una sexualidad que se aparta de lo “normal” pero que en su línea de actuación tienen el mismo comportamiento egoísta y machista de cualquier hombre que vea a la mujer como un simple objeto para alcanzar su placer.


¿Qué es entonces lo que diferencia al verdadero sumiso del falso?
La ACTITUD, tener muy clara cual es su posición en la relación, sin imponer su criterio desde abajo, con el propósito permanente de mejorar y reparar errores.
Los HECHOS, el sumiso de verdad no te vende la moto, no parlotea sin pasar a la acción, no suelta frases manidas y vacías como A sus pies, Sus deseos son órdenes, y similares tan solo porque lo ve como el método fácil de que bajes la guardia y te creas su supuesta sinceridad.
La HONESTIDAD, el falso sumiso no tiene escrúpulos a la hora de mentir acerca de sus intenciones con tal de llevarse su dosis de morbo, ni tiene cargo de conciencia por arrasar con los sentimientos de la mujer a la que se “entrega” (sin entregarse, obviamente).


¿Cuál es la clave para una Ama a la hora de saber si está ante un sumiso verdadero o falso?
La clave es cómo te haga SENTIR ese sumiso. Si notas que aquello no fluye, que esconde cosas, que no va de frente, que te utiliza para adquirir experiencia o para llenar sus huecos de vida A con ratos de morbo clandestino, si no es una persona que encaje con tu forma de ser y así y todo insiste en quedarse a tu lado, si su sumisión y tu Dominación no se retroalimentan mutuamente en un círculo perfecto, si solo busca hacer las cosas mal para llevarse castigos porque eso le pone, y por encima de todo, si no te hace sentir de manera cómoda y fluida como una Reina que tiene el mando, a la cual se abre y le tiene confianza a todos los niveles, entonces no debes permitir que te haga perder el tiempo o te extraiga energía en vano.


Hay distintos niveles de sumisión y distintos tipos de relación Ama/sumiso, pero en mi caso, el sumiso verdadero que se complemente conmigo me tiene que llenar como persona y como sumiso de manera simultánea e inseparable, y me tiene que hacer sentir como una persona fundamental en su vida, a la que tiene en cuenta para casi todas sus decisiones, a la que entrega su confianza y le muestra lo más profundo de su ser, con la tranquilidad de saber que no lo utilizaré en su contra ni lo despreciaré por estar a un nivel inferior dentro de la relación, porque para mí su sumisión es algo hermoso de valor incalculable que alimentaré para que cada vez seamos más felices en esa asimetría que tiene en realidad un equilibrio interno de base muy sólida.


Por decirlo más en cristiano: la DF me pone, me llena, y me hace feliz, por mí y por saber que el sumiso se siente feliz priorizando mis deseos.


Desde fuera lo más chocante puede ser que haya hombres que se sienten felices así, pero es la misma actitud de entrega y abnegación que se da por sentado que tienen las madres o las esposas de otras épocas, solo que en esos casos no era un opción escogida libremente ni conllevaba la felicidad cuando no era la vocación de la mujer sino una imposición social. En el caso de los sumisos, la presión social va justo en la dirección opuesta y es fuente de mucho sufrimiento, conflicto interno y rebeldía por parte del sumiso a la hora de pasar a una relación real.


En el blog hay, entre otras cosas, contenido relacionado con noticias de sociedad y con vídeos de fragmentos de gestos DF en películas normales, todo ello como muestra de mi interés por la naturalización del tema en su vertiente alejada de estereotipos y manidos clichés de Amas despiadadas sin sentimientos y gusanos sin personalidad arrastrados ante cualquier látigo que les haga sentir una piltrafa.



Si así y todo sigue sin quedarte claro de qué va este blog, tienes mucho texto (e imágenes) para entretenerte. Aunque si te supone demasiado esfuerzo seguro que me mandas algún mensaje absurdo, y yo me daré el gustazo de ignorarte, por supuesto.

lunes, 1 de septiembre de 2014

¿Cómo y por qué escribo este blog?



