~ La sumisión NO es ser utilizado, la sumisión es ser útil.

~ La sumisión NO es pensar de ti mismo que eres menos, la sumisión es pensar menos en ti mismo.

~ La sumisión NO es lo que te hacen a ti, la sumisión es lo que tú puedes hacer por ella.


lunes, 1 de septiembre de 2014

¿Cómo y por qué escribo este blog?



Me apetece comentar un par de cosas antes de retomar el ritmo del blog. Lo primero es hablar justamente del ritmo. Odio que me impongan disciplinas, pero si me las impongo yo, las cumplo a rajatabla. Por eso me choca que un sumiso sea menos disciplinado que yo, dicho sea de paso. Hasta ahora no es que me haya impuesto nada, pero ya veis que mantengo un ritmo casi constante desde que empecé hace unos 3 años. Ya lo he incluido en mis rutinas y ni me pesa ni -todo hay que reconocerlo- me da el subidón que me producía en los primeros meses, cuando estaba pendiente de si llegarían comentaristas o mensajes. Reconozco que estoy un poco cansada, algo lógico por otra parte. En cierta época “necesitaba” el blog, pero ya puedo estar un tiempo sin publicar y no noto que me falte algo. Y he dicho suficiente hasta ahora como para mantener entretenido a quien quiera saber qué opino.


No sé qué ritmo seguiré a partir de ahora, me da un poco igual seguir que parar, y no es desánimo o falta de ilusión, es que llega un momento en que la energía que se invierte en algo no se sabe si compensa o no. Sé que mucha gente me lee y no me “capta”, y me consta que también hay quien me capta a la perfección. No busco una amplia audiencia, me doy por satisfecha con dejar un grano de arena en la difusión de la línea de Dominación Femenina que defiendo. Y en ese sentido me parece que “he cumplido”; una vez que he dicho lo principal no veo urgente decir el resto.


Tal vez penséis que me doy un curro impresionante con esto, así que aclaro que en general no es así, me gusta escribir y no se me da mal (según dicen por ahí, que una es modesta :P), y de hecho me lo he pasado genial con los relatos y con la novela, y nada de eso hubiese visto la luz de no haber comenzado el blog. Si esto fuese una pesada carga me parecería absurdo estar trabajando como una esclava en balde. Pero, ¿cómo planeo los posts, si es que hago tal cosa? Pues veréis. Antes de empezar el blog tenía una lista de temas por tratar y desde que publiqué los primeros posts me salieron muchos más a partir de hablar de cosas que me llevaban a pensar en otras relacionadas, de manera que en poco tiempo tuve muchas páginas llenas de posts medio escritos a falta de darles un pulido final. No todo lo que publico está sacado de esa “reserva” ni le doy muchas vueltas, y de hecho lo que más disfruto es lo más espontáneo, como cuando alguien me escribe y le dedico un post en poco tiempo, sin que yo me plantease tratar tal o cual tema.


De las primeras páginas que escribí acabé eliminando todo lo relacionado con experiencias mías de primera mano. Sé que eso interesaría bastante, por morbo sobre todo, y tal vez sería ilustrativo para explicar mejor cómo vivo todo esto, lo que ocurre es que sencillamente no me siento cómoda escribiendo un diario abierto, a mí no me aporta nada exhibir mis vivencias, por muy anónima que siga siendo yo. Es más, ni siquiera me apetece contarle detalles de mi vida de Ama a los hombres que conozco en persona, ni entiendo que quieran saber más allá de lo que yo quiera contar. Y en esa línea sigo. A veces di pinceladas en un par de posts, y hay entre líneas más de lo que parece, como mensajes medio en clave para los sumisos que he ido conociendo. Hay algo en concreto que tal vez cuente un día, ya veremos... Es algo de mi época pre-blog, así que nadie debe asustarse por mi posible falta de discreción.


No sé cómo se interpreta desde fuera que no cuente claro a quién conozco o qué tal me fue. Algunos supongo que me imaginan usando y tirando sumisos como chicles y otros tal vez crean que no he conocido ni a uno solo y que esto de buscar por la red es un fracaso. Pues... ni lo uno ni lo otro. Sí que me sorprenden los pocos mensajes en comparación con las visitas, pero supongo que en cuanto leen bien el blog, muchos entenderán que pierden el tiempo si pretenden sacarme una sesión soltando un par de frases manidas, por poner un ejemplo de lo que buscan los sumisos del mínimo esfuerzo. En cierto modo puede ser contraproducente tener un blog con este título, puede que más de uno se impresione ya de entrada y no se atreva ni a saludar, o crea que si llevo todo este tiempo sin anunciar que encontré al sumiso complementario es que entonces es imposible que aparezca o que pueda ser él. Lo cierto es que lo tengo complicado, soy consciente; dejando aparte los miles de falsos sumisos, el que solo me ve como Ama me hace sentir como una máquina de dominar, y al que ve más allá y llega a mi yo-persona se le difumina la sumisión y cae en comportamientos directamente vainillas. El punto medio es algo así como un unicornio invisible. Pero vaya, que antes de jubilarme seguro que se cuaja algo.


Así que todo esto viene a cuento por hacer un poco de balance y reflexionar en alto sobre lo que quiero/espero/me aporta el blog y qué pienso hacer en adelante.


A día de hoy, llevo tanto volcado aquí, que veo complicado conocer a un sumiso por otro medio, y si lo hiciera le diría que leyese el blog antes de seguir conociéndonos. Ya sé que cada vez se tarda más en leerlo desde el principio, pero los (pocos) hombres que me conocieron en persona al menos se tomaron la molestia-placer de leerlo/devorarlo de pé a pá, lo cual es lógico si alguien te interesa. Detecto de sobra quién me ha leído y quien no aunque diga lo contrario, para eso me sé el contenido hasta la última coma, y me río cuando alguno me ha llegado contando alguna trola casi palabra por palabra de las que tengo descritas en los falsos sumisos. También sé si me comprenden o si leen por encima sin captar el fondo real de lo que digo, o si mi ironía no la pillan ni con letreros luminosos. En fin, que es un medio útil para comprobar y poner a prueba al supuesto sumiso antes de gastar largas horas de charla previa. Y esto es un buen motivo para seguir aquí. Porque, si no hubiese ido más allá de la pantalla con nadie, lo habría cerrado hace mucho tiempo, y lo lamento por aquellos que lo encuentran útil.


Al hilo del tema de la búsqueda, la cuestión de la distancia ha sido, no el principal motivo, pero sí una barrera de peso a la hora de no profundizar con nadie de momento, así que desde hace un tiempo actualicé mi escueto perfil con la zona por donde ando, de manera que si alguien cree que puede encajar conmigo, al menos por lo que se entrevé por aquí, pero no tiene previsto cambiar de residencia en los próximos cien años, que lo piense dos veces antes de pulsar cuando envíe el mensaje, porque lo mejor es ser prácticos y plantear solo una posible amistad que no se salga de eso; aunque claro, cuando dos personas se caen bien y encima activan el resorte dominante o sumiso de la otra parte, es complicado mantener una línea neutra, pero vaya, que si todo está claro desde el principio no debe haber problema, y con no echar leña al fuego, asunto arreglado. (Ejemplo de mensaje entre líneas... si sabes que no puedes ir más allá desde el minuto uno no me “enredes”).




Pasando al tema del femdom en sí, empecé esto porque veía necesario que una Ama vocacional hablase del tema más allá de clichés, de porno, de negocio, de fingimientos, de juegos ocasionales, de brujas desalmadas y perros sin dignidad, etc, y a día de hoy sigo viendo que abunda todo lo anterior, y no me puedo quedar callada cuando parece que lo más visible sigue siendo la típica ama de cuero y gusanos arrastrados, así que siento una especie de obligación moral de defender una corriente que, estoy convencida, tendría más calado entre las mujeres (entre los sumisos pajilleros seguro que no) de carne y hueso que no se sienten realizadas en relaciones convencionales pero tampoco se ven dando latigazos hasta que salpique la sangre ni haciendo todo el repertorio de ama malísima de todos los infiernos. Por no hablar de la rabia que me dan todos esos “sumisos” que solo buscan utilizar a una Ama con todo tipo de trucos para llevarse su ración de fetichismo a la carta.


Espero hasta ahora haber dado un toque de naturalidad y humanidad a algo que, para mí, es natural y humano y parte consustancial de unas personas que se relacionan más allá de roles, y esa será mi línea siempre porque no conozco otra.



Sobre la parte más lúdica del blog, como los vídeos, ya es rutina para mí sacar la antena femdomera y quedarme con escenas así, y es un placer al que no pienso renunciar, sobre todo por la cara que le imagino a todo el que pincha en la etiqueta “con vídeo” esperando ver a una ama “dominando” a un sumiso mientras le chupa el pirulí, pero de esto del porno femdom tengo que hablar, como de otras cosas que tengo en el “almacén” de posts y que no voy a dejar solo para mis retinas, más otras cosas que vayan surgiendo, como siempre. Tal vez la frecuencia baje, ya digo, no sé, ya veremos, creo que l@s bloguer@s dedicamos demasiado tiempo a “hablar con desconocidos”, pero cada post escrito acaba releído tantas veces a lo largo de tanto tiempo que me parece bastante satisfactorio, es una forma de “relación epistolar”, aunque solo vaya en una dirección, comentaristas aparte. Y bueno, no me enrollo más, que ya sabéis que tengo peligro con un teclado :D Nos vemos/leemos.

martes, 12 de agosto de 2014

Una gladiadora casi femdom




Entre las mil y pico páginas de este libro sobre el imperio romano aparece un personaje que bien podría aprovecharse para una historia femdom. El libro en sí está entretenido, batallas aparte, que me salté porque me aburren soberanamente esas escenas de a ver quien la tiene más larga (la espada...). La cosa me emocionaba más cuando aparecía la intrépida luchadora. Por lo demás, hay sobre todo sumisión femenina, para variar, ejem. Una pena, porque habría sido un punto que todo un emperador poderoso fuese sumiso en la intimidad... Y eso que la dedicatoria prometía: “a las gladiadoras del siglo XXI”... que, como todo el mundo sabe, somos las Amas :P




La chica en cuestión, Alana, es una guerrera a la que venden como esclava y acaba convertida en gladiadora, pero lo que a mí me interesa es la relación que establece con otro gladiador, Marcio. Ya digo que la cosa se queda en cuatro escenas, pero en la imaginación no hay barreras para completarla como se quiera, así que como punto de partida no está mal.


Mientras me tomo la habitual (y merecida :P) pausa veraniega del blog aquí dejo algunos fragmentos para que no lloréis por mi ausencia y tal :P


-De acuerdo, por turnos. Pero por turnos para todo: el que quiera acostarse con la muchacha que vaya, la desarme y luego que haga con ella lo que quiera. Adelante, es solo una mujer con una espada, casi una niña.
El resto de legionarios retrocedió. Sexto avanzó hacia la muchacha. Lo hizo sonriendo al principio, hasta que cuando estuvo apenas a dos pasos aquella maldita dio un paso rápido hacia adelante y paseó su espada rozando los ojos del legionario. Sexto dio un par de pasos hacia atrás mientras que la humillación del resto de legionarios le hacía hervir la sangre.
-¡Zorra! ¡No sabes lo que has hecho! -dijo. Fueron sus últimas palabras. En cuanto se lanzó hacia delante, la muchacha, como una centella, se agachó, giró sobre sí misma y antes de que Sexto pudiera darse cuenta la espada de la joven asomaba por su garganta después de haber entrado por la parte posterior del cuello.
La empezaron a rodear. No pensaba dejarse forzar por ninguno de ellos. Antes se quitaría la vida, parecía la única forma de escapar, así que Alana levantó la espada, la giró en el aire y dirigió la punta contra su pecho.
-¡Ahora, por Júpiter! ¡O la muy imbécil se va a matar!
Se abalanzaron sobre ella varios legionarios y la redujeron, aunque sin poder evitar arañazos, mordiscos y patadas de todo tipo. Tardaron un buen rato en tenerla completamente inmóvil, atada con varias cuerdas. Para cuando consiguieron su objetivo, todos doloridos, ya nadie tenía ganas de acostarse con aquella maldita zorra. Lo mejor que se podía sacar de aquella jornada era un buen puñado de oro al venderla como esclava, si es que había alguien tan loco como para querer pagar dinero por aquella maldita fiera despiadada y terrible.