Me apetece comentar un par de cosas antes de retomar el ritmo del blog. Lo primero es hablar justamente del ritmo. Odio que me impongan disciplinas, pero si me las impongo yo, las cumplo a rajatabla. Por eso me choca que un sumiso sea menos disciplinado que yo, dicho sea de paso. Hasta ahora no es que me haya impuesto nada, pero ya veis que mantengo un ritmo casi constante desde que empecé hace unos 3 años. Ya lo he incluido en mis rutinas y ni me pesa ni -todo hay que reconocerlo- me da el subidón que me producía en los primeros meses, cuando estaba pendiente de si llegarían comentaristas o mensajes. Reconozco que estoy un poco cansada, algo lógico por otra parte. En cierta época “necesitaba” el blog, pero ya puedo estar un tiempo sin publicar y no noto que me falte algo. Y he dicho suficiente hasta ahora como para mantener entretenido a quien quiera saber qué opino.


No sé qué ritmo seguiré a partir de ahora, me da un poco igual seguir que parar, y no es desánimo o falta de ilusión, es que llega un momento en que la energía que se invierte en algo no se sabe si compensa o no. Sé que mucha gente me lee y no me “capta”, y me consta que también hay quien me capta a la perfección. No busco una amplia audiencia, me doy por satisfecha con dejar un grano de arena en la difusión de la línea de Dominación Femenina que defiendo. Y en ese sentido me parece que “he cumplido”; una vez que he dicho lo principal no veo urgente decir el resto.


Tal vez penséis que me doy un curro impresionante con esto, así que aclaro que en general no es así, me gusta escribir y no se me da mal (según dicen por ahí, que una es modesta :P), y de hecho me lo he pasado genial con los relatos y con la novela, y nada de eso hubiese visto la luz de no haber comenzado el blog. Si esto fuese una pesada carga me parecería absurdo estar trabajando como una esclava en balde. Pero, ¿cómo planeo los posts, si es que hago tal cosa? Pues veréis. Antes de empezar el blog tenía una lista de temas por tratar y desde que publiqué los primeros posts me salieron muchos más a partir de hablar de cosas que me llevaban a pensar en otras relacionadas, de manera que en poco tiempo tuve muchas páginas llenas de posts medio escritos a falta de darles un pulido final. No todo lo que publico está sacado de esa “reserva” ni le doy muchas vueltas, y de hecho lo que más disfruto es lo más espontáneo, como cuando alguien me escribe y le dedico un post en poco tiempo, sin que yo me plantease tratar tal o cual tema.


De las primeras páginas que escribí acabé eliminando todo lo relacionado con experiencias mías de primera mano. Sé que eso interesaría bastante, por morbo sobre todo, y tal vez sería ilustrativo para explicar mejor cómo vivo todo esto, lo que ocurre es que sencillamente no me siento cómoda escribiendo un diario abierto, a mí no me aporta nada exhibir mis vivencias, por muy anónima que siga siendo yo. Es más, ni siquiera me apetece contarle detalles de mi vida de Ama a los hombres que conozco en persona, ni entiendo que quieran saber más allá de lo que yo quiera contar. Y en esa línea sigo. A veces di pinceladas en un par de posts, y hay entre líneas más de lo que parece, como mensajes medio en clave para los sumisos que he ido conociendo. Hay algo en concreto que tal vez cuente un día, ya veremos... Es algo de mi época pre-blog, así que nadie debe asustarse por mi posible falta de discreción.


No sé cómo se interpreta desde fuera que no cuente claro a quién conozco o qué tal me fue. Algunos supongo que me imaginan usando y tirando sumisos como chicles y otros tal vez crean que no he conocido ni a uno solo y que esto de buscar por la red es un fracaso. Pues... ni lo uno ni lo otro. Sí que me sorprenden los pocos mensajes en comparación con las visitas, pero supongo que en cuanto leen bien el blog, muchos entenderán que pierden el tiempo si pretenden sacarme una sesión soltando un par de frases manidas, por poner un ejemplo de lo que buscan los sumisos del mínimo esfuerzo. En cierto modo puede ser contraproducente tener un blog con este título, puede que más de uno se impresione ya de entrada y no se atreva ni a saludar, o crea que si llevo todo este tiempo sin anunciar que encontré al sumiso complementario es que entonces es imposible que aparezca o que pueda ser él. Lo cierto es que lo tengo complicado, soy consciente; dejando aparte los miles de falsos sumisos, el que solo me ve como Ama me hace sentir como una máquina de dominar, y al que ve más allá y llega a mi yo-persona se le difumina la sumisión y cae en comportamientos directamente vainillas. El punto medio es algo así como un unicornio invisible. Pero vaya, que antes de jubilarme seguro que se cuaja algo.