Una noche la joven gladiadora oyó un ruido extraño justo fuera de su pequeña celda. Fingió seguir dormida, pero asió con fuerza una pequeña daga que tenía en la mano derecha sobre la que apoyaba la larga melena de su pelo. Había alguien, y se aproximaba. Sintió la respiración de un hombre y se revolvió como una leona, acurrucándose contra la pared a la vez que esgrimía el puñal con violencia y rabia. No pensaba dejar que ninguno de aquellos animales la poseyera. No sin luchar.
-Soy yo -dijo una voz grave en voz baja-. No voy a hacerte nada.
El hombre se había detenido en el umbral, hacia el que había retrocedido tras el violento despertar de Alana. Al contraluz la muchacha no podía distinguir el rostro, pero aquella era la silueta inconfundible del musculado cuerpo de Marcio. Alana se relajó un poco. No quería yacer con nadie, pero, si la iban a violar, en el fondo se alegró de que fuera a ser aquel gladiador y no otro; al mismo tiempo, sin saber bien por qué, sintió pena. No había esperado eso de Marcio. El gladiador dio un paso y volvió a entrar en la pequeña celda. Alana seguía blandiendo el puñal. Marcio se sentó en el extremo opuesto del lecho. Ella observó que estaba desarmado. Eso la tranquilizó un poco, pero solo un poco. Marcio era diez veces más fuerte que ella y mil veces mejor luchador. Aquella daga se le antojaba una torpe protección.
-Quiero estar contigo -dijo Marcio, que no era hombre de andarse con rodeos. El gladiador observó que la muchacha no parecía entenderle. Se acercó despacio hasta ella, y le acarició un pie desnudo. Alana retiró el pie acurrucándose aún más contra la pared y cortó el aire con el puñal.
Marcio volvió a retirarse. Sabía que podía con ella, pero no era así como quería que fuera. Así no. No era con dolor como quería imponerse. Había visto la marca grabada a fuego en su frente y estaba seguro de que para marcarla la habrían tenido que sujetar entre varios hombres. Él era muy fuerte. Podía forzarla, sin embargo, Marcio, sin saberlo bien, buscaba otras sensaciones, pero aún era inexperto para desenvolverse bien en ese mundo extraño de sentimientos que Alana abría ante sus ojos. No, no quería usar la fuerza, pero era obstinado y no iba a dejarla sin insistir.
-Quiero estar contigo -repitió.
Alana negó con la cabeza.
-No puedo -dijo la muchacha.
Esa respuesta confundió a Marcio y la muchacha lo percibió, pero se sentía muy incómoda en latín.
-Una mujer guerrera. Matar a un guerrero. Un guerrero muerto, mujer sármata puede estar con un hombre. Si no ha matado, no. No puedo -mintió Alana, ocultando su enfrentamiento con la patrulla romana que la atrapó.
Marcio la miraba fijamente. Aquello era lo último que había esperado, pero de alguna forma tenía sentido. Ella era diferente a cualquier mujer que hubiera visto nunca. Era lógico que también fuera extraña en sus costumbres.
-Cuando mate un guerrero, un gladiador, entonces sí.
Marcio apoyó la espalda en la pared. Había oído comentar que Alana había matado a un legionario, pero decidió no entrar en una discusión. Ella le había ofrecido un pacto, una promesa.



(Llega el momento en que Alana se enfrenta a un gladiador. Marcio discute con su entrenador porque no es un combate justo.)
-No es justo, Marcio, pero aún así deberías estar agradecido. No tienes ni idea de cuál era la orden inicial del emperador.
-El emperador quería que Alana luchara contra mí.
-No soy tan cruel como crees, el emperador sí. Alana va a morir de todas formas pero no serás tú el que lo haga.
Marcio miró al suelo, apretó los puños, levantó su faz y habló con una solemnidad extraña.
-Alana habría tenido muchas más oportunidades de regresar viva luchando contra mí que combatiendo contra ese maldito luchador.
No dijo nada más; se limitó a dar media vuelta y alejarse en dirección a su celda. Marcio se habría dejado matar por aquella muchacha; se habría dejado matar.


El impacto fue tan brutal que Alana cayó de espaldas. El público empezó a abuchear: querían un combate largo.
Marcio había regresado a la sala consagrada a la diosa de los gladiadores. Se arrodilló ante aquella estatua e inclinó la cabeza humillándose.
-Seré tuyo siempre -musitaba Marcio entre dientes-. Volveré a la arena siempre que quieras, juro que regresaré y volveré a arrodillarme a tus pies, pero salva a Alana de este combate, sálvala...
La lucha se alargaba. Alana no lo dudó. Lanzó el puñal con la destreza de una guerrera que llevaba sangre de amazona auténtica en sus venas.

Marcio entró despacio en la celda. Se sentó cerca de ella, pero guardando las distancias. La muchacha sabía por qué venía Marcio y no se sentía con fuerzas para luchar, pero tampoco quería ceder. El gladiador se acercó un poco, pero solo un poco. La miraba como la miraba desde hacía días, semanas, meses.
-Ya has matado a un guerrero.
Alana sostenía la daga en su mano derecha. Marcio se acercó con cuidado. Ella asía el puñal con fuerza. Él acarició el pelo largo y fino de la muchacha. Alana tensó los músculos. La daga seguía en su mano. De pronto, para su sorpresa, Marcio se levantó y se dirigió a la puerta. Se detuvo en el umbral y se volvió para mirarla.
-Ya has matado a un guerrero. Me hiciste una promesa. Cuando tú quieras ya sabes donde está mi celda.
No dijo más y se marchó. Alana se quedó asiendo aún la daga, confusa por un mar de sensaciones extrañas.


Alana se levantó y salió al exterior. Todos dormían. Cruzó con sigilo la arena hasta llegar a la celda de Marcio. Al entrar, el perro de Marcio mostró los dientes, dispuesto a atacar, pero al oler la fragancia especial que desprendía Alana se calmó de inmediato y se limitó a lamerle la mano. Marcio seguía dormido. Alana se desnudó y se tumbó junto a aquel hombre. Sintió el calor de aquel cuerpo musculoso, recio y prieto. Marcio sintió algo, pero no reaccionó de forma violenta. Se volvió despacio y la vio allí, desnuda, nerviosa, respirando deprisa. Era aún más hermosa de lo que hubiera podido imaginar.
-Has venido antes de lo que esperaba. ¿Y la daga?
Alana se giró, estiró el brazo y cogió el pequeño puñal de entre su túnica desparramada por el suelo.
-Toma. Esta noche no la usaré.
Marcio cogió el puñal y lo dejó a los pies del lecho. Al volverse a recostar junto a Alana empezó a acariciar la piel suave y tersa de la joven.
-No me hagas daño -dijo Alana.
A Marcio le conmovió que la muchacha pareciera tener más miedo esa noche que en medio de la arena del anfiteatro combatiendo contra un gigante.
-No te haré daño. Nunca te haré daño.