Así que todo esto viene a cuento por hacer un poco de balance y reflexionar en alto sobre lo que quiero/espero/me aporta el blog y qué pienso hacer en adelante.


A día de hoy, llevo tanto volcado aquí, que veo complicado conocer a un sumiso por otro medio, y si lo hiciera le diría que leyese el blog antes de seguir conociéndonos. Ya sé que cada vez se tarda más en leerlo desde el principio, pero los (pocos) hombres que me conocieron en persona al menos se tomaron la molestia-placer de leerlo/devorarlo de pé a pá, lo cual es lógico si alguien te interesa. Detecto de sobra quién me ha leído y quien no aunque diga lo contrario, para eso me sé el contenido hasta la última coma, y me río cuando alguno me ha llegado contando alguna trola casi palabra por palabra de las que tengo descritas en los falsos sumisos. También sé si me comprenden o si leen por encima sin captar el fondo real de lo que digo, o si mi ironía no la pillan ni con letreros luminosos. En fin, que es un medio útil para comprobar y poner a prueba al supuesto sumiso antes de gastar largas horas de charla previa. Y esto es un buen motivo para seguir aquí. Porque, si no hubiese ido más allá de la pantalla con nadie, lo habría cerrado hace mucho tiempo, y lo lamento por aquellos que lo encuentran útil.


Al hilo del tema de la búsqueda, la cuestión de la distancia ha sido, no el principal motivo, pero sí una barrera de peso a la hora de no profundizar con nadie de momento, así que desde hace un tiempo actualicé mi escueto perfil con la zona por donde ando, de manera que si alguien cree que puede encajar conmigo, al menos por lo que se entrevé por aquí, pero no tiene previsto cambiar de residencia en los próximos cien años, que lo piense dos veces antes de pulsar cuando envíe el mensaje, porque lo mejor es ser prácticos y plantear solo una posible amistad que no se salga de eso; aunque claro, cuando dos personas se caen bien y encima activan el resorte dominante o sumiso de la otra parte, es complicado mantener una línea neutra, pero vaya, que si todo está claro desde el principio no debe haber problema, y con no echar leña al fuego, asunto arreglado. (Ejemplo de mensaje entre líneas... si sabes que no puedes ir más allá desde el minuto uno no me “enredes”).




Pasando al tema del femdom en sí, empecé esto porque veía necesario que una Ama vocacional hablase del tema más allá de clichés, de porno, de negocio, de fingimientos, de juegos ocasionales, de brujas desalmadas y perros sin dignidad, etc, y a día de hoy sigo viendo que abunda todo lo anterior, y no me puedo quedar callada cuando parece que lo más visible sigue siendo la típica ama de cuero y gusanos arrastrados, así que siento una especie de obligación moral de defender una corriente que, estoy convencida, tendría más calado entre las mujeres (entre los sumisos pajilleros seguro que no) de carne y hueso que no se sienten realizadas en relaciones convencionales pero tampoco se ven dando latigazos hasta que salpique la sangre ni haciendo todo el repertorio de ama malísima de todos los infiernos. Por no hablar de la rabia que me dan todos esos “sumisos” que solo buscan utilizar a una Ama con todo tipo de trucos para llevarse su ración de fetichismo a la carta.


Espero hasta ahora haber dado un toque de naturalidad y humanidad a algo que, para mí, es natural y humano y parte consustancial de unas personas que se relacionan más allá de roles, y esa será mi línea siempre porque no conozco otra.



Sobre la parte más lúdica del blog, como los vídeos, ya es rutina para mí sacar la antena femdomera y quedarme con escenas así, y es un placer al que no pienso renunciar, sobre todo por la cara que le imagino a todo el que pincha en la etiqueta “con vídeo” esperando ver a una ama “dominando” a un sumiso mientras le chupa el pirulí, pero de esto del porno femdom tengo que hablar, como de otras cosas que tengo en el “almacén” de posts y que no voy a dejar solo para mis retinas, más otras cosas que vayan surgiendo, como siempre. Tal vez la frecuencia baje, ya digo, no sé, ya veremos, creo que l@s bloguer@s dedicamos demasiado tiempo a “hablar con desconocidos”, pero cada post escrito acaba releído tantas veces a lo largo de tanto tiempo que me parece bastante satisfactorio, es una forma de “relación epistolar”, aunque solo vaya en una dirección, comentaristas aparte. Y bueno, no me enrollo más, que ya sabéis que tengo peligro con un teclado :D Nos vemos/leemos.

martes, 12 de agosto de 2014

Una gladiadora casi femdom




Entre las mil y pico páginas de este libro sobre el imperio romano aparece un personaje que bien podría aprovecharse para una historia femdom. El libro en sí está entretenido, batallas aparte, que me salté porque me aburren soberanamente esas escenas de a ver quien la tiene más larga (la espada...). La cosa me emocionaba más cuando aparecía la intrépida luchadora. Por lo demás, hay sobre todo sumisión femenina, para variar, ejem. Una pena, porque habría sido un punto que todo un emperador poderoso fuese sumiso en la intimidad... Y eso que la dedicatoria prometía: “a las gladiadoras del siglo XXI”... que, como todo el mundo sabe, somos las Amas :P




La chica en cuestión, Alana, es una guerrera a la que venden como esclava y acaba convertida en gladiadora, pero lo que a mí me interesa es la relación que establece con otro gladiador, Marcio. Ya digo que la cosa se queda en cuatro escenas, pero en la imaginación no hay barreras para completarla como se quiera, así que como punto de partida no está mal.


Mientras me tomo la habitual (y merecida :P) pausa veraniega del blog aquí dejo algunos fragmentos para que no lloréis por mi ausencia y tal :P


-De acuerdo, por turnos. Pero por turnos para todo: el que quiera acostarse con la muchacha que vaya, la desarme y luego que haga con ella lo que quiera. Adelante, es solo una mujer con una espada, casi una niña.
El resto de legionarios retrocedió. Sexto avanzó hacia la muchacha. Lo hizo sonriendo al principio, hasta que cuando estuvo apenas a dos pasos aquella maldita dio un paso rápido hacia adelante y paseó su espada rozando los ojos del legionario. Sexto dio un par de pasos hacia atrás mientras que la humillación del resto de legionarios le hacía hervir la sangre.
-¡Zorra! ¡No sabes lo que has hecho! -dijo. Fueron sus últimas palabras. En cuanto se lanzó hacia delante, la muchacha, como una centella, se agachó, giró sobre sí misma y antes de que Sexto pudiera darse cuenta la espada de la joven asomaba por su garganta después de haber entrado por la parte posterior del cuello.
La empezaron a rodear. No pensaba dejarse forzar por ninguno de ellos. Antes se quitaría la vida, parecía la única forma de escapar, así que Alana levantó la espada, la giró en el aire y dirigió la punta contra su pecho.
-¡Ahora, por Júpiter! ¡O la muy imbécil se va a matar!
Se abalanzaron sobre ella varios legionarios y la redujeron, aunque sin poder evitar arañazos, mordiscos y patadas de todo tipo. Tardaron un buen rato en tenerla completamente inmóvil, atada con varias cuerdas. Para cuando consiguieron su objetivo, todos doloridos, ya nadie tenía ganas de acostarse con aquella maldita zorra. Lo mejor que se podía sacar de aquella jornada era un buen puñado de oro al venderla como esclava, si es que había alguien tan loco como para querer pagar dinero por aquella maldita fiera despiadada y terrible.