Alana se llevó la mano a la espalda, sacó una daga con la velocidad del rayo y, antes de que el pretoriano pudiera reaccionar, este sintió que la frente le estallaba. Alana ya no miraba atrás. Cortó las cuerdas que sujetaban uno de los caballos, subió a él con la destreza de las amazonas del norte y apretó con los talones a la bestia. “Si tienes oportunidad, no lo dudes y escapa.” Eso le había dicho Marcio. “Corre y escapa”, había insistido él con una intensidad que le había conmovido. El animal relinchó y penetró al galope el vientre espeso de la noche que envolvía la ciudad. Sobre su lomo una amazona se alejaba de Roma llorando de rabia y dolor.



Marcio se acordó entonces de Alana y se sintió, por un breve momento, feliz. Feliz de que alguien escapara de todo aquello. La huida de la gladiadora era lo único que daba sentido a la muerte de su perro, a su propia muerte. Miró al cielo negro. Miles de estrellas. Cerró los ojos.
-Levántate -dijo una voz. Marcio no reaccionó. Pensaba que soñaba.
-Maldita sea. Levántate, Marcio, levántate.
Lo agarró por el brazo y tiró de él. Marcio abrió los ojos. Vio el majestuoso pelo largo de Alana.
-Levántate -volvió a decir la muchacha.
-Estoy mal -dijo Marcio por toda respuesta sin hacer intento alguno por levantarse. Pero Alana no era ni dócil ni fácil de persuadir. Nunca lo fue antes y no lo iba a ser ahora.
-Estás herido, los gladiadores siempre estamos heridos, así que ahora, maldita sea -Alana le pegó un puñetazo en el pecho a la vez que rompía a llorar-, ¡levántate o te juro que te mato yo misma con mi espada!
Marcio, aunque solo fuera por no recibir otro puñetazo, se incorporó hasta sentarse. Estaba algo mareado y débil, pero se miró las heridas. No parecían tan graves. Quizá estaba agotando de pensar en cómo seguir sobreviviendo un día más, una hora más, un instante más, pero Alana era joven y resuelta y no parecía tener todas esas preocupaciones. La veía allí, con su mirada felina oteando las sombras y solo veía a una guerrera despierta, atenta, preparada. La muchacha le ayudó a ponerse en pie.
-No llegaremos lejos -dijo Marcio.
-Llegaremos muy lejos -respondió ella-. Vamos, anda. -Le empujó-. Tengo el caballo allí mismo. Puede llevarnos a los dos lejos de aquí.
Alana consiguió que Marcio montara sobre el caballo. Ella era mucho mejor jinete, pero dejó que él fuera delante para que su mayor peso fuera sobre el centro del lomo del animal. Ella, ligera, ágil, se abrazó a Marcio por detrás, azuzó al animal con sus talones y el caballo empezó a trotar primero y a galopar después. Marcio sintió entonces el viento frío de la noche sobre su rostro y el calor palpitante del cuerpo de Alana abrazado a su espalda.


Las heridas de Marcio no fueron mortales pero le habían dejado demasiado débil y aquello ralentizó el viaje durante semanas. Una herida en su costado se infectó y eso les llevó a quedarse en unas cuevas. Alana cazó liebres y hasta un jabalí que cortó en pedazos y trajo en varios viajes al refugio. Marcio, con cada bocado de carne que le traía Alana, no podía evitar admirar cada vez más a aquella guerrera que no perdía nunca la decisión en su mirada. Desde que salieron de Roma algo había cambiado entre ellos: allí siempre había sido Marcio el que dirigía todo, el que tomaba las decisiones, pero en medio de aquella inmensidad Marcio se sintió perdido. Era cierto que sus heridas le tenían debilitado, pero no era eso. Ahora se recuperaba y su cuerpo volvía a ser el de antes, pero su cabeza estaba confusa. Marcio se dio cuenta de que, si no hubiera huido de Roma con Alana, hacía tiempo que le habrían capturado. De ella era siempre la decisión de qué ruta seguir. Alana, hermosa como era, podría haber engatusado a cualquier pretoriano y conseguir un salvoconducto para salir de la ciudad. Podría haberlo hecho y, sin embargo, Alana permaneció con él.


De pronto no era posible seguir el curso del río porque transcurría por un despiadado desfiladero por donde solo se podría navegar. Alana no sufrió ninguna decepción, sino que parecía feliz.
-Sígueme -le dijo, y Marcio vio como la muchacha se adentraba en la espesura y desaparecía. Apartó la maleza por donde ella se había desvanecido y entró en una enorme cueva.
-Vamos -insistió ella-. Al final suele haber barcas.
En efecto, al final de uno de los túneles, tal como había predicho ella, había una pequeña embarcación.
-¿Sabes nadar?
-No -respondió Marcio.
-Pues sube y no te caigas. Tan grande y tan torpe.
Y Marcio compartió que en gran medida ella llevaba razón: Marcio, el gran gladiador, no sabía nadar. Nunca le enseñó nadie.
-¿Es segura esta barca? -preguntó poco después, algo preocupado por el vaivén.
-No te preocupes, Marcio, he cruzado muchas veces, pronto estaremos en la otra orilla.
Como si fuera un niño, pese a sus músculos y su fuerza, el veterano gladiador preguntó con curiosidad infinita.
-¿Adónde vamos, Alana?
La gladiadora se sintió feliz de que le hiciese aquella pregunta.
-Vamos a casa, Marcio, vamos hacia la libertad.

miércoles, 6 de agosto de 2014

Ya van 400.000 y no soy un hombre




Sé que es solo una cifra y que algunos van de paso buscando lo que no hay (porno, femdom estereotipado, etc), pero cada vez es más complicado sacar temas que no haya tocado ya así que me felicito por seguir en la brecha.


Para celebrarlo voy a salir un poco de las sombras y aprovecho para acallar voces de malpensados que no creen, los muy machistas, que una mujer pueda estar detrás de un blog que va más allá de hablar de lencería de cuero, caprichos y frivolidades varias en la línea de una Ama de porno-postal.


Así que como el pobre mocetón de la foto de cabecera lleva tiempo pensando que cambiaría gustoso unos lametones en la pierna de su compi por poder lamer el pie de la mujer que le da el privilegio de aparecer en primera fila de su blog, le he permitido por una vez que acerque su lengua, generosa que me pongo en los aniversarios.


Lo dicho, felicidades, para mí y para los que estáis ahí, sobre todo los que consideráis el blog algo casi tan especial como lo es para mí ;)

sábado, 26 de julio de 2014

¿Cosas de chicas?

Este par de vídeos se explican por sí solos, así que solamente daré una breve explicación de por qué los traigo. A mí me recuerda el tema a los que se “feminizan” haciendo cosas supuestamente de chicas, como ponerse bragas rosas. En mi opinión, tienen la misma actitud que los que imitan cómo corren las niñas, pero no las de verdad, sino las de chiste machista. Recomiendo a l@s que piensan en esa línea que le echen un vistazo a la especie de spider woman del segundo vídeo.