Una noche la joven gladiadora oyó un ruido extraño justo fuera de su pequeña celda. Fingió seguir dormida, pero asió con fuerza una pequeña daga que tenía en la mano derecha sobre la que apoyaba la larga melena de su pelo. Había alguien, y se aproximaba. Sintió la respiración de un hombre y se revolvió como una leona, acurrucándose contra la pared a la vez que esgrimía el puñal con violencia y rabia. No pensaba dejar que ninguno de aquellos animales la poseyera. No sin luchar.
-Soy yo -dijo una voz grave en voz baja-. No voy a hacerte nada.
El hombre se había detenido en el umbral, hacia el que había retrocedido tras el violento despertar de Alana. Al contraluz la muchacha no podía distinguir el rostro, pero aquella era la silueta inconfundible del musculado cuerpo de Marcio. Alana se relajó un poco. No quería yacer con nadie, pero, si la iban a violar, en el fondo se alegró de que fuera a ser aquel gladiador y no otro; al mismo tiempo, sin saber bien por qué, sintió pena. No había esperado eso de Marcio. El gladiador dio un paso y volvió a entrar en la pequeña celda. Alana seguía blandiendo el puñal. Marcio se sentó en el extremo opuesto del lecho. Ella observó que estaba desarmado. Eso la tranquilizó un poco, pero solo un poco. Marcio era diez veces más fuerte que ella y mil veces mejor luchador. Aquella daga se le antojaba una torpe protección.
-Quiero estar contigo -dijo Marcio, que no era hombre de andarse con rodeos. El gladiador observó que la muchacha no parecía entenderle. Se acercó despacio hasta ella, y le acarició un pie desnudo. Alana retiró el pie acurrucándose aún más contra la pared y cortó el aire con el puñal.
Marcio volvió a retirarse. Sabía que podía con ella, pero no era así como quería que fuera. Así no. No era con dolor como quería imponerse. Había visto la marca grabada a fuego en su frente y estaba seguro de que para marcarla la habrían tenido que sujetar entre varios hombres. Él era muy fuerte. Podía forzarla, sin embargo, Marcio, sin saberlo bien, buscaba otras sensaciones, pero aún era inexperto para desenvolverse bien en ese mundo extraño de sentimientos que Alana abría ante sus ojos. No, no quería usar la fuerza, pero era obstinado y no iba a dejarla sin insistir.
-Quiero estar contigo -repitió.
Alana negó con la cabeza.
-No puedo -dijo la muchacha.
Esa respuesta confundió a Marcio y la muchacha lo percibió, pero se sentía muy incómoda en latín.
-Una mujer guerrera. Matar a un guerrero. Un guerrero muerto, mujer sármata puede estar con un hombre. Si no ha matado, no. No puedo -mintió Alana, ocultando su enfrentamiento con la patrulla romana que la atrapó.
Marcio la miraba fijamente. Aquello era lo último que había esperado, pero de alguna forma tenía sentido. Ella era diferente a cualquier mujer que hubiera visto nunca. Era lógico que también fuera extraña en sus costumbres.
-Cuando mate un guerrero, un gladiador, entonces sí.
Marcio apoyó la espalda en la pared. Había oído comentar que Alana había matado a un legionario, pero decidió no entrar en una discusión. Ella le había ofrecido un pacto, una promesa.



(Llega el momento en que Alana se enfrenta a un gladiador. Marcio discute con su entrenador porque no es un combate justo.)
-No es justo, Marcio, pero aún así deberías estar agradecido. No tienes ni idea de cuál era la orden inicial del emperador.
-El emperador quería que Alana luchara contra mí.
-No soy tan cruel como crees, el emperador sí. Alana va a morir de todas formas pero no serás tú el que lo haga.
Marcio miró al suelo, apretó los puños, levantó su faz y habló con una solemnidad extraña.
-Alana habría tenido muchas más oportunidades de regresar viva luchando contra mí que combatiendo contra ese maldito luchador.
No dijo nada más; se limitó a dar media vuelta y alejarse en dirección a su celda. Marcio se habría dejado matar por aquella muchacha; se habría dejado matar.


El impacto fue tan brutal que Alana cayó de espaldas. El público empezó a abuchear: querían un combate largo.
Marcio había regresado a la sala consagrada a la diosa de los gladiadores. Se arrodilló ante aquella estatua e inclinó la cabeza humillándose.
-Seré tuyo siempre -musitaba Marcio entre dientes-. Volveré a la arena siempre que quieras, juro que regresaré y volveré a arrodillarme a tus pies, pero salva a Alana de este combate, sálvala...
La lucha se alargaba. Alana no lo dudó. Lanzó el puñal con la destreza de una guerrera que llevaba sangre de amazona auténtica en sus venas.

Marcio entró despacio en la celda. Se sentó cerca de ella, pero guardando las distancias. La muchacha sabía por qué venía Marcio y no se sentía con fuerzas para luchar, pero tampoco quería ceder. El gladiador se acercó un poco, pero solo un poco. La miraba como la miraba desde hacía días, semanas, meses.
-Ya has matado a un guerrero.
Alana sostenía la daga en su mano derecha. Marcio se acercó con cuidado. Ella asía el puñal con fuerza. Él acarició el pelo largo y fino de la muchacha. Alana tensó los músculos. La daga seguía en su mano. De pronto, para su sorpresa, Marcio se levantó y se dirigió a la puerta. Se detuvo en el umbral y se volvió para mirarla.
-Ya has matado a un guerrero. Me hiciste una promesa. Cuando tú quieras ya sabes donde está mi celda.
No dijo más y se marchó. Alana se quedó asiendo aún la daga, confusa por un mar de sensaciones extrañas.