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domingo, 20 de julio de 2014

Salvando distancias

Esta pareja tiene el problema de la distancia pero al final él se muda a "solo" 6 horas en coche y tema resuelto. La chica tiene las cosas muy claras y la hermana tampoco se anda con rodeos. “Calla y chupa”, “me pone cabalgarte”, “yo estoy encima”... mini-momentos femdom para la colección.


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viernes, 11 de julio de 2014

Conflictos del sumiso


Bueno, pues para que veáis que no solo me llegan mensajes uni-neuronales hoy traigo una muestra de un texto de 7 paginazas que me ha hecho llegar un lector, el muy cruel, ups digo, muy amablemente. Es alguien que entiende algo de comportamientos humanos de manera profesional, (sí, venga, un psicólogo, no andemos con rodeos), con reflexiones acerca de todo eso que obstaculiza el paso a la realidad de un hombre que desea vivir de acuerdo con su condición sumisa. Abstenerse de su lectura los sumisos de sesiones y similares porque os va a sonar a chino mandarín. Me interesa esta clase de opiniones, tras el mal sabor de boca que dejan casos como este. En color mis comentarios. Vamos allá con el tocho, que ya tenéis lectura para medio verano. De nada :P





Lo que queda sin explicar en el post (No puedo seguir) es a qué se deben las típicas huidas masculinas (huidas que yo también he protagonizado en vainilla y en Femdom, y orgulloso de haberlo hecho).

Bueno, me explayaré lo que pueda, porque se podría escribir ooooootro libro más sobre las relaciones hombre-mujer. Para colmo hay múltiples factores entrecruzados que interactúan e influyen recíprocamente, y yo ni siquiera los tengo aislados y estructurados para poder dar una explicación en un correo y ya está. Mas bien debería yo escribir (pero no lo voy a hacer) un blog titulado sumisobuscamaverderadelamuertequeflipas.

Jaja, no eres el primero que dice eso del blog paralelo y me encantaría ver algo en esa línea, claro que no procede demasiado que un sumiso vaya evaluando comportamientos Amiles :P

Así pues, no me queda otra opción que atacar uno por uno y brevemente, los factores más sobresalientes.

Como preámbulo, para que se entienda lo que voy a decir, debo aclarar que estos factores valen tanto para una relación vainilla como una Femdom.

Ok, somos mujeres y hombres al fin y al cabo.

Además, si en una relación hay cierta asimetría natural que da problemas (por ejemplo ella está en paro, y él es hijo de empresario, o por ejemplo ella tiene estudios superiores, pero él es escayolista con estudios básicos), en Fm se añade una nueva y potente asimetría.

Pues sí, hay asimetría, pero esa es la esencia de estas relaciones. Lo que ocurre es que ambos se sienten plenos así y por tanto hay equilibrio al final. Ambos son igual de felices, esa es la clave (y si no lo son, no funciona).

Y también hay que considerar el vector intensidad, fuerte cuando te gusta alguien pero más intenso todavía en Fm. Así que ....

Sí, la intensidad puede llegar a ser aplastante, todo se magnifica, pero esto tampoco debería verse como algo negativo si las personas se compenetran adecuadamente.

Querido público, hoy vamos a reseñar uno de los factores menos conocidos pero mas utilizados, el ......

FACTOR ZERO (F0) -una persona rechaza a otra o no se aproxima, por un factor, del cual no habla, no insinúa, no deja que se sepa nada, y la persona rechazada lo que ve es nada, null, nothing, cero patatero. Es precisamente de lo que no se habla, lo que no se menciona, lo que se debería abordar entre ambos, pero no se aborda porque habría que cambiar a toda la persona, o cambiar de persona desde el principio, que es lo que se acaba haciendo. El F0 es una idiosincrasia personal e intransferible. Creo que fue Nietzsche quien dijo: "nada influye tanto en tu vida como aquellas cosas que decides ignorar". Veamos unos ejemplos ilustrativos.
- un amigo detesta las gordas, da igual listas tontas bajas altas ricas pobres feas guapas, da igual. Una gorda (gorda según el criterio de él) se lo pone fácil para follar sin compromiso-post un sábado noche que él está desesperado. Ella fracasa, y él y yo nos volvemos a casa solitos comentando las jugadas de la noche.
- caso real mio: en un foro de contactos ya desaparecido "flechazosbdsm" le gusto a una dómina que dice que lo es, intercambio correos y chateo con el messenger. Compruebo que es prácticamente analfabeta, tosca, vocabulario reducido, sin conversación flexible, giros inapropiados, estructura gramatical de parvulario. Sin explicar nada, la rechazo, dejo de chatear, ignoro sus correos. Información que le doy: cero.
Me gustan las mujeres mas espabiladas que yo, mas inteligentes que yo, mas cultas que yo, mas .... que yo. Esta no lo era en muuuuuuchos aspectos.

Bueno, si una persona no te gusta/llena/atrae, lo dices y punto, no veo motivo para desaparecer sin más, hay que ponerse en el otro lado. Con un “no buscamos lo mismo” o “me parece que no somos compatibles” y un “saludos y suerte”, se queda bien sin necesidad de huir o de ser un pasota. Si la explicación a la huida masculina es esa, entonces es cierto que todos los hombres son unos cobardes egoístas. Menos mal que más adelante sacas a relucir otros motivos, pero cuando lo anterior es cierto, la mala fama está bien merecida, mucho más cuando se reconoce que una mujer (como la gorda del ejemplo) vale para utilizarla mientras interese y luego se deja tirada como un trapo.

Su blog de Vd aborda bien la problemática general del Fm, pero echo de menos la letra pequeña del contrato entre las líneas de sus análisis.

Jeje, “solo” llevo unos añitos escribiéndolo, dame tiempo :P

Son esas líneas, donde se especifican los detalles del contrato, las que acaban estropeándolo todo, quien iba a pensar que por una línea de nada la familia completita acabaría desahuciada y en la calle, todo por unas frasecitas en jerga legal de las que no nos molestamos en aclarar su significado. No te digo ya en una relación personal, donde no hay un contrato claro, y menos un contrato de contenido emocional, con la letra pequeña emocional explicitada conscientemente.

Bueno, vamos a ver. Esto de los contratos puede tomarse al pie de la letra como los famosos contratos de esclavitud, aunque claro, no hay contrato por parte del Dominante. Pero con o sin contratos de esos, las reglas de este tipo de relación a mí me parecen muy claras. Y luego está el toque que quiera darle cada par Ama-sumiso. La letra pequeña va surgiendo sobre la marcha, como todo en la vida. ¿O sabías tú cómo iba a transcurrir cada día de tu vida junto a tu padre/amigo/primo?

Hay otros efectos destacados en la siempre apasionante vida femdom de pareja, si bien en relación con el Efecto Zero está muy relacionado el Efecto Portfolio, hoy vamos a tratar superficialmente de otro efecto no menos destacable, pero si mas obviado. Damas y caballeros, un aplauso, con Ustedes, .......... ¡¡¡¡¡¡ el Efecto Cambio!!!!!! (pa' peor).

Consiste en el cambio que tiene que hacer cada una de las personas que se implica en una nueva relación de pareja.
Hay que cambiar.

Bueno, bueno, bueno... ¿Seguro? Yo cuando me involucro emocional/sentimentalmente es porque puedo ser YO MISMA con esa persona. Y el sumiso se supone que dice algo así como ”por finnnn, por fin puedo ser sumiso con una mujer sin que me tache de tarado-rarito”.

Pero no basta con cambiar de uniforme. Si una relación vainilla exige por la vía de los hechos, cambiar activamente y una renuncia, al menos parcial, para adaptarse a las circunstancias de otro, es una relación en la que se puede negociar, es decir uno renuncia a algo a cambio de que la otra persona renuncie a alguna otra cosa, o uno aporta algo a cambio de que otro aporte/renuncie a algo, va "de sua" desde que el mundo es mundo y Mahoma es su profeta. No es un cambio negociado respecto a UNA variable, sino respecto a muchas que se establecen de modo tácito o tacita a tacita, unas variables son más prominentes que otras, por ejemplo, se entiende (¡¡ sin preguntar!! ¡¡ sin hablarlo !! alehop!! ) que va a ser una relación monógama. Se da cierta simetría en las parejas vainillas.

Por eso muchos sumisos no renuncian a tener una pareja vainilla, no quieren perderse esos privilegios. Y esas renuncias, que sí existen en esas relaciones (es más, están sublimadas: “lo dejo TODO por amor, como tiene que ser”) han sido desde siempre un motivo de peso para mi rechazo a las relaciones convencionales (a tenerlas yo, digo. Yo no encajo en eso, los demás que sean felices como prefieran).

En la pareja femdom no hay simetría, de entrada ya está en el ambiente que una manda y otro obedece, es decir ella no cambia, ella ya es Ama, y él tiene que cambiar. Ella no ayuda a cambiar y él tiene que esforzarse en hacerlo mientras ella mira desaprobadoramente.

Pero....cambiar .... ¿ el que ?. Aparentemente se cambia de ser vainilla y decir que se es sumiso a ser sumiso por los hechos, no de piquillo (el pueblo ese de los pimientos picantes).

Mejor digamos que el sumiso que se siente así (pero de verdad) pasa a comprobar en la cruda realidad dónde quedan sus aspiraciones y fantasías, porque un hombre que no se siente sumiso no lo va a ser nunca ni aunque se le aparezca bajada del cielo santa Ama de todos los santos.

Todo esto es lo aparente. No lo real. Lo que se se cambia es.....

LA ESTRUCTURA. PARADIGMAS DEL CAMBIO.
Quien vive, lo hace de una determinada manera, pautada dentro de un orden estructural. Las actividades, el tiempo, como pienso y como obro se coordinan entre si como un todo relacional que explica de un modo interno, porqué estoy como estoy. No es necesariamente lógico, pero si normalmente racional.
Cuando ella impone sus demandas, el sumiso se ve sin la tecnología del cambio, con una estructura vital que cambiar "upside down" y sin un sentido interno que dé significado funcional y operativo al cambio exigido. 

Yo creo que en todo caso el sumiso ajustará sus circunstancias para adaptarse a las de su Ama pero no como una renuncia sino como una salida de su zona de confort que lo lleve a otro nivel mejor para él a la larga. De otra manera no tiene sentido.


Tipos de Cambio

- Cambio Cuantitativo (mas/menos de lo mismo). Antes mi mujer decidía como teníamos sexo, ahora también es ella quien lo inicia. Pero todo sigue igual, la estructura se amplía o se encoge, pero no cambia en lo esencial. Antes mi mujer me pedía que le hiciese algunos recados, ahora los hago todos porque me lo ordena. Más de lo mismo. Antes hablábamos de donde ir de vacaciones, ahora habla con sus amigas y me dice que ya está todo decidido.

Se supone que el sumiso disfruta en esa dinámica. Lo de no tomar en cuenta la opinión del sumiso dependerá de cada pareja. Si a mí me gusta la nieve pero a mi sumiso le entra hipotermia por debajo de los 20º veré si merece la pena irme dos semanas a esquiar o si mejor reparto las vacaciones por varios sitios. No separo el conjunto hombre-sumiso y mi Dominación no se basa en tratarlo como a un trapo sin voz ni voto.

- Cambio Cualitativo (Transformacional). Hay que demoler el edificio de pisos, donde vivo, y poner una catedral, donde no sé como vivir. Lo malo es que el edificio es mi vida, y nadie sabe que voy a hacer esto, los demás no saben construir catedrales y el Ama, me dice que empiece a poner los cimientos.

Lo que ocurre, al menos en mi caso, es que le enseño los planos al sumiso ANTES de meternos en la obra, y cuando interactuamos mientras nos vamos conociendo los cimientos se ponen solos de manera natural. Ya digo, no es sacar una varita mágica y sacar lo que no hay, sino sacar lo que cada un@ lleva dentro.

En esta tesitura, el cambio es disfuncional desde el punto de vista interno. Antes, la forma de vida se organizaba en respuesta a problemas o circunstancias, y de modo espontáneo se veía el sentido y función del cambio. Además las superestructuras sociales proporcionaban un esquema de qué estructuras demoler y cuales nuevas crear sobre las anteriores, y cómo.
La mas pautada de todas las estructuras sociales probablemente sea el proceso de cortejo: grupos de amig@s homo, cuadrillas hetero, emparejamientos, noviazgo-apareamiento, matrimonio-reproductivo, matrimonio-crianza.

Si ya la estructura falocrática del islam es disfuncional, y para nada sirve tener sometidas a las mujeres a la verdad absoluta revelada por el Corán y el magnetismo personal de sus Imanes, si todo esto, es conductualmente irrelevante y carente de eficiencia social, pasarse justo al otro extremo, a una especie de Islam dominado por mujeres, a la adopción de una estructura social Supremacista Femenina (algo así como un régimen nazi), es factualmente irrelevante e innecesario.