Alana se levantó y salió al exterior. Todos dormían. Cruzó con sigilo la arena hasta llegar a la celda de Marcio. Al entrar, el perro de Marcio mostró los dientes, dispuesto a atacar, pero al oler la fragancia especial que desprendía Alana se calmó de inmediato y se limitó a lamerle la mano. Marcio seguía dormido. Alana se desnudó y se tumbó junto a aquel hombre. Sintió el calor de aquel cuerpo musculoso, recio y prieto. Marcio sintió algo, pero no reaccionó de forma violenta. Se volvió despacio y la vio allí, desnuda, nerviosa, respirando deprisa. Era aún más hermosa de lo que hubiera podido imaginar.
-Has venido antes de lo que esperaba. ¿Y la daga?
Alana se giró, estiró el brazo y cogió el pequeño puñal de entre su túnica desparramada por el suelo.
-Toma. Esta noche no la usaré.
Marcio cogió el puñal y lo dejó a los pies del lecho. Al volverse a recostar junto a Alana empezó a acariciar la piel suave y tersa de la joven.
-No me hagas daño -dijo Alana.
A Marcio le conmovió que la muchacha pareciera tener más miedo esa noche que en medio de la arena del anfiteatro combatiendo contra un gigante.
-No te haré daño. Nunca te haré daño.


Alana se llevó la mano a la espalda, sacó una daga con la velocidad del rayo y, antes de que el pretoriano pudiera reaccionar, este sintió que la frente le estallaba. Alana ya no miraba atrás. Cortó las cuerdas que sujetaban uno de los caballos, subió a él con la destreza de las amazonas del norte y apretó con los talones a la bestia. “Si tienes oportunidad, no lo dudes y escapa.” Eso le había dicho Marcio. “Corre y escapa”, había insistido él con una intensidad que le había conmovido. El animal relinchó y penetró al galope el vientre espeso de la noche que envolvía la ciudad. Sobre su lomo una amazona se alejaba de Roma llorando de rabia y dolor.



Marcio se acordó entonces de Alana y se sintió, por un breve momento, feliz. Feliz de que alguien escapara de todo aquello. La huida de la gladiadora era lo único que daba sentido a la muerte de su perro, a su propia muerte. Miró al cielo negro. Miles de estrellas. Cerró los ojos.
-Levántate -dijo una voz. Marcio no reaccionó. Pensaba que soñaba.
-Maldita sea. Levántate, Marcio, levántate.
Lo agarró por el brazo y tiró de él. Marcio abrió los ojos. Vio el majestuoso pelo largo de Alana.
-Levántate -volvió a decir la muchacha.
-Estoy mal -dijo Marcio por toda respuesta sin hacer intento alguno por levantarse. Pero Alana no era ni dócil ni fácil de persuadir. Nunca lo fue antes y no lo iba a ser ahora.
-Estás herido, los gladiadores siempre estamos heridos, así que ahora, maldita sea -Alana le pegó un puñetazo en el pecho a la vez que rompía a llorar-, ¡levántate o te juro que te mato yo misma con mi espada!
Marcio, aunque solo fuera por no recibir otro puñetazo, se incorporó hasta sentarse. Estaba algo mareado y débil, pero se miró las heridas. No parecían tan graves. Quizá estaba agotando de pensar en cómo seguir sobreviviendo un día más, una hora más, un instante más, pero Alana era joven y resuelta y no parecía tener todas esas preocupaciones. La veía allí, con su mirada felina oteando las sombras y solo veía a una guerrera despierta, atenta, preparada. La muchacha le ayudó a ponerse en pie.
-No llegaremos lejos -dijo Marcio.
-Llegaremos muy lejos -respondió ella-. Vamos, anda. -Le empujó-. Tengo el caballo allí mismo. Puede llevarnos a los dos lejos de aquí.
Alana consiguió que Marcio montara sobre el caballo. Ella era mucho mejor jinete, pero dejó que él fuera delante para que su mayor peso fuera sobre el centro del lomo del animal. Ella, ligera, ágil, se abrazó a Marcio por detrás, azuzó al animal con sus talones y el caballo empezó a trotar primero y a galopar después. Marcio sintió entonces el viento frío de la noche sobre su rostro y el calor palpitante del cuerpo de Alana abrazado a su espalda.


Las heridas de Marcio no fueron mortales pero le habían dejado demasiado débil y aquello ralentizó el viaje durante semanas. Una herida en su costado se infectó y eso les llevó a quedarse en unas cuevas. Alana cazó liebres y hasta un jabalí que cortó en pedazos y trajo en varios viajes al refugio. Marcio, con cada bocado de carne que le traía Alana, no podía evitar admirar cada vez más a aquella guerrera que no perdía nunca la decisión en su mirada. Desde que salieron de Roma algo había cambiado entre ellos: allí siempre había sido Marcio el que dirigía todo, el que tomaba las decisiones, pero en medio de aquella inmensidad Marcio se sintió perdido. Era cierto que sus heridas le tenían debilitado, pero no era eso. Ahora se recuperaba y su cuerpo volvía a ser el de antes, pero su cabeza estaba confusa. Marcio se dio cuenta de que, si no hubiera huido de Roma con Alana, hacía tiempo que le habrían capturado. De ella era siempre la decisión de qué ruta seguir. Alana, hermosa como era, podría haber engatusado a cualquier pretoriano y conseguir un salvoconducto para salir de la ciudad. Podría haberlo hecho y, sin embargo, Alana permaneció con él.


De pronto no era posible seguir el curso del río porque transcurría por un despiadado desfiladero por donde solo se podría navegar. Alana no sufrió ninguna decepción, sino que parecía feliz.
-Sígueme -le dijo, y Marcio vio como la muchacha se adentraba en la espesura y desaparecía. Apartó la maleza por donde ella se había desvanecido y entró en una enorme cueva.
-Vamos -insistió ella-. Al final suele haber barcas.
En efecto, al final de uno de los túneles, tal como había predicho ella, había una pequeña embarcación.
-¿Sabes nadar?
-No -respondió Marcio.
-Pues sube y no te caigas. Tan grande y tan torpe.
Y Marcio compartió que en gran medida ella llevaba razón: Marcio, el gran gladiador, no sabía nadar. Nunca le enseñó nadie.
-¿Es segura esta barca? -preguntó poco después, algo preocupado por el vaivén.
-No te preocupes, Marcio, he cruzado muchas veces, pronto estaremos en la otra orilla.
Como si fuera un niño, pese a sus músculos y su fuerza, el veterano gladiador preguntó con curiosidad infinita.
-¿Adónde vamos, Alana?
La gladiadora se sintió feliz de que le hiciese aquella pregunta.
-Vamos a casa, Marcio, vamos hacia la libertad.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Ya van 400.000 y no soy un hombre




Sé que es solo una cifra y que algunos van de paso buscando lo que no hay (porno, femdom estereotipado, etc), pero cada vez es más complicado sacar temas que no haya tocado ya así que me felicito por seguir en la brecha.


Para celebrarlo voy a salir un poco de las sombras y aprovecho para acallar voces de malpensados que no creen, los muy machistas, que una mujer pueda estar detrás de un blog que va más allá de hablar de lencería de cuero, caprichos y frivolidades varias en la línea de una Ama de porno-postal.


Así que como el pobre mocetón de la foto de cabecera lleva tiempo pensando que cambiaría gustoso unos lametones en la pierna de su compi por poder lamer el pie de la mujer que le da el privilegio de aparecer en primera fila de su blog, le he permitido por una vez que acerque su lengua, generosa que me pongo en los aniversarios.


Lo dicho, felicidades, para mí y para los que estáis ahí, sobre todo los que consideráis el blog algo casi tan especial como lo es para mí ;)

sábado, 26 de julio de 2014

¿Cosas de chicas?

Este par de vídeos se explican por sí solos, así que solamente daré una breve explicación de por qué los traigo. A mí me recuerda el tema a los que se “feminizan” haciendo cosas supuestamente de chicas, como ponerse bragas rosas. En mi opinión, tienen la misma actitud que los que imitan cómo corren las niñas, pero no las de verdad, sino las de chiste machista. Recomiendo a l@s que piensan en esa línea que le echen un vistazo a la especie de spider woman del segundo vídeo.


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