Esta parte no sé bien a qué viene. Las supremacías del tipo que sean me dan una mezcla de risa y asco, aquí somos todos pobres mortales, pero oye, incluso si una pareja decide tomar un modelo de esclavitud pura y dura, mientras sepan dónde se meten, que hagan lo que les llene, y que construyan su propio modelo de relación. Nombrabas antes lo de la monogamia, y cada vez hay más personas que no se sienten identificadas con ese modelo. Mientras haya honestidad y no se haga daño a nadie, hay cabida para todo tipo de relación. Hay un modelo, sí, pero a saber qué hace realmente la gente que no sale en las encuestas.

Debido a estar en una sociedad patriarcal, sin llegar al fundamentalismo, con sus propias ineficiencias y falsas moralidades a debate, no hay un ambiente, un caldo de cultivo, ni normas que orienten un proceso de consecución de pareja femdom, puesto que el sistema soslaya estos temas a nivel sociológico/antropológico, aunque sobradamente sabe que existen. Es así en muchos aspectos, cada día mas, el sistema se debilita en favor de la ordenación individual, ya ni la iglesia ni el estado saben como imponer su modelo de convivencia a gays, lesbianas, transexuales, gitanos, musulmanes, mormones, femdoms, domas (dominación masculina Amo-esclava), gays amo-esclavo, lezdoms, transdoms (transexual amo - hombre esclavo)..... etceterum.

Te contradices un poco, ¿no? No hay caldo de cultivo, dices, pero luego hablas de la variedad con la que convive el modelo tradicional. Una boda gitana no es convencional y sin embargo es algo que está ahí en convivencia con el resto de la sociedad. A mí me parece una barbaridad para la mujer pero supongo que sarna con gusto no pica.

Queda al final por tanto, y cada día más, el DIY. "Do it yourself" (please), y reservado a la esfera privada (debe ser que todos tenemos una esfera bien grande de esas en casa, yo he mirado y en la sala no está).

Pues sí, que cada cual lo haga, que construya su micro-cosmos como mejor se ajuste a sus gustos y necesidades. ES lo que hacemos al fin y al cabo todos hasta el punto en que podemos/nos atrevemos, en el aspecto que sea. Hay un modelo vainilla típico, pero tampoco hay dos parejas iguales, aunque se parezcan mucho.

Recapitulando: el femdom es innecesario a nivel social (según quien, puede ser necesario a nivel personal), la sociedad tampoco me va a ayudar a hacerlo, me cuesta mucho poner toda mi vida patas arriba, y encima no sé.

Espera, que esto lo comento punto por punto...
El femdom innecesario a nivel social... ¿Lo dices porque Amas y sumisos no son productivos ni se reproducen...? Una sociedad con miembros felices y realizados será una sociedad mejor.
Nadie te puede ayudar, ¿pero acaso alguien te ayuda a ser persona u hombre? Pues esto igual. Es cosa de dos, solo existe la ayuda mutua, que es la única necesaria, ¿o quieres hacer una Universidad del femdom?
Cuesta poner toda una vida patas arribas... Joder, parece que fueras a la horca. Esto me recuerda a uno que me dijo que tendría que cambiar demasiadas cosas para obedecer a tiempo total. Será que NO les compensa tener una relación femdom. Si es una prioridad, bienvenida sea la ola que nos ponga patas arriba y dando volteretas. Perder para ganar se llama eso.

EL VECTOR INTENSIDAD
Si un Ama dice que quiere un sumiso, parece que no es mucho, si lees el blog, muchos, que yo no, habrán pensado: "la ostia, lo que exige la tía esta, si esto es para sumiso, imagina lo que pedirá para esclavo”. Desde mi modesto punto de vista Vd, Señora, busca un esclavo.

Jeje, si buscase un esclavo lo diría claramente: Ama busca esclavo verdadero. ¿No te parece? No busco un esclavo, no, pero eso queda para otro post.

Su enfoque es muy intenso, pero simpatizo con ello, soy yo el que al leer las anécdotas que Vd relata, a menudo piensa "estos chavales que se creían". Hace falta mucho autocontrol mental interno para obedecer en todo. Claro, los sumisos quieren obedecer en lo que les "pone", principalmente en el sexo.
Es femdom, dominación femenina, no femsexdom, dominación sexual femenina.
Obedecer en "cosas que se hacen con la ropa puesta" es el modo de sentirse poseído más auténtico, y que potencia luego la sensación interna de posesión cuando hay tareas "sin ropa" .... ¡¡¡ o con sexo incluso !!!!

Mi enfoque es muy concreto y no me aparto un centímetro de mi planteamiento, soy estricta en la columna vertebral de una relación femdom: yo llevo las riendas, yo decido, yo mando. Pero el sumiso no es un pelele, es mi roca, mi pedestal sobre el que me apoyo para elevarme, no solo me obedece, sino que me sirve activamente... te lo digo más clarito: sin él yo no tengo sentido (como Ama, claro, que como persona no necesito a nadie para tener una vida plena)No es un superman, pero sí alguien “sólido”, con la cabeza amueblada, honesto, con (mis) valores, transparente, capaz de comunicarse abiertamente, etc. Si en una relación “normal” esto es lo deseable, aquí es incluso más importante; hablas de autocontrol mental y yo añado fortaleza psicológica.

Por otra parte, dices una verdad como un templo: muchos sumisos solo obedecen en lo que les pone, pero incluso en el sexo. Si aquello encaja con su fantasía masturbatoria, parecerán muy entregados, pero haz algo que no entre en sus planes y chof, porque no obtienen el placer siendo tu objeto sexual, no les pone sentir que los utilizas o te sirven, sino que disfrutan con tal o cual práctica. Lamer un pie le pone a cualquier fetichista de pies; tener a un sumiso inmovilizado o con alguna privación sensorial solo le excita al que se siente pleno poniéndose en manos de su Ama (no de cualquier mujer). Me han llegado a decir que la idea de tener las manos atadas les produce agobio... leñe, ¿¿qué clase de sumiso se agobia estando a merced de su Dueña??


Hablo por la experiencia de obedecer 10 años, haciendo lo que se me decía sin saber para que era y a menudo sin ver la conexión con nada, y obteniendo como mucho informaciones del tipo "eso no es de tu incumbencia ", "limítate a obedecer" o "haz lo que se te dice ".
Esta intensidad que Vd. impone y que yo deseo, es lo que vuelve a los otros tramposos, y que puede provocar fugas silenciosas, puesto que si hacer un cambio de vainilla que dice que es sumiso a -> sumiso factual es difícil con el viento en contra, mas difícil es pasar directamente de vainilla que dice que es sumiso a -> esclavo conductual.

Es que de donde no hay no se puede sacar. Punto. Me llegan algunos hombres que sienten morbo por probar algo nuevo y quieren convertirse en sumisos o pretenden engañarme diciendo que lo son mientras que su simple manera de expresarse ya los delata.

Yo no soy sumiso, nunca lo fui, yo solamente me entrego a UNA mujer concreta, porque ella lo vale y ella lo merece. Con esa mujer concreta, puedo ser lo que ella desee, si desea un sumiso o un vainilla también, aunque si es Ella, probablemente desee y se merezca un esclavo.

Es que si no tienes una tendencia general hacia la sumisión (con la mujer) es complicado que lo veas como un paso natural, y el listón para ser esa mujer puede estar a nivel estratosférico.

Y finalmente, pero no el final.....

LA TECNOLOGÍA DEL CAMBIO ESTRUCTURAL

Hay libros sobre el cambio grupal, organizacional, de staff y gerencial, y se proponen resoluciones que sustentan procesos de cambio progresivos, escalados, compartimentados y exitosos. Como esto es un e-milio, y aquí no cabe todo, me voy a limitar a exponer brevemente el modelo general más adecuado para neófitos (aquellos no iniciados al culto de las tinieblas y al reverso tenebroso de la fuerza). De todos los modelos de cambio planificado, describo un modelo de desarrollo, porque si quiero que un nadador de waterpolo (vainilla) se convierta en gimnasta de anillas (sumiso), debo encontrar la manera de desarrollar habilidades pertinentes para que pueda evolucionar en las anillas, así que a parte del aparato colgante (las anillas, claro) necesitará un profe, entrenar musculación, nutrición, un profe, elasticidad, un profe, tiempo, un profe, etc.

Un atleta podrá cambiar de disciplina deportiva, pero un tío que solo hace “deporte” para ir a comprar el pan nunca se colgará de unas anillas. Repito, no se trata de sacar un conejo de una chistera, ni yo soy una profe de femdom, pero mejor lo digo con estas frases, que me parecen para enmarcarlas:



"Un dominante no hace a un sumiso. Un dominante guía al sumiso para ayudarles a darse permiso a sí mismos para llegar a ser lo que realmente son."

Lo cual enlaza con una de mis frases favoritas, que tengo anotada ahí en el lateral:
"Ser lo que somos, y convertirnos en lo que somos capaces de ser, es la única finalidad de la vida.”
Que no es obligatorio ser sumiso ni serlo al 100%, lo vital es tener muy claro en qué punto estás y ser honesto con la otra persona.


El modelo más general es de Kurt Lewin perfeccionado por Edgar Schein.
Resumo:

Sí, resume, que tengo libros sin leer para dos vidas :D

EL DOGMA
1 - el estatus quo del aspirante a sumiso es un punto de equilibrio resultante de un campo vainilla de fuerzas opuestas.
2 - es posible identificar las fuerzas vainilla que mantienen el punto de equilibrio del aspirante, y desarrollar planes para moverlo del mundo vainilla al mundo femdom.
EL PROCESO.3 ETAPAS.
1- Descongelar. Crear la motivación y disposición favorable para el cambio. Cómo:
--- desconfirmando o con falta de confirmación.
--- creando culpa o ansiedad. Lo que motiva a cambiar, pero el cambio no ocurrirá a menos que el aspirante se sienta cómodo con el abandono de las conductas vainilla y la adopción de la conducta sumisa.
--- dando seguridad psicológica
2 - Reestructurar Cognoscitivamente. Ayudar al aspirante a ver las cosas, sentir las cosas, y reaccionar a las cosas de una manera diferente, basándose en un nuevo punto vista obtenido mediante:
--- identificación con un nuevo modelo de rol, de mentor, etc.
--- exploración del ambiente para encontrar nueva información pertinente. Proporcionando evidencias de que el cambio es deseable y posible. Esto se logra modelando la conducta, no moldeándola.
3 - Recongelar. Ayudar al aspirante a integrar el nuevo punto de vista, la nueva conducta, en:
---- la personalidad total, las actitudes y el concepto del yo. La estabilización de la sumisión requiere una prueba para ver si se ajusta al individuo y al ambiente social que lo rodea.
---- las relaciones significativas. Familiares, Amigos, Colegas, Vecinos, etc.

O sea, que la Universidad esa del femdom va a ser necesaria al final. Tras cuatro masters en psicología masculina podremos ser Amas divinas de la muerte. Bromas aparte, esto me interesa, todo ese proceso que desde luego no se da de un día para otro, de reconducir el sumiso su vida para llegar a ser feliz. Es un tira-afloja, sobre todo al principio, pero es fascinante y hermoso ver cómo el sumiso va dando pasos, cómo se resiste pero desea que lo obligues, etc.

Es un camino, como tantas otras cosas. No tengo manera de hablar de la letra pequeña o en todo caso sería de MI letra pequeña, y eso solo le interesa a quien vaya a estar en primera fila de mi vida. Opino que la clave es: ¿Tienes claro que eres sumiso? ¿Tienes claro que quieres llegar a vivir en plenitud una relación femdom con esa mujer en concreto? Pues si las respuestas con afirmativas lo demás será cuestión de buscar la manera, querer es poder, y cuando sabes a donde vas solo tienes que dar el primer paso que el camino aparecerá mientras andas.
En serio, “solo” se trata de eso.

Sobre relaciones y problemas de entorno, buf, eso da para hablar de manera extensa, pero vaya, que también se resume en cuestión de prioridades y de pensar que solo tenemos una vida, y que cada cual ponga en la balanza si prefiere encajar en su entorno o vivir SU vida. Y si para tu entorno no es prioritario que seas feliz, tal vez deberías pensar en cambiar de entorno. No hablo de rupturas imposibles (o que se ven imposibles...) sino de dar a cada cosa su sitio.

Y para terminar un chiste un poco femdom y un poco machista:
A - Oye Manolo, ¿tu haces todo lo que te manda tu mujer ?
B - No
A - ¿ no ? ¿ y porqué ?
B - (tono apesadumbrado ).....porque no me da tieeeeeeeempo.

Jeje, si al final dijera “más quisiera yo que adorarla cada minuto como se merece” tendríamos un buenísimo ejemplo de naturalización social del tema.

Y ahora, los masocas que hayan leído todo del tirón pueden refrescarse las retinas como mejor les plazca XD (De mensaje-telegrama me pasan a la biblia, no tienen remedio :P).

PD.- Se agradecen tus reflexiones, es un tema interesante y queda mucho camino para que esto deje de estar en las tinieblas, así que felicitémonos l@s que ponemos nuestro grano de arena en la causa.